Oct 23 2013
1265 lecturas

Política

Argentina, de cara a las elecciones parlamentarias del domingo 27

Aunque falta mucho a recorrer, el camino que ha hecho el ‚Äúkirchnerismo‚ÄĚ en Agentina en los √ļltimos diez a√Īos marca una nueva etapa pol√≠tica en ese pa√≠s sudamericano. As√≠ lo afirma como tesis central Eduardo Seminara, ex prisionero pol√≠tico durante la √ļltima dictadura militar de los a√Īos setenta y militante hist√≥rico de la Juventud Peronista.

Actualmente Seminara es Vicerrector de la Universidad Nacional de Rosario, Director en el AFSCA (Autoridad de Aplicación de la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual) y candidato a Diputado Nacional por el gubernamental Frente Para la Victoria (FPV) de la Provincia de Santa Fe,  en las elecciones legislativas del 27 de octubre. Entrevista.

– ¬ŅCu√°l es la importancia real de las pr√≥ximas elecciones legislativas del 27 de octubre en el marco de la din√°mica¬† pol√≠tica actual de Argentina?
– A trav√©s de esa contienda electoral se resolver√° la composici√≥n futura de las C√°maras de Diputados y Senadores. En mi √≥ptica, lo esencial en este momento es garantizar que el partido de Gobierno pueda mantener la mayor√≠a en ambas c√°maras para que sea posible sancionar las leyes que acompa√Īen el proceso iniciado con la presidencia de N√©stor Kirchner en el 2003. En ese sentido est√°n orientados todos nuestros esfuerzos.

La crisis de los partidos políticos en nuestro país hace que no exista una fuerza a nivel nacional que pueda actuar como oposición seria y responsable. Nuestro país ya atravesó una situación similar en el 2009, cuando el oficialismo perdió la mayoría en ambas Cámaras. Lo que no se tradujo, sin embargo, en la conformación de un bloque de oposición que proponga alternativas reales. Sucedió todo lo contrario: fragmentación, oposición sin fundamentos, dificultad para lograr consensos mínimos. Estos escenarios no hacen más que debilitar nuestra joven democracia.

A la elección del 27 de octubre se le suman, además,  las especulaciones por la sucesión de la presidenta Cristina Fernández quien no puede ser reelecta en los comicios presidenciales del 2015. La fragmentación de los partidos de la oposición y el hecho de que el partido de Gobierno no haya definido aun un candidato para la sucesión abona el terreno para todo tipo de especulaciones políticas,  a mi entender estériles y anticipadas.

A pesar de su an√°lisis, las elecciones previas que se realizaron el pasado¬† 11 de agosto indicaron un retroceso significativo de los votos a favor del Gobierno. ¬ŅPiensa que esa tendencia puede modificarse en el voto del domingo 27?
– En el 2011 Cristina Fern√°ndez de Kirchner asumi√≥ la presidencia con el 54% del electorado a favor. √Čramos conscientes que esa tendencia no iba a mantenerse las elecciones actuales. Existe una creencia de que las elecciones que se realizan a mitad del mandato del ejecutivo funcionan como comicios ‚Äúde control‚ÄĚ, como si de alguna manera el electorado buscara ‚Äúequilibrar‚ÄĚ el poder del ejecutivo.

Las recientes encuestas indican que el 27 de octubre se mantendr√° la tendencia de las elecciones de agosto, las PASO (Primarias Abiertas Simultaneas y Obligatorias), sin embargo estoy persuadido que el oficialismo recuperar√° una buena cantidad de votos porque se ha mejorado mucho la campa√Īa en algunos distritos claves en las √ļltimas semana.

