Jul 25 2011
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Sociedad

Chile: no da para más, estudiante bárbaramente torturado

Resumen.*

Denuncian montaje policial y torturas contra Secretario General de la Federación de Estudiantes de Concepción. El pasado jueves 21 de julio, tras una masiva manifestación estudiantil en apoyo a los damnificados de Dichato, fuerzas especiales de Carabineros ingresaron al barrio universitario de Concepción, procediendo a detener a seis personas, entre ellas, al estudiante de Ciencias Políticas de la Universidad de Concepción y Secretario General de la FEC, Recaredo Gálvez.

Al igual que en Dichato la militarizada policía chilena utilizo gran cantidad de bombas lacrimogenas además de balines de goma, los mismos que 1984 asesinaron al estudiante de Ingeniería de la Universidad de Concepción Caupolican Inostroza en una protesta contra la dictadura militar.

Diversos testigos de los hechos aseguran que Recaredo Gálvez (21 años) fue detenido y golpeado hasta el cansancio por las fuerzas especiales de Carabineros, tras ello fue subido inconsciente hasta el carro policial, donde fue aislado del resto de los detenidos (cuatro de ellos ya están en libertad) y sometido a nuevos apremios físicos.

los medios bajo la ridícula acusación de "homicidio frustrado" en contra del oficial a cargo del operativo, además del "porte ilegal de armas", por lo cual el juzgado de garantías de Concepción decretó su prisión preventiva durante el tiempo que dure la investigación.

Todo esto, a petición de la cuestionada fiscalía penquista, la misma que celebró el cumpleaños del Fiscal Contardo con odaliscas que bailaron para su gusto, y la resonada filtración de la investigación secreta a Marcelo Rivera.

Así el secretario General de la FEC fue ingresado en el peligroso penal El Manzano de Concepción, bajo la figura de incomunicado, en un módulo para delincuentes comunes. A través de la figura del montaje el gobierno busca detener la ola de protesta social que sacude la Región de Concepción.

Gálvez logra comunicarse con el exterior: “Nuestra lucha es justa y siempre lo será”

Texto completo de la carta de Recaredo Gálvez que logró burlar la censura del penal:

Compañeras y compañeros:
 
En el paso de nuestras vidas nos enfrentamos a múltiples desafíos que nos hacen valorar y comprender cuál es el verdadero motivo de nuestro andar por estos caminos.
 
Es doloroso ver cómo las luchas justas que se asumen dentro de estos desafíos de la vida se criminalizan y sobre todo se combaten por quienes desean mantener el poder que siempre han tenido. Ellos usarán cualquier método, desde la mentira hasta la más absoluta violencia, para evitar que construyamos la Sociedad Nueva que necesitamos y merecemos.
 
Nuestra lucha es justa y siempre lo será. Hoy no debemos desconcentrarnos y debemos seguir luchando. Si debo pagar por las mentiras de algunos, tengan presente que no me sentiré solo y sé que ustedes, compañeras y compañeros, continuarán creyendo las ideas que siempre busqué hacer palabra y acción.
 
El actual momento que atraviesa nuestro país es una oportunidad que no debemos perder para unificar las causas de nuestro descontento; sabemos que tenemos todas las herramientas para avanzar cada vez más firme hacia el amanecer esperado. No desperdiciemos las palabras, no dudemos en seguir saliendo a las calles a gritar nuestra rabia y, por sobre todo, no dejemos de organizarnos. Es el poder colectivo el único capaz de romper la opresión.
 
Fui detenido luego de la marcha y duramente golpeado al interior del bus de carabineros, hasta perder la conciencia. Desperté, sentado y esposado y con burlas en mis oídos. No supe el motivo de mi detención, sino en la Comisaría, varias horas después.
 
Cuando estuve en el Hospital, el médico de guarda increpó a Carabineros por la gravedad de los golpes sufridos en mi cabeza. Él ordenó que se me hiciera escáner y toma de rayos X, todo ello esposado, por orden de los uniformados y acompañado por un subteniente de Carabineros. (Las esposas eran de propiedad suya).

La preocupación de Carabineros se hizo evidente y trataron de sacarme rápidamente del Hospital. Un carabinero volvió acompañado de un médico distinto, sin identificación, quien se burló de la lucha estudiantil y dijo que lo mío no era nada y me recetó unos anti inflamatorios. Carabineros intentó que firmara una declaración del motivo de mi detención que se me indicó después de horas y en ese momento se me dijo que por atentado contra carabineros. No supe el resultado de mis exámenes.
 
Maltrecho como estaba se me hizo esperar largamente en la Comisaría y recién se me leyeron mis derechos. Se me preguntó recién de qué color era mi ropa, mientras un Carabinero iba diciendo las respuestas por teléfono y se me presionó para que declarara que usaba una capucha negra. Curiosamente en la posterior declaración del oficial que dice ser objeto de agresión por mi parte, dice textualmente lo que el Carabinero hablaba por teléfono en dicha ocasión.
 
Se indica además, detalladamente, que lancé al oficial una bomba molotov, lo que es enteramente falso, pues jamás lancé tal objeto. En mi mochila “aparecieron” dos botellas de néctar, pero que no contienen restos de nada. En mi mochila no encontraron nada, porque no había nada. En mis manos no hay restos de sustancias incendiarias, porque jamás transporté ni lancé nada.
 
Si Carabineros mintió en un comienzo, ¿qué puedo esperar para el futuro de mi juicio?
 
