Ene 9 2007
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Economía

Chile: – DESNACIONALIZACIÓN ¿O SIMPLEMENTE ENTREGA Y TRAICIÓN?

Aparecida en la revista Piel de Leopardo, integrada a este portal.

Así, la nacionalización del cobre, que fue orgullo nacional y expresión máxima de la voluntad de los ciudadanos de Chile y del funcionamiento de la democracia durante el gobierno de Salvador Allende Gossens (1970-1973) en la medida que a ella concurrieron en votación absolutamente unánime todas las fuerzas políticas representadas en el Congreso Nacional, ha sido progresivamente revertida tanto en la época de las dictadura como –muy especialmente– durante los mandatos presidenciales de Patricio
Aylwin Azócar, Eduardo Frei Ruiz Tagle y Ricardo Lagos Escobar –con una política que se extiende al actual gobierno de Michelle Bachelet Jeria, traicionando abierta, descarada e impunemente los mejores y
superiores intereses de la patria y los principios fundacionales de la coalición de partidos políticos con que llegaron al poder, según se sigue de manera lógica y natural de la evidencia que presentan Orlando Caputo y Graciela Galarce en su artículo.

El artículo es distribuido por Política Cono Sur con autorización de los autores.

Germán F. Westphal

Desde la nacionalización del cobre por Salvador Allende,
a la desnacionalización del cobre en dictadura
y en los gobiernos de la Concertación.

El cobre es la principal riqueza de Chile, donde se localizan cerca del 35% de las reservas mundiales de cobre. Chile produce el 36% del cobre del mundo, participación similar a la producción de petróleo
de los 11 países de la OPEP. Representa más del 50% de las exportaciones chilenas. Con razón Salvador Allende llamó al cobre, el “sueldo de Chile”.

Este documento se preparó y se publicó para el XXXV Aniversario de la Nacionalización del Cobre, el 11 de julio de 2006, con el propósito de que también pueda ser utilizado en cursos y en otras
actividades.

Orlando Caputo* / Graciela Galarce**

Índice:

I. El Mensaje de Salvador Allende al Congreso Nacional que acompaña el Proyecto de Reforma Constitucional para la Nacionalización del Cobre.

II. Resolución de Naciones Unidas 1.803 (XVII): Soberanía Permanente sobre los Recursos Naturales (14 de diciembre de 1962).

III. Salvador Allende: Contrapunto entre el interés nacional y el interés de las empresas extranjeras.

IV. La nacionalización del cobre aprobada por el Congreso Pleno.

V. El inicio de la desnacionalización del cobre por una simple ley en dictadura.

VI. El Programa de la Concertación: autonomía y soberanía nacional en el cobre.

VII. Los gobiernos de la Concertación y la desnacionalización del cobre.

VIII. Las empresas extranjeras las más beneficiadas con los elevados precios actuales del cobre.

IX. Chile no necesitaba ni necesita capital extranjero en la minería del cobre.

X. La LOCE [Ley Orgánica Constitucional de Educación] y la Ley Orgánica Constitucional de Concesiones Mineras.

I. El Mensaje de Salvador Allende al Congreso Nacional que acompaña
el Proyecto de Reforma Constitucional para la Nacionalización del Cobre
.

El Mensaje de Salvador Allende, señala que por tratarse de la principal riqueza básica del país y porque la nacionalización del cobre daba paso a la Segunda Independencia Nacional, la Nacionalización del Cobre debería estar consagrada no en una simple ley, sino que en la Constitución Chilena o Carta Magna.

Textualmente en el Mensaje se dice:

“Al presentar al Congreso Nacional esta reforma constitucional,
estamos afirmando que no estamos dispuestos a tolerar más esta
situación y que de ahora en adelante en nuestra propia Carta
Fundamental, quedará establecida nuestra decisión de que las riquezas
chilenas sean de los chilenos y para los chilenos, que basados en
ella construirán una nueva vida y una nueva sociedad. Sabemos que
todos los pueblos libres del mundo nos acompañarán en esta tarea”.***

Enfatizando y acentuando lo anterior, Allende agrega:

“No podrá escapar a la percepción de los señores parlamentarios las
circunstancias de que sólo por muy justificados motivos debe haber
optado el Gobierno por recurrir a la vía de la Reforma Constitucional
para lograr la nacionalización del cobre. Efectivamente, poderosas
razones de orden político y jurídico convencieron a la Unidad Popular
de que esa era la vía necesaria y conveniente.