– Entonces, cu√°l podr√≠a ser el panorama institucional la ma√Īana del 28 de octubre‚Ķarg cristinismo
-El sistema electoral argentino es complejo y no permite prever algunas cuestiones. Porque como dec√≠a antes, la clave est√° en la cantidad de bancas que logra renovar cada partido y esto var√≠a seg√ļn cada provincia (ndr: distrito electoral). Puede darse el caso de que el oficialismo pierda en cantidad de votos totales pero aun as√≠ logre renovar e incluso incrementar la cantidad de representantes en el Poder Legislativo.

Por eso habr√° que hacer una lectura atenta. Si llegara a darse el caso ‚Äďpoco probable- de que el Frente para la Victoria no consiga mantener¬† la mayor√≠a parlamentaria, esperamos que no se repita el escenario del 2009. En ese entonces se le denominaba al parlamento como ‚Äúla m√°quina de impedir‚ÄĚ porque los representantes de otros partidos no acompa√Īaban las propuestas oficialistas pero tampoco lograban imponer una agenda propia o consensuar propuestas. Ese escenario bloqueador frena la acci√≥n del Gobierno y entorpece cualquier posibilidad del avance efectivo en la gesti√≥n de un programa y un proyecto de transformaciones sociales como el que se est√° dando.

-¬ŅCu√°l piensa que ser√° la tendencia /din√°mica pol√≠tica principal en estos dos pr√≥ximos a√Īos hasta las elecciones presidenciales de 2015?
– Muchos vienen anticipando que el 2015 representar√° el fin de una etapa. Nosotros creemos que el hecho de que la presidenta no pueda ser reelecta no tiene por qu√© significar un cambio de rumbo en la pol√≠tica argentina. Los que creemos que la pol√≠tica tiene que ver con sue√Īos construidos colectivamente, con ideas que vamos forjando entre todos, estamos convencidos que hay todav√≠a mucho por recorrer en este mismo camino.

Estamos dispuestos a discutir quien ser√° el sucesor o la sucesora de Cristina (de Kirchner), pero no estamos dispuestos a cambiar de rumbo. Argentina est√° saliendo de una larga noche neoliberal que se inici√≥ en la √ļltima dictadura militar y se extendi√≥ hasta finales de la d√©cada del `90. Estamos reconstruyendo las bases de un pa√≠s con soberan√≠a pol√≠tica, independencia econ√≥mica y justicia social que apuesta a la integraci√≥n latinoamericana. Sin duda todav√≠a falta y mucho pero estamos seguros que este es nuestro tiempo pol√≠tico y nuestro rumbo en un continente latinoamericano que exige y protagoniza cambios significativos en cuanto a la democracia participativa, las reivindicaciones sociales, las transformaciones econ√≥micas y la visi√≥n regional integradora.
 
‚ÄúGobierno desgastado, econom√≠a fr√°gil‚ÄĚ

dolares se quemanPablo Matossian es economista, empresario, profesor universitario y analista independiente.  En esta entrevista analiza ciertas dinámicas de la actual situación económico-financiera que marcan la realidad argentina.

–¬†De cara a las pr√≥ximas elecciones parlamentarias del 27 de octubre, el tema econ√≥mico jugar√°, sin duda, un peso decisivo. ¬ŅExisten grandes antagonismos entre el proyecto actual del Gobierno Kirchner y el de las fuerzas pol√≠ticas opositoras?
– Los proyectos econ√≥micos son poco relevantes. Es casi imposible distinguir entre el Gobierno ‚ÄúK‚ÄĚ (ndr: de Cristina Kirchner)¬† y lo que propone¬† Sergio Massa,¬† que hoy lidera el¬† Frente Renovador de oposici√≥n pero hasta hace algunos meses¬† era un alto funcionario de Gobierno.¬† Por otro lado Mauricio Macri ‚Äď que lidera la Propuesta Republicana-¬† se viste de derecha, pero nadie, tal vez ni √©l mismo, sabe qu√© har√° realmente en caso de llegar al poder.

