Abr 1 2019
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Política

Apagones: Venezuela sin electricidad, comunicaciones… ni ideas

 

Y todo a media luz, o sin luz. Venezuela tuvo en las últimas tres semanas cuatro apagones nacionales: producto de sabotajes que han dejado al territorio nacional, casi en su totalidad, sin servicio eléctrico y sin comunicaciones y que, sorprendentemente para aquellos que viven en el exterior, no produjo ningún estallido social sino que incentivó la solidaridad en el pueblo.

Nadie duda que Venezuela sea escenario de un peligroso juego geopolítico y geoeconómico internacional, con especial incidencia en los recientes acontecimientos internos, un ajedrez en el que el poder del terrorismo comunicacional juega un importante papel.

Y aunque la sabiduría  popular  no lo aconseje, el presidente estadounidense Donald Trump parece decidido a cambiar de caballo en medio del río, y luego de descalificadoras insinuaciones sobre la labor del presidente colombiano Iván Duque, parece inclinado a optar por Brasil como su aliado estratégico en la región.

Mucho tiene que ver el papelón de la Operación Cúcuta, del 23 de febrero, cuando no pudieron introducir la nunca solicitada “ayuda humanitaria” estadounidense por la frontera colombiana, lo que daría pie a un intervención militar no solo estadounidense sino también colombiana y brasileña.

Y, también, por la presencia de tecnología rusa en Venezuela, que multiplica su poder bélico. El ministro  El ministro de Defensa venezolano, general Vladimir Padrino López, puso en servicio el  centro para modelos MI-17V5, MI35M y MI-26T rusos, en el Centro de Instrucción y Entrenamiento Simulado, en el norteño estado Yaracuy.

La carga de estos súper aviones que llegaron a Venezuela consta del sistema ruso de guerra electrónica (Krasuja 4), que podrán vigilar aviones de Estados Unidos y sus aliados. El ministerio de defensa ruso ha anunciado esta semana que una de las medidas que se tomaron después de los recientes acontecimientos es el  refuerzo de los sistemas de guerra electrónica en Venezuela.

El escudo Anti Misiles S-300  es capaz  de monitorear aviones desde Colombia, Guyana , Brasil y demás países limítrofes con Venezuela: todo avión que esté rodando por las pistas de esos países serán detectado al instante y se podrán tomar las medidas pertinentes a cada acción

Hoy, en el corto plazo, luce difícil solventar la coyuntura actual, evaluar la crisis y el conflicto, encontrar espacios para el dialogo, ceñirse a los intereses que realmente están en juego, definir un proyecto de país y sentar las bases para una convivencia democrática hacia el futuro.

La estrategia opositora para fracturar al sector militar es aún incipiente. El avance opositor se circunscribe al convencimiento del propio liderazgo de que deben abandonar la estrategia de amnistía, que luce prepotente, y caminar a una de cogobierno para reducir su costo de salida y asegurar su alineación con una apertura democrática, pero los contactos concretos parecen todavía muy débiles, señala el director de Datanálisis, Luis Vicente León, quien ha oficiado de guionista de la oposición, y duda de la capacidad real de cambio de la estrategia de Guaidó.

Se trata de terrorismo, porque los sabotajes buscan intimidar o forzar a un gobierno a tomar alguna decisión. Esto se corresponde con declaraciones de voceros políticos que se han desarrollado en los últimos días. Dirigentes como los venezolanos Juan Guaidó o Antonio Ledezma, han señalado expresamente que la normalización del servicio eléctrico depende de la salida del presidente Nicolás Maduro.

Se suman a ellas las declaraciones desde Washington de Donald Trump, Mike Pompeo, Elliott Abrams, Marco Rubio sobre la necesidad y legitimidad de aumentar el sufrimiento del pueblo venezolano para favorecer los intereses estadounidenses en Venezuela.

Cerca de ocho horas después de que se reanudó el servicio eléctrico, los venezolanos fueron estremecidos el domingo una vez más con una nueva falla que afectó la capital y varios estados como parte de una serie de apagones nacionales que se vienen registrando por sabotaje y falta de mantenimiento del sistema eléctrico. La jornada.

Los acueductos en la mayoría de las regiones del país siguen sin operar y el sistema de trenes subterráneos de la capital, que transporta diariamente en promedio tres millones de personas, dejó de prestar servicio. El funcionamiento de internet y los teléfonos fijos y móviles es intermitente desde el 25 de marzo.

Desde el 7 de marzo, cuando se registró el primero y hasta ahora el peor de los apagones de la historia venezolana tras el ciberataque a la hidroeléctrica de El Guri, el gobierno de Maduro ha denunciado que los cortes de energía son consecuencia de varias causas, en especial ataques “ataques electromagnéticos”.

Mientras, la Contraloría venezolana dictaminó que el jefe de la Asamblea Nacional (AN)  y autoproclamado presidente interino Juan Guaidó, quedó inhabilitado este jueves para ocupar cargos públicos durante 15 años, “el máximo establecido en la ley”, en un contexto cada vez más crítico por otro mega apagón, cuarto consecutivo,  y la pugna entre Washington y Moscú por su relación con la nación petrolera.

Guaidó “ocultó y falseó datos en su declaración patrimonial”, además de que recibió “fondos del exterior” de los cuales no informó a la autoridad, dice el dictamen, según el cual realizó 91 viajes al extranjero, valuados en 94 mil 110 dólares, en los que se trasladó en “aeronaves privadas o chárter” y se hospedó en “hoteles de lujo” por más de 248 días. De acuerdo con la Constitución de Venezuela, los diputados de la AN no pueden ejercer otro cargo ni percibir ingresos diferentes a los obtenidos por su función.