En primer lugar, la importancia que para la existencia libre,
independiente y soberana del país tiene esta nacionalización, exige
que ella sea solemnizada con la adopción de una decisión al más alto
nivel jurídico concebible, aquel nivel en que es el propio soberano,
el pueblo, actuando como Poder Constituyente, quien expresa su
voluntad. Así, queremos enfatizar, poner de relieve, en los planos
nacional e internacional, que tenemos clara conciencia de lo que la
nacionalización significa, y si el nacimiento de la independencia
política está marcada por una Carta Fundamental, creemos
indispensable que el nacimiento de Chile a la independencia
económica sea también registrado en la Constitución”.

II. Resolución de Naciones Unidas 1.803 (XVII): Soberanía Permanente
sobre los Recursos Naturales (14 de diciembre de 1962).

De la Introducción de esta Resolución transcribimos algunos apartados:

“Teniendo presente lo dispuesto en su Resolución 1.515 (XV), del 15
de diciembre de 1960, en la que ha recomendado de que se respete el
derecho soberano de todo Estado a disponer de su riqueza y de sus
recursos naturales.

“Considerando que cualquier medida a este respecto debe basarse en el
reconocimiento del derecho inalienable de todo Estado a disponer
libremente de sus riquezas y recursos naturales en conformidad con
sus intereses nacionales, y en el respeto a la independencia
económica de los Estados.

“Asignando especial importancia a la cuestión de promover el
desarrollo económico de los países en vías de desarrollo y de
afianzar su independencia económica.

“Tomando nota de que es provechoso el ejercicio y robustecimiento de
la soberanía permanente de los Estados sobre sus riquezas y recursos
naturales, con ánimo de cooperación internacional en la esfera del
desarrollo económico, sobretodo en los países en vías de desarrollo.

“Declara lo siguiente:

“El derecho de los pueblos y de las naciones, a la soberanía
permanente sobre sus riquezas y recursos naturales debe ejercerse en
interés del desarrollo nacional y del bienestar del pueblo del
respectivo Estado.

“La exploración, el desarrollo y la disposición de tales recursos,
así como la importación del capital extranjero para efectuarlos
deberá conformarse a las reglas y condiciones que esos pueblos y
naciones libremente consideren necesarias o deseables para
autorizar, limitar o prohibir dichas actividades.

“En los casos en que se otorgue la autorización, el capital
introducido y su incremento se regirán por ella, por la ley nacional
vigente y por el derecho internacional. Las utilidades que se
obtengan deberán ser compartidas en la proporción que se convenga
libremente en cada caso, entre los inversionistas y el Estado que
recibe la inversión, cuidando de no restringir por ningún motivo la
soberanía del Estado sobre sus riquezas y recursos naturales”.

De las otras declaraciones, seleccionamos las dos últimas:

“La violación de los derechos soberanos de los pueblos y naciones
sobre sus riquezas y recursos naturales es contraria al espíritu y a
los principios de la cooperación internacional y a la perseveración
de la paz.

“Los acuerdos sobre inversiones extranjeras libremente concertados
por Estados soberanos o entre ellos deberán cumplirse de buena fe;
los Estados y las organizaciones internacionales deberán respetar
estricta y escrupulosamente la soberanía de los pueblos y naciones
sobre sus riquezas y recursos naturales de conformidad con la Carta
y los principios contenidos en la presente resolución”.

III. Salvador Allende: Contrapunto entre el interés nacional y el
interés de las empresas extranjeras.

En el Mensaje, Salvador Allende hace un contrapunto entre los
intereses de las empresas estadounidenses –Anaconda y Kennecot– que
eran propietarias de la gran minería del cobre en Chile y los
intereses de Chile. De ellas nosotros enumeramos las siguientes:

“A Chile le convienen precios altos para sus materias primas. A los
monopolios les conviene precios bajos para abaratar los costos de sus
fábricas elaboradoras”.

“A Chile le conviene una mayor elaboración en el país, para integrar
la economía nacional, lograr mayor ocupación, más procesos
industriales, más salarios, más tributación, más compras en el país.
A los monopolios les interesa no industrializar en Chile para que el
gran valor que agrega al precio del metal su elaboración, que
significa inmensa actividad industrial y comercial y altos salarios,
quede en la metrópoli”.

