Nov 21 2008
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PolíticaSociedad

América Latina: En duda el futuro de la jubilación privada

Marcela Valente*

Los fondos de pensiones en América Latina están sufriendo pérdidas en algunos casos dramáticas por la crisis financiera mundial. Argentina decidió poner punto final a su régimen jubilatorio privado. En Chile, Colombia y México hay voces que piden urgentes reformas.

Creados casi todos en la década de 1990 bajo el influjo de reformas neoliberales, buena parte de los sistemas jubilatorios regionales de ahorro individual siguieron el modelo implantado en 1981 por la dictadura chilena de Augusto Pinochet (1973-1990).

En 1993, Argentina adaptó ese esquema, sin eliminar el sistema público. Los trabajadores podían optar entre uno u otro. El 20 de este mes, el parlamento argentino puso fin por ley a esta segunda opción, cuyos fondos estaban en pleno derrumbe.

Las administradoras de fondos previsionales son empresas que captan las cotizaciones de los trabajadores y las invierten en instrumentos financieros para obtener rentabilidad destinada a engrosar el ahorro individual. Cuando termina el ciclo laboral, cada afiliado dispone de una jubilación mensual que depende de la suma acumulada.

Aún no está claro cómo influirá la crisis financiera internacional, que afecta a todos los ahorros, en las jubilaciones privadas de Bolivia, Colombia, Costa Rica, Chile, El Salvador, México, Perú, República Dominicana y Uruguay.

Según la Asociación Internacional de Organizaciones de Supervisión de Fondos de Pensiones (AIOS), los 10 países de América Latina que forman parte de esa entidad reunían a fines de 2007 a 76 millones de afiliados previsionales, pero sólo 32 millones –37 por ciento de la población económicamente activa– aportaban regularmente.

La mayor parte de esos cotizantes están en México, con unos 39 millones de afiliados. Le seguía hasta ahora Argentina, con 9,5 millones de personas que pasarán al sistema público. Luego vienen Chile y Colombia, con un total cercano a ocho millones de trabajadores cada uno.

La AIOS asegura que a fines de 2007, los fondos previsionales de las administradoras privadas sumaban 275.000 millones de dólares en la región, equivalentes a 16 por ciento del producto interno bruto de los 10 países.

"Vamos a estar muy atentos viendo lo que pase en Chile, adalid del modelo", dijo a IPS el argentino Jorge D’Angelo, presidente de la Comisión Americana de Adultos Mayores de la Conferencia Interamericana de la Seguridad Social. "Habrá que ver cuál es el piso de esta crisis y si Chile va a poder capearla", añadió.

En ese país, que tiene la mayor proporción de personas jubiladas por ahorro individual, el valor promedio mensual de las pensiones es de 264 dólares, apenas superior al salario mínimo. En los demás países la mayoría de los pensionados cobran montos mínimos.

En Chile, la Central Unitaria de Trabajadores, grupos ciudadanos, políticos y sociales reclaman alternativas. La central obrera pide un sistema público de reparto solidario y que se abra la libertad de opción. El senador Alejandro Navarro, que acaba de renunciar al cogobernante Partido Socialista, promueve la creación de una administradora estatal de pensiones por ahorro individual.

Entre el 31 de octubre de 2007 e igual fecha de 2008, los fondos cayeron de 94.252 millones de dólares a 69.084 millones de dólares. Se evaporaron 25.168 millones de dólares.

En 2002, las administradoras crearon distintos fondos, identificados como A, B, C, D y E, de mayor o menor riesgo. La rentabilidad real cayó en lo que va del año 40,9 por ciento en el fondo A, 30,13 por ciento en el B, y 18,6 por ciento en el C, por mencionar sólo los que tuvieron las peores caídas.

Al observar el fenómeno a largo plazo, desde la creación de los multifondos en 2002, se observa que la rentabilidad real –que incorpora el efecto de la inflación– se movió en una franja promedio anual de 2,8 a 4,2 por ciento, según el grado de riesgo. Si se mide desde 1981, la rentabilidad real media es de 8,8 por ciento.

"Las preocupaciones de los trabajadores son lógicas y comprensibles", dijo a IPS el chileno Fabio Bertranou, especialista en seguridad social de la Organización Internacional del Trabajo. "Se produjo una disminución del valor del fondo debido a la importante disminución del valor de sus activos financieros", acotó.

Chile tiene 35 por ciento de los fondos previsionales invertidos en títulos privados en el exterior.

"Es difícil pronosticar cuándo y en cuánto se recuperará el valor de los activos", admitió Bertranou. "Hay que llamar a la reflexión y reevaluar cómo funcionan los sistemas provisionales con capitalización en momentos de crisis para tomar los resguardos necesarios. No hay demasiada experiencia en la materia", consideró.

A principios de este año, el gobierno chileno promulgó una ley que configuró un sistema con tres grandes pilares: uno contributivo, otro solidario y un tercero de ahorro voluntario. Lo más destacable fue la creación de la Pensión Básica Solidaria y el Aporte Previsional Solidario para los más pobres.

Esa reforma "ha dado un paso fundamental para componer un sistema mixto de previsión social. La incorporación del componente de pensiones solidarias permitirá que los trabajadores tengan un horizonte de mayor seguridad, especialmente aquellos de bajos ingresos", estimó Bertranou.

En su opinión, "la pérdida del valor del fondo de pensiones no es el único problema, también hay que afrontar la pérdida de cobertura ocupacional que producirá la desaceleración económica y, consecuentemente, un menor dinamismo en la creación y estabilidad de los empleos e ingresos".

El comportamiento de la rentabilidad depende en parte de las opciones de inversión. En algunos países la mayoría de los fondos están colocados en títulos de empresas extranjeras en crisis, otros en títulos públicos, cuya erosión varía de país en país.

"En Argentina, la discusión se había tornado abstracta porque la caída de los fondos privados era tan vertiginosa que cuando el beneficiario debía jubilarse, el Estado debía salir en auxilio para pagarle la pensión porque sus ahorros no alcanzaban", opinó D’Angelo.

De acuerdo con la Superintendencia de las Administradoras de Fondos de Jubilaciones y Pensiones (AFJP) de Argentina, en el sistema privado había 9,5 millones de afiliados de los cuales sólo aportaban 3,6 millones. En el régimen de reparto estatal permanecían seis millones de trabajadores, pero sólo dos millones cotizaban.

En octubre, los fondos de las AFJP cayeron 17 por ciento respecto del mes anterior. Y la rentabilidad real en el último año arrojó una pérdida de 25,4 por ciento. La caída es importante incluso si se compara con la rentabilidad anual histórica real, de 6,6 por ciento.

Frente a este escenario, el gobierno de Cristina Fernández propuso crear el Sistema Integrado Provisional Argentino, y eliminar el régimen privado. En menos de un mes, los legisladores del partido gobernante y algunos opositores aprobaron la iniciativa legal en las dos cámaras del Congreso.

La caída de los fondos es también dramática en México, donde el sistema se implantó en 1996. Según la Comisión Nacional del Sistema de Ahorro para el Retiro, entre mayo y octubre, el valor de los ahorros de 39 millones de trabajadores cayó en unos 3.360 millones de dólares.

El Sindicato Nacional de Trabajadores del Seguro Social demanda al Poder Legislativo que revise la legislación sobre pensiones privadas e intervenga a fin de acotar la participación de capital de riesgo en las operaciones bursátiles en el extranjero.

*Publicado en IPS. Con aportes de Daniela Estrada (Santiago) y Helda Martínez (Bogotá)

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