Nov 25 2014
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Econom铆a

Cuba y la unificaci贸n monetaria

Existen altas probabilidades de que, comenzando 2015, se den los primeros pasos para eliminar la dualidad cambiaria y de monedas en Cuba.El nombramiento de Marino Murillo como nuevo ministro de Econom铆a y Planificaci贸n de Cuba puede haber tenido, entre una de sus motivaciones, darle la responsabilidad de ocuparse directamente de este complejo proceso.

Ello requiere un efectivo dise帽o de pol铆tica econ贸mica para manejar los impactos, y tambi茅n un gran esfuerzo en la organizaci贸n operacional.

El pa铆s lleva m谩s de 20 a帽os funcionando con circulaci贸n simult谩nea de varias monedas y con tasas de cambio m煤ltiples. En un inicio predominaban en la circulaci贸n el peso cubano y el d贸lar estadounidense, y actualmente el peso cubano y el peso convertible. Esta 煤ltima moneda est谩 llamada a extinguirse en el camino a la unificaci贸n monetaria para que as铆 se restablezca el peso como 煤nico signo monetario nacional.

Por otra parte, debe solucionarse la distancia entre la tasa de cambio oficial empleada para las transacciones empresariales y del presupuesto estatal y la tasa de cambio vigente para las operaciones de las familias y los turistas, que actualmente es de 24 veces.

Desmontar la dualidad de monedas y el sistema de tasas de cambio m煤ltiples no es sencillo, implica cambiar la manera en que las empresas, familias y gobierno se han acostumbrado a asignar los recursos y tomar las decisiones. Involucra, igualmente, un cambio de perspectiva hacia los problemas econ贸micos que han prevalecido en todos estos a帽os y, en gran medida, han quedado ocultos o borrosos por las distorsiones monetarias y cambiarias.

La devaluaci贸n de la tasa de cambio oficial, anclada en un peso cubano a un d贸lar estadounidense, constituye la acci贸n indispensable para desencadenar los procesos que conllevan a la unificaci贸n monetaria. La devaluaci贸n se transmitir谩 a los mercados y variables comerciales y financieras mediante diversos canales. La pol铆tica econ贸mica que
acompa帽e a la devaluaci贸n definir谩 cu谩les de estos mecanismos de transmisi贸n tendr谩n mayor preponderancia o incluso cu谩les quedar谩n anulados.

Tales decisiones se han venido conciliando desde hace varios a帽os en el Banco Central, el Ministerio de Econom铆a y Planificaci贸n y el Ministerio de Finanzas y Precios, junto a otras entidades del gobierno involucradas. Al parecer ya se ha llegado a un consenso y,
pr贸ximamente, se pondr谩 en marcha la tan anunciada y esperada reforma monetaria.

Uno de los principales canales mediante el cual la devaluaci贸n se trasmitir谩 a toda la econom铆a es el de la inflaci贸n. Las tasas de cambios m煤ltiples y la sobrevaloraci贸n oficial del peso cubano han mantenido distorsionados los precios relativos de los bienes y
servicios, el c谩lculo de los costos de producci贸n, la medici贸n de la rentabilidad y la competitividad empresarial, los salarios reales y el presupuesto del Estado. En realidad, la devaluaci贸n de la tasa de cambio solo es un medio para corregir finalmente todas estas
distorsiones, que impiden un mejor aprovechamiento de las capacidades productivas de la econom铆a.

Por tanto, para que la devaluaci贸n cumpla su fin, esta debe afectar los precios relativos. El 茅xito de la pol铆tica econ贸mica es que haya una correcci贸n de los precios y salarios tras la devaluaci贸n, pero que se evite la creaci贸n de una espiral inflacionaria, es decir, que se
evite caer en un c铆rculo vicioso donde el incremento de los precios genere m谩s aumento de precios de manera incontrolada en el tiempo. En otras palabras, la inflaci贸n no deber铆a evitarse, sino manejarse.

La pol铆tica econ贸mica no debe anular los efectos de la devaluaci贸n, sino guiarlos hacia los mercados donde m谩s distorsiones existen, amortiguando los impactos all铆 donde menos capacidad de reacci贸n inmediata se identifique y donde se prevean mayores costos sociales.

