Por esta raz贸n el presidente no las incluy贸 en su declaraci贸n de impuestos. Inicialmente intent贸 negar su participaci贸n en esas compa帽铆as y finalmente acept贸 su presencia en una (Fleg Trading). Pero luego apareci贸 otra (Kagemucha) y en total ser铆an siete.
Macri afirm贸 que las firmas fueron creadas para realizar una inversi贸n posteriormente desechada en Brasil. Pero no explic贸 por qu茅 motivo ese emprendimiento requer铆a generar un fondo intermediario en Bahamas. Declar贸 que la empresa se disolvi贸 sin realizar actividades, pero hay evidencias de gran movimiento de dinero en la inm贸vil compa帽铆a.

La falsedad siguiente fue m谩s rid铆cula. Macri argument贸 que ejerci贸 un papel ocasional como director por pedido familiar, como si ese cargo no entra帽ara responsabilidades. Minimiz贸 su labor se帽alando que no fue accionista omitiendo la irrelevancia de esa funci贸n. En las firmas off shore las acciones son al portador y sus tenedores son tapados o ficticios. En cambio el director adopta decisiones y es muy sospechoso que no declare ingresos por ese rol.
Una investigaci贸n elemental de los movimientos de las firmas revelar铆a r谩pidamente lo que se est谩 ocultando. Las off shore se crean para mantener ese secreto. Pero como presidente del pa铆s deber铆a ser obligado a mostrar qu茅 hay detr谩s de esas empresas.

Prontuario del grupopanama papers hombres-de-macri

Las motivaciones del ocultamiento saltan a la vista: el grupo Macri siempre protegi贸 su fortuna en guaridas del exterior. Al principio fue Italia (Lugano) y luego Bahamas o Panam谩. Ya circulan varias hip贸tesis sobre las razones del 煤ltimo escondite.

El emporio familiar ha sido afectado por numerosos conflictos que condujeron a la divisi贸n del patrimonio en tres partes (Macri Group, Sideco Americana, Constructora Iecsa). Las firmas off shore son utilizadas para administrar esas tensiones sin ning煤n control del fisco.

Algunos piensan que con esa pantalla se lav贸 el dinero de ventas ficticias al pariente Calcaterrera o que esa transferencia ocult贸 testaferros. Otros consideran que se enmascararon las propiedades de Mauricio para sortear incompatibilidades con su rol de intendente y presidente. En ambos cargos ha firmado licitaciones a favor de otros miembros del clan.

Los pases de propiedad y las ventas simuladas entre empresas est谩n incorporados a las transacciones corrientes de un grupo que perpetr贸 incontables fraudes. En 1982 lucraron con el endeudamiento en divisas y el posterior rescate oficial de varias empresas (Sideco, Pluspetrol, Socma, Iecsa, Dragados y Obras Portuarias). En 1989 cobraron sobreprecios por contratos de recolecci贸n de basura (Manliba). En 1995 realizaron un gran contrabando de autopartes en el sector automotor (caso Sevel) que fue descubierto, corroborado y luego perdonado por los jueces menemistas

La secuencia de estafas continu贸 con el cobro de peajes en rutas sin ninguna contrapartida de inversi贸n y con la fuga masiva de capital durante el colapso del 2001. La familia se benefici贸 tambi茅n con la pesificaci贸n asim茅trica (2002) y con la privatizaci贸n del Correo mientras esa operaci贸n gener贸 ganancias. Durante la era K obtuvieron lucrativos contratos de obra p煤blica.

Los Macri se han enriquecido a costa del estado. Se especializaron en la gesti贸n de coimas y en la obtenci贸n de subsidios oficiales para financiar sus quebrantos. Como fracasaron en muchos negocios lograron dise帽ar auxilios a su medida con los funcionarios de turno. Con ese auto-socorro en mente Macri impuls贸 la creaci贸n de firmas off shore en la ciudad y ahora prepara un blanqueo general de capitales.

El adalid de la transparencia no distingue mucho la frontera entre lo p煤blico y lo privado. Su actual secretario legal y t茅cnico (Clusellas) dirigi贸 el estudio encargado de gestionar las operaciones off shore del grupo familiar.

Otro personaje del mismo entramado que maneja la intendencia de Lan煤s (Grindetti), cre贸 una off shore en Panam谩 con poder para operar en Suiza, durante su gesti贸n como ministro de Mauricio en la ciudad. Algunos sospechan que tambi茅n esas cuentas incluyen dinero de los Macri.