¿Cómo no pensar que Carabineros decidió todo esto, es decir, mi caso, sobre la base de mis responsabilidades como dirigente universitario? ¿Cómo no pensar en un ataque a los dirigentes identificados por ellos como los más entregados en pos del movimiento estudiantil? ¿Cómo explicar la brutal golpiza a la que fui sometido y la sucia mentira que han organizado?
 
Lo que han hecho no es más que una forma burda de ocultar la desmedida fuerza represiva que está utilizando Carabineros, respaldados por el gobierno, en contra de todo el Pueblo de Chile. Y en este camino de la vergüenza policial han decidido que soy responsable de homicidio frustrado. La falta de pruebas en mi contra les caerá como una piedra en sus caras y la justicia les dará el castigo que merecen por mentir y tenerme preso.
 
La jueza, por su parte, decidió que debo estar en prisión por ser un peligro para la sociedad. Parece que hoy se es un ser humano peligroso por ser capaz de defender causas justas mediante la organización colectiva y transparente. Es un peligro para esta sociedad opresora que nosotros abramos los ojos y seamos capaces de pararnos en la educación, las poblaciones, los centros de trabajo.

Parece que siempre será un peligro que los estudiantes develemos nuestra injusta y mala educación y luchemos por su cambio, que los trabajadores detengan sus trabajos por sueldos dignos y trato justo, que los pobladores se cansen de las migajas, injusticias y exijan una vivienda digna. Es un peligro para esta sociedad opresora que la educación, el trabajo, la salud, y la vivienda sean dignas y para todos. Es peligroso para la sociedad controlada por unos pocos que muchos pretendan crean un mundo nuevo.
 
Desde niño aprendí que es peligroso decir siempre lo que pienso y es más peligroso aún motivar a otros para que también lo hagan. Aprendí que para triunfar lo mejor es demostrar claramente lo insuficiente de este mundo opresor, ganando mediante el debate y la democracia directa.
 
Hoy, el sistema me demuestra una vez más lo peligroso que soy y lo hace de forma más violenta, con golpes, mentiras y cárcel, privándome de la gente y del pueblo que me da fuerzas.
 
Pero no estoy inquieto ni tengo temor porque sé que soy sólo uno más, sé que fuera de estos barrotes hay cientos mejores que yo, así como algunos acá adentro.
 
Sé que hoy mi nombre ha pretendido ser embarrado, pero las ideas que me hacen hombre libre no se alejarán de mi convicción cada vez más grande de luchar por un mundo mejor.
 
Compañeras y compañeros, amigos y amigas, hoy más que nunca en todo momento y en todo lugar, en cada sueño y en cada realidad ¡sólo la lucha nos hará libres!
 
Reca
Cárcel El Manzano, Concepción (Chile), domingo 24 de julio, 2010

Imágenes:
Apertura: Recaredo Gálvez
En el cuerpo de la nota: velatón de los estudiantes ante la cárcel.

* www.resumen.cl

Addenda

La redacción de Surysur recibió, enviada por correo electrónico, al final de la noche del domingo 24 de julio la siguiente carta-respuesta a la misiva de Rercaredo Gálvez. Se ranscribe sin cambios:

Querido compañero Recaredo Gàlvez, leì detenidamente, tu tremendo testimonio  que has enviado desde la cárcel de Concepciòn a tus compañeras y compañeros, de cómo te han tratado los valientes carabineros de Chile. Es lo menos que podias esperar, y da gracias a Dios que aun te encuentras vivo.

Personalmente me solidarizo contigo y te aliento que sigas en la lucha, tu honestidad me impacta, como me impacta tu valentía, que a pesar de la tremnda paliza que has recibido, tienes el coraje de denunciar estos atropellos. No te amilanes, detrás de ti somos muchos los que te apoyamos, te van a seguir golpeando,eso es màs que seguro, porque la coberdìa no tiene precio y quines te golpean recuerda que también tienen derecho a comer y esa es una forma de ganarse los porotos, torturando, asesinando y haciendo desaparecer los restos humanos para no dejar huellas,

Compañero Recaredo, yo ya pasè por eso y aùn estoy vivito y coleando, por lo tanto puedo también dar testimonio de que todo lo que dices en tu  carta denuncia, son veradades, se que no estas mintiendo, porque yo vivi lo mismo y  al igual que tù pude comprobar que los únicos mentirosos son loa Carabineros de Chile, son especialistas en el arte de mentir y lo hacen apoyados por el respaldo que les da el gobierno, cuya política fascista los caracteriza porque antes la incapacidad y la ignorancia para dar soluciones a los problemas ellos deben lanzar contra el pueblo en  general su incapacidad para gobernar.

Te recuerdo compañero Gàlvez que Salvador Allende ,antes de ser bombardeado por los valientes soldados de laq FACH,dijo muy claramente esta preciosas frases en su despedida de su pueblo: “Chilenos no tengan miedo. Ellos tendrán las fuerzas de sus armas, pero nunca tendrán la razón”.

Eso mi querido compañero puede darte la pauta para que sigamos luchando en contra de quienes tienen la fuerza pero no la razón.

Los  jueces venales y vendidos son los mismos de ayer, están allì para impartir miedo, pero no para investigar, ni hacer justicia.Porque de cien verdades que tu digas ante  estos malditos jueces, bastarà solo la una mentira de un oficial o un paco razo, para que el juez te condene.

 
J. Oyarzún,
Misionero cristiano.
 

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