Ago 5 2005
286 lecturas

Política

Cumbre indígena en Argentina. Cuidado con Canadá

Aparecida en la revista Piel de Leopardo, integrada a este portal.

En plena era de la globalización, los presidentes de los Estados americanos, incluyendo el presidente Bush, se juntarán para firmar nuevos acuerdos económicos y políticos. Encabezadas por los Estados Unidos y Canadá –quienes son los propagadores e impulsores de estas cumbres– las citas se llevan a cabo cada cuatro años. La primera cumbre tuvo lugar en Miami, Florida en 1994.

Con el apoyo económico y político del gobierno canadiense, la Asamblea de las Primeras Naciones de Canadá (AFN) y la Organización de Pueblos Indígenas de Argentina, ONPIA organizan la II Cumbre de los Pueblos Indígenas de las Américas en la ciudad de Buenos Aires, una semana antes a la cumbre de los presidentes. La primera Cumbre de los Pueblos Indígenas, también auspiciada por el gobierno de Canadá, bajo el lema “Los Pueblos Indígenas: Integrándose a la Nueva Economía”, tuvo lugar en Ottawa en marzo del 2001, tres semanas antes de la Tercera Cumbre de Presidentes que tuvo lugar en la ciudad de Québec.

Una cantidad de organizaciones indígenas del continente, en desacuerdo con la Cumbre Indígena en Buenos Aires, que consideran manipulada por el gobierno canadiense, han decidido organizar una Cumbre Indígena Independiente en Mar del Plata –en la costa atlántica, 420 kilómetros al sur–, lugar de la Cumbre de los presidentes . Ésta tendrá lugar el 30 de Octubre y primero de noviembre, tres días antes de la Cumbre oficial de los Estados.

En la organización de la Cumbre Independiente están involucradas alrededor de veinte organizaciones de la Argentina, incluyendo la Confederación Mapuche de Neuquen y la Comisión Indígena de la Asociación de Abogados de Argentina (CJIRA), quienes conjuntamente con las principales organizaciones de pueblos indígenas, tales como la Confederación de Naciones Indígenas de Ecuador, CONAIE, la Organización Nacional Indígena de Colombia, ONIC, el Congreso Kuna de Panamá y más de una docena de otras organizaciones de las Américas, incluidas algunas de EEUU y Canadá están organizando esta Cumbre. Todas ellas han hecho un llamado para reunirse en Mar del Plata junto a otras organizaciones Indígenas del continente.

HISTORIA DE UNA MANIPULACIÓN

Invitados por la Asamblea de las Naciones Originarias de Canada, pero enteramente financiados por el gobierno canadiense, alrededor de 170 delegados de América Latina llegaron a Ottawa en Marzo del 2001 para participar a la primera Cumbre Indígena de las Americas, tres semanas antes de la Cumbre de los Presidentes. Aunque los delegados indígenas acudieron de buena fe, luego de leer en la agenda el borrador de declaración, preparado por la AFN, vieron claramente la intención del gobierno canadiense de hacer que los delegados indígenas apoyaran la globalización a través de acuerdos como el Acuerdo de Libre Comercio de las Americas (ALCA), presentándolo como algo positivo y una oportunidad de progreso para los pueblos indígenas.

Esta era precisamente la razón detrás del lema de la conferencia: Los Pueblos Indígenas: Integrándose a la Nueva Economía. Los delegados indígenas se opusieron al borrador de declaración debido a la certeza de que la nueva economía debilitará sus derechos, y procedieron a modificar radicalmente la declaración. Con posterioridad los delegados indígenas descubrieron que el documento final aprobado por los delegados no fue el que se presentó a los jefes de estado en la ciudad de Québec. Había sido modificado y suavizado su contenido.

Los delegados indígenas de América Latina se sintieron desilusionados y frustrados frente a la decisión arbitraria del gobierno de Canada de realizar la Cumbre Indígena de las Américas tres semanas antes de la Cumbre de Presidentes. Cuando se dieron cuenta de que habian caido en el ardid, ya era demasiado tarde pues sus boletos de avion no contemplaban quedarse e ir a Québec; ni siquiera se les iba a pagar el alojamiento y comida. Además de impedir a los dirigentes que se unieran a las miles de personas que se congregaron en Québec para protestar por las actuales políticas globalizadoras.

Al consultársele por las razones de las distintas fechas de las cumbres, un funcionario del gobierno canadiense –que pidió permanecer en el anonimato– dijo directamente: “El gobierno canadiense financiará el encuentro, pero no quiere que los pueblos indígenas se unan a las protestas anti-globalización”.

Ahora, la Cumbre Indígena Buenos Aires, esta oficializada (figura en la pagina web oficial de la Cumbre). Con un presupuesto de más de medio millón de dólares aportados por el gobierno canadiense se desplegarán cientos de presentaciones de artistas indígenas, de jóvenes, mujeres, ancianos, además de empresas y demostraciones de alta tecnología. Posteriormente las delegaciones volverán a sus países debido a que no existen planes para que los delegados puedan viajar a Mar del Plata para unirse al Foro de la sociedad civil o a la Cumbre de los Pueblos.

Un funcionario del Ministerio de Asuntos Indígenas del gobierno federal de Canadá esta trabajando para la AFN y fue nombrado Secretario Ejecutivo de la AFN para la Cumbre Indígena en Buenos Aires El año pasado, en una conversación informal que tuvo lugar en Nueva York, el funcionario declaró que “nosotros los aborígenes no debemos involucrarnos con los manifestantes anti globalizacion”. También mencionó que en Buenos Aires se elaborará un documento y que una delegación de representantes indígenas que será nominada en la Cumbre viajará a Mar del Plata para entregar el documento a la Cumbre de Presidentes.

