La posible expulsi贸n de Venezuela como miembro del Mercosur marca un precedente muy negativo para el proceso de integraci贸n regional estrat茅gica m谩s importante de el Cono Sur de Latinoamerica y que apenas alcanza sus primeros 25 a帽os.

Cu谩ndo se suscribi贸 el Protocolo de Adhesi贸n de Venezuela al Mercosur, se fijaron los 鈥減rincipios de gradualidad, flexibilidad y equilibrio, reconocimiento de las asimetr铆as, y del tratamiento diferencial鈥 en el ingreso al bloque. Todos esos criterios que sustentan cualquier modelo de integraci贸n en el mundo, est谩n siendo totalmente desconocidos por parte de Argentina, Brasil y Paraguay.

Actualmente, en cualquier acuerdo comercial o de integraci贸n, cuando se instala una controversia o diferendo entre las partes, lo l贸gico y usual es someter el tema en cuesti贸n a un proceso de d铆alogo, negociaci贸n y resoluci贸n, pautada de com煤n acuerdo entre las partes enfrentadas.

En este caso, no se puede decir que ello haya sido cumplido. Por ende, los criterios de 鈥渇lexibilidad, gradualidad y equilibrio鈥 no se cumplen. Seg煤n los gobiernos de Argentina, Brasil y Paraguay, la raz贸n para suspender a Venezuela en su calidad de miembro pleno radica en que no ha incorporado la normativa del Mercosur a su legislaci贸n interna.

Este problema no es exclusivo de Venezuela puesto que todos los pa铆ses del bloque mantienen normativa del Mercosur sin internalizar. Pero en cualquier caso, si existe un determinado incumplimiento por parte de Venezuela, esto no lo puede determinar una de las partes sino un tercero que oficie de mediador. Y si no hay una instancia de arbitraje lo que se debe asegurar es un proceso de d铆alogo y negociaci贸n entre las partes.mercosur25

No hay nada de esto en la decisi贸n adoptada por Argentina, Brasil y Paraguay. Estos tres pa铆ses se han abrogado el papel de ser jueces y partes en la controversia con Venezuela.

El mecanismo adoptado por Brasil y Paraguay y tambi茅n Argentina supone una vulneraci贸n a la normativa jur铆dica del Mercosur. De los cinco miembros plenos del bloque, tres resolvieron que no quieren m谩s a Venezuela en el Mercosur como integrante con voz y voto y directamente resuelven excluirlo. As铆 no funcionan las cosas en el mundo actual.

Estos tres pa铆ses son los que eval煤an el grado de cumplimiento de la incorporaci贸n de Venezuela, fijan un l铆mite y le aplican sanci贸n. No interviene ning煤n sistema de soluci贸n de controversias en el proceso sino que solo se impone la visi贸n de una parte que tiene m谩s fuerza que la otra. En el posicionamiento de estos tres pa铆ses hacia Venezuela, la vulneraci贸n de la normativa del Mercosur ha sido reiterada y sostenida.

El Art铆culo 37掳 del Protocolo de Ouro Preto que establece que 鈥淟as decisiones de los 贸rganos del Mercosur ser谩n tomadas por consenso y con la presencia de todos los Estados Partes鈥. El Art铆culo 12掳 del Tratado de Asunci贸n establece que 鈥淟a Presidencia del Consejo se ejercer谩 por rotaci贸n de los Estados Partes y en orden alfab茅tico, por per铆odos de seis meses. Las reuniones del Consejo ser谩n coordinadas por los Ministros de Relaciones Exteriores y podr谩n ser invitados a participar en ellas otros Ministros o autoridades de nivel ministerial鈥. En el mismo sentido lo establece el Art. 5掳 del Protocolo de Ouro Preto y el Art. 3掳 del Reglamento Interno del Consejo de Mercado Com煤n (Decisi贸n CMC 2/98 y 14/08).

