Jun 26 2015
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Política

Ecuador, el 1% frente a la democracia

El ruido que ocasiona una minor√≠a muy minoritaria es habitualmente inversamente proporcional al porcentaje que representa en la sociedad. El 1%de la poblaci√≥n ecuatoriana ha sido capaz de acaparar en las √ļltimas semanas un excesivo protagonismo en la vida pol√≠tica del pa√≠s.

Ese 1%, afectado esta vez por el proyecto de reforma de los impuestos sobre la herencia y sobre la plusval√≠a inmobiliaria,ha puesto el grito en el cielo por tener que aportar tributariamente un poco m√°s respecto al exiguo importe con el que ven√≠a contribuyendo por estos conceptos desde hace d√©cadas. Ese mismo 1% es el que siempre defendi√≥ un sector p√ļblico corporativizado a favor de sus intereses privados que les garantizara un trato tributario beneficioso y muchos subsidios en detrimento del 99% restante. Por eso, cualquier intento de democratizar la econom√≠a les resulta totalmente intolerable.

Ciertamente, la minoría en democracia ha de ser respetada y tenida en cuenta, pero no en la forma que esta misma minoría lo exige. La esencia democrática reside precisamente en evitar que un porcentaje muy reducido logre continuamente ensombrecer cualquierdebate de política económica que busque beneficiar al resto de la población, esto es, al 99% de la ciudadanía en Ecuador. Cuando sucede esto, cuando una minoría tiene capacidad para eclipsar a la mayoría, entonces, es preciso cuestionarse por el sentido democrático del pacto social que algunos desean para el país. Esto es lo que se llama un intento de restauración conservadora en toda regla: volver a la democracia para unos pocos, excluyente para las familias mayoritarias, esas que no heredan nada, o más bien, para esas familias que fueron desheredadas a lo largo de la historia ecuatoriana, esas mismas familias que no han visto de cerca jamás la mínima plusvalía por operaciones inmobiliarias.

En Ecuador, la nueva Constituci√≥n fij√≥re novadas reglas de convivencia, que permitieron iniciar un cambio de √©poca caracterizado principalmente por una ampliaci√≥n efectiva de derechos sociales para todos, sin excepciones. Este consenso ha sido ratificado cada vez que el pueblo ecuatoriano ha acudido a las urnas. Pero este gran acuerdo social no sale gratis, ni mucho menos. Lograr que en 8 a√Īos la Revoluci√≥n Ciudadana haya sacado a un mill√≥n y medio de ecuatorianos de la pobreza; ser uno de los pa√≠ses que m√°s invierte en educaci√≥n de Am√©rica Latina (5,3% del PIB); o que la tasa de desempleo est√© por debajo del 5% no es resultado de ning√ļn milagro, sino m√°s bien de mucho esfuerzo, de voluntad pol√≠tica, de gran eficacia en las pol√≠ticas p√ļblicas.Y, lo que no se puede olvidar, es tambi√©n gracias a una decidida y virtuosa pol√≠tica tributaria que ha recaudado m√°s que nunca, siempre respetando los principios de la justicia social. El que ‚Äúm√°s tiene, m√°s paga‚ÄĚ es, desde la ley reformatoria para la equidad tributaria del a√Īo 2007,una premisa b√°sica para sintonizar con el nuevo paradigma econ√≥mico en el Ecuador de la Revoluci√≥n Ciudadana. Este cambio de √©poca tributario, con un nuevo sentido com√ļn anclado en dicha premisa irrenunciable, es el resultado de otra forma de concebir el esp√≠ritu democr√°tico de un nuevo pacto pol√≠tico, social y econ√≥mico avalado por la mayor√≠a social desde hace casi una d√©cada, en la que la minor√≠a tiene cabida pero sin que ello signifique que pueda gozar del poder monop√≥lico para imponer sus tesis y propuestas.

