Mar 18 2017
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Econom铆aPol铆tica

China y Estados Unidos, la colisi贸n que viene

A lo largo de su historia, el capitalismo muestra una gran disparidad en materias de crecimiento. Por lo mismo, suele darse un periodo hist贸rico en el cual tal o cual pa铆s funciona como l铆der o potencia hegem贸nica, para luego avanzar a otro periodo en que es otra la potencia dominante. Al finalizar la Segunda Guerra Mundial, Estados Unidos se convierte en la gran superpotencia, abrumadoramente superior en lo econ贸mico y lo militar. Entre 1945 y 1975 Europa y Jap贸n crecen muy r谩pido y se acercan a EE.UU.

Luego, con el ascenso del neoliberalismo, los ritmos tienden a acompasarse y el deterioro de EE.UU. respecto a Jap贸n y Alemania se detiene. Pero al iniciarse el siglo XXI (o antes) aparece un nuevo desaf铆o: China. Este pa铆s viene desde muy abajo y de un periodo en que bajo la direcci贸n de Mao Tse Tung, busc贸 avanzar al socialismo. Proyecto que es cancelado dando lugar a una v铆a capitalista en que el pa铆s crece a ritmos desaforados y empieza a desafiar a la que todav铆a es la gran superpotencia: Estados Unidos.

Este pa铆s sigue siendo la primera potencia mundial. Pero pudiera ser que China lo est茅 alcanzando y hasta superando. Para el caso, conviene recordar algunos datos b谩sicos.

En t茅rminos del producto por habitante, usando tipos de cambio de paridad, el FMI estima que en 2013 el PIB per c谩pita de EE.UU. llegaba a 52.980 d贸lares y el de China a 12.196 d贸lares. O sea, China se situaba en un 23% del nivel de EE.UU. Y como el diferencial de tasas de crecimiento es muy distinto, el desnivel se va reduciendo m谩s y m谩s. (1) De hecho, en t茅rminos globales, el PIB total de China ya supera al de Estados Unidos. En 2015, EE.UU. explicaba un 15.8% del PIB mundial y China un 17.1%.

En cuanto al PIB industrial, si hacemos igual a 100 el PIB de EE.UU. tenemos que en el a帽o 2014 el de China era igual a 125, a precios constantes del a帽o 2000. A precios corrientes, en el mismo a帽o 2014 tenemos que EE.UU. = 100 y China = 130. La superioridad china es evidente.

驴Qu茅 sucede con las exportaciones? Midiendo en d贸lares corrientes, para 1970 tenemos que EE.UU. explicaba un 15.7% del total mundial y China un peque帽o 0.6%. En 2003, la porci贸n de EE.UU. hab铆a descendido a 11.1% y la de China subido a 4.9%. Luego, en 2015, la parte de EE.UU. experiment贸 un leve descenso: lleg贸 a 10.8%. Entretanto, la cuota de China salt贸 hasta 11.6%.

El avance cient铆fico-t茅cnico resulta tambi茅n crucial en la lucha por la supremac铆a econ贸mica y pol铆tica. Y se puede esperar que en este campo el atraso relativo de China sea mayor. Con todo, en los 煤ltimos a帽os ya se observan cifras muy respetables. El gasto en investigaci贸n y desarrollo (I&D) asociado a la industria manufacturera fue de 201 billones en EE.UU. y de 162 en China (que ya ocupa el segundo lugar mundial). Y como porcentaje del valor agregado fue de 10.6% en EE.UU. y de 3.8% en China.

En este indicador China tiene todav铆a un amplio campo para su expansi贸n tecnol贸gica. Baste pensar que si llega a una intensidad en I&D igual a 8.0% (semejante a la que ahora maneja Alemania), su gasto absoluto se ir铆a a 325 billones de d贸lares, cifra que superar铆a ampliamente a la de Estados Unidos. Y valga subrayar: en el plano cient铆fico y tecnol贸gico lo que cuenta son las cifras absolutas del gasto.

Terminemos con un breve vistazo al poder铆o militar. Para ello, consideramos las cifras del gasto militar de China, de Estados Unidos y el total mundial. Entre 2001 y 2014, el gasto militar mundial sube un 85% (al 4.8% anual). El gasto de Estados Unidos se eleva en 45.9% (2.9% anual) y el de China sube 283% (10.9% anual). La din谩mica del gasto militar es tremendamente desigual (en favor de China) aunque esta todav铆a est谩, en t茅rminos absolutos, muy por debajo de Estados Unidos.