Es evidente que se boicote贸 por parte de Argentina, Brasil y Paraguay el per铆odo de Presidencia Pro-T茅mpore de Venezuela, ya sea al desconocerse las convocatorias a reuniones de los grupos de trabajo como al excluirse a Venezuela de reuniones de cancilleres o con terceros pa铆ses en el marco de negociaciones en curso. Por otro lado, se han convocado reuniones del Mercosur, ya sea formales o 鈥渋nformales鈥 sin convocar a Venezuela, que hasta tanto no sea considerada como 鈥渆xpulsada鈥 permanece como miembro pleno.

Lo peor de todo es que este desconocimiento se realiz贸 a partir de una Declaraci贸n Conjunta de los Cancilleres de 鈥渓os pa铆ses fundadores鈥 del Mercosur. Esa 鈥淒eclaraci贸n Conjunta relativa al Funcionamiento del MERCOSUR y al Protocolo de Adhesi贸n de la Rep煤blica Bolivariana de Venezuela al MERCOSUR鈥 fue suscrita el 13 de septiembre de 2016 por los Cancilleres de Argentina, Brasil y Paraguay, con la abstenci贸n del Canciller de Uruguay.

No existe en ninguna normativa, decisi贸n, protocolo, acuerdo o reglamento del Mercosur, menci贸n alguna a la categor铆a de 鈥減a铆ses fundadores鈥. Esta Declaraci贸n conjunta no tiene m谩s valor que ser un documento firmado por tres cancilleres, que no implica en nada el Mercosur, donde las decisiones se adoptan por consenso de todos los Estados que son miembros plenos.

La sustentaci贸n jur铆dica que se aduce es la Convenci贸n de Viena sobre Derecho de los Tratados, calificando como 鈥渧iolaci贸n grave de un tratado鈥 la no internalizaci贸n de Venezuela de algunas normas del Mercosur, particularmente el Acuerdo de Complementaci贸n Econ贸mica N潞18 (ACE 18) cuando no existe en la normativa del Mercosur ningun articulo que prevea la expulsi贸n de un miembro pleno por incomplimiento en la incorporaci贸n de la normativa, ya que en los principios escenciales del Derecho Internacional se parte de la 鈥渂uena fe鈥 en el cumplimiento de los tratados y acuerdos ya que se firman en base a la voluntad de los Estados Nacionales.

Es importante recordar que en el Art铆culo 1掳 del Protocolo de Adhesi贸n de Venezuela ya se preve铆a la existencia de un conjunto de normas del MERCOSUR que dicho pa铆s no podr铆a incorporar por razones de constitucionalidad. Para este caso se establece que la normativa que no pueda ser incorporada por el pa铆s, pueda modificarse. Obviamente esto es un proceso que lleva su tiempo.

Venezuela ya hizo saber su intenci贸n de procurar una soluci贸n a lo relacionado con la no internalizaci贸n del ACE 18, pero lo real es que ninguno de los tres pa铆ses ha mostrado voluntad de negociar nada con Caracas. De hecho, este martes la Canciller Rodriguez envi贸 una nota a los cuatro cancilleres m谩s el de Bolivia en el que hace saber la intenci贸n de aprobar el ACE 18, lo cual muestra que no existe mala fe por parte de Venezuela en esta situaci贸n.

El Grupo de Trabajo Venezuela (GTVen), espacio institucional creado por el Protocolo de Adhesi贸n de Venezuela al Mercosur para monitorear e impulsar la incorporaci贸n plena, no se re煤ne desde el mes de mayo, bajo la Presidencia Pro T茅mpore de Uruguay (PPTU). Hay que decir que Venezuela convoc贸 a una reuni贸n del GTVen apenas asumi贸 su per铆odo de Presidencia Pro-T茅mpore y esta convocatoria fue desconocida por Argentina, Brasil y Paraguay.

En este punto hay que contextualizar el hecho que existen una serie de normas del Mercosur que deben ser modificadas antes de su internalizaci贸n por parte de Venezuela porque son contradictorias con su Constituci贸n. Son aproximadamente cien normas que est谩n en esta situaci贸n. Pero del resto de la normativa, es decir, aquella que no tiene contradicciones con la carta magna venezolana, ya se ha incorporado a la normativa interna de este pa铆s casi un 85%.

