Dic 4 2005
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Cultura

CUERNAVACA 2005, ECOS DEL FESTIVAL

Aparecida en la revista Piel de Leopardo, integrada a este portal.

fotoLa velada en el zócalo (plaza principal o de armas) de Cuernavaca, comenzó como cada concierto de Ismael Serrano “bienvenidos familiares y amigos”, era una suma de minorías, el ambiente algo extraño para la gira Naves ardiendo más allá de Orión (último trabajo discográfico de Ismael). La derecha en Morelos (el PAN es a México, lo que el PP a España, o la UDI en Chile) no sabía, a ciencia cierta… ¿cómo organizar una fiesta popular con un cantautor de izquierda?

El ayuntamiento de la capital y el PAN privatizaron la plaza pública, para cobrar por un espacio que es de todas y todos. En la inauguración del Festival Internacional Cuernavaca 2005, la compositora e interprete Lila Downs declaró a La Jornada Morelos:

“Eso nunca lo había visto antes. Eso será de acá. Fíjate nomás. Para mí es una tristeza que en los espacios públicos como el zócalo, espacios que nos pertenecen, se tenga que pagar por disfrutar del arte” (12.11.2005).

Ismael, por primera vez en Cuernavaca tampoco sabía que se cobraba por escucharlo, como declaró en exclusiva para Umbral. A pesar del mal rato, los encargados de pedir los boletos permitieron entrar de gorra a muchos ciudadanos excluidos por la tarifa de hasta 180 pesos.

De la nueva trova cubana a la nueva canción chilena

fotoHay algo del trovador Silvio Rodríguez en Ismael Serrano (nacido el 9 de marzo de 1974), ambos están ligados en sus inicios con Santiago de Chile, Silvio salió de gira por primera vez del Caribe a Latinoamérica en 1972, por invitación de las Juventudes Comunistas de Chile, en tiempos del gobierno de Salvador Allende. Con 23 años, Ismael llegó por primera vez a Santiago en 1997, invitado a un acto por la memoria del Che Guevara.

Entonces cantó junto a Silvio Rodríguez, en un atiborrado Estadio Nacional de Chile, frente a 60,000 personas: sencillamente, Ismael nunca había cantado sólo con su guitarra, a un auditorio con esa extensión de emociones y recuerdos; el mismo año 97 se quedó a dar un par de conciertos en Universidades públicas de Chile, para llenar la clandestinidad que se hacía en dictadura, al escuchar a Silvio de mano en mano, en cintas escondidas, basta escuchar la canción Vine del norte (1998):

(…) Y fue después de un concierto, una noche en tu universidad,
allí te encontré de nuevo, “Hoy te invito a carretear”

(…) Andando por La Alameda, tú me empezaste a contar
causas, azares y luchas, en estos días y al pasar
por delante de La Moneda, tú tarareaste a Jara.

(…) y en la calle como siempre jodiendo andaban los “pacos”
Tú les gritaste “¡Asesinos!”, y los dos echamos a correr.

(…) Ahí quedé, solo, gritando, sin ti, “Te recuerdo, Amanda”.

(“carretear”: en Chile, ir de parranda, salir de fiesta;
Jara: referencia a Víctor Jara, asesinado por los militares luego del golpe de Estado de 1973;
“pacos”: policía uniformada –militarizada– chilena).

La solidaridad en todas partes

fotoIsmael Serrano como artista ha colaborado en proyectos humanitarios, cediendo sus derechos de autor para antologías que buscan ayudar a
damnificados: por ejemplo, cuando las inundaciones de la provincia de Santa Fe (Argentina) donó su canción No estarás sola y en el 2000, participó en los discos Son de niños –la recaudación se destinó a la construcción de un hospital infantil en La Habana– y Encuentros en La Habana –para la compra de material en las escuelas de música de La Habana–.

Ismael recreó el tema Mira que eres canalla que dio vida a la portada del disco homenaje a Luis Eduardo Aute, en el que compartió créditos con Silvio, Pablo Milanés, Joan Manuel Serrat, León Gieco, Fito Páez, Jorge Drexler, Pedro Guerra y Ana Belén.

Es. además. un intelectual y poeta de referencia obligada, a 30 años de la muerte del dictador Francisco Franco (20.11.1975), que apuesta por la memoria y el debate en los medios independientes: en junio de 2004, a la revista Sudestada (Argentina), declaró sentirse más latinoamericano que europeo:

foto
“Creo que es un sentir generalizado en el conjunto de la sociedad española, no solamente por una afinidad o una coincidencia idiomática, sino por muchos otros aspectos, fundamentalmente culturales. En mi caso, porque gran parte de mis referencias están aquí; referencias literarias que van desde Eduardo Galeano a Pablo Neruda; desde Julio Cortázar a César Vallejo, a Jaime Sabines, a Mario Benedetti.

