Feb 17 2010
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Ambiente

Argentina, Catamarca: y la mina sigue, y la desesperación, y el combate, y la represión aumenta

Javier Rodriguez Pardo.*

Fuerzas de choque policiales y de Gendarmería, con perros entrenados y equipos especiales para reprimir disolvieron el bloqueo de vehículos mineros que cruzan la localidad de Andalgalá, en la provincia de Catamarca, noroeste del país. La policía impide que se comuniquen los pobladores con quienes resisten en el corte. Catamarca ya no son los paisajes que cantó Yupanqui… Los distintos tonos de verde ahora redoblan por la defensa de la tierra.

La represión dejó de ser una amenaza para convertirse en realidad. El gobierno local y las mineras reconocen de este modo que más de 6.000 personas marcharon en la última movilización exigiendo la paralización de La Alumbrera e impedir el inicio del emprendimiento del yacimiento Agua Rica, dos megaproyectos mineros de alto impacto contaminante. Andalgalá se ha puesto de pie y resiste en estos momentos –despacho del lunes 15 de enero– la represión de fuerzas especiales enviadas por el gobierno y las mineras.

En estos momentos dichas fuerzas especiales "tiran gases, balas de goma, arrastran a la gente de los pelos y a patadas los meten en la comisaría". En Chaquiago, lugar del enfrentamiento frente a la escuela y en la propia asamblea El Algarrobo, tiran a la gente al suelo y es apaleada. Detrás de la policía en pleno corte aparecen unas máquinas para la explotación minera. El enfretamiento entre el pueblo de Andalgalá y la policía es total. La gente intenta juntarse en la plaza pero es impedida de ir hacia el lugar del enfrentamiento en pleno corte de ruta.

La gente que pudo atravesar los bloqueos policiales se está yendo hacia el corte. Hay asambleistas muy golpeados. No hay precisiones sobre la cantidad de detenidos. Las Asambleas Ciudadanas convocan a la población a la plaza del poblado.

El intendente Perea decidió no atender a la prensa luego de los desmanes de los uniformados. La comunicación telefónica con el enviado de Radio Fénix –presente en el lugar– está totalmente cortada.

Durante su última comunicación, retrató el nivel de confusión y tensión que se vive en Andalgalá. La represión también tuvo epicentro frente al destacamento de policía. Un médico gritaba desesperado ante los micrófonos que solo quiere pasar el cerco policial para atender a los heridos. Otro vecino alzando la voz manifestó que: "Que se cuiden los cipayos vende patria. Ellos son los únicos responsable de todo esto".

Uno de los jóvenes detenidos, se tiró frente a una camioneta policial para impedir el accionar represivo. "También hay mujeres golpeadas y no dejan pasar al médico para verlos", precisó otro vecino.

Cerca de las 18:30 horas los ambientalistas no fueron atendidos por la fiscal de turno. "(que) vio toda la represión, pero no nos quiere atender ante el reclamo por los detenidos. Nosotros vamos a seguir en la lucha aunque no les guste" afirman los vecinos, quienes aseguran "la policía de Andalgalá y la de la provincia vinieron a proteger a los mineros y promineros".

Doce años

Luego de doce años de la puesta en marcha de Bajo Alumbrera, el mayor emprendimiento mega minero a cielo abierto, las promesas de bienestar y distribución de riquezas de la minería no se registran en la provincia de Catamarca.

En los últimos días, todos los cañones apuntaron a la clase política y responsabilizaron al alto nivel de corrupción enquistada en el Estado, como la responsable de malograr los destinos de los ingresos por regalías mineras.

* De la Unión e Asambleas Ciudadanas.
En el boletín de la organzación No a la mina.
Un vídeo de la represión desatada puede verse aquí.

Addenda

Pueblada frena la actividad en la mina Agua Rica

Ambientalistas que se oponen a la mineria a cielo abierto fueron reprimidos y se produjo una batalla campal en Andalgalá. Un juez paralizó los trabajos en la explotación.

