Dic 2 2005
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Economía

CHILE. LA MUERTE AMA A LOS POBRES

Aparecida en la revista Piel de Leopardo, integrada a este portal.

EL GOBIERNO “ES RESPONSABLE”

El “accidente” ocurrió al mediodía del domingo 27 de noviembre de 2005 en el sector oriente del lago Maihue, a 150 kilómetros al sureste de Valdivia. La embarcación alcanzó a recorrer la miad de un trayecto de media hora cuando, debido al exceso de pasajeros, su mal estado y producto del fuerte oleaje se dio vuelta de campana.

fotoSe puede hablar de asesinato. El Consejo de Todas las Tierras mapuche responsabilizó a las autoridades de gobierno del accidente:

“La lancha fue una solución temporal, porque el gobierno no estuvo dispuesto a presionar a Nicolás Flaño para permitir la servidumbre de paso favor de las comunidades. El señor Flaño jamás permitió el ingreso de los mapuche por su predio. Por tanto la lancha fue una solución temporal desde 1995 y ya en ese tiempo estaba en desuso”, señaló la organización.

Según el CTT, las comunidades habían propuesto al gobierno regional, a mediados de los años noventas, la construcción de un camino alternativo a orillas del Lago y que iría en directo beneficio de tres comunidades que hoy son víctimas de la tragedia: Hueinahue, Maihue y Rupumeica, pero las autoridades habrían privilegiado los “intereses económicos de las familias poderosas” del sector, que rechazaban el trazado de la ruta por sus propiedades.

“En esta tragedia queda al descubierto la exclusión social y económica de las comunidades mapuche del sector. La gran concentración de tierras por algunas personas como Sebastián Piñera y Nicolás Flaño, entre otros, que no permiten el transito de las familias mapuche, llevándolas a un destierro total. Esta situación es de pleno conocimiento de todas las autoridades de la región y el país”.

A una semana del suceso no se ha conocido la reacción –si alguna– de los terratenientes mencionados.

Según el CTT: “El gobierno (…) hace unos días condenaba la reivindicación territorial que efectuaban comunidades del sector sobre el predio de Sebastián Piñera. Sin embargo no han cumplido su compromiso –a pesar que existe un acta del año 1995– relacionado con la construcción de un camino a favor de las comunidades. Esta situación pone de relieve que CONADI es un organismo que engaña y miente permanente a las comunidades”.

“Aquí hay responsables”. Desde la Provincia de Llanquihue, la Asociación Provincial de Mujeres Rurales e Indígenas ANAMURI, manifestó a través de una declaración pública:

“El gobierno que ha desplegado una serie de medidas, que tienen más de spot publicitario, ha pedido que no se busquen culpables, que por ahora lo importante es rescatar a los sobrevivientes de la tragedia. La salida mediática, busca que nadie cuestione las profundas implicancias que se esconden detrás de este drama, que hoy tiene a decenas de humildes familias mapuche, sumidas en la tristeza. No es la primera vez que algo así sucede”.

“Una vez más, son los pobres, las familias marginadas del modelo económico, que se vende como todo un éxito en el extranjero, quienes tienen que pagar caro el prestigio de Chile en el ámbito internacional. Son los más postergados quienes tienen que viajar kilómetros y kilómetros para poder estudiar, porque en sus localidades no hay expectativas. La “modernidad” y el “crecer con igualdad” no llegan a los rincones más alejados del país”.

De un artículo de Pedro Cayuqueo, en Azkintuwe Noticias, miércoles 30 de Noviembre de 2005 (www.nodo50.org/azkintuwe).

fotoPRESIDENTE, “ES CONSECUENCIA DE UN CHILE QUE AVANZA”

Al oriente del Lago Maihue se encuentra el valle de Rupumeica (Camino de la curandera) habitado por una comunidad mapuche. La única manera de salir de allí es abordar un medio de navegación, como hacían los escolares que murieron. La mayoría de los pasajeros de la embarcación eran jóvenes que retornaban a sus internados, luego de visitar a sus padres el fin de semana en esa alejada localidad cordillerana.

Los transportaba una chalupa averiada, con motor fuera de borda, cuyos pasajeros carecían de chalecos salvavida. Con capacidad para ocho personas, llevaba a treinta y tres. Diecisiete murieron.

(Valga la digresión: ¿cuándo el Ministerio de Educación va a implementar un programa de aprendizaje obligatorio de natación y andinismo para todos los escolares de Chile? Medida más perentoria que la enseñanza del chino).