“Referencias musicales que van desde Silvio Rodríguez a Víctor Jara, a León Gieco; y referencias ideológicas que van desde el Che a las Madres de la Plaza de Mayo, a los movimientos indígenas y muchísimas cosas con las que me siento identificado que me hacen sentir cercano a América Latina.”*.

Y en Chile para El Periodista habló de la solidaridad:

“Siempre y cuando la causa valga la pena mi adhesión va a estar ahí; siempre y cuando merezca escribir un buen panfleto, también lo haré. No se me caen los anillos al decirlo. También hay que equilibrar la balanza. Hay tanta frivolidad y superficialidad en el panorama musical, que no está mal que de vez en cuando alguien se ponga solemne y le cante a la insurgencia en Chiapas o de donde sea”**. (abril 2003).

A la revista Rocinante le regaló un juego de palabras (octubre 2004), sin dejar de mencionar su extenso dialogo para el libro Los necios que compila testimonios de músicos hispanoamericanos a la altura de: Silvio, Ángel Parra, Joaquín Sabina, Patricio Manns, Víctor Heredia, León Gieco, Piero, Joan Manuel Serrat, Víctor Manuel, Vicente Feliú y otros.

Del capítulo Ismael Serrano, sangre fresca a heridas viejas me permito citar:

“Desde 1994 toca por los bares madrileños, alternando con sus estudios de Física en la Universidad Complutense. La música de los cantautores le llegó por el tocadiscos de su padre; para Ismael 1995 y 1996 son años de participación en diversos actos solidarios: en noviembre de 1995, en la Campaña Europea contra el racismo y la xenofobia; en actos de apoyo a las Madres de la Plaza de Mayo y la lucha zapatista. Finaliza el 96 grabando su primer álbum Atrapados en Azul (azul es el color de los trajes de la guardia civil española), del que sonó Papá, cuéntame otra vez.***.

El reflejo de su experiencia está en las canciones: México insurgente –dedicada al EZLN en 1997– y A las madres de mayo –1998–; nuestra entrevista concluyó “la única lucha que se pierde, es la que se abandona”, como dicen nuestras madres argentinas en su plaza.

La charla con Umbral.

fotoAl finalizar su recital, Ismael nos recibió en su camerino, -al historiador Alberto Osorio y a quien les escribe-, mientras fumaba un cigarrito y daba un trago a su café, nos dispusimos a cruzar el umbral de nuestras dudas.

“Off the record” hablamos de sus amigos en Santiago; le regalé un ejemplar de la revista chilena Rocinante, le conté que había cerrado por una serie de problemas económicos y la falta de anunciantes, gubernamentales y privados, inclusive se mostró interesado en escuchar el destino de los derechos de autor de Neruda –más de US 2.300.000 en 2004, invertidos en la empresa de un colaborador de Pinochet, Ricardo Claro, que prestaba sus barcos mercantes como centros de tortura– negocio hecho por la Fundación Neruda desde 2002 a la fecha¡. Ismael me pidió más antecedentes y prometió formar su opinión y transmitirla en próximas entrevistas.

He aquí el dialogo que sostuvo con Umbral.

¿Qué te significa presentarte en México en la víspera de un aniversario más de la Revolución del 20 de noviembre de 1910?

La verdad es que es casualidad de la vida, son muchos los vínculos que me ligan a México, son unos cuantos viajes los que hemos hecho. Cualquier fiesta es buena para unirse a la celebración, son días muy intensos, empezamos a hacer una gira donde se formaliza más la relación con el público mexicano, muy feliz de compartir con ustedes.

Hernán Cortés, luego de quemar sus naves, hizo a Cuernavaca su residencia, para Neruda Cuernavaca era otro gran amor: ¿te dio tiempo para enamorarte de Cuernavaca?

Sí, lo poco que hemos visto, la verdad es que nos ha encantado, además de la ciudad, me consta que hay aquí una gran tradición de trova, no solamente cantautores, foros, medios en los que se crean plataformas de difusión para este arte; no sólo se trata del encanto de la ciudad, de los edificios, sino también de las inquietudes de la gente que te hacen sentir muy a gusto.

¿Qué opinas que a estos festivales públicos, a la gente se le esté cobrando por asistir?

No tenía idea, yo creo que es responsabilidad de los gobiernos acercar la cultura a la gente, hay que encontrar un equilibrio, en ese servicio público que debe prestar, y el que se valore también la música como tal, pero la verdad es que no tenía idea, no lo sabía.

¿Cuál es tu opinión acerca de los movimientos, sean armados o sociales que están aquí en México?

Bueno, yo sé que en México existen movimientos sociales interesantes, existen movimientos de lucha indígena que, a mi modo de ver, son pioneros en muchos aspectos, porque abren un espacio para la lucha antiglobalización, no sólo en cuanto a los contenidos, sino en las formas de expresión, de comunicación, y de movilización. Es más, la lucha por el reconocimiento y respeto de las diferencias de la población indígena, es una lucha que sentimos muy de cerca en España, donde existen muchos comités de apoyo, plataformas de solidaridad y proyectos muy serios.