La corrupci贸n es un dato cotidiano del gobierno actual. El presidente viaja al sur y se aloja en la quinta de un magnate ingl茅s que usurpa tierras de la Patagonia (Lewis), utiliza helic贸pteros privados para traslados oficiales y auspicia el nombramiento de familiares, amigos y novias en todos los niveles del estado. Ahora sabemos que la 鈥淐eocracia鈥 gobernante es tambi茅n una 鈥淥ff-shorecracia鈥, que transfiere al exterior la ganancias obtenidas en el pa铆s.

La norma de fugar y evadir

ar macri y buitreMacri ha contado con un gran blindaje para frenar el esc谩ndalo de sus empresas off-shore. Garantiza ante todo su impunidad a trav茅s de la oficina anti-corrupci贸n. En lugar de iniciar una investigaci贸n de los papeles de Panam谩 ese organismo repite los pretextos del presidente. Tambi茅n obtiene amparo de la Unidad de Investigaci贸n Financiera, que ha sido copada por banqueros expertos en la fuga del capital.

Macri aprovecha con la protecci贸n del arco pol铆tico patronal que rechaz贸 en el Congreso un pedido de informes sobre su patrimonio. Carri贸 se autoerigi贸 como jueza del problema y ya dictamin贸 la inocencia del sospechado, a partir de inconsistentes documentos que le acerc贸 el padrino Franco.

Pero la principal cobertura del presidente proviene de los grandes medios de comunicaci贸n, que ocultan la repercusi贸n internacional de las revelaciones de Panam谩. La Naci贸n silencia el tema a pesar de integrar el circuito de diarios que destap贸 el esc谩ndalo. Como los propietarios del peri贸dico tienen una firma off shore semejante a la familia Macri el silencio contribuye a la auto-preservaci贸n.

Los medios tambi茅n aportan argumentos para justificar lo indefendible. Afirman que Macri s贸lo cometi贸 un involuntario error al omitir informaci贸n impositiva, cuando es evidente la intencionalidad fraudulenta de crear un sello fantasmal en el exterior.

Afirman que esas empresas son 鈥渓egales鈥, omitiendo el curioso status de compa帽铆as forjadas en un pa铆s para violar las normas vigentes en otro. Adem谩s, olvidan que la frontera entre lo l铆cito y lo il铆cito es muy borrosa en para铆sos que administran la evasi贸n de impuestos junto al tr谩fico de drogas.

Otras justificaciones se帽alan que abrir un cuenta off shore 鈥渆s normal鈥 en un pa铆s carente de 鈥渃onfianza, seguridad o reglas claras鈥. Con ese argumento presentan a los responsables del vaciamiento financiero como inocentes v铆ctimas. Presuponen que los capitalistas tienen derecho a no pagar los impuestos que tributa el resto de la ciudadan铆a.

Pero el grueso del oficialismo no pierde tiempo en explicaciones. Recurre a la vieja coartada de remitir el problema a los tribunales. Repiten el llamado a que 鈥渓a justicia investigue鈥, sabiendo que por ahora ning煤n juez tomar谩 el caso en serio. Los principales magistrados son servidores del gobierno de turno que congelan las demandas comprometedoras. S贸lo retoman esas causas cuando los presidentes pierden poder.

Siguiendo esta regla los jueces protegen actualmente al oficialismo, mientras arremeten contra el kirchnerismo. Taponan los Papeles de Panam谩 y todos los d铆as descubren alg煤n nuevo desfalco de la era K. Han destapado la fortuna ilegal de los B谩ez que disimularon durante una d茅cada. Con arrepentidos, confesiones y videos ilustran las estafas de Santa Cruz para que nadie hable de las malversaciones off shore.

Bastar铆a hurgar un poco en los contratos que suscribi贸 Macri intendente con sus familiares (Calcaterra) y amigos (Caputo), para descubrir el mismo mecanismo de enriquecimiento que engord贸 a B谩ez. Incluso podr铆a notarse que esas compa帽铆as fueron las principales socias del santacruce帽o.

Los 铆ntimos del presidente ganaron dudosas licitaciones, manejaron el 30% de las obras de la ciudad, no concluyeron los emprendimientos prometidos y obtuvieron ins贸litos permisos de construcci贸n en 谩reas privilegiadas. Ahora se disponen a lucrar con la ampliaci贸n del monto de contrataciones oficiales directas.