“A nosotros nos interesa cuidar nuestra reserva y sacar el máximo
provecho de ella, a medida que la necesitemos. A ellos les interesa
llevarse fuera la mayor cantidad de cobre, al precio más bajo y en el
menor tiempo posible”.

IV. La nacionalización del cobre aprobada por el Congreso Pleno.

El clamor nacional por la nacionalización del cobre, fue un proceso
de décadas, paralelo a muchos cambios en la legislación que
expresaban el interés de Chile, por obtener mayores recursos para el
país por la explotación del cobre. Este clamor nacional llegó al más
alto nivel en la sociedad chilena. De hecho, era una de las medidas
principales contenidas en el Programa Presidencial de Salvador
Allende y en el Programa Presidencial de Radomiro Tomic. Este clamor
de la Nación se plasmó con la aprobación de la Nacionalización del
Cobre por la unanimidad del Congreso Nacional en Pleno, el 11 de
julio de 1971.

Salvador Allende se refería al 11 de julio –entre otras atribuciones
características–, como el Día de la Dignidad y de la Solidaridad
Nacional.

Dignidad, porque Chile rescataba como correspondía la principal
riqueza básica del país que quedaba férreamente incorporada en la
Constitución en una perspectiva histórica. Y solidaridad, porque
sus recursos junto con permitir la “Independencia Económica
Nacional”, estaría orientada en parte significativa a mejorar las
condiciones de vida del pueblo chileno, en salud, educación, vivienda
y previsión social, así como para enfrentar desastres naturales.

También el 11 de julio debía ser el día de la Dignidad y
Solidaridad, porque Allende planteaba que la nacionalización del
cobre debía servir, no sólo para las generaciones actuales, sino
también para las futuras generaciones de chilenos.

V. El inicio de la desnacionalización del cobre por una simple ley en
dictadura.

Con una simple ley, aprobada por los cuatro miembros de las Fuerzas
Armadas que constituían el cuerpo legislativo, en 1981, con consulta
al Tribunal Constitucional, designado por el propio Pinochet y con su
firma, entregaron en propiedad privada los yacimientos mineros.

La nacionalización del cobre, ha sido sin duda, lo más trascendente
desde el punto de vista político, económico y social en el siglo XX
en Chile Sin embargo, con esta simple ley en dictadura, se echaron
por tierra, al menos, cuatro aspiraciones fundamentales que se habían
concretado con la nacionalización del cobre:

Primero. Con este acto dictatorial se desprecian las décadas de lucha
del pueblo chileno por la nacionalización del cobre;

Segundo. Con este acto dictatorial se pretende borrar la figura de
Salvador Allende y su Mensaje para que la nacionalización de la
principal riqueza básica del país quedara consagrada en la
Constitución;

Tercero. Con este acto dictatorial se pretende anular la soberanía
popular que quedó solemnizada al más alto nivel jurídico concebible.
Es decir, el nivel en que es el propio soberano: el pueblo, que
actuando como Poder Constituyente, dejó plasmado en la Constitución,
por unanimidad del Congreso Nacional en Pleno la Nacionalización del
cobre;

Cuarto. Con este acto dictatorial se entregan en propiedad privada
los yacimientos mineros, desconociendo a través de disposiciones
anticonstitucionales la propia Constitución que señala que “el Estado
tiene el dominio absoluto, exclusivo, inalienable e imprescriptible
de todas las minas”.

La ley 18.097 llamada Orgánica Constitucional de Concesiones
Mineras –que como hemos dicho es anticonstitucional e impuesta en
dictadura–, fue elaborada por José Piñera y Hernán Büchi Con ella, se
transforman las Concesiones Mineras en Concesiones Plenas.
Definiéndose las Concesiones Plenas con las mismas características
de la propiedad privada.

De esta manera, los yacimientos mineros de cobre, oro y otros
recursos naturales –agua–, pasan a ser propiedad privada de quien
obtiene esas concesiones. Quienes obtienen esta propiedad privada de
los yacimientos no pagan nada por el valor de los recursos en el
yacimiento.

La diferencia con la propiedad privada, consiste en que la propiedad
de los yacimientos termina cuando se agota el yacimiento. Esta
propiedad privada que otorga la Concesión Plena, permite y ha
permitido la venta y compra de dichos yacimientos mineros. Uno de los
principales ejemplos, fue la venta de La Disputada Las Condes por
la EXXON –una de las principales empresas estadounidenses–, en que
parte importante del precio de venta estuvo constituido por el valor
de los yacimientos.