Fuertes cr√≠ticas se elevan contra el Gobierno por su pol√≠tica de control de divisas. ¬ŅHa dado resultados? Logr√≥ preservar la huida-estampida de divisas del pa√≠s?
РEl cepo cambiario no es una política del Gobierno sino una medida inevitable dada la fuga de dólares que ocasionó la falta de confianza que representa el Gobierno para los agentes económicos. Si llegara al poder alguien capaz de recuperar ese prestigio podrá levantarse esa restricción, pero un Gobierno desgastado no tiene otra opción.

Especialmente las críticas vienen de sectores altos y medios altos quienes protestan contra lo que ellos consideran como una restricción para viajar al exterior con divisas en la mano…
-Las cr√≠ticas tienen cierta l√≥gica. El cepo no es una buena opci√≥n.¬† Tambi√©n hay que destacar, sin embargo,¬† que a nadie se le impide desplazarse, siendo que en el mercado ‚Äúblue‚ÄĚ, (mercado paralelo)¬† -que el Gobierno niega pero sin duda existe-, hay d√≥lares o euros disponibles para todos. Simplemente que a un precio m√°s alto que el oficial.

El Gobierno contin√ļa implementando planes y subsidios sociales amplios. ¬ŅCu√°l es su visi√≥n sobre el impacto real de esta pol√≠tica social? ¬ŅPuede ser considerada como un avance para asegurar una redistribuci√≥n del ingreso nacional hacia capas/sectores sociales marginados?
– Los planes sociales y los subsidios son medidas aceptables y necesarias para atender a situaciones de emergencia social como la que se dio en el 2001. Su objetivo √ļltimo es ganar tiempo hasta que la pol√≠tica econ√≥mica logre formas de sustento basadas en la capacitaci√≥n y el esfuerzo individual que permitan a cada cual el desarrollo personal que desee. Desde mi punto de vista es buena la medida pero no su persistencia. Ella indica el fracaso de la pol√≠tica global que no ha absorbido a las fuerzas laborales. Y que usa e esta herramienta con car√°cter clientelista. Estas circunstancias no son elogiables.

–¬†Para concluir, ¬Ņpiensa que se puede hacer una evaluaci√≥n ‚Äúobjetiva‚ÄĚ de la gesti√≥n del Gobierno desde la perspectiva de los resultados en el plano econ√≥mico?
– Toda evaluaci√≥n respecto a la gesti√≥n de un gobierno se apoya en alguna ideolog√≠a, expl√≠cita o t√°cita. Mi balance no escapa a esta regla general. La sociedad argentina padece una lucha distributiva que lleva d√©cadas. En esa lucha se han empleado distintos medios, m√°s o menos civilizados, m√°s o menos legales. Por cierto en todas las sociedades se puja por los recursos econ√≥micos, pero nuestra singularidad consiste en que ning√ļn gobierno, ning√ļn l√≠der, ning√ļn signo ideol√≥gico, ning√ļn usurpador del poder ha logrado acuerdos medianamente estables para administrar ese conflicto. Cada vez que un nuevo gobierno asume, la potencia de un buen resultado electoral o a√ļn la fuerza militar que precede a una asunci√≥n ilegal le permiten, en una primera etapa, sustraerse de las presiones sectoriales.

Pero apenas se produce un incumplimiento de los primeros objetivos  fijados, apenas existe un mínimo desgaste, todos los jugadores  nos sentimos estafados por el resto y comienza la lucha autodestructiva. Tan pronto la lucha se hace más intensa, los gobiernos se ven obligados a aceptar  concesiones que no son sostenibles, a partir de lo cual la degradación se hace manifiesta e inevitable. En esa etapa se invoca monótonamente a la corrupción como fuente de todos los males. Es muy cierto que existe y resulta moralmente inaceptable, pero no es la verdadera causa de los sucesivos fracasos.

  • Compartir:
X

Envíe a un amigo

No se guarda ninguna información personal


    Su nombre (requerido)

    Su Email (requerido)

    Amigo(requerido)

    Mensaje

    A√Īadir comentario