Oct 6 2014
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Política

Brasil, entre el pasado y el futuro/ La fuerza del enigma

Por cuarta vez consecutiva, el Partido de los Trabajadores (PT) tiene que concurrir a una segunda vuelta para ganar las elecciones presidenciales en Brasil. Fue así con Lula en 2002 y 2006, con Dilma en 2010 y vuelve a ocurrir ahora.

En todas las veces el candidato del PT lleg√≥ como l√≠der, pero no logr√≥ obtener la mayor√≠a absoluta en primera vuelta. Y en las cuatro veces los candidatos del PT se enfrentan a representantes del PSDB, el partido de Fernando Henrique Cardoso, repitiendo la contraposici√≥n entre los logros de esos dos mandatos en los a√Īos 1990 y los ya tres mandatos del PT, desde 2003.

En esta misma campa√Īa, en sus primeros meses, esa contraposici√≥n hab√≠a ocupado el escenario electoral, con Dilma obteniendo clara ventaja sobre A√©cio Neves, a punto de que se proyectaba su victoria en primera vuelta, cuando ocurri√≥ el sospechoso accidente a√©reo del 13 de agosto, que cambi√≥ la forma del enfrentamiento electoral. Marina Silva pas√≥ a ocupar el polo opositor en la campa√Īa, con una plataforma no menos neoliberal, hasta que su desgaste hizo que la derecha volviera a elegir a Neves como su candidato.

Lula dijo, antes de que saliera el resultado de la primera vuelta, que él prefiere una segunda vuelta, porque el enfrentamiento entre dos propuestas queda más claro, se fortalece la democracia, además de que el elegido lo hace con más apoyo. Siempre fue así desde 2002 y el PT siempre se fortaleció en la segunda vuelta.

Esta vez las condiciones parecen m√°s complejas. En contra de Marina, adem√°s del clima emotivo del lanzamiento de su candidatura frente a una tragedia a√©rea, mientras se fortalec√≠a su propuesta de una ‚Äúnueva pol√≠tica‚ÄĚ que superara la dicotom√≠a PT-PSDB, la polarizaci√≥n disminu√≠a las contradicciones, aun con un equipo y propuestas netamente neoliberales de parte de la ex l√≠der ecologista. En la recta final, Marina se debilit√≥, una parte de sus votos volvi√≥ a A√©cio Neves, invirti√©ndose la situaci√≥n entre ellos. La derecha claramente volvi√≥ a apostar por Neves.

El resultado de la primera vuelta sorprende por la recuperación del candidato del PSDB, que en las mismas encuestas se mantenía a una distancia más grande de Dilma. Su ofensiva final tuvo resultados, porque no sólo él creció, también Dilma disminuyó sus votos, mientras Marina mantuvo un caudal menor de sufragios, en tercer lugar,

La segunda vuelta, en tres semanas m√°s, se presenta bastante m√°s disputada de lo que se preve√≠a. Dif√≠cil, pero menos que la que se hab√≠a presentado cuando Marina parec√≠a una candidata incontenible, con 10 puntos de ventaja sobre Dilma en la segunda vuelta, seg√ļn las encuestas.

La diferencia en primera vuelta de Dilma sobre Aécio quedó alrededor del 8 por ciento, algo en torno de los 8 millones de votos, mientras que Marina, aun debilitándose, mantiene un 21 por ciento. Es cierto que los términos del enfrentamiento del PT con el PSDB son favorables a Dilma, con la comparación del gobierno de Cardoso con los gobiernos de Lula y Dilma. También suma en contra de Neves la sorprendente derrota que tuvo su candidato en su provincia, Minas Gerais, donde él fue gobernador, perdiendo ante un candidato del PT en primera vuelta.

La derecha cuenta con su candidato preferido, que puede valerse del monopolio de los medios de comunicaci√≥n absolutamente a su favor. Cuenta adem√°s con la reelecci√≥n, en primera vuelta, del gobernador de su partido en San Pablo, provincia de mayor peso electoral, donde el candidato del PT lleg√≥ en tercer lugar por primera vez para el PT en San Pablo, la provincia m√°s grande del pa√≠s y su n√ļcleo m√°s conservador, junto con la provincia de Paran√°.

La b√ļsqueda de los votos de Marina va a ser importante. Por una parte est√°n los sectores muy cercanos al PSDB, expresados en la misma propuesta econ√≥mica neoliberal. Por otro, sectores pr√≥ximos al PT y, especialmente Marina, que puede preferir mantener su tesis de la ‚Äútercera v√≠a‚ÄĚ no apoyando a nadie, para preservarse para la candidatura en 2018.

