Nov 20 2010
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Política

Colombia y los olivares sangrientos de Yair Klein

Juan Alberto Sánchez Marín
Ni el tribunal de Estrasburgo, ni el gobierno ruso tienen la culpa de que el mercenario Yair Klein, conformador y entrenador de grupos paramilitares, asesino de campesinos y dirigentes sindicales y comunitarios, esté ahora libre y camino a sus olivares en Israel.

Tiene la culpa el ex vicepresidente Pacho Santos, por lenguaraz y bocón, de seguro a sabiendas de que así despertaba la sensiblería europea y apartaba a su colega de las cárceles colombianas. (1)

Y la tiene el inepto ex canciller colombiano Jaime Bermúdez, que viaje tras viaje a Moscú fue convenciendo a su par ruso, Serguéi Lavrov, de lo contrario de lo que siempre afirmó que pretendía: No extraditarlo.

También le cabe aquí culpa al ex viceministro de Interior y Justicia Guillermo Reyes, que viajo a lo mismo, y mucha más al ex ministro de la misma cartera, Fabio Valencia Cossio, por dejarlo ir a lo mismo. El primero, por lo menos, aprovechó para ver la Eurocopa.

Y ahora, un chiste textualmente malo (de malosos): La Cancillería colombiana sostiene que estudia varias vías judiciales alternativas que permitan la extradición de Klein.

Parece que nuestra ilustre ministra Holguín ignora que "Israel tiene una legislación muy clara en cuanto a no extraditar nacionales" (2), como dijo alguna vez el propio ex fiscal Alfonso Valdivieso, cuando fue embajador en Tel Aviv.

O será que está buscando recurrir a instancias internacionales, esas mismas que a Israel le importan un bledo y que siempre se pasa por la faja, con la impunidad absoluta que le permite contar con sionistas incrustados en las más altas esferas del poder político y económico mundial.

Don Yair, de otra parte, tiene mucho que decir y a muchos poderosos en Colombia a quienes referirse (léase: untar). No le alcanzarían los ridículos diez años y ocho meses a los que fue condenado por el Tribunal Superior de Manizales.

Claro, se dirá, más vale esta condena que nada. Pero es que esto no es nada para un terrorista consumado (no inventado), que ha cometido y propiciado crímenes de lesa humanidad.

Y mucho ha de saber el retirado teniente coronel de los vínculos secretos y oscuros que hermanan a las dos repúblicas aliadas incondicionales de los Estados Unidos: Colombia e Israel. "Colombia es el país de América Latina con mayor relación con Israel a nivel político, con un intercambio militar muy fuerte". Estas no son afirmaciones de algún palestino al que le demolieron la casa en la franja de Gaza ni de ningún integrante del gobierno bolivariano de Venezuela. Son palabras del propio Marcos Peckel, el presidente del Centro Israelita de Bogotá (3).

Israel suministra armamento a Colombia y asesora en toda clase de asuntos militares, como la eficaz violación de los Derechos Humanos; el entrenamientos grupos paramilitares en Colombia y de algunos de esos paramilitares colombianos en Israel; ex militares israelíes asesoran en inteligencia al Alto Mando de las Fuerzas Armadas colombianas (4), en fin.

Recordemos el testimonio de Alfredo Baquero, alias ‘Vladimir’, acusado formalmente de ser el autor de las masacres de Honduras y La Negra, en Urabá, y Mejor Esquina, en Córdoba: “Ellos nos enseñaron la táctica inglesa y alemana, que consistía en que al enemigo había que exterminarlo de raíz. Nos dijeron que un guerrillero o un auxiliador de la guerrilla, ubicado en un sitio clave, nos podía hacer mucho daño. Entonces salimos como locos a perseguir a los colaboradores y al brazo armado de las Farc. Y les dimos muy duro. Al que detectábamos le dábamos. Fue apasionante ser alumno de Yair Klein” (5).

El olor de las almendras amargas siempre le recordaba al doctor Juvenal Urbino el destino de los amores contrariados. Las almendras amargas, tan nocivas y letales, cuya ingesta de apenas unas 20 puede matar a un adulto y sólo 10 a un niño. Las olivas de Klein nos recordarán por siempre la historia contrariada de este país. Pero, seguramente, ninguna dosis de sus aceitunas sangrientas matarán a nadie. Lo han hecho de antemano.

(1) Revista Semana. Edición del 19 de noviembre de 2010. http://www.semana.com/noticias-nacion/volo/147264.aspx
(2) El Tiempo. Edición del 3 de febrero de 2008. (http://www.eltiempo.com/)
(3) Afirmación citada en el artículo: "Israel y Colombia, una relación preocupante", de Arnau Carné. http://www.peaceobservatory.org/es/1056319512/israel-y-colombia-una-relacion-preocupante
(4) Revista Semana. Edición del 4 de agosto de 2007. (www.semana.com)
(5) Artículo en la página Web del Colectivo de Abogados “José Alvear Restrepo”

 

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