Ser铆a deseable que la devaluaci贸n tenga efectos reales en la econom铆a y no solo nominales. M谩s t茅cnicamente, los economistas dir铆amos que ser铆a deseable no solo una devaluaci贸n de la tasa de cambio nominal, sino tambi茅n de la tasa de cambio real. Por ejemplo, se esperar铆a que quiebren las empresas estatales que demuestren su insostenibilidad
financiera en el nuevo escenario monetario, que el presupuesto del Estado y el Plan de la Econom铆a cambien su estructura de gastos y subsidios, y que no existan l铆mites burocr谩ticos para que las empresas favorecidas con la devaluaci贸n incrementen el salario real de sus trabajadores.

Hasta el momento, se cuenta con muy poca informaci贸n sobre la pol铆tica econ贸mica que acompa帽ar谩 al proceso de eliminaci贸n de la dualidad monetaria. Solo se han publicado algunas regulaciones que estar谩n vigentes el 鈥渄铆a cero鈥, esto es, a partir del momento en que la econom铆a trabaje con el peso cubano como 煤nico signo monetario. Analicemos estas regulaciones y sus posibles impactos en la inflaci贸n.

Los cambios para la pol铆tica salarialcuba trabajador

Los trabajadores p煤blicos cubanos no son compensados anualmente por el costo de la inflaci贸n en sus salarios reales; no existe ning煤n procedimiento de indexaci贸n ni para los salarios ni para las pensiones. Las empresas y entidades p煤blicas no tienen autonom铆a para modificar los salarios pagados a sus empleados. A trav茅s de procedimientos burocr谩ticos, asociados al plan central de la econom铆a, el gobierno ha venido regulando que cada a帽o los salarios estatales no crezcan m谩s que la productividad.

Ello ha sido un factor determinante en el control de la inflaci贸n desde la pasada d茅cada del noventa, sin embargo, no se ha logrado transitar a un esquema de garant铆a de la estabilidad monetaria en un contexto de salarios m谩s flexibles. Lo que podr铆a denominarse como una 鈥渕eta intermedia鈥 de la pol铆tica monetaria cubana (el ajuste de los
salarios estatales a la productividad) ha funcionado muy bien para garantizar una baja inflaci贸n, pero no ha dejado espacio para que el salario incentive la productividad, m谩s bien ha encadenado un c铆rculo vicioso de baja productividad y bajos salarios.

La pol铆tica econ贸mica no tiene pensado cambiar dicha meta intermedia por el momento, se seguir谩 apoyando en ella como una de las v铆as principales para conservar los equilibrios monetarios. Lo que parece que suceder谩 con la anunciada reforma de la empresa estatal es una flexibilizaci贸n en la manera en que se controla dicha meta, una vez que las empresas puedan decidir con mayor autonom铆a sus niveles salariales.

La reforma de las empresas estatales implica que estas podr谩n decidir su sistema salarial e incrementar los niveles salariales de acuerdo a sus capacidades financieras. Se le permitir谩 destinar parte del 50 por ciento de las utilidades al final del a帽o para otorgar incentivos monetarios a los trabajadores. De cumplirse a cabalidad dicho anuncio
y no colocarse otras trabas a trav茅s del plan central, estar铆an las empresas estatales en una posici贸n m谩s favorable para responder a las oportunidades que crean la devaluaci贸n de la tasa de cambio y la unificaci贸n de las monedas.

Igualmente, para los empleados en la Zona Especial de Desarrollo Mariel y para los trabajadores vinculados a las empresas extranjeras est谩n previstos incrementos salariales. Para el sector estatal no empresarial s铆 se han descartado los aumentos generalizados de salarios, m谩s all谩 del reciente incremento realizado en el sector de
la salud, con lo cual podr铆an convertirse en el grupo de trabajadores m谩s vulnerable a los costos sociales de la unificaci贸n monetaria.

Flexibilizaci贸n en los mecanismos de formaci贸n de precios

En el mes de marzo de este a帽o tres resoluciones (19, 20 y 21) del Ministerio de Finanzas y Precios (MFP) fueron publicadas en la Gaceta Oficial extraordinaria No. 12. Las resoluciones van dirigidas a regular la formaci贸n de los precios y las pr谩cticas contables en la econom铆a cubana, una vez que se elimine el peso convertible (CUC) y se restablezca el peso cubano como 煤nica moneda para las transacciones econ贸micas en el sector empresarial.

