Oct 28 2017
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Opini贸nPol铆tica

Chile: Cr贸nica de una derrota anunciada

Sebasti谩n Pi帽era debe agradecer a la Nueva Mayor铆a que ha hecho todo lo posible por entregarle el mando de la naci贸n. La coalici贸n de gobierno ha pavimentado el retorno a La Moneda del m谩s prominente pol铆tico surgido de las filas del empresariado desde los tiempos del presidente Jorge Alessandri (1958-1964).

De estilos muy diferentes: aquel representante de la burgues铆a industrial, presidente de la Compa帽铆a Manufacturera de Papeles y Cartones, ex ministro y parlamentario. Y este, expresi贸n audaz de la burgues铆a financiera que gracias a la dictadura militar ha acumulado las m谩s grandes fortunas de nuestra historia. Aquel, independiente, parco en palabras, hizo de la sobriedad un culto. Este, financista de la nueva derecha, locuaz hasta los codos, hiperkin茅tico.Resultado de imagen para sebastian pi帽era

Ambos representan distintas 茅pocas del capitalismo en Chile. El primero, una de relativo equilibrio de fuerzas en la lucha de clases. Para quebrar el desaf铆o popular no vacil贸 en cometer masacres como la de la Poblaci贸n Jos茅 Mar铆a Caro (1962). El segundo, representa una 茅poca de imperio absoluto del capitalismo y reducida confrontaci贸n social, salvo la 鈥渞evoluci贸n de los ping眉inos鈥 (2011) cuya fuerza inicial le hizo creer que era el preludio de una insurrecci贸n popular.

Todo parece indicar que Sebasti谩n Pi帽era ser谩 -por segunda vez- el sucesor de Michelle Bachelet. Hasta puede ganar en primera vuelta debido al nivel de desafecci贸n ciudadana con la pol铆tica y los pol铆ticos. La derecha posdictadura mantiene un s贸lido capital de votos algo superior al 40%. Solo dos candidatos de la Concertaci贸n, Patricio Aylwin (1989) y Eduardo Frei Ruiz-Tagle (1993), lograron pasar la vara de la mayor铆a absoluta. Ricardo Lagos (2000) y Michelle Bachelet (2006 y 2014) llegaron acezando a la segunda vuelta con apoyo de la Izquierda. Bachelet gan贸 por segunda vez en 2014 -ahora con apoyo oficial del PC- pero solo vot贸 el 41% del electorado. En las municipales de 2012 ya se hab铆a registrado 60% de abstenci贸n que dej贸 at贸nita a la casta pol铆tica.

No hay indicios que la abstenci贸n vaya a dar tregua el pr贸ximo 19 de noviembre. Esto favorece la opci贸n de Pi帽era. El n煤cleo duro del electorado de derecha se encuentra en las comunas de altos ingresos. La abstenci贸n es mayor en las comunas pobres. En 2010 Pi帽era obtuvo en segunda vuelta 51,61%, derrotando a Frei Ruiz-Tagle (48,39%). La abstenci贸n solo fue del 12,32%, porque el voto era obligatorio.

Resultado de imagen para sebastian pi帽eraLa abstenci贸n es solo el tel贸n de fondo de una crisis institucional, pol铆tica y social que viene desarroll谩ndose desde los 90. Es resultado de la cobard铆a de la coalici贸n pol铆tica gobernante que frustr贸 las esperanzas de un profundo cambio democr谩tico con justicia social despu茅s del terrorismo de Estado. Sin embargo, lo que vino fue un fraude que mantuvo en pie lo esencial del modelo que mont贸 la tiran铆a, incluyendo su Constituci贸n, sus leyes e instituciones.

La alegr铆a prometida no lleg贸 y menos a煤n el cambio social. La democracia representativa, el Estado de derecho y el respeto a los derechos humanos configuran sin duda una situaci贸n muy diferente a la dictadura que Chile vivi贸 durante 17 a帽os. Se trata, sin embargo, de conquistas que se requiere profundizar y ampliar al plano de la econom铆a, los derechos sociales y la cultura. La democracia volvi贸 a Chile pero solo 鈥渆n la medida de lo posible鈥. La falta de convicciones democr谩ticas de los gobernantes -de todo el escalaf贸n institucional- puso en marcha lenta -y finalmente paraliz贸- una transici贸n que deb铆a conducir a Chile a una fase superior de la democracia y la justicia social.

El estancamiento de la transici贸n -que deb铆a partir con la convocatoria a una Asamblea Constituyente- hizo aumentar el proceso de putrefacci贸n de las instituciones heredadas de la dictadura. La corrupci贸n es ahora una gangrena que ha escalado a los m谩s altos niveles de la administraci贸n civil y de las fuerzas armadas y policiales. Aparecen evidencias de complicidad del narcotr谩fico con autoridades y partidos pol铆ticos. Como corolario est谩 el inmutable ventajismo y poder del empresariado nacional y extranjero, cuyas ganancias se han multiplicado en la posdictadura mientras la mayor铆a de los trabajadores y jubilados recibe ingresos de miseria y mueren en listas de espera de los hospitales.

La casta pol铆tica est谩 como ausente de la ira que est谩 fermentando en la base social. La llamada 鈥渃entroizquierda鈥 no ha hecho nada por diferenciarse de la 鈥渃entroderecha鈥. Ambos bloques son dos caras de una misma moneda. Las reformas del 煤ltimo per铆odo (educacional y laboral) no cuentan con el apoyo ni de sus presuntos beneficiados. De all铆 la apat铆a y desinter茅s con que se llega a las elecciones de noviembre.

Asimismo es necesario reconocer que la desaparici贸n de una Izquierda antiolig谩rquica y latinoamericanista ha permitido que la crisis se prolongue m谩s de la cuenta. Reconstruir la Izquierda es el deber de nuevas generaciones que se planteen remover las carcomidas estructuras que subsisten por ausencia de una alternativa popular.

 

*Editorial de 鈥淧unto Final鈥, edici贸n N潞 886, 27 de octubre 2017.

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    1 Coment谩rio

    Comentarios

    1. Pablo Guti茅rrez
      28 octubre 2017 18:06

      Una inexactitud: la revoluci贸n de los ping眉inos fue en 2006 y no en 2011.