La ley anticonstitucional que entrega en propiedad privada los
yacimientos es el incentivo fundamental para las grandes mineras
mundiales. Las empresas extranjeras con este incentivo tienen la
posibilidad de obtener no sólo las ganancias normales del capital,
sino que también la renta minera, o el valor del cobre y del oro en
el yacimiento, que se transforma en ganancia extraordinaria. También
la legislación tributaria les permite rebajar las ganancias a través
de varios ítems, con lo que en definitivas pagan impuestos muy
reducidos.

Durante los años ochentas, las empresas mineras extranjeras realizaron
muy pocas inversiones, ya que el riesgo era muy grande si la
dictadura llegara a ser derrotada por las fuerzas anti dictatoriales.

Las empresas mineras mundiales tenían presente las declaraciones de
Radomiro Tomic, quien en la Revista Hoy –en septiembre de 1983–,
escribió lo siguiente:
“Hace poco, The Washington Post, principal
diario de la capital norteamericana, resumió así la opinión de una de
las grandes transnacionales interesadas en el cobre chileno: ‘No
necesitamos esta habilidad. La Ley Minera no puede asegurarla. It is
to good to be true’. Resumen magistral. Ni en los pobres Estados
africanos podrían perdurar leyes tan contrarias al interés nacional y
al movimiento de la historia. No puede garantizar la primera de todas
las exigencias: estabilidad. °No durarán en Chile!. Más temprano que
tarde el cobre volverá a ser chileno”.

Como veremos más adelante, las grandes inversiones extranjeras en el
sector minero chileno se realizaron durante los gobiernos de la
Concertación.

VI. El Programa de la Concertación: Autonomía y Soberanía Nacional en
el Cobre.

El Programa Fundacional del Gobierno de la Concertación de 1989,
afirmaba todo lo contrario de lo que se ha hecho en los gobiernos de
Alywin, Frei, Lagos –y hasta ahora lo hecho por Michelle Bachelet.

El Programa Fundacional de la Concertación señala: “El derecho y el
deber de aplicar una política chilena del cobre para el desarrollo
del sector”, y el obtener “mayores recursos fiscales preservando la
autonomía y soberanía nacional en el manejo de los recursos”.Con la
garantía de este Programa Fundacional y las propuestas de Autonomía
y Soberanía Nacional sobre el cobre, la ciudadanía votó en contra de
la dictadura y apoyó a la Concertación y su Programa Fundacional en
las elecciones.

Como planteamientos específicos el Programa Fundacional de la
Concertación señala lo siguiente:

1. La defensa del patrimonio minero nacional
2. Preservar la autonomía y soberanía nacional en el cobre
3. La regulación del ritmo de la expansión de la producción
chilena de cobre
4. Estabilización del precio del cobre en los mercados externos
5. La búsqueda del grado de elaboración más adecuado de los
productos mineros
6. El desarrollo dinámico de CODELCO
7. El reforzamiento de ENAMI [Empresa Nacional de Minería] para
atender a pequeños y medianos mineros
8. La inversión extranjera debe ser adecuada a los requerimientos
del desarrollo nacional.

VII. Los gobiernos de la Concertación y la desnacionalización del cobre

En los gobiernos de la Concertación se ha hecho lo opuesto en cada
uno de los puntos señalados en el Programa Fundacional. En forma
sistemática en muchos documentos sobre el cobre –a partir de
mediados de los noventas–, hemos desarrollado con cierto detalle y con
la documentación estadística necesaria las siguientes conclusiones:

1. En vez de la defensa del patrimonio minero nacional, los gobiernos
de la Concertación no sólo han aplicado la ley anticonstitucional de
la Dictadura sobre el cobre, reconociendo la propiedad privada de
los yacimientos, sino que han perfeccionado la Concesión Plena y
otros aspectos de la legislación minera que favorecen con nuevos
incentivos a las empresas extranjeras.

En los primeros gobiernos de la Concertación se aprobaron
disminuciones de impuestos a las empresas mineras y modificaciones
que disminuyen la base tributable. También durante los primeros
gobiernos se dictaron leyes que facilitaban la venta de los
yacimientos entre empresas privadas y autorizaciones a CODELCO para traspasar a las empresas privadas los yacimientos no explotados y que permanecen como reservas futuras.

