Nov 7 2005
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Política

DISTURBIOS EN FRANCIA, ¿CUÁNDO LLEGARÁN?

Aparecida en la revista Piel de Leopardo, integrada a este portal.

Las protestas juveniles, que comenzaron por la muerte de dos adolescentes, de 15 y 17 años de edad, se han transformado en demostraciones que ponen al desnudo la verdadera situación de los residentes en esos barrios, poblados en su mayoría por inmigrantes.

Los altos índices de desempleo, la carencia de centros educacionales sumados a difíciles condiciones económicas, salen a la palestra pública en unos de los pesos pesados de la Unión Europea.

El detonador, hace ocho días, fue la muerte de dos jóvenes, quienes se electrocutaron en una caseta de transformadores, donde se escondieron cuando huían de la policía.

Desde entonces, las noches se tornan violentas y se registran fuertes enfrentamientos entre las fuerzas antimotines y jóvenes acalorados, quienes, además de reclamar justicia, indirectamente se rebelan contra las autoridades al sentirse desilusionados.

Muchos de ellos, nacidos en suelo francés, también sienten con fuerza la discriminación que los condena como ciudadanos de segunda clase.

fotoLejos de aplacar los ánimos, el ministro de Interior Nicolás Sarkozy encendió las pasiones al calificar a los protestantes de chumas y manifestar sus intenciones de limpiar la periferia con una manguera a presión. Con esas expresiones daba continuidad a su política de tolerancia cero en los distritos habitados por inmigrantes y contra ellos lanzó todo el poder de la policía.

El llamado del presidente Jacques Chirac a la calma careció de todo tipo de recepción, aunque el primer ministro Dominique de Villepin prometió a los padres de los jóvenes fallecidos realizar una investigación exhaustiva de lo sucedido.

La política de Sarkozy es criticada por el opositor Partido Socialista, que lo acusó de jugar a los vaqueros en lugar de prevenir y dar solución a los problemas de educación, vivienda y trabajo en los barrios pobres y con alto índice de desempleo. También fue cuestionado en el seno del gobierno cuando el ministro delegado de Promoción de Igualdad de Oportunidades Azouz Begag calificó sus discursos de semántica guerrera y le sugirió que escogiera sus palabras cuando se refiera a las zonas pobres.

Pero también recibió el cuestionamiento de las autoridades locales de los barrios periféricos, quienes advirtieron sobre las consecuencias del aumento de la represión.

Entrado el primer fin de semana de noviembre, los manifestantes incendiaron a unos 400 vehículos y las revueltas que se iniciaron en el distrito de Clichy-Sous Bois se extendieron fuera de París, a los departamentos de Bocas del Ródano, sureste, Costa de Oro, este, y Sena Marítimo, noroeste.

El ministro de Interior se ha convertido en la figura más criticada del gobierno por su política represiva, la que conspira contra sus aspiraciones de presentarse como candidato a la presidencia en el 2007. Sin embargo algunos medios de prensa capitalinos consideran que en realidad Sarkozy, cuyos padres son de origen húngaro, preconiza una política electoral para ganarse adeptos entre los nacionalistas.

Pero esa actitud se puede convertir en un arma de doble filo si se torna incontrolable el conflicto y los protestantes comienzan a reclamar su renuncia, algo que el gobierno podría tener en cuenta con el fin de apagar el fuego.

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* Periodista. Prensa Latina. Publicado en www.crónicadigital.cl.

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