Dic 14 2012
36005 lecturas

Política

De Ripley: Adolf Hitler, candidato a Nóbel de la Paz 1939

Los archivos sobre la candidatura de Hitler al Nobel de la Paz en 1938 salen a la luz.Se opinaba que podría ser merecedor gracias a las conversaciones que mantuvo con el británico Chamberlein sobre la paz en Europa.  Tanto la nominación como los demás detalles relacionados con esta extraordinaria historia se archivaron bajo siete llaves y desaparecieron de la historia de los premios Nobel como por arte de mágia después de la Segunda Guerra Mundial.

El Comité Nobel noruego contempló en 1939 la nominación de Hitler, realizada por el parlamentario sueco E.G.C. Brandt, pero concedió los laureles al Instituto Nansen.

Como cada año el 10 de diciembre, aniversario de la muerte de Alfred Nobel, Estocolmo y Oslo, estas dos bellas capitales escandinavas que combaten los rigores del invierno con la técnica y la luz, volvieron a vivír un día mágico con la ceremonia de entrega de los premios Nobel: el de la Paz en Oslo y los de Física, Química, Medicína, Literatura y Economía en la Konserthuset de esta capital. A la ceremonia, presidida por los Reyes, siguió el tradicional banquete de gala en el Ayuntamiento. No podía faltar este año la polémica alrededor de los premios y asombrosamente la tormenta se ha ceñido sobre la noticia servida por la Radio sueca. Según explicó ese medio, Adolf Hitler, uno de los políticos que más crímenes tiene sobre su conciencia, estuvo cerca de conseguír el premio Nobel de la Paz en 1938.

Ese odiado Führer, totalitario, antisemita, xenófobo y agresivo, fue nominado por el parlamentario suecoE.G.C Brandt. El Comité Nobel noruego (encargado de conceder el galardón) contempló la nominación, pero concedió los laureles en aquella ocasión al Instituto Nansen, organismo multitemático dedicado a diversas investigaciones.

No obstante, aunque Hitler no consiguiera la mayoría de votos necesaria, las discusiones sobre sus méritos fueron «animadas». Se opinaba que podría ser merecedor gracias a las conversaciones que mantuvo con el británico Chamberlein sobre la paz en Europa. Tanto la nominación como los demás detalles relacionados con esta extraordinaria historia se archivaron bajo siete llaves y desaparecieron de la historia de los premios Nobel como por arte de mágia después de la Segunda Guerra Mundial.

Andres Baranett, intendente del Museo Nobel, explicó que el tal Brandt, «que debía estar loco», intentó retirar esa propuesta en enero de 1939, petición que le fue denegada por el Comité Nobel. Según unos escritos del profesor emérito de la Universidad de Uppsala Gustav Henrikssen, anterior miembro del citado comité, la autora judía Gertrude Stein, icono intelectual de la denominada «generación perdida», que escribió un estudio sobre «La grandeza y las cualidades del Führer», fue quien abanderó la campaña pro Hitler: «La supresión de los judíos es sinónimo de Paz». Algo «incomprensible» para Baranett, ya que en aquella época, y desde 1933, el Führer ya había mostrado su horrible faz nazi.

Un aspecto poco recordado de la historia, si señor. Adolf Hitler llegó a ser propuesto para el Premio Nobel de la Paz, poco ante del estallido de la Segunda Guerra Mundial. Un parlamentario sueco, E.G.C. Brandt, propuso en 1939 el nombre del Führer por su contribución en los acuerdos de Munich de 1938 con las potencias occidentales Francia, Inglaterra e Italia. El suceso ocurrió cuando ciertos intelectuales y políticos de Europa y Estados Unidos flirteaban con un Hitler encumbrado a su nivel de máxima influencia en la escena mundial. La relación de Hitler con estos premios había sido difícil desde que en 1935 la Academia sueca decidió conceder el Nobel de la Paz al periodista alemán Karl von Ossietzky, un preso de conciencia contrario al militarismo que había publicado informaciones confidenciales sobre el rearme de su país. La decisión del jurado enfadó tanto a Hitler que decretó que ningún ciudadano alemán podría aceptar en el futuro el Nobel.

