May 19 2020
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Economía

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Byung-Chul Han y el coronavirus: Viviremos como en un estado de guerra permanente

Supervivencia, sacrificio del placer y p√©rdida del sentido de la buena vida. As√≠ es el mundo que vaticina el fil√≥sofo coreano Byung-Chul Han despu√©s de la pandemia: ‚ÄúSobrevivir se convertir√° en algo absoluto, como si estuvi√©ramos en un estado de guerra permanente‚ÄĚ.

Nacido en Se√ļl en 1959, Han estudi√≥ Filosof√≠a, Literatura y Teolog√≠a en Alemania, donde reside, y ahora es una de las mentes m√°s innovadoras en la cr√≠tica de la sociedad actual. Seg√ļn describe en una entrevista a EFE, nuestra vida est√° impregnada de hipertransparencia e hiperconsumismo, de un exceso de informaci√≥n y de una positividad que conduce de forma inevitable a la sociedad del cansancio.Byung-Chul Han y el coronavirus: "La muerte no es democr√°tica"

El pensador coreano, global y viral en su fondo y forma, expresa su preocupación porque el coronavirus imponga regímenes de vigilancia y cuarentenas biopolíticas, pérdida de libertad, fin del buen vivir o una falta de humanidad generada por la histeria y el miedo colectivo.

¬ęLa muerte no es democr√°tica¬Ľ, advierte este pensador. La Covid-19 ha dejado latentes las diferencias sociales, as√≠ como que ‚Äúel principio de la globalizaci√≥n es maximizar las ganancias‚ÄĚ y que ‚Äúel capital es enemigo del ser humano‚ÄĚ. A su juicio, ‚Äúeso ha costado muchas vidas en Europa y en Estados Unidos‚ÄĚ en plena pandemia.

Byung-Chul Han, que publicar√° en las pr√≥ximas semanas en espa√Īol su √ļltimo libro, ¬ęLa desaparici√≥n de los rituales¬Ľ (Herder), est√° convencido de que la pandemia ‚Äúhar√° que el poder mundial se desplace hacia Asia‚ÄĚ frente a lo que se ha llamado hist√≥ricamente el Occidente. Comienza una nueva era.

–¬ŅLa Covid-19 ha democratizado la vulnerabilidad humana?¬ŅAhora somos m√°s fr√°giles?

–Est√° mostrando que la vulnerabilidad o mortalidad humanas no son democr√°ticas, sino que dependen del estatus social. La muerte no es democr√°tica. La Covid-19 no ha cambiado nada al respecto. La muerte nunca ha sido democr√°tica. La pandemia, en particular, pone de relieve los problemas sociales, los fallos y las diferencias de cada sociedad. Piense por ejemplo en Estados Unidos.

Por la Covid-19 están muriendo sobre todo afroamericanos. La situación es similar en Francia. Como consecuencia del confinamiento, los trenes suburbanos que conectan París con los suburbios están abarrotados. Con la Covid-19 enferman y mueren los trabajadores pobres de origen inmigrante en las zonas periféricas de las grandes ciudades. Tienen que trabajar. El teletrabajo no se lo pueden permitir los cuidadores, los trabajadores de las fábricas, los que limpian, las vendedoras o los que recogen la basura. Los ricos, por su parte, se mudan a sus casas en el campo.

La pandemia no es solo un problema médico, sino social. Una razón por la que no han muerto tantas personas en Alemania es porque no hay problemas sociales tan graves como en otros países europeos y Estados Unidos. Además el sistema sanitario es mucho mejor en Alemania que en los Estados Unidos, Francia, Inglaterra o Italia.

A√ļn as√≠, en Alemania, la Covid-19 resalta las diferencias sociales. Tambi√©n mueren antes aquellos socialmente d√©biles. En los autobuses y metros abarrotados viajan las personas con menos recursos que no se pueden permitir un veh√≠culo propio. La Covid-19 muestra que vivimos en una sociedad de dos clases.

–¬ŅVamos a caer m√°s f√°cilmente en manos de autoritarismos y populismos, somos m√°s manipulables?

–El segundo problema es que la Covid-19 no sustenta a la democracia. Como es bien sabido, del miedo se alimentan los aut√≥cratas. En la crisis, las personas vuelven a buscar l√≠deres. El h√ļngaro Viktor Orban se beneficia enormemente de ello, declara el estado de emergencia y lo convierte en una situaci√≥n normal. Ese es el final de la democracia.