La resoluci贸n 19 est谩 referida a las normas contables que debe aplicar el sistema empresarial tras la devaluaci贸n de la tasa de cambio oficial y la eliminaci贸n del CUC. La resoluci贸n 20 regula los precios mayoristas, tarifas de servicios y las tasas de margen comercial de las empresas estatales. La resoluci贸n 21, en cambio, se refiere a los precios minoristas y a las tarifas de los servicios de las empresas estatales en su relaci贸n con la poblaci贸n. No se dice la fecha en que entrar谩n en vigor las resoluciones, se habla del 鈥渄铆a cero鈥 sin mencionarse el momento en que se proceder谩 con la sustituci贸n de monedas.cuba frutas

En espec铆fico, la resoluci贸n 20 lleva a una flexibilizaci贸n de los mecanismos de formaci贸n de precios y tarifas en el sistema empresarial cubano, pero que ser谩 controlada y/o auditada por un grupo de instancias tales como el propio MFP y las Organizaciones Superiores de Direcci贸n Empresarial (OSDE), entre otras.

La resoluci贸n propone dos m茅todos para la formaci贸n de precios: a) por correlaci贸n o b) por el m茅todo de gastos. La primac铆a la tendr谩 el m茅todo de correlaci贸n, es decir, siempre que sea posible, las autoridades indican que las empresas estatales deben aplicar el primer
m茅todo, el cual de hecho es el que otorga mayor autonom铆a a la empresa.

Seg煤n el m茅todo de correlaci贸n, las empresas definir谩n sus precios tomando como referencia los precios de productos y servicios equivalentes en el mercado interno o externo. Textualmente, la resoluci贸n 20 especifica que: 鈥淐uando se utiliza el m茅todo de
correlaci贸n no se establece tope para los precios. Debe mantenerse un permanente sistema de monitoreo sobre la aceptaci贸n de los precios por el mercado y de ser necesario, se realizan reducciones o incrementos鈥

El m茅todo de correlaci贸n, adem谩s de garantizar la competitividad, debe mantener el equilibrio entre la oferta y la demanda.鈥

Las empresas que empleen el m茅todo de correlaci贸n solamente requieren elaborar un procedimiento interno (en la propia empresa), aprobado por el MFP u otra autoridad, pero tendr谩n autonom铆a para mover los precios de acuerdo con la coyuntura econ贸mica.

Por su parte, el segundo m茅todo (m茅todo de gastos) se emplear谩 en la formaci贸n de los precios mayoristas, por ejemplo, si el producto que se vende no tiene equivalentes en el mercado dom茅stico o internacional, o cuando se trate de productos importados, entre otros
casos.

El m茅todo de gastos lo que propone es sumar a los costos totales una tasa de utilidad o un margen comercial aprobado por el MFP, seg煤n sea la empresa productora o comercializadora. El MFP destaca que los precios mayoristas aprobados deben garantizar la recuperaci贸n total de los costos de la empresa. Tanto los precios como las tasas de m谩rgenes comerciales aprobados por el m茅todo de gastos tienen un car谩cter de m谩ximo. Es decir, la empresa puede decidir hacer rebajas de precios.

La resoluci贸n 21 extiende los mismos principios y m茅todos para la formaci贸n de los precios minoristas, tanto para los mercados liberados como los normados (libreta de racionamiento). Se expresa que 鈥渓os precios minoristas no reciben subsidios del Presupuesto del Estado.鈥

Se a帽ade que solo se subsidiar谩n algunos productos y servicios de consumo masivo, de manera excepcional. Esta declaraci贸n en el texto de la resoluci贸n 21 contradice anuncios recientes del gobierno sobre la intenci贸n de no afectar los precios minoristas tras la devaluaci贸n, pues la 煤nica manera de lograrlo ser铆a aumentando los subsidios.

En resumen, se percibe en las nuevas resoluciones el esp铆ritu de flexibilizar los precios para conectarlos m谩s con los hechos econ贸micos, lo cual estar铆a creando un contexto m谩s favorable para observar impactos reales de la unificaci贸n de las tasas de cambio y
las monedas.

