Nov 2 2007
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Política

Chile: – LA DESVERGÜENZA DE LA DC

Aparecida en la revista Piel de Leopardo, integrada a este portal.

Recordemos que desde 1962 la DC chilena ha recibido onerosas ayudas de entidades estadounidenses y alemanas para desarrollar su proyecto político pro empresarial que no tiene nada de cristiano. El asunto es que la DC chilena, a través de Carlos Tudela, secretario de la Comisión Internacional de esta agrupación política en decadencia, haciéndose eco de las preocupaciones del Departamento de Estado norteamericano con respecto a Cuba, ha emitido una declaración pública que de forma desvergonzada e inmoral pretende exigirle a Cuba políticas de buena conducta en el plano de la democracia, los derechos humanos y la libertad de expresión.

Recordemos que con dólares de la CIA y las trasnacionales, los sectores conservadores reaccionarios y golpistas de la DC chilena, junto con la derecha contribuyeron a la desestabilización del gobierno de la Unidad Popular y por ende al quiebre democrático existente hasta el 11 de septiembre de 1973, cuestión que la Democracia Cristiana no abordó en su reciente V Congreso, y no ha reconocido ante la historia y el pueblo chileno la responsabilidad que le cabe en los trágicos acontecimientos ocurridos a partir de ese entonces.

Los documentos desclasificados de las diversas entidades de inteligencia norteamericanas hablan por si solos cuando se trata de los diversos actores que contribuyeron al golpe de Estado en Chile, de lo cual la DC no se puede retrotraer, y menos hacer la vista gorda en cuanto a la responsabilidad histórica que tiene al respecto, ¿o ya se le olvido que formo parte de la CODE?

El partido Demócrata Cristiano chileno, suele hacer gárgaras con la democracia, pero ellos, que durante más de 17 años han formado parte de la “Concertación por la Democracia”, han sido los principales sostenedores de la Constitución fascista de la dictadura y del sistema electoral antidemocrático existente en el país, que excluye a alrededor del 15% del electorado de su derecho a tener representación parlamentaria.

En el plano del no respeto de los derechos humanos básicos de los chilenos, la Democracia Cristiana, en la medida que ha formado parte de la Concertación, ha sido entre los campeones de la defensa del modelo económico de la dictadura imperante en Chile, del que se, por otra parte, han beneficiado algunos grandes empresarios de sus filas. El modelo ultra neoliberal ha sido uno de los grandes responsables de la injusticias y desigualdades sociales existentes en el país, y que afecta la situación de derechos humanos de cada uno de los sectores más desprotegidos de la nación del cono sur.

Desde el punto de vista socio-económico, el modelo capitalista neoliberal desde sus raíces es violador de los derechos humanos de los chilenos, pues genera una gran cantidad de lacras en lo que respecta a las condiciones de vida de los sectores golpeados por el capital neoliberal y que constituyen la gran mayoría del país. La DC lo único que ha hecho en la medida que ha formado parte de los gobiernos de centro derecha de la Concertación, es mancillar y violar las propias Encíclicas Sociales de la Iglesia Católica, de la cual se siente depositaria.

El partido de la flecha roja, suele hablar del respeto a los derechos humanos, sin embargo nada dice con respecto a las graves violaciones de los derechos humanos de los pueblos originarios chilenos que lleva a cabo permanentemente el Estado chileno, nada dice de los presos políticos mapuche. La DC chilena nada dice, además, respecto a los llamados de atención que realizan entidades internacionales relacionadas con la defensa de los derechos humanos, cuando se trata de Chile.

La DC esconde la cabeza como el avestruz cuando se trata de la salud de cinco detenidos mapuche en huelga de hambre desde hace más de tres semanas, y que luchan por sus derechos ancestrales, usurpados por el Estado chileno y los latifundistas que forman parte de la clase dominante del país, entre los cuales hay unos tantos que son militantes y dirigentes DC.

Los presos que protagonizan una huelga en la cárcel de Angol, son José Huenchunao, Jaime Marileo, Héctor Llientur, José Millalén y Patricia Troncoso, todos condenados por presunta infracción a la ley anti terrorista.

Angélica Llancupil, vocera del grupo, ha informado que la protesta “es para exigir el respeto a los derechos humanos de la comunidad mapuche y la libertad de todos los presos políticos del pueblo originario” detenidos en las cárceles chilenas. Entonces ¿con qué moral le exigimos a Cuba el respeto a los derechos humanos, cuando en Chile, se es incapaz de proteger los de los pueblos originarios del país?

Tampoco la Democracia Cristiana, siendo una organización política que profesa el “humanismo cristiano”, se la ha jugado para el esclarecimiento de la verdad y la justicia, con respecto a las violaciones de los derechos humanos acaecidos bajo la dictadura militar de Pinochet; en este plano los “cristianos y humanistas” de la falange siguen con deudas pendiente con el pueblo chileno.

Con respecto a la libertad de expresión y de prensa, en su Congreso reciente la DC se va nuevamente por las ramas y elude los problemas de fondo en esta materia. Solo se limita a hablar de forma velada sobre la concentración de los medios de comunicación en pocas manos. Con ello pretende ocultar precisamente el hecho de que en Chile no exista pluralismo político y respeto a las diversas ideas políticas y menos cabida en los medios de comunicación.

Para nadie es un misterio que más del 90% de los medios de comunicación escritos, radiales y televisivos, están en manos del pinochetismo y de los sectores más conservadores y reaccionarios de la sociedad chilena. El órgano oficial de la CIA en Chile, el diario golpista El Mercurio y su cadena de pasquines, junto al Consorcio Copesa, son los que monitorean y establecen la agenda política nacional y otras materias. ¿A eso la Democracia Cristiana le llama libertad de prensa y expresión?

Y no solo eso, además el Estado chileno es el que financia en gran medida los medios de prensa de esos sectores. Es más, el 18 de octubre pasado la Cámara de Diputados concluyó que existe concentración en pocos medios y arbitrariedad en el gasto, determinado por el favoritismo político y económico a los medios de prensa antes mencionados:

“La concentración del avisaje estatal en pocos medios de comunicación social y la excesiva arbitrariedad en su gasto es un obstáculo para hacer efectivas las garantías” constitucionales de pluralismo y diversidad social, cultural y política, sostiene el informe de la Comisión Investigadora de la Cámara Baja, aprobado por unanimidad con 69 votos. ¿Es esa, acaso, la libertad de prensa existente en Chile, que la Democracia Cristiana, pretende mostrar al resto del mundo ?

La Democracia Cristiana chilena, la Concertación y su gobierno no tienen autoridad moral para exigirle a nadie lo que tiene que hacer en lo que respecta a las materias antes señaladas; ni a Cuba, ni a Venezuela ni a cualquier otro país del mundo, pues no están en condiciones de ser un país ejemplar en este plano. Tampoco tienen autoridad moral para formar parte del Consejo de Derechos Humanos de la ONU.

A la DC chilena habría que decirle que “no mires la paja en el ojo ajeno, quita la viga que tienes en tu propio ojo y entonces podrás ver bien para quitarle la paja del ojo de tu hermano”.

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* Periodista.

En http://www.kaosenlared.net.

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