–Libertad versus Seguridad. ¬ŅCu√°l va a ser el precio que vamos a pagar por el control de la pandemia?

–Con la pandemia nos dirigimos hacia un r√©gimen de vigilancia biopol√≠tica. No solo nuestras comunicaciones, sino incluso nuestro cuerpo, nuestro estado de salud se convierten en objetos de vigilancia digital. Seg√ļn Naomi Klein, el shock es un momento favorable para la instalaci√≥n de un nuevo sistema de reglas.

El choque pandémico hará que la biopolítica digital se consolide a nivel mundial, que con su control y su sistema de vigilancia se apodere de nuestro cuerpo, dará lugar a una sociedad disciplinaria biopolítica en la que también se monitorizará constantemente nuestro estado de salud. Occidente se verá obligado a abandonar sus principios liberales; y luego está la amenaza de una sociedad en cuarentena biopolítica en Occidente en la que quedaría limitada permanentemente nuestra libertad.

–¬ŅQu√© consecuencias van a tener el miedo y la incertidumbre en la vida de las personas?

–El virus es un espejo, muestra en qu√© sociedad vivimos. Y vivimos en una sociedad de supervivencia que se basa en √ļltima instancia en el miedo a la muerte. Ahora sobrevivir se convertir√° en algo absoluto, como si estuvi√©ramos en un estado de guerra permanente. Todas las fuerzas vitales se emplear√°n para prolongar la vida. En una sociedad de la supervivencia se pierde todo sentido de la buena vida. El placer tambi√©n se sacrificar√° al prop√≥sito m√°s elevado de la propia salud.

El rigor de la prohibición de fumar es un ejemplo de la histeria de la supervivencia. Cuanto la vida sea más una supervivencia, más miedo se tendrá a la muerte. La pandemia vuelve a hacer visible la muerte, que habíamos suprimido y subcontratado cuidadosamente. La presencia de la muerte en los medios de comunicación está poniendo nerviosa a la gente. La histeria de la supervivencia hace que la sociedad sea tan inhumana.

A quien tenemos al lado es un potencial portador del virus y hay que mantenerse a distancia. Los mayores mueren solos en los asilos porque nadie puede visitarles por el riesgo de infecci√≥n. ¬ŅEsa vida prolongada unos meses es mejor que morir solo? En nuestra histeria por la supervivencia olvidamos por completo lo que es la buena vida.

Pánico por el coronavirus: la verdadera amenaza del virus que ...Por sobrevivir, sacrificamos voluntariamente todo lo que hace que valga la pena vivir, la sociabilidad, el sentimiento de comunidad y la cercanía. Con la pandemia además se acepta sin cuestionamiento la limitación de los derechos fundamentales, incluso se prohíben los servicios religiosos.

Los sacerdotes también practican el distanciamiento social y usan máscaras protectoras. Sacrifican la creencia a la supervivencia. La caridad se manifiesta mediante el distanciamiento. La virología desempodera a la teología. Todos escuchan a los virólogos, que tienen soberanía absoluta de interpretación.

La narrativa de la resurrecci√≥n da paso a la ideolog√≠a de la salud y de supervivencia. Ante el virus, la creencia se convierte en una farsa. ¬ŅY nuestro papa? San Francisco abraz√≥ a los leprosos…

El p√°nico ante el virus es exagerado. La edad promedio de quienes mueren en Alemania por Covid-19 es 80 u 81 a√Īos y la esperanza media de vida es de 80,5 a√Īos. Lo que muestra nuestra reacci√≥n de p√°nico ante el virus es que algo anda mal en nuestra sociedad.

–¬ŅEn la era postcoronavirus, nuestra sociedad ser√° m√°s respetuosa con la naturaleza, m√°s justa; o nos har√° m√°s ego√≠stas e individualistas?