La misma doble vara rige la causa del d贸lar futuro. Un juez de la servilleta acusa a Cristina por grandes p茅rdidas del estado, en los contratos que compensaban una devaluaci贸n cantada. Pero los capitalistas pr贸ximos al gobierno que lucraron con la misma operaci贸n son exculpados (Caputo, Torello, Quintana).UN-FALKLANDS-BRITAIN-ARGENTINA-DIPLOMACY

Todo sirve para acallar los Papeles de Panam谩. Ese silencio es particularmente promovido por los bancos especializados en la malversaciones off shore, que intermediaron en el reciente acuerdo con los buitres. S贸lo el HSBC manej贸 4001 cuentas bancarias no declaradas en Suiza de grandes acaudalados de Argentina.

Los financistas han copado el gabinete colocando 27 altos directivos en lugares estrat茅gicos del gobierno. La mayor铆a trabaj贸 en Wall Street y ya dise帽aron canjes de deuda, emisi贸n de t铆tulos nacionales y provinciales y la repetida bicicleta de altas tasas de inter茅s con el d贸lar planchado. Manejan estos negociados con la misma familiaridad que la operatoria off shore.

El ocultamiento de cuentas en el exterior es casi una pol铆tica de estado impuesta por la alta burgues铆a, que tiene depositado en los para铆sos enormes fortunas. En el listado de Panam谩 no s贸lo figuran todos los popes del capitalismo local (Coto, P茅rez Companc, Amalita, Clar铆n). Tambi茅n Techint ha transferido su sede administrativa a Luxemburgo e YPF-Chevron acordaron pagos off shore en su 煤ltimo contrato. Hasta personajes renombrados de los medios (como Nisman o Angelici) tienen operaciones propias en los para铆sos. Las firmas de Macri son un fiel reflejo de toda clase dominante.

Contradicciones del imperio

Obama enfrenta un dilema frente al caso Macri-Panam谩. Por un lado intenta sostener a su nuevo servidor del Cono Sur y por otra parte necesita tomar distancia de un esc谩ndalo en puerta.

El presidente argentino garantiza sometimiento a Estados Unidos en un momento de creciente inestabilidad en Brasil y otorga todo a cambio de nada. Permite que la DEA, la CIA y el FBI desembarquen en el pa铆s, mientras el Departamento de Estado contin煤a apoyando a Gran Breta帽a en la usurpaci贸n de Malvinas.

ar obama macriMacri se aproxima a la Alianza del Pac铆fico, acepta una relaci贸n comercial asim茅trica con el Norte, avala la obstrucci贸n del desarrollo nuclear aut贸nomo y renegocia la presencia china

Pero esta sumisi贸n no le impide a los grandes medios estadounidenses (NYT, WP, CBS) informar los negocios que se silencian en Argentina. Macri comienza a ser visto como el t铆pico presidente corrupto del Tercer Mundo, que los yanquis abandonan cuando se torna inservible.

La problem谩tica off shore suscita actualmente reacciones contradictorias en Estados Unidos. No cabe duda que los para铆sos han servido al capitalismo norteamericano, desde que Panam谩 aport贸 su etiqueta a los buques petroleros que no tributaban en ninguna parte.

En los a帽os 60 las inversiones extraterritoriales fueron incentivadas por el Tesoro yanqui para solventar el d茅ficit fiscal con divisas recaudadas en el exterior. El mercado de eurod贸lares potenci贸 ese mecanismo de absorci贸n de los capitales excedentes. Posteriormente la misma captaci贸n incluy贸 el dinero de la mafia y la droga. Los para铆sos fiscales se expandieron a otra escala en las 煤ltimas tres d茅cadas de neoliberalismo. Se estima que en la actualidad movilizan unos 11,5 billones de d贸lares, bajo el estricto monitoreo de Wall Street, el FMI y el Departamento del Tesoro.

Pero en los 煤ltimos a帽os apareci贸 un conflicto en la gesti贸n de esos fondos entre las firmas radicadas dentro y fuera de Estados Unidos. En Nevada, Dakota del Sur, Wyoming o Delaware operan empresas con los mismos atributos que ofrecen las off shore del Caribe. S贸lo Delaware cuenta con 1.181.000 sociedades para lavar dinero de cualquier origen. Estados Unidos se ha convertido en una aspiradora del dinero sucio que circula por otros para铆sos. Suiza y Luxemburgo ensayan alguna cogesti贸n para atemperar esa competencia y tambi茅n Londres -que maneja el 24% del negocio- participa de la disputa.