En 2001 los gastos chinos equival铆an al 12% de los estadounidenses, en 2007 al 16% y en 2014 a un 33%. China se acerca pero a煤n est谩 distante (SIPRI, base de datos 3/03/2017). En el plano global hay que considerar la muy posible alianza de China con Corea del Sur, un bloque que ser铆a formidable. Y si a 茅l se le pudiera agregar Jap贸n, el desplazamiento del centro del poder mundial ser铆a inevitable. Esta situaci贸n, en t茅rminos hist贸ricos, no es nueva: la potencia dominante conserva un poder militar superior pero va perdiendo terreno en el plano econ贸mico.Si esta tendencia se mantiene, se producir谩 una fuerte disociaci贸n entre los poderes econ贸micos y los militares. Entretanto, en la potencia emergente el poder econ贸mico crece y va, hasta cierto momento, muy por encima del poder militar. Al cabo, el poder militar deber铆a alcanzar al econ贸mico, siendo este, muy probablemente, el momento del desplazamiento de la vieja potencia hegem贸nica por la nueva. En el caso que nos preocupa, si las tendencias se mantienen, la mutaci贸n pudiera darse en unos diez o quince a帽os m谩s.

Tambi茅n hay que evitar extrapolaciones ingenuas. Los problemas internos de China hasta ahora no resultan muy visibles, pero son agudos. El r茅gimen de explotaci贸n de la fuerza de trabajo obrera y campesina, a partir de la reversi贸n al capitalismo (empujada por Deng Xiaoping y otros), ha sido inmisericorde y se puede hablar de una dictadura en contra de los trabajadores del campo y la ciudad.

Situaci贸n que deber铆a dar lugar, tarde o temprano, a reclamos y protestas. Despu茅s de todo, alguna memoria debe quedar de los tiempos revolucionarios, de la Larga Marcha y de la revoluci贸n cultural. En breve, no se puede augurar un camino terso por el lado chino.

Esta revisi贸n somera basta para comprobar que China ha empezado a alcanzar, e incluso superar, al poder铆o econ贸mico de Estados Unidos. Fen贸meno que en los pr贸ximos a帽os se deber铆a acentuar y dar lugar a colisiones de orden mayor. Recordemos a Lenin: 鈥淓n el terreno del capitalismo, 驴qu茅 otro medio puede haber que no fuera la guerra, para eliminar la desproporci贸n existente entre el desarrollo de las fuerzas productivas y la acumulaci贸n de capital, por una parte, y el reparto de las colonias y de las esferas de influencia del capital financiero, por otra?鈥. (2)

Bujarin apuntaba en el mismo sentido: 鈥淟a internacionalizaci贸n de la vida econ贸mica conduce fatalmente a resolver por las armas las cuestiones en litigio鈥. (3)

china (1)El recurso a la guerra ciertamente no es nuevo (驴acaso no es la continuaci贸n de la pol铆tica por otros medios?) y se sabe lo brutal de sus costos. Pero hay un dato nuevo: 驴qu茅 puede suceder cuando ambos bandos son potencias nucleares? 驴Podr铆a resistir el mundo una guerra con ataques nucleares masivos por ambos lados? As铆 las cosas, 驴no se llegar铆a a eliminar la misma existencia humana?

Podr铆amos tambi茅n suponer o desear, que antes, esa humanidad se levantar谩 para poner un alto a tama帽o destino.
Y que lo haga enarbolando el lema de Rosa Luxemburgo: 鈥淪ocialismo o barbarie鈥

Notas

(1) Las cifras que se manejan (salvo indicaci贸n expresa) las tomamos del Banco Mundial, de ONUDI o del FMI.
(2) V. I. Lenin, El imperialismo, fase superior del capitalismo, en Obras Escogidas, Tomo 1, p谩gs. 773. Edit. Progreso, Mosc煤, 1974.
(3) N. Bujarin, La econom铆a mundial y el imperialismo, p谩g. 129. Pasado y Presente, M茅xico, 1979.

*Publicado en 鈥淧unto Final鈥, edici贸n N潞 871, 17 de marzo 2017.

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    1 Coment谩rio

    Comentarios

    1. Antonio Casalduero Recuero
      21 marzo 2017 21:10

      Todos los imperios, por poderosos que fueren, tienen inevitablemente un nacimiento, desarrollo y su extinci贸n. Estados Unidos no es la excepci贸n. No ser铆a primera vez que China se alza como pa铆s preponderante en la regi贸n asi谩tica, en un antiguo pasado ya lo ejerci贸. La duda que subsiste es si la actual potencia hegem贸nica aceptar谩 quedar relegada a un segundo lugar sin oponer resistencia, con toda la imagen econ贸mica que eso conlleva. Como latinoamericanos, sabemos perfectamente el papel destructivo e intervencionista que ha tenido EE.UU. en nuestra 谩rea, un depredador por naturaleza, creador de guerras y dictaduras, sostenedor de dictadorcillos de pacotilla, aunque peligrosos para sus pueblos. Esperemos que China no siga sus pasos igualmente.