Nov 10 2006
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Cultura

Cuba-Estados Unidos. – LA VOLUNTAD DEL IMPERIO EN EL MUNDO-RED

Aparecida en la revista Piel de Leopardo, integrada a este portal.

Un estudio divulgado recientemente por la revista PCWorld sobre la conexi贸n a internet en distintos pa铆ses, afirma que muchos usuarios particulares tienen acceso 鈥搈ediante pago鈥 a anchos de banda que en ocasiones superan los cien megabytes por segundo (Mbps), gracias a la extensi贸n de las conexiones de alta velocidad y la fibra 贸ptica. As铆, en pa铆ses como Australia, Bangladesh, Reino Unido, Italia o Estados Unidos, las personas pueden acceder a un servicio de alta velocidad (DSL) con una velocidad de transferencia directa de hasta 24 megabites por segundo, e incluso en Noruega o Jap贸n, por ejemplo, algunos usuarios particulares tienen ya conexiones de fibra 贸ptica tan r谩pidas que sobrepasan los cien Mbps.

Indudablemente, esta posibilidad de 芦descargar禄 o 芦subir禄 informaci贸n desde o hacia internet ha posibilitado el desarrollo de nuevas prestaciones como la televisi贸n digital o la transferencia de pel铆culas, y en el mundo cient铆fico ha facilitado efectuar experimentos on line y hasta transmitir operaciones en vivo.

La gran paradoja de lo anterior es que un solo usuario corporativo o incluso particular, en Europa, Asia o Estados Unidos, tiene hoy una velocidad de conexi贸n a la red de redes mayor que la que tiene Cuba, un pa铆s con m谩s de once millones de habitantes, que apenas tiene autorizados, v铆a sat茅lite, para internet 65 Mbps de ancho de banda para la salida y 124 Mbps para la entrada.
De hecho, a pesar de que Cuba cuenta hoy con acceso a internet, esta 芦autorizaci贸n禄 para conectarse a ella la dio, como si fuera una d谩diva, el gobierno norteamericano en 1996, y no por buena voluntad, sino para explotar la web como una v铆a m谩s para promover la subversi贸n interna, el terrorismo y las presiones contra la Revoluci贸n.

Desde el surgimiento de internet, Estados Unidos ha torpedeado el acceso de Cuba a la red inform谩tica mundial, y a la vez ha desatado una feroz campa帽a contra la Revoluci贸n acus谩ndola de no dar libertad de conexi贸n a la misma.

En realidad, por culpa de las leyes del bloqueo, el pa铆s no puede conectarse a los canales internacionales de fibra 贸ptica que pasan muy cerca de sus costas, y tiene que hacerlo v铆a sat茅lite, lo que es m谩s caro y limita considerablemente este recurso.
Adem谩s, cada vez que Cuba intenta a帽adir un nuevo canal a internet, la contraparte estadounidense debe obtener la licencia apropiada del Departamento del Tesoro de Estados Unidos. De modo similar, si una compa帽铆a norteamericana quiere abrirle un nuevo canal a Cuba o decide aumentar la velocidad de la conexi贸n, igualmente debe expedirse una licencia.

Eso explica el por qu茅 de la 芦estrechez de banda禄 que tenemos los cubanos: por la pol铆tica hostil del gobierno norteamericano, y tambi茅n porque, ante esta realidad, la naci贸n ha decidido priorizar la conexi贸n a la red de manera organizada para garantizar un uso social de la misma, y que pueda ser utilizada adecuadamente por m茅dicos, cient铆ficos, estudiantes, profesionales, personalidades de la cultura, empresas, centros de investigaci贸n y muchos m谩s.

Esta estrategia, reconocida por organismos internacionales como un modelo a seguir por los pa铆ses en desarrollo, ha posibilitado que hoy existan m谩s de 1.370 sitios virtuales bajo el .cu, 940.000 usuarios de correo electr贸nico y otros 219.000 de internet, todo lo cual se multiplica en cientos de miles m谩s si se tiene en cuenta el car谩cter social de muchas de estas facilidades, que permite que un mismo punto de conexi贸n sea utilizado por varias personas, al igual que sucede con una cuenta de correo electr贸nico.

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Cerco brutal

A pesar de toda su propaganda a favor del desarrollo tecnol贸gico para disminuir la 芦brecha digital禄 y del libre acceso a las nuevas tecnolog铆as, los gobiernos norteamericanos han bloqueado el acceso de Cuba a 茅stas o entorpecido su uso durante d茅cadas, desde el propio triunfo de la Revoluci贸n.

En una violaci贸n cruda y real, la Casa Blanca ha impedido la importaci贸n directa de computadoras producidas por los mayores fabricantes mundiales de estos dispositivos, como Intel, Hewlett Packard, IBM o Macintosh. Incluso, para obtener una de ellas, el pa铆s debe pagar hasta un 30 por ciento m谩s de su valor real, al no poder ser adquirida directamente en su mayor mercado mundial, Estados Unidos, y tener que pagar altas tarifas de transportaci贸 n por comprarlas lejos.

El bloqueo del acceso a las nuevas tecnolog铆as es doblemente duro por ser precisamente EE.UU. el emporio mundial de la tecnolog铆a inform谩tica y quien ejerce un control hegem贸nico sobre la red de redes, pues en su suelo est谩n los mayores servidores de internet.

Por si fuera poco, es la Internet Corporation for Assigned Names and Numbers (ICAN), la que provee de direcciones IP y nombres al resto del mundo, la que, a pesar de ser seg煤n pregonan 芦una organizaci贸n no gubernamental sin fines de lucro禄, est谩 sujeta a las leyes de la Oficina Federal para las Comunicaciones y al Departamento de Estado de Estados Unidos.