Pagina Libre El día en que se propuso a Hitler para el Nobel de la paz

El 27 de enero de 1939 Europa esta hecha una mierda, con España desangrada, Francia e Inglaterra acojonadas y Rusia, Alemania e Italia en manos de psicópatas, el camino gira directo hacia el precipicio; en ése contexto alguien tiene la luminosa idea de proponer a Chamberlain para el premio Nobel de la paz, el mismo inglés bienintencionado que lleva años intentando apaciguar a la bestia con caricias, el mismo tipo al que Hitler toma el pelo una y otra vez sin pudor alguno; la propuesta levanta ampollas entre la gente que ya se huele lo que viene, entre ellos a Erik Brandt, miembro del parlamento sueco que decide, como irónica señal de protesta proponer a Adolf Hitler para el mismo premio; ése día escribe lo siguiente:
“Para el comité Noruego del parlamento:

Adolf Hitler, El hombre de la Paz
“El abajo firmante se permite sugerir respetuosamente que el Nobel de la Paz de 1939 se otorgue el canciller y Führer Hitler1alemán Adolf Hitler, el cual, según la opinión de millones de personas, se merece más que cualquier otro hombre en todo el mundo este prestigioso premio.

Se ha documentado que la auténtica paz en el mundo estaba en peligro; en 1938, faltaron horas antes de la ruptura de una gran guerra europea. El individuo que en esta peligrosa situación protegió nuestro continente de ésa horrible catástrofe fue, sin duda, el genial líder del pueblo alemán, quien en el momento crucial voluntariamente se abstuvo de dejar la bomba explotar, a pesar de que tenía el poder para librar la lucha.

Por su amor ardiente de la paz, como ya ha quedado documentado en su famoso libro “Mein Kampf” – en segundo lugar en calidad tal vez sólo detrás de la Biblia, el libro de más fina y más amplia distribución -, por su extraordinaria intención en el uso exclusivo de medios pacíficos, sin derramamiento de sangre, (para incorporar Austria a Alemania, Adolf Hitler se abstuvo de usar la violencia durante la liberación de sus compatriotas nostálgicos en los Sudetes) y por su búsqueda legítima para hacer su patria grande y poderosa. Es muy probable que el día en que los belicistas ya existentes dejen descansar a Hitler, éste sea capaz de seguir adelante con su propósito concebido en la infancia, y dentro de un plazo razonable de tiempo pueda pacificar Europa y quizás del mundo entero.

Hay, sin embargo, un número por desgracia alto de personas que no ven la magnitud de los esfuerzos de paz de Hitler, y yo por consideración a este hecho he presentado a Hitler como un candidato para el Nobel de la Paz. Premio para el que que un número de miembros del Parlamento sueco ha sugerido otro candidato, a saber, el primer ministro inglés Neville Chamberlain. Esta sugerencia parece poco meditada. Sin duda, es cierto, que Chamberlain realizó extraordinarios esfuerzos de paz con Hitler que han contribuido a mantener la paz mundial, ¡Pero la decisión final fue, sin embargo, de Hitler y no de Chamberlain! Hay que agradecer a Hitler y no a ningún otro el hecho de que todavia tengamos paz y un futuro en la mayor parte de Europa.

Debido a los méritos indiscutibles de Chamberlain en el trabajo por la paz, sería posible que una parte más pequeña del Premio de la Paz le fuese otorgado a él, pero lo correcto sería, que ningún nombre estuviera al lado de Adolf Hitler y proyectase una sombra sobre él . Adolf Hitler, es después de todo el luchador por la libertad más increíblemente dotado y millones de personas le miran como como al príncipe de la paz en la tierra.
Estocolmo, 27 de enero 1939″.

EGC Brandt, miembro de la Primera Cámara del Parlamento” Carta cargada según los suecos de una fina ironía, demasiada quizás, tanta que miles de descerebrados en Europa se la tomaron en serio, sumándose entusiastas a la propuesta.