El presidente dijo que la tragedia del Lago Maihue “es consecuencia de un Chile que avanza” y afirmó: “Aunque sea muy duro decirlo” que en el caso de Maihue los niños en esas condiciones de aislamiento, antes simplemente no podían asistir a las escuelas.

¡Increíble!

El Presidente de la República habla de imprevisión y de mala administración para referirse al atroz volcamiento, pero ni él ni ninguna autoridad dicen que así como se destina sustancial presupuesto para la Armada, no se toman en cuenta las necesidades de un país con extenso territorio insular y con importantes regiones de lagos, canales y ríos cuya población escolar y trabajadora debe movilizarse a través de un medio de navegación. Ese territorio necesita lanchas y personal calificado.

El lago Maihue tiene una superficie de cuatro mil seiscientas hectáreas. ¿Cuál es la superficie de todos los lagos del sur de Chile? ¿Cuántas comunidades que habitan en los entornos de los lagos y en islas requieren de embarcaciones para transportarse?

En Chiloé, por ejemplo, la heroica bibliotecaria de Achao, recorre los canales y llega a las islas portando en lancha sus cajas de libros para difundir el libro y la lectura. No se crea que la biblioteca tiene lancha propia, no, la señora Uribe sólo cuenta con la buena voluntad de sus paisanos: el Consejo Nacional del Libro y la Lectura tiene foros donde se ve a esta mujer abordando con sus pesadas cajas precarias embarcaciones.

El presidente Ricardo Lagos anunció que se realizará un catastro de todos los ríos y lagos en que no opera la Armada donde se realiza traslado de personas. Ahora se sabrá en cuántos lugares hay embarcaciones –”si pueden tener tal nombre”, dijo Lagos– que trasladan gente y con qué motivo. También se tendrá información sobre la calidad de éstas y la idoneidad de las personas que las manejan, con la posibilidad de capacitarlas. Agregó que en algunos casos es más factible priorizar una ruta marítima segura que construir un camino.

Llama la atención que en ningún momento el gobierno ni los personajes de la vida pública han tomado en cuenta que Chile tiene una empresa para construir las mejores lanchas destinadas a las regiones de islas y lagos. Esta es Astilleros y Maestranza de la Armada (ASMAR), empresa cuya principal actividad es satisfacer los requerimientos de reparación, carenas y construcciones de las unidades de la Armada de Chile, junto a la atención de reparaciones, carenas y construcciones de naves y artefactos navales para terceros, nacionales y extranjeros.

¿Será posible que ASMAR también construya las lanchas que no la empresa sino la población de este país con zona austral sembrada de islas y abundosa de ríos, canales y lagos necesita para estudiar y trabajar transportándose con resguardo de sus vidas?

De un artículo de Virginia Vidal (http://virginia-vidal.com/publicados/cronicas/article_221.shtml).

REGRESO

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Rolando Cárdenas murió de pobreza y soledad: compartía con su gato un departamento sin demasiada luz en la calle Teatinos, en el centro de Santiago, y lo poco que hubiera para comer. Dejó un puñado de poemas repartidos, el prestigio de ser uno de los grandes poetas de la segunda mitad del siglo XX y amigos que no lo olvidan.

Era del sur del sur, y jamás lo olvidó. Este poema lo llamó Regreso, figura en En el invierno de la provincia, está publicado en Anaquel Literario y no se sentirá ofendido si en su nombre lo dedicamos a la comunidad de Rupumeica.

Un día regresaremos a la ciudad perdida
como las estaciones todos los años,
como una sombra más en las tardes,
preguntando por antepasados
o por el río en cuyas aguas se quebraba el cielo.

Será en invierno
para revivir mejor los grandes fríos,
para ver de nuevo
el humo negro de los barcos cortando el aire,
para escuchar en las noches
los pequeños ruidos de la nieve.

Nos sentaremos a la mesa como si tal cosa
a probar el pan de otros días.
Un pájaro que cruce por la ventana
nos hará pensar en el bosque de pinos
donde el viento se revolvía furioso.

También preguntaremos por antiguos amigos
pensando quizás en el rostro de alguna muchacha.
Aún existirá el boliche
donde se reunían viejos campesinos.
Nos invitarán a beber y a conversar
asuntos que nadie olvida.
El tiempo no es más que regreso a otro tiempo.
“Todos nos reuniremos alguna vez bajo tierra”.

Alguien nos reconocerá a la vuelta de la esquina.
Será como venir a saludar desde otra época.

(En: http://virginia-vidal.com/anaquel/el_poema/article_216.shtml).

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