“En general estamos asistiendo al despertar de la conciencia de la sociedad civil. La opinión pública está asumiendo el reto y la responsabilidad que supone tratar de cambiar las cosas y participar en democracia, que no debiera ser solamente ejercer el voto cada cuatro, cada 5 años, sino que también supone participar en proyectos de solidaridad, de cooperación y desarrollo; yo creo que la gente está
tomando conciencia de eso”.

¿Qué papel juegan los músicos comprometidos como tú, en esta transformación social?

En una sociedad cada vez más atomizada, en la que se nos aísla en muchos aspecto a unos de otros, nos meten a una burbuja, y se nos generan necesidades totalmente artificiales, se nos dice además que no existen alternativas, que las cosas están bien como están, quizás, los músicos puedan romper ese aislamiento tender puentes de dialogo, romper esa burbuja y crear espacios entre gente que disiente, que cuestiona la realidad, que sueña con un mundo mejor. Me parece interesante, como músico, esa capacidad de conmover a mucha gente y crear sentimientos, esperanzas, ilusiones.

Acabas de compartir escenario con músicos independientes de Cuernavaca, ellos tienen escaso apoyo del gobierno y de casas disqueras para grabar y dar a conocer su trabajo. ¿Qué consejos puedes darles en su incipiente carrera?

Todo pasa por un ejercicio de voluntad, mi carrera efectivamente es distinta, yo he sido un privilegiado, estoy en una gran discográfica aunque mi música no tiene acceso a los grandes medios de comunicación, son tan herméticos que excluyen cualquier alternativa.

Todo pasa por tener voluntad y creer en lo que se hace, ya que existe un gran público joven que demanda esta música, el género de la canción de autor no va a perder vigencia: siempre va a existir un tipo que agarre la guitarra y haga crónica social, que vive con una mirada crítica, apelando a la poesía y luego porque va a existir gente que va a necesitar esa música, como terapia, para saber que no se está solo.

¿Cómo fue tu percepción de la gente aquí en Cuernavaca, Morelos?

La verdad, es que era la primera vez que participábamos en el festival, estoy muy contento de cantar por primera vez en Cuernavaca, la difusión de la música pasa por hechos de este tipo, y agradecido a la gente que ha venido. Y cuando uno está empezando, a pesar que ya son seis discos, y que llevo unas cuantas visitas a México, mi gira está en desarrollo, queda mucho por hacer, ver a la gente cantando temas inéditos como los de esta noche, te hace sentir que estás cerca.

Varias muchachas estaban llorando mientras cantabas…

Y varios muchachos no lo hacían, porque no es el papel que
les toca asumir ¿no? Claro por lo general, tenemos que aparecer bastante maduros; yo evito la lagrima cuando en un concierto de Luis Eduardo Aute le oigo cantar Al alba, o Silvio entona los primeros acordes de Una mujer con sombrero … Me siento más oyente de música que interprete.

Para mí, la música ha sido lo que me ha hecho enfrentarme a mis miedos, y no hablo de la mía, sino de la ajena, gente como Serrat, Aute, Sabina son responsables de que me diera por agarrar la guitarra, y los sigo maldiciendo porque se siguen adelantando, diciendo cosas que a mí me hubiera encantado. Siempre te queda por algo aprender.

¿Para dónde va ahora Ismael Serrano?

R.- Mañana vamos a Pachuca, regresamos a España y seguimos la gira, vamos a estar prácticamente hasta abril, nuestra idea es regresar para el año entrante para recorrer otros lugares. Queremos ir a Costa Rica, a Colombia; ya hemos estado en Argentina, Chile, Uruguay… Aún nos quedan varias cosas por hacer.

En cuanto a creación musical ¿cómo andas?

Yo no dejo de componer, uno no deja de sentir cosas, lo tomo con mucha calma, el próximo disco me lo voy a tomar con mucha calma. Tengo que darle muchísimas vueltas a la cabeza.

Notas:

* Revista Sudestada No. 29. Entrevista con Ismael Serrano. “La memoria es un arma para rescatar los sueños”. Buenos Aires, Argentina, junio, 2004.

**www.elperiodista.cl/newtenberg/1363/article-31256.html

*** Los necios, de Dino Pancani y Renier Canales. Lom ediciones,
Chile,1999. Las editoriales: Lom, Era (México), Txalaparta (país Vasco) y Trilce (Uruguay), han creado una alianza para publicar simultáneamente a Carlos Monsiváis, José Emilio Pacheco, Elena Poniatowska y Friedrich Katz. La revista Rocinante solía imprimirse en los talleres de Lom.

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foto
* Periodista mexicano. Publicado originalmente en el suplemento de cultura, Umbral,del diario La Jornada Morelos, que dirige, el domingo 27 de noviembre de 2005; se reproduce aquí por gentileza del autor.

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