Feb 18 2013
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Sociedad

EEUU: Los robasue帽os

芦Roba un poco y te llevan a la c谩rcel. Roba much铆simo, y te hacen rey禄. Verso de Bob Dylan en su canci贸n Sweet-heart like you. Y Barack Obama us贸 su informe presidencial, llamado el 芦estado de la Uni贸n禄, para reafirmar su postura como el gran campe贸n de la clase media.

Insisti贸 en que 茅sta es el eje del 茅xito de este pa铆s, la clave para un futuro pr贸spero que de nuevo prometa eso del sue帽o americano. Entre otras cosas, Obama propuso ante el Congreso elevar el salario m铆nimo (de 7.25 d贸lares la hora a 9 d贸lares), lo cual aumentar铆a el ingreso de unos 15 millones de trabajadores, subrayando: 芦declaremos que en la naci贸n m谩s rica de la Tierra, nadie que trabaje tiempo completo deber铆a vivir en la pobreza禄.

Pero el estado de la Uni贸n no se define con palabras bonitas ni propuestas que, aunque ayudan, no resuelven lo que en los hechos genera la gran desuni贸n de este estado: la brecha cada vez mas dram谩tica entre los ricos y los dem谩s. Aunque Obama aludi贸 a esto, no inform贸 que 茅l y su gobierno han perpetuado esta tendencia, y que los ricos ahora gozan m谩s que nunca de la desigualdad entre ellos y los dem谩s desde tiempos de la gran depresi贸n.

Por ejemplo, como se ha mencionado anteriormente, las ganancias empresariales se han incrementado 171 por ciento durante la presidencia de Obama 鈥搇a tasa m谩s alta desde 1900鈥, seg煤n un an谩lisis de Bloomberg News. Pero este auge no ha sido compartido. Mientras las ganancias como porcentaje de la econom铆a est谩n a su nivel m谩s alto desde que el gobierno empez贸 a calcular este dato en 1947, los salarios como porcentaje de la econom铆a se han desplomado a su nivel m谩s bajo.

Otras investigaciones recientes registran que los ingresos del 1 por ciento m谩s rico se incrementaron 11 por ciento durante esta llamada recuperaci贸n econ贸mica de los 煤ltimos cuatro a帽os, pero el crecimiento fue nulo o negativo en todos los otros segmentos de la poblaci贸n, seg煤n c谩lculos del reconocido experto econ贸mico Emmanuel Saez, de la Universidad de California en Berkeley.

Mientras tanto, a plena vista, el poder empresarial, sobre todo el financiero, ha llegado a tal nivel que algunos se preguntan qui茅n manda verdaderamente en Estados Unidos, si el gobierno o el dinero. El reconocido periodista y comentarista Bill Moyers afirm贸 en su programa de televisi贸n p煤blica, Moyers & Company, que 鈥渓a C谩mara de Representantes, donde el Congreso se junta para escuchar al presidente, antes se conoc铆a como la 鈥楥asa del Pueblo鈥, pero ahora el poder del dinero es quien la alquila y la administra desde cuartos traseros secretos鈥. Moyers agreg贸 que 茅ste es el 芦Congreso m谩s caro que el dinero puede comprar禄; se帽al贸 que se gastaron m谩s de mil millones de d贸lares en las campa帽as para representantes, unos 700 millones de d贸lares para un tercio del Senado, y cada una de las dos campa帽as presidenciales gast贸 mil millones. Un c谩lculo de Pol铆tico afirma que los d贸lares gastados en todas las elecciones en noviembre excedieron el n煤mero de personas en el planeta: m谩s de 7 mil millones de d贸lares.

Aunque no se sabe exactamente el origen de todo este dinero, s铆 es conocido que gran parte proviene de multimillonarios y otros sectores muy ligados al llamado 1 por ciento m谩s rico de la poblaci贸n y sus intereses.

Ante esto, si uno s贸lo considera los hechos de estos 煤ltimos a帽os, en los cuales los grandes bancos cometieron fraude, lavaron lana para criminales y narcotraficantes, enga帽aron sobre sus operaciones, manipularon las tasas de inter茅s internacionales y m谩s y, con todo, provocaron la peor crisis econ贸mica en casi un siglo (y recibieron un rescate masivo a costa de las arcas p煤blicas, para que continuaran haciendo m谩s o menos lo mismo) sin que ninguno de los principales ejecutivos enfrentaran las consecuencias de esta magnas violaciones legales, todo queda claro.

Si uno roba los sue帽os de millones y viola las leyes un poco, lo meten al tambo; si lo hace en grande, lo hacen rey (y lo multan un poco).

La multa supuestamente gigantesca a HSBC por lavar dinero de c谩rteles mexicanos, entre otros 芦clientes禄, como negocios 芦ilegales禄 con reg铆menes 芦enemigos禄 y m谩s, fue el equivalente a cinco semanas de negocios para ese banco internacional. Las multas impuestas a los que enga帽aron a cientos de miles con hipotecas 芦t贸xicas禄, fraudes y manipulaci贸n de tasas de inter茅s internacionales tampoco incomodaron a los ejecutivos. Lanny Breuer, procurador general asistente de Estados Unidos, quien encabez贸 estas fiscalizaciones, explic贸 que ten铆a que ser as铆, ya que 芦hoy, en un mundo de instituciones grandes, donde gran parte del mundo financiero se basa en la confianza, una resoluci贸n correcta es asegurar que las partes no huyan de una instituci贸n, que los empleos no se pierdan, que no se genere un evento econ贸mico mundial que sea desproporcional a la resoluci贸n que deseamos禄.

Para el periodista Matt Taibbi, de Rolling Stone, quien ha estado entre los que m谩s han investigado todo esto, eso significa que, 芦en otras palabras, Breuer est谩 diciendo que los bancos nos tienen agarrados de los g眉evos…禄 Concluye que con todo esto queda claro que 芦hay una clase que puede ser arrestada y una no arrestable. Siempre lo sospechamos, ahora lo admiten禄.

En tanto, millones de familias perdieron sus empleos, sus casas y sus sue帽os. Para ellos hay palabras bonitas de que representan lo mejor de Estados Unidos, que los que trabajan todos los d铆as en busca del sue帽o americano y juegan con las reglas son el 芦motor禄 de este pa铆s. Son los que se sacrifican para que sus hijos prosperen, son los que van a las guerras para defender su pa铆s, son los invitados a cantar el himno nacional y ondear la bandera, son a los que se convoca a ese patriotismo que envina todo discurso pol铆tico.

La canci贸n de Dylan tiene otro verso: 芦Dicen que el patriotismo es el 煤ltimo refugio/del cual un pillo se agarra禄, que proviene de la frase famosa atribuida a Samuel Johnson en 1775. 芦El patriotismo es el 煤ltimo refugio de un pillo禄, en la cual se refer铆a a ese patriotismo falso que se usa para disfrazar los intereses propios.

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