Implicaciones en el presupuesto del Estado

cuba socialismoCon la devaluaci贸n de la tasa de cambio oficial del peso cubano mutar谩n los resultados financieros de las empresas, bancos y otras organizaciones. El equilibrio entre activos y pasivos de las empresas cambiar谩, al multiplicarse por una tasa de cambio distinta. Los
perjudicados ser铆an los balances financieros que presenten deudas en pesos convertibles y divisas superiores a sus activos en esas monedas. Las instituciones que dispongan de una situaci贸n contraria a la anterior en sus balances ser谩n favorecidas con la medida.

La devaluaci贸n crear谩 traumas en la situaci贸n financiera de las empresas, pero dirigidos a promover balances contables m谩s transparentes y que reflejen de manera m谩s precisa los hechos econ贸micos. Este ser铆a uno de los equilibrios m谩s dif铆ciles a conseguir por la pol铆tica econ贸mica. Por un lado, es necesario lograr que la devaluaci贸n tenga impacto (que sea una devaluaci贸n real y no solo nominal), que cambie la situaci贸n financiera de las empresas y que conduzca a una mejor asignaci贸n de recursos. Pero, por otro lado,
tampoco puede ser este un shock inmanejable para las empresas, de manera que provoque un colapso de la actividad econ贸mica.

Evidentemente, la devaluaci贸n tiene asociada estr茅s financiero y costos sobre el sector empresarial, pero tambi茅n generar谩 beneficios. Toda la producci贸n nacional del sector transable apreciar谩 una mejora relativa de su competitividad frente a los bienes y servicios importados. Los exportadores ver谩n incrementada su rentabilidad y
competitividad.

Para que estos beneficios se materialicen, las empresas estatales deber谩n contar con mayor autonom铆a. Por eso es favorable que, junto a la reforma monetaria, avance la reforma de la empresa estatal. Las empresas estatales, que ser谩n las m谩s impactadas por la devaluaci贸n, requieren m谩rgenes de holgura para responder al nuevo entorno y
reaccionar en funci贸n de aprovechar las oportunidades que generan los cambios en los precios relativos.

La devaluaci贸n del peso cubano, efectivamente, generar谩 costos y beneficios; el contraste es que la mayor铆a de los costos son ciertos e inmediatos, mientras que los beneficios aparecen como oportunidades y tomar谩n un tiempo para materializarse completamente.

Es por ello que es clave el acompa帽amiento que tiene que hacerle la pol铆tica econ贸mica a la reforma monetaria, en particular la pol铆tica fiscal. Se deben pensar un grupo de medidas compensatorias a las empresas que reciban los costos inmediatos de la devaluaci贸n, pero con聽 potencialidades de sacar provecho de las nuevas oportunidades
cambiarias.

La pol铆tica econ贸mica deber谩 ajustar sus instrumentos para amortiguar esta brecha temporal entre los costos y los beneficios de la devaluaci贸n: los subsidios, los impuestos, la pol铆tica crediticia y la asignaci贸n de recursos a trav茅s del plan de la econom铆a deben definir medidas de soporte a los exportadores y a todas las empresas con potencialidades de tomar ventajas de la devaluaci贸n.

Ello significar谩 una tensi贸n en el equilibrio fiscal por el lado del gasto, que deber谩 ser compensado con una renovada pol铆tica tributaria que capture un porcentaje de los ingresos extraordinarios que reciban las empresas beneficiadas con la devaluaci贸n.

El pa铆s tendr谩 que asumir este complejo proceso de unificaci贸n monetaria, sin la ayuda de las instituciones financieras internacionales, con muy limitadas reservas internacionales y en un momento de bajo crecimiento econ贸mico. Sin embargo, no puede seguirse
esperando el 鈥渕omento ideal鈥 para acometerla, el conjunto de las reformas estructurales necesitan de la reforma monetaria.

Los efectos en la inflaci贸n

Las cifras de la Oficina Nacional de Estad铆sticas e Informaci贸n (ONEI) indican que del a帽o 2000 al 2013 la inflaci贸n promedio ha sido de 1,5 por ciento. Si bien estos c谩lculos oficiales pueden estar subestimando en varios puntos porcentuales la verdadera inflaci贸n, es muy poco probable que la inflaci贸n promedio anual sea mayor a un d铆gito, es decir, que sea igual o mayor al 10 por ciento.