La difusi贸n de los Papeles de Panam谩 forma parte de esta guerra entre financistas. El listado no fue divulgado por hackers o wikileaks, sino por un consorcio localizado en Washington y financiado por Soros y Rockefeller. Se ha publicado s贸lo una porci贸n m铆nima de los voluminosos archivos anunciados y hay muy pocos estadounidenses entre los nombres que tomaron estado p煤blico.

Panam谩 ha sido la tercera filtraci贸n de una secuencia que afect贸 anteriormente a Luxemburgo y Suiza. Las firmas establecidas en el pa铆s centroamericano o en Bahamas se ubican en lugares muy distantes (n煤mero 13 y 25) del ranking encabezado por Suiza, Hong Kong y Estados Unidos. La rivalidad en curso incluye tambi茅n c铆nicas campa帽as para ponderar la transparencia de los yanquis frente a la opacidad de sus competidores.

Pero el r茅gimen off shore afronta un problema m谩s agudo; ha creado graves quebrantos fiscales en todo el mundo. Al tolerar que las empresas eludan la tributaci贸n con un simple cambio de domicilio ha socavado los pilares de la recaudaci贸n. La magnitud de los impuestos evadidos ya alcanza cifras descomunales. S贸lo entre 2008 y 2014 las 50 mayores empresas de Estados Unidos transfirieron 1,4 billones de d贸lares a los para铆sos.

Por esta raz贸n los off shore est谩n en la mira de sus propios promotores. Desde el temblor financiero del 2008-09 todas las cumbres de las grandes potencias han incluido alg煤n debate sobre el tema. Nadie sabe c贸mo resolver el problema pero todos deben considerarlo, a medida que se agiganta el bache fiscal.

Macri es un personaje irrelevante en ese escenario. Puede zafar o quedar muy involucrado en los perdones o sanciones, que emerjan de cualquier reorganizaci贸n de los para铆sos.

El kirchnerismo entrampado

El kirchnerismo motoriza las denuncias del negocio off shore para contrarrestar la avalancha judicial que Macri promueve contra Cristina. Cuestionan la doble vara que se ha instalado para juzgar a ambas figuras. Los errores involuntarios del primero son contrastados con las malversaciones premeditadas de la segunda.

Este contrapunto es alentado por un sector derechista (Carri贸), que pretende afianzar al gobierno con el discurso de la herencia y la venganza anti-K. Otra fracci贸n (Pinedo) prefiere concertar con el peronismo, para recrear los pactos que consagraron la impunidad de Menen y De la R煤a. Los jueces aceleran o frenan las acusaciones contra B谩ez en funci贸n de esa disputa.panama papers

El kirchnerismo sugiere que todos los d贸lares contados en la Rosadita son irrisorios en comparaci贸n a los desfalcos perpetrados por la familia Macri. Detalla los fraudes de su rival, pero se muestra muy reticente a aclarar lo ocurrido en el propio campo. En este terreno plano repite todos los lugares comunes del oficialismo. Convoca a que la 鈥渏usticia investigue鈥 y se excusa de emitir cualquier opini贸n antes que aparezca alg煤n dictamen de los tribunales.

Esta postura le impide al kirchnerismo hablar seriamente de la corrupci贸n. Ensayan un relato inverso al macrismo exculpando a Cristina de todo. Aceptan que B谩ez, Boudou o Jaime cometieron irregularidades, pero niegan cualquier ilegalidad del matrimonio Kirchner. Es la misma actitud que adoptan los hombres del PRO para eximir a Mauricio de todas las anomal铆as cometidas por su padre.

Los indicios de complicidad del N茅stor (como gobernador y presidente) con las estafas de B谩ez son abrumadores. Apa帽贸 el sistema de sobreprecios en la obra p煤blica y su transformaci贸n en divisas fugadas al exterior, que luego eran reconvertidas v铆a lavado en propiedades o activos.