En el Tratado de Libre Comercio Chile – Estados Unidos se perfeccionó
los textos del TLC con Canadá, reconociéndose como parte de la
inversión extranjera, los yacimientos chilenos de cobre, oro y otros
minerales. Ellos pueden descontar como desgaste de capital, el
desgaste del yacimiento para bajar las utilidades tributarias.

Estos tratados son tan ignominiosos, que se establece que si Chile
por razones superiores de utilidad pública procede a nacionalizar las
empresas, debe pagar los yacimientos según los valores de mercado. La
discusión de este tratado se inició en el gobierno de Aylwin,
continuó en el gobierno de Frei Ruiz Tagle, se aprobó por el
Congreso en el gobierno de Lagos, y finalmente fue promulgada por el
Presidente Lagos a mediados de su mandato.

En 2004 y 2005, la sociedad mayoritariamente planteaba la necesidad
de un “royalty” para captar parte de la renta minera o del valor del
recurso natural en los yacimientos. El gobierno de Lagos sucumbió a
las presiones de las empresas extranjeras y de la derecha, y presentó
un proyecto consistente en un simple impuesto adicional a las
utilidades de 5%. Este impuesto se presenta para engañar como un
“royalty”. En realidad se reconoce una vez más la legislación
anticonstitucional de Pinochet, ya que este falso “royalty” asegura
la propiedad privada de los yacimientos de cobre en manos de las
empresas extranjeras.

Pero además, para la aprobación del impuesto adicional de 5%,
se disminuyó el impuesto anterior en 7 puntos porcentuales. Ambos,
sobre bases tributarias diferentes. Es muy probable que en la
práctica, la recaudación fiscal global que reciba el Estado chileno
por el cobre de parte de las empresas privadas extranjeras,
incluyendo el mal llamado “royalty”, sea menor ahora que en el
régimen tributario anterior.

Este falso “royalty” nos causó tanta indignación que nos llevó a
señalar que el presidente Ricardo Lagos pasará a la Historia como el
Presidente que coronó la desnacionalización del cobre que había
nacionalizado el presidente Salvador Allende.

En vez de la defensa del patrimonio minero nacional que planteaba el
Programa Fundacional de la Concertación, gran parte del patrimonio
minero nacional ha sido entregado en propiedad privada, mayoritariamente a grandes empresas extranjeras mineras mundiales.

2. En vez de preservar la autonomía y soberanía nacional en el
cobre, los gobiernos de la Concertación incentivaron y promovieron
las inversiones extranjeras en el sector minero, de tal manera que
este sector concentra la mayoría de las inversiones extranjeras.
Además, las inversiones extranjeras en minería, se realizaron en un
gran porcentaje durante los gobiernos de la Concertación.

Desde 1974 a 2004, se realizaron grandes inversiones mineras por
19.155 millones de dólares, de los cuales 16.755 millones de dólares
ser realizaron en el período 1990-2004. Es decir cerca del 90% de las
inversiones extranjeras en minería, ser realizó durante los gobiernos de la Concertación.

En vez de autonomía y soberanía, con las grandes inversiones
extranjeras en el cobre se desnacionalizó la principal riqueza básica
del país. El Estado chileno con la Nacionalización del Cobre controló
casi el 100% del cobre chileno. Actualmente, cerca del 70% es
controlado por las empresas privadas, particularmente extranjeras.
Chile pierde autonomía y soberanía, incluso para decidir qué cantidad
de cobre producir.

3. En vez de la regulación del ritmo de la expansión de la producción
chilena de cobre, con la incorporación de la producción de los
proyectos mineros de las empresas extranjeras, la producción de cobre
creció en forma espectacular. Chile tardó 90 años para llegar a
producir 1.581.000 toneladas métricas de cobre. En 6 años, desde 1990
a 1996, la producción de cobre se incrementó a más de 3.100.000
toneladas de cobre. Es decir, en sólo 6 años se incrementó la
producción de cobre en un nivel similar al que Chile había logrado en
90 años.

A partir de 1995 y hasta el año 1999, el incremento de la producción
de cobre en Chile fue de un millón 894 mil toneladas. Por otro lado,
el aumento del consumo mundial de cobre –consumo de más de 140
países– fue un millón 750 mil toneladas de cobre. Las importaciones
mundiales se incrementaron sólo en 1 millón 285 mil toneladas. Chile
incrementó la producción en 148% en relación al incremento de las
importaciones mundiales de cobre. Chile con su incremento de la
producción de cobre, cubre el 100% del incremento de las
importaciones mundiales, y adicionalmente produce una cantidad de
cobre que excede en 48% las necesidades de cobre a nivel mundial.
Esta sobreproducción, incrementó el stock mundial de cobre hasta el
2003, cobre que permanece en diferentes bodegas sin poder ser vendido.