El gobierno de Canada esta muy interesado que esta Cumbre Indigena se lleve a cabo, desde marzo pasado, cuando se produjo un impase debido al conflicto entre las organizaciones CJIRA y ONPIA en Argentina en como organizar la Cumbre; entonces una delegación del ministerio de Asuntos Indigenas del gobierno de Canadá viajó a Buenos Aires con el fin de tratar de convencerlos de conciliar las diferencias y trabajar juntos para el éxito de la Cumbre que ellos planifican.

Los representantes de las principales organizaciones de los Pueblos Indígenas de las Americas denunciaron recientemente en un Pronunciamiento sobre la Cumbre que organiza Canadá en Buenos Aires, y hacen un llamado a las organizaciones Indigenas del continente a sumarse a la Cumbre Continental Indigena en Mar del Plata, y manifiestan: “Esa Cumbre tiene por objeto, manipular a las organizaciones Indigenas del continente, pues se llevara a cabo en Buenos Aires, con una agenda despolitizada y con una exhibición folclórica. La intención es clara: dividir al movimiento Indigena y separarnos de la sociedad civil y de los pueblos que acudirán a Mar del Plata a debatir el futuro y denunciar la política globalizadora… Se repite la manipulación, colonización y control que ejercen Canadá y Estados Unidos sobre las sucesivas cumbres”.

La realidad es que se sigue la misma metodología de dominación, corromper gobiernos, dividir a las organizaciones mediante el ofrecimiento de dinero: son las estrategias económicas de globalización de las empresas transnacionales que explotan y despojan la tierra y los territorios de los pueblos indígenas, con la complicidad de los gobiernos. Muchos de estos proyectos son financiados por instituciones multilaterales como el Banco Mundial, el Banco Interamericano de Desarrollo, bancos comerciales privados y otras instituciones financieras internacionales.

Al mismo tiempo los dirigentes indígenas que defienden sus derechos son reprimidos y hasta asesinados por grupos militares y paramilitares. La guerra contra el terrorismo impulsada por el presidente Bush con posterioridad al 11 de septiembre ha sido adoptada por los gobiernos para criminalizar las demandas pacificas de los pueblos indígenas, acusándolos de actividades terroristas en contra de la democracia.

En un informe de 2005, Amnistía Internacional declara : “La guerra contra el terrorismo es una nueva fuente de abusos de los Derechos Humanos; está amenazando con expandirse a América Latina, apuntando la represión a los pueblos indígenas que exigen autonomía y se manifestan contra de las políticas de mercado y la globalización neo-liberal”.

El gobierno canadiense esta vez ha ido demasiado lejos al tratar de dividir al movimiento indígena y separarnos de muchas potenciales alianzas con las organizaciones de la sociedad civil y de los pueblos, que están exigiendo justicia y que desean construir una sociedad más democrática e incluyente. Luis Macas, presidente de la CONAIE de Ecuador, declaró recientemente: “Es una hipocresía que el gobierno canadiense esté auspiciando ese evento, mientras en todas los encuentros internacionales se opone y niega los derechos indígenas, y sus empresas petroleras, mineras (uranio), forestales, de agua y otras están aprovechándose de la globalización, saqueando recursos naturales y contaminado el medio ambiente”.

En la agenda de la Cumbre Indígena de Buenos Aires, la AFN presentará una Cumbre Empresarial Indígena. Habrá oportunidad para hacer negocios, cientos de presentaciones artísticas y se ofrecerá El Pow Wow de las Américas. El Pow Wow es una actividad folklórica de danzas y de intercambio comercial que se instauró en el siglo XIX, después de las masacres por parte del ejercito estadounidense en contra de los pueblos indígenas. Es una práctica cultural de éstos en algunas partes de Estados Unidos y Canadá, pero desconocida entre los pueblos indígenas de América Latina; en Buenos Aires se pretende poner a todos los Indigenas a bailar en el Pow Wov de las Americas.

“Será una exhibición y una feria empresarial” dice Verónica Huillipán, de la Coordinadora Mapuche y coordinadora de la Secretaria Política de la Cumbre Independiente. “Nosotros, los pueblos indígenas, tenemos que construir unidad entre el Norte y el Sur, pero la manipulación política y el paternalismo atenta contra nuestro entendimiento, aún entre los indígenas”.

Arthur Manuel, Shushwap de Columbia Británica y antiguo Jefe dijo: “Las Naciones Unidas en la ultima sesión de Derechos Humanos en Ginebra recomendó al gobierno canadiense que hiciera esfuerzos para mejorar la situación de los pueblos Indígenas, que son los más pobres entre los pobres. Sin embargo, el gobierno canadiense ha tenido éxito en comprar a la dirigencia indígena al crear una bien remunerada burocracia aborigen en Canada y ahora intenta exportar este modelo a América Latina”.

—————————

* Co-director de Abya Yal Nexus para los Derechos de los pueblos indígenas, con sede en Oakland, California.
Artículo publicado originalmente en
Indian Country Today, EEUU.

Tomado por gentileza del periódico mapuche Azkintuwe (www.nodo50.org).
Traducción de Cristian Opaso.

X

Envíe a un amigo

Su nombre (requerido)

Su Email (requerido)

Amigo(requerido)

Mensaje

Añadir comentario