Ene 13 2006
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Opini贸n

CHILE, SEGUNDA VUELTA: HACIA UN CAMBIO DE SISTEMA

Aparecida en la revista Piel de Leopardo, integrada a este portal.

La d茅cada de los ochentas se fue junto a la dictadura militar. Desde que la democracia representativa retorn贸 en los noventas las presidenciales chilenas quedaban polarizadas entre dos campos: la de los que estuvieron por el No o por el S铆 a Pinochet. Esto permiti贸 la sobrevivencia de la Concertaci贸n, la misma que ha gobernado 16 a帽os.

Chile es el 煤nico pa铆s en que socialcristianos y socialdem贸cratas han compartido tanto tiempo el poder. Ambas corrientes internacionales son las principales fuerzas en la Uni贸n Europea y las coaliciones nacionales entre ambas suelen ser transitorias. El vecino Per煤 va a tener elecciones el 9 de abril y existen posibilidades de que en la segunda ronda acaben compitiendo la socialcristiana Lourdes Flores y el socialdem贸crata Alaa Garc铆a, cuyos partidos jam谩s han co gobernado.

Sebasti谩n Pi帽era piensa que, para que la derecha liberal retorne al poder, es imprescindible romper este bloque sin precedentes a escala internacional. Su partido (Renovaci贸n Nacional) y la Uni贸n Democr谩tica Independiente (UDI) mantienen la Alianza por Chile. Mientras la Concertaci贸n tuvo internas entre la democristiana Alvear y la socialista Bachelet, Pi帽era rehus贸 a participar en las internas de la Alianza pues sab铆a que tendr铆a las de perder ante la UDI de Joaqu铆n Lav铆n, quien tiene m谩s militancia. Jug贸 a que fuese la primera ronda la que decidiera cual de los dos candidatos de la derecha ir铆a a representar a 茅sta en el balotaje.

Al hacerlo no s贸lo logr贸 destronar al ex alcalde de Santiago del liderazgo de la derecha sino empezar a minar la unidad de la Concertaci贸n. Pi帽era plantea un doble reto ante el oficialismo. Las anteriores tres presidenciales chilenas fueron ganadas por antipinochetistas que derrotaban a antiguos asociados de la junta. Sin embargo, Pi帽era estuvo por el no a Pinochet y, mas bien, dio la impresi贸n captar cuadros y militantes democristianos.

C贸mo se barajan los naipes

Mientras los socialistas chilenos creen que manteniendo la antigua polarizaci贸n entre pro y anti pinochetistas les garantiza la continuidad en el poder 鈥搒obre todo tras el enorme descr茅dito del ex dictador鈥 Pi帽era busca remplazar esa polarizaci贸n por una nueva: llama a los democristianos a constituir con 茅l un bloque por el humanismo cristiano que se enfrente a los 芦socialistas apoyados por los comunistas禄. El quiere aprovechar sus lazos familiares democristianos y el resentimiento que hay entre muchos socialcristianos contra una mujer que es atea y que en su juventud fue muy 芦roja禄.

Por el momento la Democracia Cristiana no se ha roto y se mantiene, aunque no demasiado entusiasta, apoyando a Bachelet. No obstante, varios estrategas comienzan a considerar que la Democracia Chilena no s贸lo ya ha dejado de ser el principal partido de su pa铆s, sino tambi茅n la principal secci贸n socialcristiana de las Am茅ricas. Pese a que la Concertaci贸n gan贸 ampliamente las parlamentarias el cupo de congresistas de la DC ha bajado.

El espacio de centro o de 芦compa帽eros de viaje de los socialistas禄 es algo que no estar铆a dando muy buenos resultados a los ojos de algunos socialcristianos que preferir铆an que su partido se separe de sus aliados para liderar (como en Per煤 o Alemania) el campo de la centroderecha.

Fuerza emergente

Un nuevo elemento que tiende a perturbar la bipolaridad es el crecimiento de la izquierda extraparlamentaria encabezada por el Partido Comunista. Esta super贸 el 5% en la elecci贸n presidencial y se acerc贸 al 10% en las parlamentarias. Sin embargo, debido a que se mantiene el sistema pinochetista de ingreso al parlamento, este sector no logra colocar ning煤n congresista.

Bachelet, para poder conseguir los votos comunistas, ha prometido cambiar las reglas para permitir que la izquierda dura pueda tener sus propios curules.

Sectores de la derecha, que antes quisieron evitar el ingreso de los comunistas al parlamento, ahora ver铆an ello como algo de lo que podr铆an sacar ventaja pues les permitir铆a dividir a la Concertaci贸n.

Los socialistas chilenos hist贸ricamente han estado en alianza por m谩s tiempo con los comunistas que con los democristianos. El hecho que la derecha chilena se escinda en dos partidos (uno social conservador y otro liberal), que la Democracia Cristiana se separe de los socialdem贸cratas y que aparezca una quinta fuerza parlamentaria comunista alterar铆a el mapa chileno haciendo que su modelo vuelva a asemejarse al europeo.

Las encuestas pronostican un triunfo de Bachelet, quien as铆 ser铆a la 煤nica mujer presidenta sudamericana. Pese a que la socialdemocracia chilena ha mantenido el pinochetismo econ贸mico y los tratados de libre comercio, es probable que Bachelet, dado el giro continental hacia la izquierda, adopte algunos giros radicales que terminen dividiendo a la Concertaci贸n.

La paradoja Pi帽era

Si Pi帽era se impone ser铆a el 煤nico multimillonario que ganase una elecci贸n en un subcontinente que ha tendido a elegir presidentes de cuna humilde o con discursos en pro de los pobres. Un eventual triunfo suyo har铆a de Santiago el principal aliado de EEUU en medio de una Suram茅rica que se inclina hacia la izquierda.

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* Analista internacional. Ha ense帽ado pol铆tica chilena y latinoamericana en la London School of Economics. En la actuialidad y desde hace cuatro meses lucha por recuperar a su hijo Jos茅 Bigio, adolescente que fuera raptado por su abuelo.

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