4. En vez de estabilización del precio del cobre en los mercados
externos, los gobiernos de la Concertación, son responsables porque
incentivaron la sobreproducción mundial de cobre creada desde Chile
por las empresas extranjeras, que provocó un derrumbe muy prolongado
de los precios que duró aproximadamente 8 años. Desde 1996 a 2003, el
precio del cobre fue de 82,4 centavos de dólar la libra, y en varios
de esos años, el precio fue cercano a 70 centavos de dólar la libra
de cobre.

Las pérdidas para Chile por exportaciones y por la drástica
disminución de los excedentes que CODELCO entregó al Estado en el
periodo 1996-2003, han sido enormes, si tenemos presente que el
precio promedio del cobre del año 2005 fue de 167 centavos de dólar
la libra. El precio promedio anual al 30 de junio de 2006, es de
275,3 centavos de dólar la libra. También debe tenerse presente que
el precio promedio anual desde 1960 a 1995, en dólares de 2005, fue
183,6 centavos de dólar la libra.

El derrumbe de los precios del cobre por algunos meses se acercó a 60
centavos de dólar. En esas circunstancias se reconoció la sobreproducción creada desde Chile y fue necesario disminuir la producción de cobre, y CODELCO adicionalmente tuvo que formar un
stock regulador.

5. En vez de la búsqueda del grado de elaboración más adecuado de los productos mineros, en los gobiernos de la Concertación se ha producido una involución de las exportaciones de cobre. En efecto, se
ha involucionado desde exportaciones de cobre refinado a exportaciones de concentrados de cobre.

En todos los gobierno de Chile, antes de la dictadura, se planteó como una gran tarea nacional disminuir las exportaciones de concentrados de cobre y avanzar hacia las exportaciones sólo de refinados de cobre. Los concentrados de cobre sólo contienen alrededor del 30% al 31 % de cobre, un poco de oro, plata y
molibdeno. El porcentaje restante superior al 66%, es simplemente tierra o material estéril. En cambio, el cobre refinado contiene un 99,9 % de cobre.

De 1990 a la fecha, las exportaciones de cobre refinado de CODELCO son aproximadamente el 90% de las exportaciones totales de cobre de CODELCO.

Sin embargo, las empresas extranjeras tienen un comportamiento completamente diferente. En 1990 las empresas privadas, particularmente extranjeras, exportaban 413 mil toneladas de cobre. En 2004, sus exportaciones de cobre aumentaron a 3 millones 637 mil toneladas, de las cuales la mayor parte –un millón 907 mil toneladas– son concentrados de cobre, constituyendo por tanto los concentrados de cobre el 52,4 % de las exportaciones totales de estas empresas.

Esta involución desde refinados hacia concentrados de cobre, por las exportaciones de concentrados de cobre de las empresas extranjeras, queda más de manifiesto aún si se analiza la participación de estas
empresas y la participación de CODELCO en el total de las exportaciones de concentrados de cobre desde Chile.

En los últimos años, las exportaciones de concentrados de cobre de las empresas privadas, particularmente extranjeras, constituyen el 90,5% de las exportaciones totales de concentrados de cobre desde Chile.

6. En vez del desarrollo dinámico de CODELCO, en los gobiernos de la Concertación CODELCO pierde presencia no sólo en la producción chilena, sino que también en el mercado mundial del cobre. CODELCO que controlaba cerca del 95 % de la producción y de la exportación chilena, con la desnacionalización del cobre, la participación de CODELCO baja a niveles cercanos al 30 % en los últimos años.

En relación a la pérdida de presencia en el mercado mundial, en el
documento del año 1996, La sobreproducción mundial de cobre creada
desde Chile y su impacto en la economía nacional
, señalábamos: “En
Chile se produce una situación paradójica y trágica. Como país
aumenta su participación como productor y exportador de cobre. Sin
embargo, las empresas de su propiedad CODELCO y ENAMI pierden
participación y las extranjeras la ganan, como queda de manifiesto
con las cifras presentadas anteriormente”.

