Nov 12 2004
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Cultura

Desarrollo de una cultura alternativa

Aparecida en la revista Piel de Leopardo, integrada a este portal.

La cultura es única, es universal, enriquece la vida y el camino de la humanidad. La cultura es comprender al hombre y la mujer, los rumbos
de la humanidad, sus aciertos y extravíos en la búsqueda de su felicidad, en su lucha por su identidad, de la armonía con la naturaleza, como entorno propio de la continuidad de su vida y su
libertad.

Lo que la especie humana le ha agregado a la naturaleza es su cultura, es la civilización humana, valores éticos y sociales; además, muchos
avances científicos que buscan el bienestar de la humanidad, contrapuestos a otros que llevan a su destrucción.

Cultura es apropiación de los avances y construcción de nuevos hitos humanos. Es ganar conciencia de humanidad y avanzar hacia escalones más altos de dignidad humana.

La cultura para una nueva sociedad recoge el patrimonio de civilización y revoluciona los códigos obsoletos de la vieja sociedad y la búsqueda de nuevos rumbos para la humanidad.

El ELN y la cultura

La cultura interpreta las realidades de todas las partes del mundo. En el marco de estas realidades, Latinoamérica representa un acumulado cultural de mucha importancia para estos procesos de liberación que recogemos en estos conceptos: el idioma y sus dialectos, sus multietnias, su territorio, la diversidad de sus expresiones culturales, religiosidad que han permitido construir su pensamiento propio,
fundamentado en el humanismo, donde recogemos del pensamiento bolivariano, el concepto de que nuestra patria es América, de Martí el anticolonialismo, de Gaitán sus aportes en la identidad de Nación, de Guevara el fortalecimiento de nuestros fundamentos ideológicos y latinoamericanos, de Camilo la Teología de la Liberación, de Manuel Pérez, de Fidel y de muchos escritores como Mariátegui, Galeano, etc…

Todo lo anterior nos lleva a configurar el pensamiento y filosofía latinoamericana.

Durante estos 40 años de vida política el ELN, como corriente de pensamiento y cultura latinoamericana, nos hemos alimentado y hemos
contribuido a este pensamiento que concretamos en: Pensamiento de Camilo Torres Restrepo, Manuel Vásquez Castaño, Manuel Pérez Martínez, y la labor colectiva que han ejercido nuestros organismos de conducción, que
engendran valores como la ética de la verdad, el valor de la palabra, el respeto a nuestro pueblo, rechazamos el trato humillante y degradante, el respeto y defensa del bien público, el deslinde con el narcotráfico y nuestro espíritu unitario con todos los revolucionarios.

Una época de crisis

Estamos en un momento de crisis de civilización, de crisis de humanidad.

La teoría capitalista pretende el dominio del hombre y la mujer sobre la naturaleza, con unos resultados nefastos para el planeta y la humanidad. Apareciendo nuevas teorías que proponen: Los continuadores de seguir
dominando la naturaleza; otros que manifiestan regresar el rumbo de la humanidad y recoger los valores indígenas de defensa de la naturaleza y
el planeta y los que proponen vivir en equilibrio y armonía con ella.

Nos encontramos en la época moderna de la civilización dentro del capitalismo imperialista o neoliberal, pero en el fondo existen mezclas
de comportamientos bárbaros como capitalismo salvaje. Estamos en un momento de crisis estructural, compleja y multidimensional, que afecta a todos los aspectos de nuestras vidas: la salud y el sustento, la calidad del medio ambiente y la relación con nuestros semejantes; la economía, la política y la tecnología.

Tiempos de crisis
necesidad de soluciones

La crisis tiene dimensiones políticas, intelectuales, morales y espirituales. La amplitud y la urgencia no tienen precedentes en la historia de la humanidad.

El deterioro de nuestro entorno social, se manifiesta en los numerosos signos de la desintegración de nuestra sociedad. La inflación
desenfrenada, el desempleo masivo y la injusta repartición de la riqueza y de la renta se han vuelto un aspecto estructural de la mayoría de las
economías nacionales.

La energía y los recursos naturales (ingredientes básicos de toda actividad industrial) se están agotando a pasos agigantados, por no existir una explotación racional de los recursos fósiles, los Estados Unidos vienen desarrollando dentro de su estrategia guerras por el control de las reservas mundiales y el control de los oleoductos. De igual manera el mundo hoy está amenazado por los
arsenales y la continuidad de los reactores nucleares por parte de los imperialistas.

No hemos podido resolver la hambruna mundial sabiendo que la humanidad produce cinco veces más de lo que consume. O sea, es un problema de
administración y distribución del sistema social. Además, no todo lo que produce el actual modelo es para el bienestar humano y va en contra vía
a su existencia. No se ha podido erradicar el analfabetismo, prevenir y curar muchas enfermedades y hacer una sociedad sostenible y sustentable.

Las multinacionales están acabando los ecosistemas y no hay armonía del hombre y la mujer con la naturaleza, del planeta con el universo. Por lo tanto, el capitalismo no es proyecto de humanidad, es un camino
equivocado, que pone en peligro la especie y la naturaleza, por eso los pueblos buscan otros rumbos, otros caminos.

Estos problemas son intrínsecos al sistema, están íntimamente vinculados, son interdependientes, no es posible entenderlos dentro de la metodología fragmentada que caracterizan a nuestras disciplinas académicas y a nuestras instituciones gubernamentales. Sólo será posible
encontrar la solución cambiando la estructura misma de la red y esto exige una profunda transformación de nuestras instituciones sociales, de nuestros valores, de nuestras ideas y actitudes.

Mientras una parte de la humanidad lucha por “tener” (cosas materiales, capital, privilegios, etc.) para el disfrute individual, otros encuentran como objetivo de su vida prioridad en el ser y en la
satisfacción de sus necesidades básicas: conocerse, superarse y ser útil a los demás, el respeto a la cultura, étnias y a la defensa de la naturaleza, para el disfrute colectivo.

Así como los ricos y poderosos se reúnen cada año, desde hace 35 años en Davos (Suiza), para analizar y definir sus políticas e imponerlas a las
mayorías de la humanidad. También los pobres y explotados hemos logrado desde hace 5 años convocar a una mayoría de los movimientos sociales y populares en el Foro Social Mundial, donde se analizan y definen las políticas de resistencia y lucha para la defensa de sus derechos, la naturaleza y por la construcción de un mundo mejor y posible.

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