Mientras tanto, la solicitud realizada por el Parlamento del Mercosur al Tribunal Permanente de Revisi贸n, acerca de cuales son los efectos vinculantes de la 鈥淒eclaraci贸n Conjunta relativa al Funcionamiento del MERCOSUR y al Protocolo de Adhesi贸n de la Rep煤blica Bolivariana de Venezuela al MERCOSUR鈥, duerme en alg煤n caj贸n.

Esta solicitud se realiz贸 en base al Art铆culo 13掳 del Protocolo Constitutivo del Parlasur, que establece que 鈥淓l Parlamento podr谩 solicitar opiniones consultivas al Tribunal Permanente de Revisi贸n鈥 del MERCOSUR鈥. La consulta se refiere a que el Art. 4掳 de la antedicha Declaraci贸n dispone (sin ning煤n tipo de efecto vinculante) que 鈥淟a persistencia del incumplimiento a partir de la fecha se帽alada en el art铆culo anterior importar谩 el cese del ejercicio de los derechos inherentes a la Condici贸n de Estado Parte del MERCOSUR, hasta que los Estados Signatarios del Tratado de Asunci贸n convengan con la Rep煤blica Bolivariana de Venezuela las condiciones para restablecer el ejercicio de sus derechos como Estado Parte鈥.

Ahora bien, no existen dudas que la posible expulsion de Venezuela del Mercosur se basa en la definicon politica de los actuales gobiernos de Brasil, Paraguay y por seguidismo tambien Argentina y que no tiene un sustento juridico. Es lisa y llanamente la culminacion del proseso de expulsion en funcion de una clara definicion politica de no querer a Venezuela como integrante del proceso de integracion. Lo cierto es que a Venezuela primero le quisieron aplicar el Protocolo de Usuahia sobre el compromioso democratico del Mercosur y no pudieron, tambien quisieron aplicar la Carta Democr谩tica de la OEA y no pudieron. Y ahora directamente se pretende expulsarla del Mercosur.

Pero es importante que nos preguntemos sobre lo que esta sucediendo y sus consecuencias. En un estado tan cambiante e incierto del comercio mundial, es importante hacerse algunas preguntas sobre las consecuencias de esta problem谩tica mercosuriana. 驴Cu谩les son los motivos del desconocimiento a toda esta normativa del Mercosur? 驴No es conveniente asegurar la sustentabilidad del Mercosur como bloque en un contexto regional que seguramente tendr谩 cambios electorales en los pr贸ximos a帽os? 驴Porqu茅 se avanza hacia un enfoque de desarticulaci贸n del Mercosur, por la v铆a de la suspensi贸n a Venezuela y el freno al ingreso de Bolivia al bloque? 驴Qu茅 modelo para el Mercosur quieren instalar los gobiernos de Argentina, Brasil y Paraguay?

Partimos del convencimiento que para los pa铆ses latinoamericanos la integraci贸n en sus multiples dimensiones tiene un profundo contenido estrat茅gico. No tener una vision de largo plazo que sustenten las definiciones que se estan tomando ni valoren las consecuencias que pueden tener para el conjunto de los pa铆ses que integramos el Mercosur no solo es equivocado sino que tambi茅n es irresponsable.

Por que la integraci贸n de nuestros paises nos puede y debe permitir no solo lograr avances en la inserci贸n internacional y comercial del bloque de manera menos dependiente sino que tambi茅n nos puede permitir avanzar en el camino imprescindible pero necesario de un mayor desarrollo de nuestras flacas y d茅biles econom铆as perif茅ricas que, aunque a煤n muchos lo sigan discutiendo, es mucho m谩s que el simple y necesario crecimiento econ贸mico. Y eso para la izquierda vale y mucho.

(*) Diputado uruguayo (MPP, Frente Amplio), Vicepresidente del Parlasur.