Los bajos registros de inflaci贸n en Cuba han tenido cuatro factores determinantes muy claros: 1) las tasas de cambio fijas, 2) el control de todos los niveles salariales del sector estatal a trav茅s del Plan, 3) la fijaci贸n centralizada de un alto porcentaje de los precios de la econom铆a y 4) el reducido d茅ficit fiscal.cuba granos

Tras lo que hemos venido examinando en el presente art铆culo, se aprecia que los anuncios de pol铆tica y las regulaciones publicadas estar铆an mostrando que estos cuatro factores sufrir谩n modificaciones.

La devaluaci贸n de la tasa de cambio, el incremento de salarios y la flexibilizaci贸n de los mecanismos de formaci贸n de precios son acciones que el propio gobierno ya ha reconocido como necesarias. El incremento del d茅ficit fiscal no se ha anunciado, pero parecer铆a inevitable en el corto plazo para amortiguar los impactos de la unificaci贸n monetaria.

Como consecuencia, el pron贸stico m谩s probable que podr铆a elaborarse para despu茅s del 鈥渄铆a cero鈥, es un incremento de la inflaci贸n. Lo que restar铆a por evaluar ser铆a la magnitud, la permanencia en el tiempo y la distribuci贸n entre los diferentes mercados y sectores de este aumento de la inflaci贸n.

El efecto inflacionario directo en la poblaci贸n depender谩 de lo que suceda con los precios minoristas. El gobierno ha expresado que ninguna persona se ver谩 afectada con la unificaci贸n monetaria. En la pasada sesi贸n ordinaria de la Asamblea Nacional, Marino Murrillo expresaba que, como resultado de la reforma monetaria 鈥溾 no se producir谩 un incremento de los precios en la red de tiendas del mercado minorista鈥︹

Para que efectivamente no se produzca un incremento de los precios minoristas tendr谩n que aumentar enormemente los subsidios despu茅s de la devaluaci贸n. Ello presionar谩 un incremento mayor en el d茅ficit fiscal, el cual tambi茅n ya se espera que crezca para amortiguar otros impactos de corto plazo de la devaluaci贸n. Un incremento desmedido del
d茅ficit fiscal ser铆a el escenario menos propicio para evitar una espiral inflacionaria, pues incrementar铆a de manera desproporcionada la cantidad de dinero en circulaci贸n.

En s铆ntesis, una inflaci贸n en el corto plazo parece inevitable y necesaria para lograr efectos reales en la econom铆a. La sostenibilidad del d茅ficit fiscal y la respuesta productiva ante las oportunidades que abre la unificaci贸n monetaria determinar谩n, ambos, las
posibilidades de conservar la estabilidad de los precios en el mediano plazo.

Para concluir鈥

cuba cambioSon dos los riesgos que sobresalen en la inminente reforma monetaria cubana. Primero,聽 es crucial que ocurra una respuesta productiva de la empresa estatal para que, en el mediano plazo, los beneficios de la unificaci贸n sean mayores que sus costos. Ello provoca una l贸gica incertidumbre, pues existen muchas dudas sobre la flexibilidad y capacidad de reacci贸n de las empresas estatales, en particular en una econom铆a que sigue siendo manejada muy centralmente y donde la burocracia ha ganado demasiada fuerza.

En segundo lugar, est谩 el riesgo de que las autoridades econ贸micas, en su af谩n de mitigar los impactos de la devaluaci贸n y controlar la inflaci贸n, terminen anulando los principales efectos reales de dicha medida. Es posible, pero no deseable, una reforma monetaria nominal en lugar de una reforma monetaria real. Si la unificaci贸n monetaria no
produce un cambio de la situaci贸n financiera de las empresas, si no estimula las exportaciones, si no tiene efecto en los salarios reales y, en general, no mejora la eficiencia en la asignaci贸n de recursos en la econom铆a, todos estos a帽os de planificaci贸n de la reforma
monetaria, el despliegue operativo que tendr谩 lugar el 鈥渄铆a cero鈥 y la incertidumbre monetaria que provocar谩 la medida habr谩n sido en vano.

Se han publicado unas regulaciones para el 鈥渄铆a cero鈥 que apuntan a una reforma monetaria que, acertadamente, ir谩 en paralelo con una transformaci贸n de los mecanismos de formaci贸n de precios, de salarios y del sistema de gesti贸n de la empresa estatal. Sin embargo, ello no garantiza que los riesgos mencionados est谩n superados, son muchos todav铆a los aspectos que no conocemos sobre el dise帽o de la reformamonetaria y su implementaci贸n.

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