Feb 28 2006
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Cultura

CLARÍN: ESA LLAGA QUE (TODAVÍA) NO CIERRA

Aparecida en la revista Piel de Leopardo, integrada a este portal.

Pablo Neruda en su discurso al recibir el Premio Nobel de Literatura, narró su paso clandestino: “(…) tuve que atravesar los Andes buscando la frontera de mi país con Argentina. Grandes bosques cubren como un túnel las regiones inaccesibles y como nuestro camino era oculto y vedado, aceptábamos tan sólo los signos más débiles de la orientación (…)

“A los pocos pasos las cabalgaduras resbalaban, trataban de afincarse en los desniveles de piedra, se doblegaban sus patas, estallaban chispas en las herraduras: más de una vez me vi arrojado del caballo y tendido sobre las rocas. La cabalgadura sangraba de narices y patas, pero proseguimos empecinados el vasto, el espléndido, el difícil camino.

Algo nos esperaba en medio de aquella selva salvaje. Súbitamente, como singular visión, llegamos a una pequeña y esmerada pradera acurrucada en el regazo de las montañas: agua clara, prado verde, flores silvestres, rumor de ríos y el cielo azul arriba, generosa luz ininterrumpida por ningún follaje”. (21 de octubre de 1971).

Pero la ceremonia en Estocolmo tenía a un actor tras bambalinas, se trata de Víctor Pey, el catalán que organizó la fuga del desaforado senador Neruda en 1948 y al que paradójicamente, Neruda había rescatado del fascismo franquista en 1939.

El ingeniero Víctor Pey (Barcelona, 1915) actualmente es vicepresidente de la Fundación Allende con sede en España, dirigida por Joan Garcés, abogado querellante en el juicio que se le sigue al dictador Pinochet por crímenes de lesa humanidad.
(Sobre el asunto, La Jornada publicó en septiembre de 2005 cinco reportajes titulados: Las cuentas secretas de Pinochet, material exclusivo de Clarín que pudo conocerse en México gracias al convenio de intercambio informativo entre Clarín y nuestra casa editorial).

Habla Víctor Pey

–Ingeniero, ¿qué recuerda de su natal Cataluña?

–Viví en Barcelona hasta los 26 años; tuve conciencia muy prematuramente
de las precariedades económicas en las que se debatía mi familia y de las luchas ideológicas que mi padre había mantenido, sintiendo una gran admiración por él. Viví plenamente, conscientemente, mucho más que los muchachos de mi edad, los procesos políticos y sociales que culminaron con la cruenta Guerra Civil de 1936 -1939.

“Quiero decirle con ello que los recuerdos, que he mantenido y que mantengo de Cataluña y de la España de aquellos años, han permanecido intensos y vigentes en mí, con muy escaso deterioro debido a la acción del tiempo”.

–Sé que ya ha hablado mucho de cómo Neruda lo rescató en 1939, junto a más de dos mil personas en el barco Winnipeg, entre los refugiados había obreros e intelectuales, pero hay tres pasajeros: José Balmes, Roser Bru y Víctor Pey que representan la historia cultural de Chile, ¿puede establecer un paralelo entre usted y ambos pintores?

–Ciertamente, he mantenido con la pintora Roser Bru una amistad que se inició en el Winnipeg. Ella se hizo muy amiga de mi hermana Diana y ese vínculo aumentó con el paso de los años. Con José Balmes tengo una amistad muy cordial.

“En cuanto a los intelectuales que venían en el Winnipeg, la lista será bastante más larga: Leopoldo Castedo, Isidro Corbinos, José Gómez de la Serna, Francisco Galán, Agustín Cano, Victoriano Farga, Francisco Grisolia, Juan Guasch Olive, Arturo Lorenzo, los hermanos José Ricardo y Juan Morales Malva, Dolores Piera, Julio Simal y otros más cuyos nombres ahora se me escapan. La vida de cada uno de ellos daría para un libro, sin duda”.

–Allá por 1939, ¿Qué hace en el nuevo país?, ¿Soñó con regresar a la Generalitat de Cataluña?

–Larga sería la historia de mis quehaceres en Chile. Ejercí mi profesión como profesor de la Escuela de Ingenieros Indústriales durante 24 años; funde 10 o 15 empresas, varias de ellas abocadas a la construcción de obras civiles y también actuando como contratista de obras públicas portuarias, de hidráulica y de caminos.

“Ahora, como tarea principal, estoy abocado al rescate del diario Clarín –el rotativo de mayor circulación nacional al momento del golpe de Estado de 1973– pendiente de un juicio arbitral que se ventila, desde hace ya ocho años, ante un tribunal Internacional del Banco Mundial, de Wáshington, con objeto de recrear ese medio libre y progresista de información independiente de partidos políticos, de grupos económicos y de confesiones religiosas de ninguna índole”.

