Abr 2 2021
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OpiniónPolítica

Argentina, siempre Argentina

El 24 de marzo pasado se conmemoraron 45 a√Īos del golpe de Estado e inicio del r√©gimen militar en 1976 en Argentina, que se prolong√≥ hasta 1983 y que mantuvo una dictadura c√≠vico-militar que llev√≥ al pa√≠s a la barbarie y genocidio, dejando alrededor de 30 mil muertes, torturados, desaparecidos, exiliados, y el robo de hijos de prisioneros pol√≠ticos asesinados. Los generales Jorge R. Videla, Eduardo Viola, Leopoldo F. Galtieri y Reynaldo Bignone fueron los principales responsables del terrorismo de Estado ejercido en ese pa√≠s y en haber llevado a la Argentina a una guerra con el Reino Unido al ocupar las Islas Malvinas, en 1981.

Los cuatro fueron condenados por la justicia, Videla y Bignone murieron en prisión, mientras que Viola y Galtieri fallecieron en libertad, antes de que la Corte Suprema declarara nula la amnistía otorgada por el expresidente Carlos Menen, en 1990.

Seis golpes de Estado experiment√≥ Argentina durante el siglo XX. En los a√Īos 1930, 1943, 1955, 1962, 1966 y 1976 la institucionalidad democr√°tica fue interrumpida por el surgimiento de caudillos militares conservadores, influenciados por la iglesia cat√≥lica; la pol√≠tica de Estados Unidos de seguridad nacional, el efecto que tuvo en Am√©rica Latina la revoluci√≥n cubana y los fuertes brotes guerrilleros surgidos en Argentina a partir de los a√Īos 60.

Dif√≠cil es comprender la historia pol√≠tica argentina sin conocer lo que represent√≥ Juan Domingo Per√≥n, quien gobern√≥ ese pa√≠s en tres oportunidades (1946-52, 1952-55 y 1973-74) y cuya presencia cubre toda la historia pol√≠tica desde la segunda mitad del siglo XX hasta hoy. El llamado ‚Äúperonismo‚ÄĚ dej√≥ una huella profunda en la sociedad y en la pol√≠tica por los √©xitos que cosech√≥, pero tambi√©n por sus fracasos. Entre los primeros est√° el proceso de industrializaci√≥n, la generaci√≥n de empleos, la consolidaci√≥n de un Estado de bienestar que llega hasta hoy, igualdad de derechos, la sindicalizaci√≥n y muchos otros que pasaron a ser parte de la identidad y orgullo de las y los argentinos.

Entre los fracasos, se√Īalan los cr√≠ticos, que las transformaciones econ√≥micas no fueron suficientemente s√≥lidas para lograr la integraci√≥n industrial y romper la dependencia de las importaciones. Las exportaciones agropecuarias continuaron siendo la principal fuente de divisas. El ‚Äúperonismo‚ÄĚ se plante√≥ como una suerte de tercera v√≠a entre capitalismo y socialismo al desatarse la guerra fr√≠a, pero sin una concepci√≥n te√≥rica y econ√≥mica que diera sustentabilidad en el largo plazo al desarrollo industrial. En realidad, la cr√≠tica mayor es al car√°cter populista que tuvieron los gobiernos peronistas y la confusi√≥n ideol√≥gica en que cayeron sus seguidores, llegando a generar el movimiento guerrillero ‚ÄúMontoneros‚ÄĚ, que proclamaba la lucha armada y el socialismo.

El ‚Äúperonismo‚ÄĚ sigue vivo hasta hoy, pese a que Per√≥n dec√≠a que √©l hab√≠a dejado de ser peronista. Los sigue habiendo de derechas y de izquierdas, como lo han sido los expresidentes Carlos Menen y N√©stor Kirchner, por nombrar algunos.

Es dif√≠cil seguir la pol√≠tica argentina, y entenderla en profundidad a√ļn m√°s. Un pa√≠s rico de 2.780.400 km2, es decir, 9,2 veces m√°s grande que la superficie de Italia, con solo 45 millones de habitantes, de los cuales 18 viven en el gran Buenos Aires. Es parte del G-20, pese a que su PIB es menor que el de pa√≠ses como Suiza u Holanda y que tiene desajustes macroecon√≥micos estructurales cr√≥nicos, reflejados en el rescate que tuvo que efectuar el FMI, en 2018, que inyect√≥ 45 mil millones de d√≥lares -el monto m√°s grande de su historia- y que Argentina debe terminar de pagar en 2024 con los intereses correspondientes.

