Jun 26 2007
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Economía

El flagelo no cede. – INFANCIA Y SIDA, TRAGEDIA INTERNACIONAL

Aparecida en la revista Piel de Leopardo, integrada a este portal.

Veintidós años después del comienzo de la epidemia del SIDA, los niños y las niñas expuestos a esta amenaza siguen corriendo un grave peligro. Se calcula que 2.3 millones de chicos y chicas menores de 18 años han perdido a uno o ambos progenitores debido a esta enfermedad, y millones más son vulnerables a este padecimiento.

Los riesgos que revelan estas estadísticas son numerosos, ya que los chicos y chicas afectados por este mal están expuestos a la pobreza, la falta de hogar, el abandono escolar, la discriminación, la pérdida d oportunidades en la vida y una muerte prematura.

Únete por la niñez. Únete con la juventud, Únete para vencer al SIDA es el lema de UNICEF, que inicio su movimiento en octubre de 2005 con el objetivo de que el “rostro oculto” de los niños y niñas fuese un elemento central de las iniciativas mundiales contra el VIH/SIDA.

En 2006 –de acuerdo a la UNICEF– el asunto de la infancia y el SIDA se integró más claramente en los marcos nacionales de política –entre ellos, los planes nacionales de acción y los documentos de estrategia para reducción de la pobreza– de por lo menos 20 países de África subsahariana.

Hay un número mayor de niños y niñas que reciben en la actualidad tratamiento como resultado de una mejora en las pruebas de detección, asimismo se ha producido un descenso de los precios de los medicamentos y ha aumentado la preparación de formulaciones más simples.

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Empero, los objetivos del Desarrollo del Mileno, detener y comenzar a reducir la propagación VIH/SIDA en 2015, no se alcanzarán si no se integran las orientaciones relativas a la infancia y al SIDA con los enfoques relacionados con la salud y la supervivencia infantil sostiene UNICEF.

Sin embargo, todavía existen grandes disparidades en esta marcha hacia el progreso:

– Solamente, una de cada diez mujeres embarazadas y con VIH que viven en los países de bajos y medianos ingresos reciben profilaxis antirretroviral para evitar la transmisión del VIHY de madre a hijo.

– Únicamente uno de cada 10 niños y niñas recibe el tratamiento antirretroviral que necesita. Los demás tienen por delante un futuro aciago y muy corto.

– Como mucho, uno de cada veinticinco niñas y niños nacidos de madres infectadas por VIH recibe profilaxis con cotrimoxazol para evitar infecciones que pueden ser mortales.

– Los niños y niñas que han perdido a ambos progenitores –debido al SIDA o a cualquier otra causa– tienen menos posibilidades de ir a la escuela que los no huérfanos.

– Menos de uno de cada tres jóvenes de África subsahariana tiene el conocimiento amplio sobre el VIH necesario para protegerse del virus.

Uno de los principales objetivos de Únete por la Niñez, Únete con la juventud, Únete para vencer al SIDA es reflejar con mayor precisión la situación de la infancia y el SIDA y establecer una base de referencia para medir los progresos a favor de la infancia, así como definir las deficiencias en la respuesta.

UNICEF y ONUSIDA han trabajado con gobiernos nacionales y otros asociados para establecer un conjunto básico de indicadores que puedan utilizarse para registrar los progresos de la campaña.

Lo que se ha conseguido

Stephen Lewis, ex enviado especial para el VIH/SIDA en África del Secretario General de las Naciones Unidas, durante la XVI Conferencia Internacional sobre el SIDA, afirmó:

“Se reconoció que la situación era desesperada, que nos encontrábamos muy retrasados en todas las esferas decisivas relacionadas con la infancia, y que había llegado el momento de hacer algo sobre este tema de la manera más urgente posible”.

Ha pasado más de un año desde que se inició esta campaña, un gran numero de personas de todo el mundo y muchas organizaciones grandes y pequeñas se han hecho eco de la llamada a la acción para lograr una generación libre de SIDA, y han hablado de la infancia como el “rostro oculto” del SIDA.

Los niños y las niñas afectadas por esta enfermedad son ahora más visibles y se les toma más en serio en los foros mundiales, regionales y nacionales donde antes recibían poca atención.

La Declaración Política sobre el VIH/SIDA, aprobada en la Reunión de Alto Nivel sobre el SIDA celebrada en las Naciones Unidas en junio de 2006, mencionó especialmente las necesidades de la infancia y las mujeres que luchan contra la epidemia. Más de dos docenas de reuniones de la XVI Conferencia Internacional sobre el SIDA, celebrada en Toronto en agosto de 2006, estuvieron dedicadas a la infancia y a los jóvenes.

Los problemas que supone lograr una generación libre de SIDA siguen siendo enormes. ¿Han acatado los países las numerosas llamadas a la acción? En muchos casos la respuesta ha sido positiva.

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Las “Cuatro P”

La campaña contra el SIDA ofrece un marco para la creación de programas nacionales sobre este mal en torno a las “Cuatro P”. Una serie de imperativos urgentes para prevenir la transmisión del VIH de madre a hijo, proporcionar tratamiento pediátrico, prevenir la infección entre los adolescentes y los jóvenes, y proteger y ayudar a los niños y niñas afectados por la enfermedad. Son los siguientes:

– Prevenir la transmisión del VIH de madre a hijo. Para 2010, ofrecer servicios apropiados al 80% de las mujeres necesitadas.