–Ya lo contó a la BBC de Londres, también en el libro Neruda clandestino de José Miguel Varas (publicado por Alfaguara), usted fue el autor intelectual del escape de Neruda en 1949, ¿qué sintió al escuchar el discurso del Nobel en 1971?

–La mención de Neruda a ese episodio no podía dejar de ser épica y genial, propia del hecho relatado y de la naturaleza innata de su protagonista.

–¿Cuánto tiempo después volvió a ver a Neruda?

–Acompañé a Neruda, en esa fuga hacia la Argentina tras un año y medio de clandestinidad en su propio país, hasta unos 60 kilómetros al sur de Santiago, junto con mi inolvidable y noble amigo Jorge Bellet, el doctor Raúl Bulnes y un militante del Partido Comunista, experto chofer y mecánico. Sólo volví a ver a Neruda esporádicamente tras su regreso a Chile, algunos años después.

–Todos sabemos que en México se publicó el Canto general en 1950, con ilustraciones de los muralistas Siqueiros y Diego Rivera, pero existe una
rarísima edición chilena, clandestina del mismo año, ¿Qué sabía de ese proyecto?

–La primera edición del Canto general fue, como usted bien señala, clandestina, chilena, impresa por partes en dos pequeños talleres de imprenta de Santiago, juntadas y encuadernadas en la casa de un militante del Partido Comunista chileno, figurando en ella un pie de imprenta falso, de México.

–¿Qué pasó en Chile entre la persecución a los comunistas de 1948 y 1970? En especial con la memoria del país; Pinochet estaba al mando del campo de concentración de Pisagua en 1948 y en 1973 se abrió nuevamente Pisagua como centro de tortura…

–La respuesta excede al espacio propio de una entrevista, amigo mío. En lo que podría ser una simbólica respuesta, le diría que pasó la historia del hombre, con sus infinitas facetas y otras tantas causas sobre las que la reflexión y el análisis se harían excesivamente extensos… La guerra fría…

“Y en Chile, el derrumbe de esperanzas y de ilusiones en las transformaciones de la sociedad, yendo a caer en el servicio y en los egoísmos salvajes expresados por la peor faceta de la condición humana, sirviendo de vergüenza nacional la aparición de un arquetipo universal representativo de esas fealdades, las de la dictadura militar”.

–En 1972 usted compra Clarín, ¿Qué le significó la Unidad Popular
vista desde la redacción de Clarín?

–Quiero dejar constancia cabal de que Clarín colaboró en forma decisiva al triunfo de la Unidad Popular y de Salvador Allende desde antes de adquirirlo de su anterior dueño, el legendario periodista Darío Sainte-Marie, más conocido por su seudónimo Volpone.

“Él, Volpone, que mantuvo una relación muy compleja desde niño con Salvador Allende, alineó su diario Clarín en todas las campañas de Allende y de Radomiro Tomic –candidato, este último democratacristiano en esa elección– con un contundente privilegio económico para Allende y la coalición política de la Unidad Popular.

“Como es bien sabido, Allende superó la votación de Tomic por más de 250,000 votos y a la de Jorge Alessandri, el candidato de la derecha, por menos de 40,000 votos.

“La realidad nunca asumida ni por partidos políticos de todas lastendencias, ni por analistas profesionales que se han ocupado extensamente del proceso, es que el triunfo estrecho de Allende sobre el representante de la derecha económica y política de ese momento se debió, en muy buena parte, a la campaña que Clarín desplegó caracterizada por un apoyo compartido a Allende y a Tomic, al tiempo que descargaba un poco usual ataque personal y político a la derecha, en la persona de su candidato Jorge Alessandri.

“Tras el triunfo de Allende en la elección y posteriormente en el Congreso Pleno, al que tuvo que someterse en razón de no haber alcanzado una votación igual o superior al cincuenta por ciento de los votos validamente emitidos, el diario Clarín permaneció en defensa irrestricta del gobierno de Allende y del programa de avance social que él impulsó.

“Por razones de índole personal, Sainte- Marie, a principios de 1972 optó por alejarse del país, vendiéndome su total propiedad accionaria que él poseía. Y ya en mis manos, llevé al rotativo hasta tener la mayor circulación a nivel nacional, defendiendo al gobierno de Allende y de la Unidad Popular en sus consecuentes posiciones demócratas, republicanas y de avances en una mayor justicia social, hasta el mismo día en que las tropas sublevadas, mandadas por oficiales que habían jurado defender el régimen constitucional legalmente establecido, entraron por la fuerza en las dependencias del diario, incautándose de todo y eliminando al diario como medio de expresión, de denuncia y de información”.