Asambleístas que rechazan la minería contaminante denunciaron que la policía de Catamarca y Gendarmería Nacional llevaron adelante una violenta represión este lunes (15 de febrero) contra los pobladores que bloqueaban a vehículos mineros en la localidad de Andalgalá, en esa provincia.

Señalaron que la represión efectuada con perros y equipos especiales casi mata a mujeres y niños y denuncian que hay varios heridos. La cifra de detenidos por la policía supera las cincuenta personas.

Como consecuencia de los desmanes, el juez de Minas de Catamarca, Guillermo Raúl Cerda, resolvió este martes la suspensión "hasta nuevo aviso" de las actividades que llevaba adelante la empresa minera Agua Rica. Cerda manifestó que notificó al apoderado de la empresa y "si bien ellos pueden apelar, manifestaron estar de acuerdo con la resolución para traer calma a la sociedad andalgalense".

Por su parte, el subsecretario de Seguridad de la Provincia, Luis Baracat informó que personal policial tenía la misión de preservar el orden y no reprimir ante el caos.
La tensión comenzó al mediodía del lunes cuando la policía provincial desalojó la asamblea permanente que funciona desde el 14 de diciembre a la vera del camino comunal del Chaquiago, ubicado a 5 kilómetros al norte de Andalgalá, y cortó el camino después de permitir que pase una máquina de la empresa de Agua Rica.

Enzo Acuña, integrante de la Asamblea Socio Ambiental de Catamarca, contó al diario Crítica de la Argentina que allí "los vecinos que no podían pasar para el pueblo de Chaquiago volvieron a la ciudad de Andalgalá y comenzaron a concentrar en la plaza hasta alcanzar las 200 personas, pero se armó el desmadre cuando, cerca de las cinco de la tarde, la policía empezó a desalojar brutalmente a la gente".

Los pobladores reclaman "que se cumplan los derechos constitucionales a un ambiente libre de contaminación, diciéndole si a la vida y no a la explotación a cielo abierto del Nevado de Aconquija en manos de la empresa minera Agua Rica", ubicada a 17 kilómetros de Andalgalá señaló el asambleísta.

Pese al desalojo, más personas comenzaron a acercarse a la plaza y a las 20 horas la concentración alcanzaban las cuatro mil personas. Entre balas de goma y gases lacrimógenos "la gente comenzó a destrozar y prender fuego algunos sectores de la Municipalidad", en reclamo de la renuncia del Intendente José Perea, así como también las oficinas de la minera Agua Rica y comercios de proveedores mineros.

A la medianoche, según relata Acuña, "el municipio cortó la luz y comenzó la balacera, el desalojo fue brutal, la policía disparó a mansalva sobre mujeres y niños que estaban en la plaza".

Según denunciaron los pobladores, entre los demorados se encuentran varios menores de edad y se registraron más de sesenta heridos que ingresados al hospital. "Hay un chico menor de edad –de 16 años de apellido Paz– trasladado al hospital de Catamarca con heridas graves de balas de goma", según aseguró Acuña.

Según se informó, cuatro asambleístas habían sido acusados por la fiscal Martha Nieva por los delitos de "amenaza simple, lesiones leves y daño en concurso real, además de entorpecimiento del funcionamiento del transporte terrestre".
En el periódico de Tucumán El Siglo.

Addenda 2

Llama la atención que no se hayan producido manifestaciones públicas de solidaridad por parte de organizaciones que, al otro lado de la Cordillera de Los Andes, en Chile, luchan o dicen luchar y enfrentaerse a amenazas socio-ambientales en todo similares.

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1 Comentário

Comentarios

  1. Rosa
    25 febrero 2010 13:21

    Solamente miran por el valor crematístico de lo que llaman inversiones, y que me atrevo a decir que son violaciones a los derechos naturales de los habitantes del mundo, a que se respeten sus habitats, su modo de vida, su entorno paisajístico, sus riquezas para sí mismos, no para que se lleven unos invasores que ¡¡ para más humillación!! por la ley menemista se las pagan subvenciones por el expolio que nos hacen.