Ago 24 2011
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Sociedad

Chile: salvar a estudiantes en huelga de hambre

Los estudiantes han consolidado un movimiento cuya fuerza podría legitimar una nueva democracia. Han impulsado el apoyo solidario de vastos sectores de nuestro pueblo y entienden que sólo la participación de las masas en las decisiones políticas es la única forma de incorporar los intereses de todos los sectores populares en las políticas nacionales. ⎮VIRGINIA VIDAL.*

…Están demostrando de modo palpable que es imposible la educación digna sin cambios políticos estructurales, que no puede haber justicia y equidad si no hay participación popular.

Resulta inconcebible que en Chile nuestra juventud sea obligada a adoptar libre y voluntariamente la huelga de hambre, extrema medida en defensa de sus derechos. No estamos en año 1166 antes de nuestra era, cuando bajo el reinado de Ramsés III el equipo de trabajadores de su tumba se vio obligado a esta determinación por primera vez en la historia de la humanidad.

Esos trabajadores se dispusieron a sacrificar sus propias vidas por las inhumanas condiciones a que eran sometidos por el faraón.

Es trágico y deviene irreparable, no meramente “preocupante” el estado de los liceanos que llevan 36 días de huelga de hambre. Es estúpido acusar de “asesinos” a sus padres y apoderados, como se ignorara a qué extremos puede llegar la voluntad juvenil sobre todo cuando se ha impuesto tan supremo objetivo. Es deber de todos los trabajadores y defensores de la democracia lograr los objetivos que salvarán la vida de los estudiantes en huelga de hambre.

La crisis del sistema queda al desnudo cuando lo más granado de nuestros estudiantes se dispone a dar la vida por una causa de todo un pueblo.

En 35 días de huelga de hambre, nuestros muchachos ya habían perdido un promedio de diez kilos de peso y corren el peligro de ser afectados de por vida por el Síndrome de Wernicke-Korsakoff,[1] que es un trastorno cerebral que implica la pérdida de funciones específicas del cerebro por la deficiencia de tiamina: daño de múltiples nervios no sólo en el sistema nervioso central —cerebro y médula espinal— sino también en el sistema nervioso periférico: el resto del cuerpo.

Pueden llegar a una pérdida de la memoria que sería profunda; pérdida de las funciones cognitivas: capacidad de aprender, retener, estudiar, interpretar, sacar conclusiones; podrían sufrir lo que se llama confabulación: o sea la manía de inventar historias para explicar comportamientos que tienen muy poca relación con la realidad.

El poeta Elias Letelier realizó un exhaustivo estudio de este síndrome en más de doscientos prisioneros turcos y más tarde se refirió a lo mismo durante la terrible huelga de los presos políticos chilenos el año 2005; a estos presos se les estaban aplicando las leyes de la dictadura militar. Tan prolongada huelga promovió una campaña mundial para que el presidente Ricardo Lagos los dejara en libertad.

No hace mucho fuimos impotentes testigos de la huelga de hambre de los presos políticos mapuche de las cárceles de Concepción y Temuco, a la que se sumaron en pocos días otros pu weichafe (guerreros) recluidos en los presidios de Angol, Lebu y Valdivia, hasta totalizar más de una treintena de hombres resueltos a los más grandes sacrificios por lograr su libertad y la de su pueblo.

¿Es posible que  en la llamada "democracia" de Chile la libertad y la justicia sólo se logren ofreciendo la vida? Hoy, una masa vibrante encabezada por estudiantes que demuestran ser verdaderos ciudadanos proclama a lo largo del país que ya no acepta faraones y exige una verdadera democracia.

[1] Elias Letelier. El Síndrome de Wernicke-Korsakoff en los Prisioneros – Presos Políticos en Turquía. Ed. Ottawa: Editorial Poetas Antiimperialistas de América, Jun 30, 2005.

* Periodista.
Directora de Anaquel Austral
http://virginia-vidal.com

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