Estas estimaciones del año 1996 se han confirmado. Las exportaciones
totales chilenas de cobre en 1990 eran el 26% de las exportaciones
mundiales de cobre. En 2005, las exportaciones chilenas de cobre
representan un 47,5% de las exportaciones mundiales. Las
exportaciones de CODELCO en 1990 eran el 18,7% de las exportaciones
mundiales y en 2005, baja a 14,7%.

Las exportaciones de cobre desde Chile de las empresas extranjeras en
1990 correspondían sólo al 6,9% de las exportaciones mundiales. En
2005 las exportaciones de cobre de las empresas que operan en Chile
han aumentado en forma tan extraordinaria que en 2005 representan el
31,5% de las exportaciones mundiales.

En vez del desarrollo dinámico de CODELCO, se apoyó desde Chile el
aumento del poder y de la capacidad competitiva de las grandes
empresas mineras mundiales que compiten con CODELCO.

7. El reforzamiento de ENAMI para atender a pequeños y medianos mineros.

En vez de reforzar a ENAMI y a la pequeña y mediana minería, estas
fueron muy impactadas por la drástica disminución de precios desde
1996 hasta 2003. En los años 1996 y 1997, el precio cayó en torno a
100 centavos de dólar la libra de cobre. Muchas empresas pequeñas y
medianas quebraron porque sus costos eran superiores a 100 centavos
de dolar. De 1998 a 2002, los precios promedio anual fueron cercanos
a 70 centavos. En esta situación, la crisis se generalizó. El cierre
de las empresas pequeñas y medianas se generalizó.

Desde 1990 a 1998
la ocupación global en el cobre disminuyó en 26%. La pequeña minería
del cobre fue la más impactada y allí la ocupación disminuyó en un
65%. En los años previos a 2003, ENAMI –como resultado de los bajos
precios del cobre– por primera vez ha tenido grandes pérdidas. Para
resolver los problemas financieros, ENAMI se vio obligada y forzada
por el gobierno, a vender la refinería de cobre de Ventanas a
CODELCO. Con los precios de los últimos años, la pequeña y mediana
minería y también ENAMI se han reactivado. Sin embargo, esto no es
resultado de una política estatal de reforzamiento para ENAMI.

8. La inversión extranjera debe ser adecuada a los requerimientos del
desarrollo nacional.

Todos los puntos anteriores, desde el punto uno al punto siete, muestran
categóricamente que en vez de que la inversión extranjera sea
adecuada a los requerimientos del desarrollo nacional, como estaba
formulado en el Programa Fundacional de la Concertación, en la
realidad, las inversiones de las grandes mineras mundiales en la
industria del cobre en Chile, han causado grandes daños a la economía
y a la sociedad chilena. Se apropian de los yacimientos de cobre;
crearon desde Chile la sobreproducción mundial de cobre que provocó
una caída profunda y prolongada de los precios; han generado una
involución desde refinados de cobre a concentrados de cobre; con el
apoyo de los gobiernos de la Concertación han fortalecido desde Chile
su participación en la producción y en el mercado mundial de cobre,
en tanto CODELCO ha disminuido su participación; han afectado a la
pequeña y mediana minería y a ENAMI en forma drástica; generan muy
poco empleo en los nuevos proyectos y como desplazan a empresas
medianas y pequeñas, el empleo neto en el cobre disminuye.

VIII. Las empresas extranjeras las más beneficiadas con los elevados
precios actuales del cobre.

Cuando crearon la sobreproducción, los precios bajos del cobre como materia prima, beneficiaron a las filiales en el exterior de las empresas extranjeras que explotan el cobre en Chile. Ahora, las empresas extranjeras son las más beneficiadas con los altos precios del cobre, obteniendo fabulosas ganancias en Chile.

Con los altos precios actuales del cobre y con la política económica del gobierno de libre mercado, el dólar baja llevando a la quiebra a
empresas exportadoras y a empresas que producen para el mercado
interno, agravando el desempleo y los problemas sociales. Por otro
lado y al mismo tiempo, paradójicamente la expropiación del sueldo de
Chile y los elevados precios actuales del cobre, a quienes más
beneficia es a las grandes mineras privadas, mayoritariamente
extranjeras. En trabajos anteriores –ver El Siglo, 8 al 15 de
junio– hemos estimado que las ganancias de las empresas extranjeras serán en 2006 de alrededor de 18.000 millones de dólares, que equivalen al 15% del PIB chileno; al 70% del presupuesto del Estado;
a cuatro veces el presupuesto del Ministerio de Educación; y, equivalen a 2 a 3 veces los ya elevados excedentes de CODELCO.