En Washington, el vocero del Departamento de Estado, Robert Palladino, calificó la inhabilitación de absurda y ridícula, mientras el enviado especial para Venezuela, Elliott Abrams, reiteró: “lo único que se puede negociar con Maduro son los términos de su salida”. Diplomáticamente, Luis Almagro, secretario general de la Organización de los Estados Americanos, tuiteó: “desconocemos todas las actuaciones ilegales de los órganos represivos de la dictadura usurpadora de Maduro contra el presidente encargado”.

 

Apagón de ideas

En el corto plazo, luce difícil evaluar la crisis y el conflicto, encontrar espacios para el diálogo, ceñirse a los intereses que realmente están en juego, definir un proyecto de país y sentar las bases para una convivencia democrática hacia el futuro. Máxime cuando el presidente Maduro sigue con su praxis de anunciar que va a anunciar: en este caso nuevo gabinete, nuevo plan de gobierno.

El entusiasmo en algunos círculos estadounidenses y diplomáticos sobre el surgimiento de Juan Guaidó y la expectativa de una salida del poder de Nicolás Maduro ha sido reemplazado por la frustración ante la permanencia de Maduro y preocupaciones sobre la interferencia de Rusia y China, según varias fuentes.

El embajador de  Venezuela ante la Organización de Estados Americanos (OEA), Samuel Moncada, aseguró este sábado que el secretario General de la Organización de Estados Americanos, Luis Almagro, “prepara la aceptación de una dictadura venezolana dentro de la OEA”. Almagro “engaña a la opinión pública y comete abuso de poder”, cuando publicó un comunicado de prensa de la OEA, el 27 de marzo, en el que asegura que el organismo multilateral reconoció a Juan Guaidó como “presidente legítimo de Venezuela”.

Sin embargo Moncada recordó que las resoluciones mencionadas en dicho comunicado “no reconocen a nadie. Almagro falsifica la voluntad de los Estados, engaña a la opinión pública con documentos inexistentes”, y  exigió a Almagro una rectificación pública “que indique la inexistencia de las precitadas falsas resoluciones”.

Por su parte, el “protector” del estado Táchira, limítrofe con Colombia, Freddy Bernal, denunció este sábado que desde Colombia preparan una incursión paramilitar contra Venezuela. “Están contratando jovencitos a razón de 1500 dólares para curso de manejo de armas, explosivos y lucha urbana para acción criminal sobre el territorio venezolano”, tuiteó.

La permanencia de Maduro en el poder ha llevado a diplomáticos, líderes extranjeros y algunos funcionarios en Washington a reevaluar la situación y a considerar que, excepto una acción militar, Maduro pudiera seguir en el poder a pesar de fuertes sanciones. No es propaganda chavista, lo dice el Miami Herald.

Diplomáticos extranjeros en Washington dicen que también quedaron atrapados en las expectativas alentadas por algunos en el gobierno de Trump en el sentido de que Guaidó tomaría el control del gobierno, y quedaron desilusionados de que Maduro siga en el poder. La confianza de que la caída de Maduro estaba garantizada se ha convertido ahora en esperanza de que finalmente suceda, y preocupaciones de que quizás no, agrega.

Partiendo de la base de un población polarizada, la guerra psicológica dirigida a crear imaginarios colectivos virtuales, que en general distan mucho de la realidad, donde se insiste permanentemente en el asedio, la ida de una guerra civil o de una invasión, ha sido segmentada, es decir, hay un tipo de mensajes para la población chavista y otro para el sector de la oposición, y busca generar altos niveles de incertidumbre, estados de ánimo, sentimientos y pensamientos relacionados con el miedo, la impotencia, e ira.

Los mensajes para el público opositor  están orientados a posicionar en los imaginarios colectivos, que en Venezuela hay una dictadura y que allí radica el principio y el fin de cada uno de los problemas que existen. La oposición siempre ha dado ultimátum, que al no cumplirse generan desesperanza, resentimiento para con los dirigentes, pero también contra el gobierno y el bolivarianismo.

En los mensajes dirigidos hacia el chavismo se trata de desmoralizar la esperanza de la posibilidad de una democracia participativa, un sociedad inclusiva, igualitaria. Tratando de crear desánimo, frustración. Los apagones, las dificultades en el abastecimiento de medicinas y alimentos tratan de subsanarse con la actitud hacia los otros, con la solidaridad.  Un estudio de los sicólogos Ovidia Suárez y Fernando Giuliani sobre estas formas de terrorismo, dan cuenta de estas realidades.

El Grupo de Contacto Internacional (GCI) sobre Venezuela -integrado básicamente pro países europeos- condenó en Quito la inhabilitación de Guaidó, al considerar que la decisión “menoscaba los esfuerzos por conseguir una solución pacífica y democrática a la crisis”. Bolivia no suscribió la declaración y México ni asistió a la reunión.

Funcionarios estadounidenses reportaron que su gobierno instruyó a intermediarios petroleros y refinadores a escala internacional que reduzcan aún más sus tratos con el gobierno bolivariano. Además, American Airlines anunció que suspenderá de forma indefinida sus vuelos a Venezuela por la crisis política.

 

*Periodista venezolana asociada al Centro Latinoamericano de Análisis Estratégico (CLAE, www.estrategia.la)

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