–El 11 de septiembre de 1973 cambió la historia para siempre, Clarín fue centro de tortura apodado por los militares como La Firma, sus imprentas
robadas y usted vivó su exilio en Venezuela.

Hay una canción que dice “tantas veces me mataron, a mi propio entierro fui y sigo aquí cantando como la cigarra” (poema de la argentina María Elena Walsh). ¿De dónde saca fuerzas después de tantas batallas perdidas?

–Lo de las batallas perdidas corre de su cuenta. Si de muertos, torturados, heridos, desterrados y explotados se trata, le digo que no tengo ni uno en mi cuenta. En cuanto a ganar o perder batallas, recuerde usted las victorias y observe lo que ha sido de los dictadores de esos tiempos.

–Últimamente lo he leído en declaraciones sobre un libro de Víctor Farías, él asegura que Salvador Allende tenía simpatías nazis, por la “lectura” de su tesis como médico cirujano (1933). Clarín publicó la tesis original de Salvador Allende. ¿A quién va dirigida la campaña de Víctor Farías? Por cierto autor del prólogo de los inéditos Cuadernos de Temuco de Neruda.

¿Se trata de un escritor al que le facilitan textos claves para reestructurar la historia?

–El libelo de Víctor Farías está plagado de falsedades, citas sacadas de contexto, afirmaciones absolutamente falsas. El mentís a Farías se lo hizo el propio Salvador Allende, con el texto completo y auténtico de su memoria de licenciatura, tergiversado totalmente por Farías.

“Nosotros, en la Fundación Presidente Allende, nos limitamos a publicar esa tesis doctoral. En cuanto a las intenciones de Farías, a quienes le financian y a sus otras posibles funciones, la verdad no constituye un objeto en el que piense ocuparme más alla de lo ya hecho.

“Allá Farías con su conciencia y con sus funciones”.

–Brevemente ¿podría contarnos las partes del proceso legal del caso Clarín?

–Este proceso lleva ya ocho años de tramitación ante el CIADI, dependiente del Banco Mundial, de Wáshington. Hay información completa en el diario web (www.elclarin.cl).

–El año pasado perdimos a la revista Rocinante. ¿No le preocupa que Clarín corra con la misma mala suerte? ¿Cómo lograr que Clarín sea un diario independiente y no morir en el intento?

–De nada sirven los vaticinios. Lo que le aseguro es que si Clarín
vuelve a la calle como diario impreso en nuestras manos, será, tal como le
indiqué que lo era cuando fue eliminado por la fuerza el día 11 de septiembre de 1973: un medio de expresión independiente de grupos políticos, económicos y confesionales, que seguirá los ideales que inspiraron la acción pública de Allende, de profundización de la democracia, de la libertad de expresión, de solidaridad humana expresada en una mayor justicia social.

“Si moriremos o no en el intento sólo el tiempo lo dirá. Pero ese es nuestro
intento, el de salir y el de perdurar, no le quepa la menor duda de ello”.

El Mercurio es ahora el diario más influyente de Chile, su propietario Agustín Edwards participó activamente en el golpe de Estado de 1973.
¿Qué obstáculos le están poniendo en el camino Edwards y
El Mercurio?

–En mi concepto todos los que pueden.

Nota final. Después de recibir el cuestionario vía correo electrónico, el ingeniero Pey difundió la investigación El Mercurio contra la Corte Internacional de La Haya donde explica como ha impulsado una campaña de descalificación de los árbitros y del Centro Internacional de Arbitraje (CIADI) del Banco Mundial, que adoptará la resolución definitiva en conformidad con el Convenio Internacional regulador del CIADI, suscrito por Chile y España.

La Corte Permanente de Arbitraje fue fundada hace un siglo para resolver controversias entre los Estados. A partir de 1935 amplió sus servicios para incluir también casos en los que se encuentren involucrados tanto los Estados como otras partes no estatales.
(Puede leerse en: www.elclarin.cl/index.php?option=com_content&task=view&id=1899&Itemid=44).

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foto
Periodista mexicano. Publicado en La Jornada Morelos el lunes 27 de febrero de 2006 y reproducido aquí por gentileza de su autor. El original –Estoy abocado al rescate del Clarín, el principal en el golpe de Estado de 1973, dice el catalán Víctor Pey– puede encontrarse en:
www.lajornadamorelos.com/index.php?module=pagesetter&func=viewpub&tid=1&pid=12452

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