Oct 13 2006
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Cultura

36 años después: – HISTORIADOR DESCORRE EL VELO SOBRE TEOPONTE

Aparecida en la revista Piel de Leopardo, integrada a este portal.

En la expedición guerrillera del Ejército de Liberación Nacional (ELN), bajo el mando de Osvaldo Chato Peredo, participaron en total 67 combatientes que quisieron reproducir la experiencia del Che Guevara en Ñancahuazú, 1967. De 53 bolivianos y 14 extranjeros, entre ellos ocho chilenos, dos argentinos, un brasileño, un colombiano, un peruano y un español-estadounidense, sólo sobrevivieron nueve personas, entre ellos el jefe. Pero en los preparativos y en la logística de apoyo intervinieron cientos de militantes bolivianos y otras nacionalidades.

En los preparativos de organización, reclutamiento y logística de la columna guerrillera, que partió a buscar su teatro de operaciones el 19 de julio de 1970, participó el periodista chileno Elmo Catalán Avilés, Ricardo, jefe del ELN en Cochabamba, quien fue asesinado en esa misma ciudad el ocho de junio de 1970, justo el día en que debía trasladarse a la zona elegida para la actividad guerrillera, Teoponte, en el norte de La Paz. El asesinato no fue obra de la CIA ni de los esbirros de la policía boliviana, como se difundió en su momento, sino que la muerte llegó de mano de uno de sus propios compañeros, el boliviano Aníbal Crespo Ross, Angelito.

Los mortales balazos también alcanzaron a Genny Köller Echalat, Victoria, quien debía asumir la jefatura ELN en Cochabamba ante la partida de Ricardo, pero murió instantáneamente. Angelito jamás fue sancionado por el ELN, más bien fue protegido en La Paz, donde lo ayudaron a preparar su fuga a la Argentina. Hoy vive de nuevo en La Paz convertido en poeta. Publicó su primer libro en 2002.

fotoLa obra de Rodríguez (der.) es prácticamente una enciclopedia de esa etapa de la historia política de Bolivia. Chato ordenó comenzar las acciones militares precisamente cuando un régimen militar progresista, encabezado por el general Antonio Ovando Candia, antecesor del general Juan José Torres, había nacionalizado los yacimientos de la Gula Oil y enfrentaba las iras del imperio con su ministro de Economía Marcelo Quiroga, posteriormente asesinado por la narco dictadura de Luis Arce. Probablemente, esta disociación del proyecto guerrillero con la realidad política y el movimiento popular en las ciudades, motivo que Cuba le retirara su apoyo mucho antes de iniciar las operaciones. Pero es imposible resumir está historia de más de 600 páginas en una sola crónica.

La aventura de Teoponte le costó la vida a una legión de lo mejor de la juventud boliviana y latinoamericana. Y los escasos sobrevivientes quedaron marcados para siempre por la inútil experiencia.

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* Periodista.

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