Los brasile√Īos se pronunciar√°n de aqu√≠ a tres semanas entre su pasado ‚Äďel retorno a un gobierno muy cercano al de Cardoso‚Äď o su futuro ‚Äďla continuidad y profundizaci√≥n de los gobiernos de Lula y Dilma‚ÄĒ. La disputa est√° abierta.
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La fuerza del enigmabr dilma y aecio

ERIC NEPOMUCENO| Euforia en el comando de campa√Īa de A√©cio Neves, cierta preocupaci√≥n palpable entre los asesores directos de Dilma Rousseff, decepci√≥n entre los de Marina Silva.

Por m√°s que se tuviese certeza de que las posibilidades de A√©cio de superar a la ambientalista evang√©lica eran bastante concretas, nadie entre los estrategas de Dilma y menos a√ļn en los de Marina esperaba que el neoliberal obtuviese una cantidad tan sonora de votos. Lo que se sent√≠a en el entorno de ella era una especie de perplejidad, como si se dijera que perder era algo previsible, pero jam√°s de manera tan apabullante.

Ayer por la noche, Marina primero se reuni√≥ con familiares y su grupo de asesores m√°s √≠ntimos en un hotel de San Pablo, para acompa√Īar la divulgaci√≥n de los resultados. En Brasil, gracias al uso de urnas electr√≥nicas, el conteo de votos se da de manera extremamente veloz. As√≠ es que alrededor de las ocho de la noche ya hab√≠a quedado claro que no s√≥lo Marina estar√≠a fuera de la segunda vuelta, como su votaci√≥n quedar√≠a muy por debajo de las peores previsiones.

A partir de ese punto, se empez√≥ a estudiar cu√°les ser√°n los pr√≥ximos pasos. Por sexta vez consecutiva, la polarizaci√≥n PSDB-PT se impuso. En los dos primeros embates, en 1994 y 1998, el PSDB gan√≥ f√°cilmente en la primera vuelta. En las tres otras ‚Äď2002, 2006 y 2010‚Äď el PT logr√≥ imponerse, pero solamente en la segunda vuelta. Marina quiso romper con esa polarizaci√≥n y consolidarse como ‚Äútercera v√≠a‚ÄĚ, como una propuesta de ‚Äúnueva pol√≠tica‚ÄĚ. Y, como ejemplo de lo ocurrido con otros supuestos fen√≥menos electorales, lo √ļnico que logr√≥ fue reunir el mismo volumen de votos obtenidos en 2010.

Hay, sin embargo, una diferencia importante: hace cuatro a√Īos, Marina era una desconocida que se lanzaba por una agrupaci√≥n muy peque√Īa, el Partido Verde, y logr√≥ un espacio suficientemente amplio para, al abrigo de sus 19 millones de votos, convertirse en figura nacional. Ahora tiene ‚Äďo aparenta tener‚Äď fuerza propia, y la decisi√≥n que asuma podr√° tener influencia directa en el combate final, que ser√° trabado entre Dilma Rousseff y su propuesta de dar continuidad al proyecto del PT y A√©cio Neves y su propuesta de volver al proyecto neoliberal interrumpido hace doce a√Īos precisamente con la victoria de Lula da Silva.

Poco despu√©s de la diez de la noche de ayer, Marina Silva habl√≥. Pero el enigma contin√ļa. En su verborragia compleja y de dif√≠cil conclusi√≥n, ella advirti√≥ que el resultado de las urnas se√Īala claramente que el brasile√Īo ya no quiere ‚Äúlo que est√° ah√≠‚ÄĚ. Que se confirm√≥ el deseo de cambio. Preguntada de manera clara y directa si eso significaba su apoyo expl√≠cito de alianza con A√©cio Neves, tergivers√≥: dijo que √©sa es una decisi√≥n que deber√° ser tomada por la ‚Äúcoligaci√≥n‚ÄĚ que la respalda. Aclar√≥ que cualquier acuerdo exigir√° irremediablemente la aceptaci√≥n de los puntos considerados fundamentales en su programa de gobierno. Como se recuerda, ese programa ocupa 240 p√°ginas y ha sido revisado varias veces, siempre que se detectan contradicciones o fallas escandalosas de informaci√≥n y datos. Todo eso, dijo ella, ser√° negociado primero en la coligaci√≥n, y luego con el eventual candidato a recibir su apoyo formal.

En realidad, quiso decir que depende de que su grupo, sectario y ruidoso, llegue a alg√ļn acuerdo con el PSB que la abriga provisionalmente, para luego negociar con el PSDB de A√©cio Neves.

Cuando le preguntaron expl√≠citamente si mantendr√≠a la misma neutralidad de hace cuatro a√Īos, dijo que ahora tiene ‚Äúresponsabilidades de liderazgo‚ÄĚ, lo que implicar√° la necesidad de tomar partido. Pero luego agreg√≥ que todo depender√° de un intenso di√°logo interno entre la dirigencia de la coligaci√≥n que la apoya.

