Feb 25 2005
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Política

El caso del avión perdido

Aparecida en la revista Piel de Leopardo, integrada a este portal.

Tuvo poca prensa el aparato y sus pasajeros y tripulantes. Mala suerte, además, porque nadie parece haberlo visto -tan veloz como fantasmagórico- cruzar el cielo matutino para incrustarse en el edificio pentagonal.

foto Hubo, sí, una explosión. Llamas. El humo -denso- eternizándose en el aire amparado por el calor.

Media humanidad con los ojos fijos en los televisores veía, una y otra vez, el derretimiento de las altas torres de la ciudad. ¿Pero aquello, ese golpe en el centro del poder bélico del universo conocido?

Las mujeres lloraban. Todos pensaron en los muertos.

fotoCuando las imágenes fueron más nítidas comenzó el tiempo de la duda. Preguntas silenciosas, interrogantes difíciles de formular ante la magnitud del luto y -pese a todo- la pompa que se desplegó como circunstancia única de la magnificencia herida.

¿Dónde estaba el avión, sus restos repartidos, los cuerpos, los bolsos, algún libro, el equipaje?

Los rollos de cable, intactos, fueron otro mensaje. Uno que nadie quería recibir.

foto La herida en el muro semeja la caverna donde los hombres ven como pálido reflejo oscuro la imagen remedo de la realidad.

Sólo que esa imagen -al fin la del mundo- saldría para imponerse y comenzar una guerra infinita y sin destino. Siempre es fácil actuar. La superficie de la Tierra fue obligada a asumir el rol de la alfombra debajo de la que se esconden las basuras cotidianas en las casas aseadas con desprolijo.
Los bomberos hicieron su deber; partieron cansados a sus cuarteles. Ninguno pudo llevarse a hurtadillas un recuerdo del avión estrellado: simplemente no lo encontraron.

Los despidió la bandera roja del hoyo número nueve de la cancha de golf adyacente al Pentágono. Roja: todo un símbolo que jamás hubiera pertenecido a las palomas muertas, desvanecidas tras el anuncio de salida del avión que -dicen- se estrelló contra el Pentágono -tras volar a sesenta centímetros del suelo y a 850 kilómetros por hora-.

El diapofilme del que se tomaron las imágenes puede ser visto aquí *

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* Organización Sign of the Times .
Adaptación al castellano de RedVoltaire y Pentagone Info

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