Aborto en EE.UU: El Dr. George Tiller no tenía por qué morir
Amy Goodman*

El director de la clínica, que se hace llamar “Jeff Pederson” para proteger su identidad, me dijo que llamó al FBI y a la policía local en ambas oportunidades, pero el vándalo, el supuesto asesino Scott Roeder, no fue arrestado. Pederson tenía el nombre de pila de Roeder y el número de la matrícula de su auto. Tenía imágenes suyas en la cámara de seguridad de la clínica. Lo reconoció de protestas anteriores.
Pederson dijo: “La clínica estuvo cerrada el fin de semana del feriado del Día de los Caídos. Una empleada intentó ingresar a la clínica el Día de los Caídos pero no pudo. Las cerraduras tenían pegamento. Fui a ver la filmación de la cámara de seguridad y el tipo que vi en la filmación era el que había hecho lo mismo en el año
El sábado 30 de mayo, el gerente de la clínica dijo que “Scott” volvió a atacar: “El sábado, cambié el equipo de video por uno mejor para obtener mejores imágenes. Y luego, once horas más tarde, Scott estaba vigilando a uno de mis empleados cuando regresaba de la tienda. La empleada ingresó a…había visto el auto, pero no pensó que fuera nada, ingresó al edificio y trancó la puerta. Era la única persona que estaba allí en ese momento. Pero a través de la ventana, vio a Scott salir de su vehículo, dirigirse al edificio, y parecía que iba hacia la puerta trasera. Entonces ella atravesó el edificio para llegar a la puerta trasera, y llegó allí cuando él estaba comenzando a poner pegamento en la puerta otra vez. Él la vio y salió corriendo. Ella lo siguió hasta su auto y comenzó a hablarle. Él intentó pararse delante de la matrícula del auto, pero ella retuvo el número, 225 BAB. Cuando regresó corriendo a la clínica, él le gritó: ’¡Asesina de bebés!”.
Pederson llamó a Colburn para denunciar el segundo acto de vandalismo e informarle que tenía una mejor filmación. Pederson dijo que Colburn le respondió: “El fiscal del Condado de Johnson no hará nada hasta que el Gran Jurado se reúna”. Al día siguiente, Tiller fue asesinado, presuntamente por Roeder.
Llamé al FBI de Kansas City y me puse en contacto con Colburn. De inmediató me pasó con la portavoz del FBI, Bridget Patton. Le pregunté sobre los incidentes en la clínica y por qué el sospechoso no había sido arrestado ninguna de las veces. Me respondió: “No estoy segura del período de tiempo, pero cuando ocurre un acto de vandalismo en una clínica de abortos, somos notificados del vandalismo y respondemos como corresponde”.
La práctica médica de Tiller, que incluía la realización de abortos a mujeres en estado avanzado de embarazo, provocó ira, protestas y ataques durante las varias décadas en que ejerció su profesión. Su clínica sufrió un atentado con bomba a mediados de la década del 80. Sobrevivió a un intento de homicidio en 1993, cuando fue herido de bala en ambos brazos. Bill O’Reilly del canal Fox News lo demonizó con el apodo“Tiller, el asesino de bebés”. El Doctor Tiller fue blanco de un procesamiento político por parte de un ex Fiscal General de Kansas, Phill Kline, y fue absuelto hace apenas unos meses de una acusación de delito menor por haber violado las normas del estado sobre la realización de abortos.

Le pregunté a Pederson si creía que el asesinato de Tiller podría haberse evitado si las autoridades, simplemente, hubieran arrestado a Roeder luego de que cometió vandalismo contra la clínica de Kansas City. Pederson hizo una pausa y dijo: “ No lo sé… Yo no tenía la información para relacionar todo”, dijo.
Pero
Sobre los problemas que
La ley de Libertad de Acceso a Entradas de Clínicas, de 1994 (FACE, por sus siglas en inglés) tipifica como delito impedir el acceso o dañar las instalaciones de un servicio de salud reproductiva.
Hacer cumplir esta ley salva vidas. George Tiller fue sepultado el sábado.
*Presentadora de “Democracy Now!”, un noticiero internacional diario que se emite en más de 550 emisoras de radio y televisión en inglés y en 200 emisoras en español




Puede que sea el arte la más inútil manifestación de las expresiones humanas; pero completando la frase: inútil mirado desde un punto de vista económico. El arte no es un trabajo –aunque cueste mucho trabajo–; el arte no produce nada –aunque sea la más elevada forma de producción–; el arte no es progreso ni produce revoluciones –aunque nada revoluciona más que el mero contacto con una obra de arte.
No se trata aquí de elogios ni jactancias, alabados es un ceremonial de despedida, De la última despedida a los que emprenden el viaje del que no se regresa. Alabados es un ritual de adiós a los difuntos cuyas raíces se hunden en un tiempo irremediablemente robado.



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