Resumiendo: habló mucho y dijo poquísimo. Conclusión a la que llegaron los estrategas de Dilma Rousseff: Marina, en dos o tres días, declarará su alianza con Aécio. Mientras tanto, ella tratará de saber hasta qué punto ser un enigma le da o le quita fuerza.

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    Comentarios

    1. Sampa
      6 octubre 2014 20:54

      Estimados Se√Īores,

      Lamentablemente la elección se complicó!!

      Sin pruebas de absolutamente nada, me permito imaginar que los enormes errores sincronizados de los 3 mayores institutos de encuestas, repetidos durante las √ļltimas 3 semanas pueden no haber sido apenas simples fallas t√©cnicas, de una ciencia tan aprimorada como lo son los c√°lculos estad√≠sticos.

      Primer error repetido por todos los institutos, una mayor votación nacional del PT, de 47-49% de los votos validos prognosticados, que se concretizaron en apenas 41,6%

      Segundo error, Marina al final de la campa√Īa estaba empatada tecnicamente con A√©cio Neves con aproximadamente 22-24%, siendo que Marina concretiz√≥ con 21% y A√©cio Neves alcanz√≥ sorpresivamente el 33,6%!!!

      Estos crasos errores estad√≠sticos, fatalmente llevaron a una estrategia de campa√Īa completamente equivocada del PT.

      El PT gastó toda su munición contra Marina Silva, que se perfilaba como clara contrincante de Dilma, en un segunda vuelta, siendo esta, visible apoyada por la Derecha nativa en pleno.

      Así siendo, el PT dejó suelto al verdadero e histórico enemigo, el tucano Aécio Neves, que lo imaginaban totalmente fuera de combate.

      Ahora que Dilma precisa desesperadamemnte de un 9% de votos adicionales en su cuenta, solo le queda apelar para los votos politizados de Luciana Genro, aproximadamente 1,5% y tendr√° que conseguir otros 8%, de los 21% de Marina Silva.

      Ciertamente en las pr√≥ximas horas, Marina deber√° oficializar su adhesi√≥n a A√©cio Neves una vez que el PT la atac√≥ muy fuerte pol√≠ticamente hablando durante toda la campa√Īa.

      Con esto, será muy difícil Dilma conseguir rescatar votos de Marina.

      Tal vez, 3 o 4% de viejos socialistas rom√°nticos del PSB, integrantes del frente de Marina, transfieran sus votos para Dilma … dif√≠cil asegurar … de todas formas esto a√ļn no suma 50+1%.

      Como se vé, la cosa se complicó muchísimo!!!

      Si esto fue involuntario o arquitectado por los institutos de encuestas, nunca lo sabremos …

      Ahora solo nos resta continuar y reforzar a√ļn mas nuestra militancia!!! … Hasta la victoria siempre Dilma!!!!

      Gracias por el espacio!

      Sampa

    2. Tania Jamardo Faillace
      7 octubre 2014 19:42

      La segunda vuelta nada tiene de extraordinario, solamente indica la división de los grupos de opiníon, y es democrática.
      En un país donde hay una presencia marcante del poder económico transnacional y sus agentes nacionales (bancos, industrias, agronegocios) y un percentual significativo de clases intermediarias, eso es esperado.
      No se trata en el caso de una propuesta política de salvación nacional, como ha ocurrido en otros paises, notadamente los bolivarianos, que han derrumbado oligarquías violentas.
      En Brasil, la transición entre el régimen militar y la normalidad político republicana, ha sido consensuada. No hubo cambios dramáticos, pero ajustes, porque había algunos acuerdos entre clases y partidos.
      La perspectiva hoy, es que el proceso avance en el atendimiento de los intereses populares Рcon un coalisión partidaria mucho menos amplia y más definida que antes Рy la derecha ha cerrado hileras, con ayuda de experts en estrategias políticas y midiaticas, de psicología de masas.
      La política, al nível real és un poco más compleja de lo que apuntan los medios en general. En Breasil no se ha producido fenómenos siquiera parecidos com Morales, Chavez o Correa Рque ha empezado despacito para solamente entonces radicalizar. No se miden las circunstancias de un país con otro o se cometerán errores de fondo.

      Tania Jamardo Faillace – periodista y escritora brsile√Īa

    3. Sampa
      7 octubre 2014 20:04

      Prezados Se√Īores,

      Es posible conocer los motivos para censurar mi comentario?

      Cr√©anme, no los estoy juzgando!!! … es apenas para formularme una autocr√≠tica y principalmente para no repetirlos en un futuro.

      Desde ya les agradezco mucho el espacio!!!

      Sampa

    4. Aram Aharonian
      8 octubre 2014 12:11

      No hay censura ninguna, es una plataforma libre de debate. Su comentario est√° en el portal. Solamente obviamos la publicaci√≥n de comentarios que difamen, injurien, utilicen lenguaje soez o atenten contra la dignidad de las personas…