 

Fuente: Intalat.be (Intal Améwrica Latina)

X

Envíe a un amigo

Su nombre (requerido)

Su Email (requerido)

Amigo(requerido)

Mensaje

6 Comentários - Añadir comentario

Comentarios

  1. guillermo
    18 Diciembre 2012 15:25

    el premio nóbel está absolutamente desprestigiado, en los últimos tiempos entregando el de la paz a obama y ahora a la Unión Europea

  2. Gabriel Aguilar Mendoza
    19 Diciembre 2012 2:39

    Gracias por darme luz sobre este caso histórico que acabo de leer, por cierto, muy interesante.

    !Saludos cordiales!

  3. De Ripley: Adolf Hitler, candidato a Nóbel de la Paz 1939 | Bitácora de Claudio Segovia
    19 Diciembre 2012 7:55
  4. Antonio Casalduero Recuero
    20 Diciembre 2012 22:56

    El presente artículo no hace más que demostrar que la concesión del Premio Nobel de la Paz obedece únicamente a criterios políticos. A obama le fue concedido poco antes de que enviara soldados a combatir a Afganistan; se lo concedieron a Kissinger, el cerebro de cuanto golpe militar hubo en Latinoamérica, con su terrible secuela de muerte y destrucción posterior; igualmente lo recibió un premier israelí, compartido con Arafatt. Y ahora nos enteramos de que estuvieron a punto de concedérselo nada menos que al mismísimo Adolf Hitler.

  5. Gaston Sandoval
    21 Diciembre 2012 19:23

    DEBERÍA CAMBIARLE EL NOMBRE: PREMIO NOBEL DE FOMENTO DE LA GUERRA DE EXTERMINIO Y DE REPRESIÓN A LOS PUEBLOS LIBERTARIOS.

  6. Anne Hase
    7 Marzo 2014 23:11

    La redacción no me parece tan irónica salvo por la comparación de la Biblia con Mein Kampf (incluso Mein Kampf es menos bélico que la Biblia -considerando el antiguo testamento- Números 31 ver. 17 entre otros) a mí me da la impresión de que hablaba en serio, hay que recordar de en 1938-1939, una de las principales fuente de ingresos de Suecia y Noruega era la venta de minerales de Hierro a la Alemania gobernada por Hitler (y el dinero mueve al mundo). ¿No acaso hizo 5 ofertas de paz a Polonia antes de atacarla, así mismo hizo ofertas de Paz a Francia antes de invadirla, y después de la invasión de Francia hizo ofertas de Paz a Inglaterra, La actitud que adquirió a partir de 1941 es mismo la explicó en 1942, pues sus ofertas de paz eran aprovechadas por sus enemigos para dar la impresión de una Alemania nazi débil y la de un Goebels y Hitler llorosos, haciéndose más fuertes los enemigos de Alemania nazi (según Hitler) Los suecos en 1938 no podían conocer lo que Hitler haría a partir de 1941,algo que el mismo explica, “Ya no habrá ofertas de Paz, a partir de 1941 Alemania responderá con solo guerra”. La imagen de un Hitler totalmente despiadado, hubiera inquietado a la población sueca y noruega (a esta última nación le regreso su mineral de hierro en forma de tanques alemanes –invasión noruega- ) La actitud antisemítica de Hitler no era tan clara en esa época como lo es actualmente, pues. ¿No acaso reprimió a las S.A. en la Noche de los cuchillos largos por los abusos que estos cometieron contra judíos y extranjeros? (Ernst Rohm advirtió en la revista oficial del partido nazi que lo continuarían haciendo aun con la oposición de Hitler). Desde lejos se ven muy bien los Toros, y desde nuestra época es muy claro lo equivocado que estaban quienes lo propusieron para el premio Nobel. Pero de igual manera el juicio moral que desde nuestra presente hacemos hacia el pasado, son absurdos pues no toman en consideración que las personas en el pasado no pensaban como lo hacemos actualmente, pues estamos sujetos a factores totalmente diferentes. Saludos a todos y disculpas a quienes se puedan sentir ofendidos la Historia no es una ciencia neutra y en ocasiones no muy objetiva, narrada de acuerdo a la ideología del historiador que escribe.