La inflaci√≥n ha estado entre las m√°s altas del mundo y para este a√Īo se estima que llegar√° al 50%, mientras que la l√≠nea de la pobreza alcanz√≥ al 40,9% de la poblaci√≥n en la primera mitad de 2020, de acuerdo con el Instituto Estatal de Estad√≠sticas. Es en este marco econ√≥mico en el cual el actual mandatario Alberto Fern√°ndez, quien lleva solo 15 meses en el poder, debe hacer pol√≠tica, buscar equilibrios que le den estabilidad al pa√≠s, luego de 4 a√Īos del gobierno de derecha del expresidente Mauricio Macri (2015-2019) y de 12 a√Īos de gobiernos de izquierda de los expresidentes N√©stor Kirchner (2003-07) y luego de su esposa, Cristina Fern√°ndez K. (2007-15).

El actual Presidente tiene como Vicepresidenta a la ex mandataria, quien puso los votos para su elección y que no ha dejado de ejercer su influencia en temas particularmente sensibles como son los juicios por corrupción abiertos en su contra, que no le dan paz. Este es uno de los motivos del creciente deterioro en la relación entre el Jefe de Estado y su Vicepresidenta o Cristina K, como la llaman, quien es también senadora, lo que le garantiza la inmunidad.

Despu√©s de m√°s de un a√Īo de gobierno las relaciones entre ambos se han hecho m√°s tensas por el indiscutible poder de ella en el gobierno y su influencia en los votantes peronistas.

Seg√ļn los conocedores de la pol√≠tica argentina, el presidente Fern√°ndez debe sostener una mesa de 5 patas para mantener la precaria estabilidad: manejar el tema de la deuda externa que agobia al pa√≠s y que hoy es imposible de pagar, la inflaci√≥n que obliga a imprimir m√°s dinero en un c√≠rculo vicioso, mantener la unidad de las fuerzas que lo apoyan, combatir la pandemia que amenaza con escapar de sus manos, y contener a la Vicepresidenta, quien avanza en el control de la agenda.

Para otro analista, la situación entre ambos solo empeorará debido a la espada de Damocles que pende sobre la cabeza de Cristina K y donde difícilmente el mandatario puede intervenir para liberarla de los cargos de la justicia que parece estrechar el círculo. La fuerza de ella está en su indudable popularidad en gran parte de los votantes por lo que ha comenzado a imponer su visión y prioridades al Presidente.

El exmandatario Mauricio Macri -primer Jefe de Estado no peronista en completar su mandato- despu√©s de cuatro a√Īos de una desastrosa administraci√≥n que termin√≥ de hundir la econom√≠a, ve renacer sus posibilidades electorales ante la par√°lisis actual del gobierno, que pareciera querer volver a las pr√°cticas y pol√≠ticas dejadas atr√°s por la historia. ‚ÄúLa grieta‚ÄĚ llaman a la divisi√≥n que se agranda entre el mundo o visi√≥n de la Vicepresidenta y del exmandatario, que han tomado el protagonismo pol√≠tico,¬† mientras el Presidente pareciera volver a ser su jefe de gabinete.

Haciendo una analog√≠a con la teor√≠a freudiana de ‚Äúmatar al padre‚ÄĚ, parece hora para que Fern√°ndez lo haga con Cristina K y de paso terminar de una vez con el clan, antes de que se lo coman. Si bien es grande el poder y la sombra K, una decisi√≥n valiente lo puede afirmar entre los votantes e imponer sus buenas ideas y forma de gobernar, que por cierto las tiene. Ante el dilema de subordinaci√≥n o ruptura, el Jefe de Estado debiera anteponer los intereses de Argentina y volcar a su favor al pueblo peronista y otros que lo votaron para levantar el pa√≠s. Por estas razones y muchas otras cosas, es muy dif√≠cil saber qu√© pasa y para donde va ese gran pa√≠s que es Argentina.

*Economista de la Universidad de Zagreb en Croacia y Máster en Ciencia Política de la Universidad Católica de Chile. Exembajador, actualmente es Subdirector de Desarrollo Estratégico de la Universidad de Chile.

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