Dic 11 2009
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Sociedad

EEUU, ¿le compraría usted a este hombre una guerra de uso?

Bill Press.*

En junio de 2002, George W. Bush fue a West Point a anunciar lo que luego se conocería como la Doctrina Bush, una nueva política de guerra preventiva de la cual Irak fue la primera aplicación. En diciembre de 2008, regresó a West Point para subrayar la necesidad estratégica de continuar las guerras de Iraq y Afganistán. Ahora, en diciembre de 2009, Barack Obama también ha acudido a West Point para anunciar que no sólo continuaría la guerra en Afganistán, sino que la incrementaría.

Este no es el cambio por el que votamos los estadounidenses.

Vender la guerra nunca es una tarea fácil. Y, hay que reconocerlo, Obama hizo un trabajo de venta tan bueno como el de cualquier presidente. Sin embargo, no logró convencer. Y al tratar de hacerlo se pareció demasiado a George Bush.

Es más, con pocas diferencias, George W. Bush pudo haber hecho el mismo discurso. No solo Obama fue a West Point, al igual que Bush, sino que comenzó invocando el 11 de septiembre como justificación para la escalada de la guerra. Declaró a Afganistán como una seria amenaza para la seguridad de EE.UU. Y alardeó acerca de la ayuda de 43 aliados, a pesar de que Estados Unidos provee 80 por ciento de las tropas y 100 por ciento del financiamiento. 

Escuchamos, creyendo que íbamos a ver a un Obama fuerte. En su lugar obtuvimos un Bush ligero.

Sin duda Obama, con las mejores intenciones, está haciendo lo que sinceramente cree es lo mejor para el interés de Estados Unidos. Pero creo que está cometiendo un grave error al ignorar las lecciones de la historia.

Esta no es una nueva guerra en Afganistán. Es una guerra vieja, comenzada por George Bush hace más de ocho años. El presidente Obama está enviando 30 000 soldados adicionales para re-encender la guerra: con el triple propósito de rechazar al Talibán, entrenar a 400.000 miembros afganos de las fuerzas de seguridad y entregar el control a un fuerte gobierno central. Y luego comenzar a traer a nuestras topas a casa para julio de 2011, tan solo 18 meses después de que los refuerzos estadounidenses lleguen a ese país.

Vivan los elevados objetivos. Pero no es realista creer que de pronto podemos lograr en 18 meses lo que los soldados no han podido hacer en los últimos ocho y medio años. Especialmente cuando el gobierno es dirigido por una pandilla de criminales en la que el pueblo de Afganistán no tiene ninguna confianza.

Y aunque suena bien, la meta de julio de 2011 de Obama para comenzar el retiro de las tropas tampoco es tan real como parece. El secretario de Defensa Robert Gates reconoce que su viabilidad será revisada primero en diciembre de 2010. Y el presidente Obama  dijo en West Point que su  cumplimiento dependerá de las “condiciones en el terreno”. 

En otras palabras, nadie sabe realmente cuando comenzarán a regresar las tropas a casa desde Afganistán. Pudiéramos permanecer otros 10 años o más, igual que las tropas norteamericanas están estacionadas en Japón, Alemania, Corea del Sur y Bosnia.

La historia antigua pudiera dar otra lección a Obama: No es realista para nosotros creer que podemos crear un gobierno central estable en un país que nunca ha conocido una cosa tal. Nunca, en la historia de la humanidad, como aprendieron antes que nosotros de la manera más difícil Alejandro Magno, los británicos y los rusos. Los historiadores dicen: “Afganistán es adónde van a morir los imperios”, Ahora, aparentemente es nuestro turno.

Pero existe otra falacia en la nueva estrategia de Obama. ¿Por qué tanto énfasis en el Talibán? No nos atacaron el 11 de septiembre, sino fue Al-Qaeda. Según el Pentágono, con excepción de unos 100 que quedan desperdigados, los terroristas de Al-Qaeda se han mudado para Pakistán. Y si los obligan en Pakistán, se mudarán a otro lugar.

¿No debiera ser evidente a estas alturas?  No podemos combatir a la nueva amenaza de terrorismo con la vieja estrategia de ocupar cualquier país. Solo podemos luchar contra el terrorismo con una fuerza global de ataque capaz de descubrir y perseguir a los terroristas donde quiera que estén operando en el planeta.  Construir esta capacidad, en vez de ocupar a Afganistán, debiera ser el objetivo de la administración.