En ese entramado participaron colaboradores financieros del ex presidente (Clarens), que abrieron cuentas en Estados Unidos,聽 Espa帽a, Uruguay y Panam谩. Un ex secretario de N茅stor (Daniel Mu帽oz) figura en el mismo listado off shore que compromete a Macri. El estudio paname帽o que organizaba los fraudes asesor贸 a B谩ez, pero toda la operatoria se habr铆a descontrolado con el ingreso de varios aventureros al manejo del lavado (Fari帽a, Elaskar)..

Estas denuncias tienen la misma solidez que las acusaciones sobre la familia Macri. El malabarismo K para cuestionar un caso omitiendo el otro genera infinitas inconsistencias. El kirchnerismo intenta disimular la similitud de muchas estafas, para ocultar que el negocio off shore prosper贸 por su tolerancia a la gran fuga de capitales de la d茅cada pasada.

Los niveles de corrupci贸n de ese per铆odo estuvieron muy lejos de la fiesta menemista o del robo organizado de la dictadura. Pero incluyeron numerosos fraudes por parte del grupo que manej贸 las contrataciones p煤blicas. Con formas muy desprolijas esas malversaciones ampliaron varios patrimonios personales. N茅stor y Cristina, por ejemplo, nunca pudieron explicar el ins贸lito engrosamiento de sus bienes. La fortuna de B谩ez y el emporio de Crist贸bal L贸pez son ramificaciones del mismo proceso.

Al minimizar estos fraudes afirmando que 鈥淢acri es peor鈥 se olvida que ning煤n robo puede ser convalidado con argumentos de 鈥渕al menor鈥. Qui茅nes afirman que 鈥渉ubo corrupci贸n pero se favoreci贸 al pueblo鈥 agachan la cabeza frente a la cleptocracia y repiten la vieja resignaci贸n ante los que 鈥渞oban pero hacen鈥. Esa actitud impide revisar todas las falencias del kirchnerismo.

El bumerang de ,la corrupci贸n

Varios diarios occidentales han situado a Macri junto a los corruptos del Tercer Mundo. Es uno de los cinco mandatarios en funciones involucrado en negocios off shore y se lo ubica en un lugar pr贸ximo a los gobernantes de Ucrania, Sud谩frica, Sud谩n o Arabia Saudita. El blindaje local no puede protegerlo de ese retrato de la prensa internacional.

El estudio que utilizaron los Macri (Mossack Fonseca) es conocido por protagonismo en el submundo de las finanzas. Est谩 involucrado en el Lava Jato de Brasil y en ocultamiento de los bienes de la familia real espa帽ola. Sus conexiones con M茅xico disparan todas las alarmas, desde que se supo que el Cartel de Sinaloa depositaba sus ingresos en el HBSC, siguiendo las huellas de la Camorra italiana en la City de Londres.

panama papers politicosMacri supone que sortear谩 los efectos del esc谩ndalo de Panam谩. Pero por la misma causa ya renunci贸 el primer ministro de Islandia y Cameron se encuentra bajo asedio en Inglaterra. Tambi茅n dimiti贸 un ministro de industria del gobierno derechista de Espa帽a que ponderan todos los seguidores del PRO.

Las empresas off shore representan una pesada carga para el futuro pol铆tico de Macri. El establishment utilizar谩 esa carta para evaluar su gesti贸n, acallando o potenciando las consecuencias de esa irregularidad seg煤n el curso que adopte su gobierno.

Pero el destape de Panam谩 tambi茅n indica cu谩n riesgoso es utilizar la bandera de la corrupci贸n para cualquier operaci贸n pol铆tica. El estandarte que esgrimen los pol铆ticos reaccionarios para socavar a los gobiernos progresistas de Sudam茅rica se puede convertir en un boomerang, si la cruzada contin煤a bajo el mando de corruptos tan descarados.

Macri es un ejemplo de esa contradicci贸n y carece de autoridad para exigir transparencia luego de ocultar sus negocios off shore. Pero un contrasentido mucho mayor se est谩 gestando en Brasil, luego de golpe consumado por una pandilla de bandidos.

Utilizaron el pretexto de la corrupci贸n para desplazar a Dilma sin exhibir la menor prueba de esa acusaci贸n. Impusieron la destituci贸n por una infracci贸n administrativa del presupuesto que ha sido frecuente en todos los gobiernos. Para colmo, coronaron a un vicepresidente que particip贸 en la misma adulteraci贸n de la contabilidad fiscal.