Cada vez que una propuesta econ√≥mica, esta vez la llamada Ley de Redistribuci√≥n de Riqueza, aboga por un cambio en el reparto del pastel ec manifestacioncon el objetivo de garantizar la seguridad jur√≠dica del vivir bien de toda la ciudadan√≠a, entonces, a laminor√≠a del 1%‚Äúno gustar esta democracia‚ÄĚ. La oposici√≥n conservadora en Ecuador, como representantes leg√≠timos de unas √©lites, se lanza a las calles no para pedir que se mejore la salud o la educaci√≥n, sino que lo hacen para defenderse a s√≠ mismos, con una demanda muy clara: evadir la responsabilidad de afrontar el impuesto correspondiente a un incremento patrimonial, por ejemplo por encima de 35.400 d√≥lares en el caso de las herencias.

Esta medida no est√° atentando contra el derecho a disfrutar de las herencias tal como se ha venido falazmente repitiendo, sino que esta operaci√≥n econ√≥mica, como tal, ha de estar sujeta a una contribuci√≥n impositiva como as√≠ lo est√°n tantas y tantas actividades econ√≥micas que se realizan diariamente. ¬ŅPor qu√© ha de tener privilegios de exenci√≥n esta operaci√≥n econ√≥mica a diferencia del pago del IVA o de otros impuestos derivados de cualquier actividad econ√≥mica? ¬ŅNo es acaso la herencia una forma de permitir un determinado patr√≥n de acumulaci√≥n tal como ha demostrado Piketty recientemente en su libro El Capital del siglo XXI? La econom√≠a hegem√≥nica es as√≠ de descarada: no quieren que la herencia sea objeto de discusi√≥n econ√≥mica, ni de pol√≠ticas p√ļblicas que la regulen. Esto es la imposici√≥n de¬† una suerte de liberalismo para gente VIP aunque sea a costa de la mayor√≠a ciudadana.

Los opositores en Ecuador, encabezados por el banquero Lasso, son adictos a los trucos de magia: jam√°s develan c√≥mo se financia cualquier inversi√≥n social. La Revoluci√≥n Ciudadana, desde sus albores, fue muy clara en relaci√≥n a este tema. Ha sido precisamente la pol√≠tica tributaria una herramienta imprescindible para que Ecuador haya logrado crecer y redistribuir. Adem√°s, la soberan√≠a tributariadota al pa√≠s de mayor solidez y capacidad de reacci√≥nante cualquier restricci√≥n externa. Cada impuesto no solo debe ser visto por la capacidad cuantitativa recaudatoria, sino tambi√©n desde una dimensi√≥n cualitativa, esto es, desde la capacidad de ayudar a fomentar un nuevo sentido com√ļn econ√≥mico que considere que el Vivir Bien es un compromiso de todos, tambi√©n de aquellos que reciben herencia por tener la suerte de haber nacido en una familia con m√°s recursos econ√≥micos en contra de aquellos que nunca imaginaron ser herederos de nada.

De todas formas, que nadie se enga√Īe. Este debate en Ecuador hay que verlo en clave prospectiva y estrat√©gica. Los intentos de restauraci√≥n conservadora siguen buscando c√≥mo ser efectivos. Hasta el momento, las urnas a nivel nacional le son hostiles. Las elecciones municipales le concedieron un poco de ox√≠geno al triunfaren las tres ciudades m√°s importantes del pa√≠s (Quito, Guayaquil y Cuenca). El interrogante sobre la continuidad de Correa (si se presenta o no)les abre una ventana de oportunidad que comienzan a querer abonar con un proceso continuo de desgaste, de acoso y derribo. Lo que no pudieron tumbar por las buenas, buscar√°n hacerlo por las malas. Siempre fue as√≠ para la minor√≠a del 1%, que solo respeta a la democracia cuando pueden utilizarla a¬†su favor. Como representantes de la minor√≠a por ahora optan por intereses minoritarios, pero seguramente, recurrir√°n a otras banderas con el objetivo de inquietar a la mayor√≠a para buscar la manera de llegar a ser ganadores alguna vez en esta √©poca de derrotas.

*Director CELAG, Doctor en Economía

 

 

 

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