Las ganancias de las empresas extranjeras en 2006 son superiores al
total de las inversiones extranjeras realizadas en el sector minero
durante 15 años desde 1990 hasta 2004. Las ganancias futuras seguirán
siendo muy elevadas porque existe una escasez relativa por muchos
años de energéticos y de metales en el mercado mundial.

IX. Chile no necesitaba ni necesita capital extranjero en la minería
del cobre

La nacionalización del cobre así lo demostró por muchos años. A pesar
de la desnacionalización, CODELCO y ENAMI demuestran que no es
necesario el capital extranjero en el cobre.

En estos últimos meses, todos los políticos y los economistas dan
opiniones acerca de cómo invertir los excedentes del cobre que capta
el Estado. La gran mayoría de esos excedentes provienen de CODELCO.
Sin embargo, mientras todos ellos dan opiniones de cómo usar esos
excedentes, ninguno recuerda que estos recursos están disponibles
para el Estado chileno, porque Salvador Allende nacionalizó el cobre.

Asimismo, ninguno de ellos se refiere en absoluto a la desnacionalización del cobre, ni a las grandes ganancias o expropiación de gran parte del sueldo de Chile que están obteniendo las empresas mineras extranjeras que operan en Chile. El silencio cómplice es una forma de la corrupción actual, no sólo de personas, sino que es una corrupción a nivel político y social.

Las legislaciones que han permitido la desnacionalización del cobre, unen en un todo las infamias del Chile de la Dictadura de Pinochet, de los partidos de la derecha y de la Concertación. En los recientes eventos de la UDI, de Renovación Nacional, así como el Conclave de la Presidenta Bachelet con sus ministros, con parlamentarios y dirigentes de los partidos de la Concertación, las grandes ganancias de las empresas extranjeras en el cobre no estuvieron presente.

X. La LOCE y la Ley Orgánica Constitucional de Concesiones Mineras

Tanto la LOCE, legislación que privatizó la educación en Chile, así
como la Ley Orgánica Constitucional de Concesiones Mineras, que
permitió la privatización y desnacionalización del cobre, están
íntimamente unidas. Ambas fueron creadas en dictadura, recogen los
fundamentos de los principios del neoliberalismo y del modelo
económico y social impuesto en Chile.

El pecado original de ambas es haber sido impuestas por la fuerza
de las armas, la represión y el asesinato de muchos chilenos. Se dijo
que este pecado original sería redimido cuando quienes se opusieron
a la Dictadura y al modelo económico neoliberal lo aceptaran.
Actualmente no sólo lo han aceptado, sino que las fuerzas que se
opusieron lo administran.

Sin embargo, el pecado original de la dictadura, junto a los que
han pretendido redimirlo en democracia, más temprano que tarde serán
sancionados. La LOCE y la Ley de Concesiones Mineras, serán
derogadas por la presión de los movimientos sociales. La frase de los
estudiantes “El cobre por el cielo. La educación por el suelo”, une
necesariamente la lucha por la derogación de la LOCE con la lucha
por la derogación de la Ley de Concesiones Mineras y la lucha por
la renacionalización del cobre.

Para finalizar, rendimos un Homenaje a todos los compañeros que fueron asesinados por la Dictadura por haber encabezado la Nacionalización del Cobre. Recordándolos a todos ellos, una vez más, en la Conmemoración de los 35 años de la Nacionalización del Cobre, en los nombres de: David Silberman, Carlos Berger, Arnoldo Cabrera, Ricardo García y Benito Tapia.

————————

* Economista Universidad de Chile, Investigador de CETES y del
Grupo de Economía Mundial de CLACSO y de la REDEM.
** Economista Universidad de Chile, Magíster en Ciencias Sociales – FLACSO, Investigadora de CETES.

*** Para las citas del Mensaje y de la Resolución de Naciones Unidas,
hemos utilizado el libro de Eduardo Novoa Monreal, La Batalla por
el Cobre. La Nacionalización Chilena del Cobre
, Empresa Editora
Nacional Quimantú Limitada, 1972. Histórico libro que incluye
importantes documentos y comentarios. Este libro debería ser reeditado.

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