Para apoyar su escalada de la guerra, el presidente Obama citó al presidente Eisenhower en cuanto a mantener el “balance”.  Lástima que no haya citado la advertencia de Eisenhower al dejar el cargo: “Cualquier cañón que se haga, cualquier barco guerra botado al agua, cualquier cohete que se dispare, significa en última instancia un robo a aquellos que sufren hambre y no son alimentados, que tienen frío y no son vestidos”.

Es hora de traer de regreso a nuestras tropas y comenzar a construir la nación, aquí en casa.


* Periodista y escritor.

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1 Comentário

Comentarios

  1. LAUTARO ROJO
    11 diciembre 2009 20:54

    La Biblia, que es la Palabra de Dios,es tan
    sabia,al señalar que los hombres queriendo hacerse sabios, se hicieron necios.
    Y eso es exactamente lo que le ha pasado al
    Presidente de EE:UU.Barack Obama.
    Durante su campaña presidencial,hizo uso de
    un lenguaje desconocido, por el pueblo norteamericano, especialmente los de su raza.
    Todos vieron que el afroamericano,que se postulaba a la presidencia de los EE.UU.,traìa un discurso nuevo,traìa un mensaje lleno de esperanzas para aquellos padres,hermanos, esposa e hijos,que tenian las esperanzas de que este hombre, cumplirìa con la promesa de sacar a los soldados de Irak, Afganistan,acabando con una guerra,en la que los soldados norteamericanos, se encontraban peleando contra sus enemigos sin saber porque estos eran sus enmigos y cual era la causa por la que ellos tenian la orden de matar tantas vidas inocentes sin saber, cual era la razòn justificable de tan encarnizada lucha, convirtiendo a los soldados americanos en asesinos, sin saber a quien y porque tenian que asesinarlos a cualquier precio.
    Pero la realidad fue otra y muy adversa a las esperanzas que habian puesto en este hombre de raza negra, que antes de un año en el poder como Presidente de los Estados Unidos de Norteamerica, el pais mas poderoso del mundo, (segùn los yanquis)pero que en la pràctica llevan ocho años y medio, peleando y hasta ahora no se ven los frutos de una victoria, en tan estùpida guerra. Y lo que es peor y màs vergonzoso,es que a este señor Barack Obama,le otorgan el premio Nobel de la Paz.
    Y cuando acude a recibir dicho premio, en persona, acompañado de su esposa, vuelve a demostrar su “necedad”, al declarar que era necesario mantener la guerra para conservar la paz.
    No, no podia creer, que un hombre al que los norteamericanos consideraban tan inteligente, dijera semejante barbaridad en un discurso digno de “Condorito”, pidiendo una explicaciòn.
    Creo que quienes estan encargados de otorgar estos premios Nobel, deben hacer una revisiòn en sus decisiones futuras a manera de hacer un concienzudo estudio sobre quien y porque se hace merecedor a tan digno homenaje.
    Conforme se le dio el premio al señor Obama, tambien podrìa otorgarsele el premio Nobel a Hitler o Pinochet, ya que ellos tambien lucharon por la paz,asesinando a pueblos inocenetes con el propòsito de justificar que habia que acabar con el comunismo, hoy convertido en “terrorismo”.
    Sin embargo, hasta hora nadie absolutamente nadie, del paìs màs poderoso del mundo, se a atrevido a contestar las 50 interrogantes, que hicieron algunas naciones del mundo europeo,cuando preguntaron:
    ¿Dònde estan las cajas negras de los aviones que chocaron contra las torres gemelas?
    ¿De donde salieron esos aviones, que las
    fuerzas de seguridad no interceptaron?
    ¿Còmo se justifica que los edificios se sentaron, cuando eso solo podia hacerse con dinamita en sus bases, como se acostumbra a destruir lo edificios en USA.?
    Y hay muchas interrogantes, que nunca obtuvieron respuesta de la CIA y el FBI.
    Que el pueblo norteqmericano se haya tragado el cuento del terrrismo, no quiere decir, que los latnoamericanos tambièn tengamos que comulgar con ruedas de carretas.Nadie duda que los EE.UU., son el pais mas poderoso del mundo, pero segun la Biblia, son tambièn los mas necios del mundo.