A esto hay que agregarle que el imperio norteamericano controla el 50 por ciento de los sat茅lites de comunicaci贸n y el 75 por ciento de la red internet. Produce el 60 por ciento del software de uso mundial y una sola compa帽铆a, Microsoft, domina con Windows, el sistema operativo instalado en m谩s del 90 por ciento de las computadoras personales. En el caso de la web, el 40 por ciento de los navegantes se concentran en este pa铆s, y el 80 por ciento de los contenidos difundidos en las p谩ginas web est谩n en ingl茅s. Igualmente dominan el 85 por ciento del comercio electr贸nico.

No es de extra帽ar entonces que Estados Unidos intente por todos los medios alzarse como el palad铆n de la libertad de expresi贸n y conexi贸n a internet, pues en realidad busca vender el 芦modo de vida americano禄 y convertir a la red en una mercanc铆a, y no en el instrumento de desarrollo que es en realidad. Adem谩s, los cubanos no tienen acceso a los principales programas inform谩ticos, ni siquiera al sistema operativo instalado en casi el 90 por ciento de las computadoras del mundo: Windows.

Por las leyes del bloqueo no se puede acceder legalmente a programas inform谩ticos de trabajo con textos, im谩genes, manejo de informaci贸n o programaci贸n, tales como Microsoft Office, Adobe Photoshop, ACD See, internet Explorer, write Express, Borland; o a software antivirus actualizados como Norton Antivirus, Panda Antivirus o AVP, entre otros. Por si fuera poco, tambi茅n ha visto limitada la adquisici贸n de routers, servidores, cables y otros equipamientos para mejorar la infraestructura de sus telecomunicaciones, lo cual ha retrasado y encarecido la digitalizaci贸 n telef贸nica.

Estados Unidos bloquea sin reparos la descarga de todo tipo de programas inform谩ticos a trav茅s de internet para nacionales cubanos, bien personas jur铆dicas o particulares que pretendan hacer llegar esa tecnolog铆a a suelo nacional. Estas limitaciones son incluso extraterritoriales, pues muchas veces involucran a subsidiarias norteamericanas ubicadas en otros pa铆ses o a empresas que tienen relaciones con 茅stas.

Y no contento con esto, el gobierno norteamericano estimula, financia y dirige el uso de internet contra Cuba como un instrumento de desestabilizaci贸n, agresi贸n y presi贸n. Para eso ha brindado aportes monetarios considerables para la creaci贸n y mantenimiento de una serie de sitios web destinados a promover la subversi贸n interna, o difamar sobre lo que pasa en el pa铆s, en un vano intento de desprestigiar a la Revoluci贸n Cubana en el ciberespacio.

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* En diario cubano Granma y divulgada por la Agencia nacional de comunicaci贸n de la Uni贸n de Trabajadores de la Prensa de Buenos Aires (UTPBA/ANC)
www.utpba.com.ar/anc.html.
Informaci贸n tambi茅n difundida por Chismedia, foro de informaci贸n, discusi贸n e intercambio entre profesionales de la prensa coordinado desde la Argentina por el periodista Alejandro Agostinelli.

Addenda
UNA CAMPA脩A TAN DESPIADADA COMO MENTIROSA

Gonzalo Tarru茅s

En junio de 2006 鈥搖na entre muchas鈥 los interesados en la 芦situaci贸n internet禄 de Cuba pudieron leer la denuncia que se formul贸 en Estados Unidos 鈥揹esde La Florida, 驴d贸nde m谩s?鈥 acerca de un periodista llamado Guillermo Fari帽as 芦en camino de convertirse en el primer m谩rtir de internet禄 de la isla. La informaci贸n ven铆a avalada por el New York Times; all铆 Joaquim Ibarz hab铆a escrito o transcrito que el estado de salud Fari帽as era 芦cr铆tico a causa de una huelga de hambre que inici贸 el 31 de enero en demanda del libre acceso a la red para los cubanos禄.

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(隆Una huelga de hambre prolongada por seis meses es cosa seria…!)

La informaci贸n se帽alaba que Fari帽as, psic贸logo y director de la agencia independiente Cubanac谩n Press exig铆a del gobierno 芦la instalaci贸n de internet en mi domicilio para crear un precedente para todos los cubanos que queramos comunicarnos libremente con el mundo civilizado y democr谩tico禄. Adviriendo 鈥揺l comunicado al parecer lo redact贸 en un hospital鈥 que el ayuno 芦se extender谩 hasta mi muerte si no me otorgan ese derecho. Si Dios quiere que fallezca, fallecer茅. Ser茅 un m谩rtir por la libre informaci贸n en el mundo鈥.

El art铆culo equipara a Cuba con Corea del Norte en las restricciones al uso de internet, puntualizando que China y Vietnam permiten el acceso a los particulares, aunque con limitaciones sobre los contenidos, lo que no ocurre en la isla, donde 芦s贸lo pueden usarlo los funcionarios de confianza禄. Para rematar: 芦Los particulares no pueden conectarse a la red de manera legal, ya que no existen cibercaf茅s禄.

Naturalmente la organizaci贸n Reporteros sin Fronteras 鈥揻inanciada en buena parte por Estados Unidos鈥 expresaba su 鈥渆norme preocupaci贸n鈥 por la suerte de Fari帽as con un comunicado: 鈥淓l periodista puede morir en cualquier momento, pedimos al Gobierno que escuche su mensaje o que pueda recibir visitas de representantes extranjeros destacados en Cuba鈥.

En distintas fechas: despu茅s de cuatro meses, o de siete seg煤n otras fuentes, Fari帽as habr铆a dado por concluido su ayuno. En la actualidad ha desaparecido de las noticias: cumpli贸, tal vez, el objetivo fijado por sus 芦solidarizantes禄 y regres贸 a la nada.

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