-Hay un cuento,‚ÄúSimbad el Marino‚ÄĚ. En un viaje, Simbad y su compa√Īero llegan a una peque√Īa isla que parece un jard√≠n paradis√≠aco, se dan un fest√≠n y disfrutan caminando. Encienden un fuego y celebran. Y de repente la isla se tambalea, Simbad el marino (Cuento tradicional) ¬ģ Chiquipedialos √°rboles se caen. La isla era en realidad el lomo de un pez gigante que hab√≠a estado inm√≥vil durante tanto tiempo que se hab√≠a acumulado arena encima y hab√≠an crecido √°rboles sobre √©l. El calor del fuego en su lomo es lo que saca al pez gigante de su sue√Īo. Se zambulle en las profundidades y Simbad es arrojado al mar.

Este cuento es una par√°bola, ense√Īa que el hombre tiene una ceguera fundamental, ni siquiera es capaz de reconocer sobre qu√© est√° de pie, as√≠ contribuye a su propia ca√≠da.

A la vista de su impulso destructivo, el escritor alemán Arthur Schnitzler compara la Humanidad con una enfermedad. Nos comportamos con la Tierra como bacterias o virus que se multiplican sin piedad y finalmente destruyen al propio huésped. Crecimiento y destrucción se unen.

Schnitzler cree que los humanos son solo capaces de reconocer rangos inferiores. Frente a rangos superiores es tan ciego como las bacterias.

La historia de la Humanidad es una lucha eterna contra lo divino, que resulta destruido necesariamente por lo humano. La pandemia es el resultado de la crueldad humana. Intervenimos sin piedad en el ecosistema sensible.

El paleont√≥logo Andrew Knoll nos ense√Īa que el hombre es solo la guinda del pastel de la evoluci√≥n. El pastel real est√° formado por bacterias y virus, que siempre est√°n amenazando con romper esa superficie fr√°gil y amenazan as√≠ con reconquistarlo.

Simbad el Marino es la metáfora de la ignorancia humana. El hombre cree que está a salvo, mientras que en cuestión de segundos sucumbe al abismo por acción de las fuerzas elementales. La violencia que practica contra la naturaleza se la devuelve ésta con mayor fuerza. Esta es la dialéctica del Antropoceno. En esta era, el hombre está más amenazado que nunca.

–¬ŅLa Covid-19 es una herida a la globalizaci√≥n?

–El principio de la globalizaci√≥n es maximizar las ganancias. Por eso la producci√≥n de dispositivos m√©dicos como m√°scaras protectoras o medicamentos se ha trasladado a Asia, y eso ha costado muchas vidas en Europa y en Estados Unidos.

El capital es enemigo del ser humano, no podemos dejar todo al capital. Ya no producimos para las personas, sino para el capital. Ya dijo Marx que el capital reduce al hombre a su órgano sexual, por medio del cual pare a críos vivos.

Tambi√©n la libertad individual, que hoy adquiere una importancia excesiva, no es m√°s en √ļltimo t√©rmino que un exceso del mismo capital.

Nos explotamos a nosotros mismos en la creencia de que as√≠ nos realizamos, pero en realidad somos unos siervos. Kafka ya apunt√≥ la l√≥gica de la autoexplotaci√≥n: el animal arranca el l√°tigo al Se√Īor y se azota a s√≠ mismo para convertirse en el amo. En esta situaci√≥n tan absurda est√°n las personas en el r√©gimen neoliberal. El ser humano tiene que recuperar su libertad.

–¬ŅEl coronavirus va a cambiar el orden mundial? ¬ŅQui√©n va a ganar la batalla por el control y la hegemon√≠a del poder global?

–La Covid-19 probablemente no sea un buen presagio para Europa y Estados Unidos. El virus es una prueba para el sistema. Los pa√≠ses asi√°ticos, que creen poco en el liberalismo, han asumido con bastante rapidez el control de la pandemia, especialmente en el aspecto de la vigilancia digital y biopol√≠tica, inimaginables para Occidente.Viviremos como en un estado de guerra permanente, Byung-Chul Han ...

Europa y Estados Unidos est√°n tropezando. Ante la pandemia est√°n perdiendo su brillo. Zizek ha afirmado que el virus derribar√° al r√©gimen de China. Zizek est√° equivocado. Eso no va a pasar. El virus no detiene el avance de China. China vender√° su estado de vigilancia autocr√°tica como modelo de √©xito contra la epidemia. Exhibir√° por todo el mundo a√ļn con m√°s orgullo la superioridad de su sistema. La Covid-19 har√° que el poder mundial se desplace un poco m√°s hacia Asia. Visto as√≠, el virus marca un cambio de era.

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