Abr 15 2011
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Participación ciudadana

Ecuador, la dignidad

Lautaro Rojo Millpàn.

He leído una información en donde el vicepresidente del Ecuador, Lenìn Moreno manifiesta que:”La dignidad de los ecuatorianos merece respeto”, refiriéndose a la expulsión del territorio ecuatoriano a la embajadora estadiunidense Heather Hodges. No soy un entendido, ni mucho menos un experto en asuntos, diplomáticos. Pero como chileno y latinoamericano, exijo se me respete para poder respetar.

Lo que ha sucedido en Ecuador, verdad que es un asunto de los ecuatorianos, pero esto me obliga a solidarizarme con el pueblo ecuatoriano, porque nosotros, los chilenos, también somos víctimas como pueblo de la intromisión norteamericana en nuestro territorio.

Por siglos el capitalismo salvaje, ha  venido saqueando nuestras riquezas, ellos hacen sus contratos draconianos con nuestros valientes gobernantes, y burlando nuestras leyes, se llevan nuestras riquezas naturales, sometiendo a nuestro pueblo trabajador a una de las explotaciones màs criminales, que acaban con la vida del chileno pobre. Que muere humillado y explotado por un capitalismo salvaje que solo sirve para acabar con nuestras vidas y dañar el medio ambiente.

No me importa cómo nuestros gobiernos manejen nuestra política exterior por la vìa de la diplomacia. Pero yo defiendo mi dignidad.
Asi fue cuando el loco de Gonzalez Videla, quería mandar a los chilenos a pelear a Corea, salimos a las calles y dijimos no. GGV tuvo que tragarse su diplomacia y decirle a los gringos que lo perdonaran, pero que su pueblo no quería ir a Corea.

Eso se llama “dignidad” y eso es lo que le dijo el vicepresidente del Ecuador, Lenìn Moreno al gobierno norteamericano. La dignidad del pueblo ecuatoriano esta por encima de la “diplomacia”, està bueno ya de que los yanquis sigan entrometiéndose en nuestros asuntos internos.
Màs cuanto que el señor Barack Obama cuando visitò Chile, no estuvo dispuesto a pedir perdón al pueblo de Chile, por el asesinato del presidente Salvador Allende, cuando fueron ellos quienes ordenaron su derrocamiento y asesinato, en contubernio con los sátrapas y lacayos de la oligarquía chilena. Que no vacilaron un instante en traicionar su propia patria.

¿De què  clase de diplomacia estamos hablando entonces?

En Amèrica Latina hay gobiernos que han hecho posible realizar Asambleas Constituyentes, con el propósito de hacer una nueva  Constituciòn Politica, bajo sistemas de gobiernos democráticos.
Pero para el imperialismo salvaje, no ha sido del agrado que Nicaragua, Venezuela, Bolivia, Argentina, Brasil y Ecuador, hayan elegido sus propios gobiernos  y elaborado nuevas leyes por la que se regirán los destinos de cada nación.

Los países con gobiernos populares y revolucionarios en sus transformaciones, no han sido bien recibidas por el Departamento de Estado Norteamericano, porque son ellos los que deben dictar las ordenes de cómo se deben gobernar las naciones en Amèrica Latina.
No en vano tienen en los Estados Unidos, la Escuela de Las Amèricas, a donde asisten todos los oficiales de alto rango, del ejercito y la policia, en donde se especializan y adquieren conocimientos de cómo actuar frente a los movimientos de masas,  agrediendo, torturando, encarcelando y en algunos casos extremos asesinando a sangre fría y por la espalda.a quienes defienden sus derechos.

Estos oficiales se perfeccionan en la Escuela de las Amèricas, sobre  métodos represivos, que van desde la tortura, al encarcelamiento y condenados como terroristas y enjuiciados por tribunales militares.
El Departamento de Estado norteamericano, no puede aceptar que los gobiernos elegidos por los pueblos en la Amèrica del Sur, busquen su independencia y la nacionalización de sus riquezas naturales. Mucho menos pueden aceptar que esos países tengan intercambio comerciales con otros países, como China, Irán, Cuba, etc, etc.

Se supone que todos nuestros países debe estar subyugados al país màs poderoso del mundo, los Estados Unidos de norteamérica. De lo contrario están condenados a no recibir ninguna ayuda y muy por el contrario deberán sentir el peso del imperialismo, con toda clase de bloqueos.

Por lo tanto es indespensable que los pueblos de la Amèrica del Sur, respalden y refuercen el apoyo a sus gobernantes, para que ellos puedan seguir luchando, por la libertad, la independencia, la nacionalización de sus riquezas y conquistar la dignidad de los pueblos latinoamericanos, avasalladas por la fuerza bruta y salvaje del imperialismo en contra de nuestras naciones.

Los que luchan contra el gobierno de Rafael Correa Delado en el Ecuador, son los mismos que derrocaron y asesinaron a Salvador Allende. Pero el pueblo que votò por un cambio no debe dejarse influenciar por, las oligarquías criollas y el imperialismo salvaje del capitalismo norteamericano.
 

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