El nivel de corruptela de los golpistas es indescriptible. El presidente de la C谩mara y art铆fice del operativo -Cunha- debi贸 se acallado por su complicidad en incontables delitos. Lo mismo vale para Temer, que en lugar de la presidencia deber铆a estar alojado en una celda. Como muy bien defini贸 el New York Times: 鈥淒ilma no rob贸 nada y fue juzgada por una banda de ladrones鈥.

Los golpistas son aventureros que participan en partidos de alquiler, para venderse al mejor postor a la hora de capturar las prebendas oficiales. Protagonizaron la bochornosa sesi贸n del Parlamento que vot贸 el impechment sin referirse a la acusaci贸n. El 60% de los personajes que en esa sesi贸n ponderaron a torturadores, militares, evang茅licos, nietos, esposas o amigos del barrio, arrastra causas judiciales.

Los golpistas ya designaron ministros conservadores, anuncian planes de ajuste y preparan operativos de represi贸n. De los 23 miembros del gabinete 7 est谩n procesados y 12 participaron en las coimas de Petrobras. Esa gente intentar谩 justificar su gesti贸n con argumentos de transparencia. Los malversadores que restauran el neoliberalismo con ins贸litas banderas de honestidad est谩n encendiendo una hoguera en la regi贸n.

Una bandera de la izquierda

La corrupci贸n es intr铆nseca al capitalismo y se alimenta de la estrecha relaci贸n que mantienen las clases dominantes con las elites del funcionariado. Los poderosos acumulan riquezas utilizando las garant铆as legales del estado y los mecanismos que violan esas normas. El equilibrio entre ambas fuentes var铆a en cada pa铆s y per铆odo, pero es un dato generalizado del sistema actual.ven revolucion sin corrupcion

El neoliberalismo acentu贸 la corrupci贸n con los para铆sos fiscales, para aligerar la carga impositiva de los privilegiados y descargar todo el peso de la tributaci贸n sobre los trabajadores.

Por eso la desigualdad social se ha incrementado en forma explosiva. Los estados recaudan menos y utilizan sus recursos para rescatar a los capitalistas cuando estalla la crisis (2008-09). El negocio off shore es un engranaje de ese dispositivo. Asegura la expatriaci贸n de beneficios mientras los estados nacionales solventan las p茅rdidas.

En Am茅rica Latina esa desventura es mayor por la magnitud de la localizaci贸n externa de las ganancias. Se estima que s贸lo por evasi贸n con exportaciones fueron sustra铆dos del fisco 600 mil millones de d贸lares al a帽o entre el 2002 y el 2011. La restauraci贸n neoliberal en curso agrava el problema. Facilita la expatriaci贸n de los beneficios mientras impone al pueblo mayor austeridad.

La derecha presenta una imagen invertida de esa realidad. Culpa a los despose铆dos y exonera a los millonarios. Utiliza, adem谩s, el discurso anti-corrupci贸n para movilizar a las clases medias irritadas o desilusionadas con el progresismo. Este lema ha calado tambi茅n entre los sectores populares fatigados con el doble discurso del kirchnerismo o el lulismo.

La corrupci贸n no es tema menor, ni se ubica naturalmente en el campo de la derecha. Es un leg铆timo reclamo popular de transparencia y probidad en el manejo de los fondos p煤blicos. Es una exigencia que la izquierda debe asumir con propuestas de control social efectivo de la administraci贸n estatal y punici贸n de los malversadores.

Pero estas demandas requieren total limpieza en el campo popular y una valoraci贸n permanente de la ejemplaridad de los dirigentes. Son reclamos que exigen actuar en espacios pol铆ticos con tolerancia cero hacia los corruptos. Este principio ha sido burlado por el kirchnerismo y se agrava con su permanencia en el partido justicialista.

Lo ocurrido con el PT de Brasil es igualmente ilustrativo. Su dirigencia qued贸 comprometida en el entramado del Menselao y con el turbio manejo del Petrolao. Gobernaron aceptando oscuros pagos por la aprobaci贸n de leyes y convirtieron a sus funcionarios en embajadores de las multinacionales.

Esta complicidad con el poder desmoraliza a las bases y desilusiona a los militantes. Cuando se acepta el capitalismo como 煤nico horizonte posible se avala tambi茅n la ilegalidad que exige ese sistema. La izquierda puede liderar la batalla por la honradez si confronta con la matriz capitalista de la corrupci贸n.

* Economista, investigador del CONICET, profesor de la UBA, miembro del EDI.