– Proporcionar tratamiento pediátrico. Para 2010, ofrecer tratamiento antirretroviral o contrimoxazol, o ambos, al 80% de los niños necesitados.

– Prevenir la infección entre los adolescentes y los jóvenes. Para 2010, reducir en un 25% el porcentaje de jóvenes que viven con VIH en todo el mundo.

– Proteger y ayudar a los niños y niñas afectadas por el VIH/SIDA. Para 2010, llegar al 80% de los niños y niñas más necesitado.

Prevención
Los progresos en la prevención de la transmisión del VIH de madre a hijo reflejan la voluntad de los gobiernos por actuar decisivamente para acelerar la adopción de medidas en los países.

La urgencia es clara: alrededor de 530.000 niños contrajeron por primera vez el VIH en 2006, principalmente atraves de la madre.

Sin tratamiento, uno de cada dos recién nacidos infectados morirá antes de cumplir dos años. Los conocimientos aplicados en los países de altos ingresos han generado ya un descenso pronunciado en la tasa de transmisión, a alrededor de un dos por ciento.

Las reducciones se producen por medio de medidas esenciales, como establecer un censo de las mujeres embarazadas infectadas por VIH mediante pruebas de detección sistemáticas, inscribiéndolas en programas para la prevención de la transmisión del VIH de madre a hijo, asegurando que los sistemas de salud puedan proporcionar regimenes antirretrovirales eficaces, y prestando apoyo a las mujeres para que sus hijos reciban una alimentación óptima sin riesgos.

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Escenarios
Una de cada diez mujeres jóvenes encintas que viven en las capitales de África subsahariana están infectadas por VIH, y alrededor de uno de cada tres niños nacidos de mujeres contagiadas contraerán la epidemia. De los países que presentan estos datos, las tasas de enfermedad son las más elevadas en Botswana y Swazilandia, donde una de cada tres jóvenes embarazadas esta infectada, y en Lesotho y Sudáfrica, donde lo están una de cada cuatro.

Aumentar la escala de los programas de prevención de la transmisión de madre a hijo sigue siendo problemático. Se calcula que solamente el nueve por ciento de las mujeres preñadas y con VIH en los países de bajos y medianos ingresos recibieron en 2005 profilaxis antirretroviral para evitar la transmisión del VIH a sus hijos, un aumento –sin embargo– con respecto al tres por ciento que se registraba en 2003.

Solamente siete países donde estos datos de 2005 estaban disponibles ofrecen profilaxis antirretroviral a más del 40% de las mujeres embarazadas infectadas con VIH: Ucrania, Argentina, Jamaica, Federación de Rusia, Botswana, Brasil y Tailandia.

Sin embargo, en algunos lugares de alta prevalencia de África oriental y meridional –Namibia, Rwanda, Sudáfrica y Swazilandia-, las tendencias en el acceso a los antirretrovirales para la prevención de la transmisión de madre a hijo están comenzando a mostrar aumentos considerables.

Los progresos se pueden atribuir en parte a un enfoque descentralizado en el que las estructuras –como los equipos de gestión, de la salud distrital, regional y provincial- son responsables de la planificación, aplicación y seguimiento de los servicios de transmisión de madre a hijo, entre ellos la capacitación de los prestadores de ayuda.

Otro factor de éxito es el compromiso político manifiesto. Hasta la fecha más de cien países examinados por la UNICEF en nombre del grupo de tareas interinstitucional para la previsión de la transmisión del VIH de la madre al hijo ha establecido programas nacionales de prevención de la propagación de madre a hijo.

En algunos países –señala el informe de UNICEF– los programas han pasado, de ocuparse de la atención de los individuos infectados, a extenderse a la atención de toda la familia. Asimismo varias naciones han adoptado el modelo de atención MTCT-Plus –un conjunto de medidas de prevención, cuidado apoyo y tratamiento del VIH para madres, niños y sus familias, que utiliza como punto de iniciación la prevención de la transmisión de madre a hijo–, entre ellos nueve países reciben asistencia de la Columbia University Mailman School of Public Health, de EEUU, que fue la pionera en este enfoque.

Mothers 2 Mothers (M2M) es un programa innovador, basado en los establecimientos de salud, que se lleva a cabo en 73 instituciones de Botswana, Etiopía y Sudáfrica por medio de la educación y habilitación para evitar la transmisión del VIH de madre a hijo, combatir el estigma en las familias y las comunidades, y mantener vivas a las progenitoras asegurando el cumplimiento estricto del tratamiento.

El M2M capacita y emplea a las madres infectadas con VIH como educadoras de otras madres –“madres tutoras”– y trabaja con organizaciones no gubernamentales locales para crear un modelo que pueda integrarse en las actividades nacionales de prevención de la transmisión del VIH de madre a hijo en África subsahariana.

La Organización Mundial de la Salud

En agosto de 2006, la OMS público las normas sobre la prevención de infección por VIH en la infancia, que incluyen regímenes antirretrovirales más eficaces, así como atención y tratamiento a las madres con VIH.

En noviembre de 2006, la OMS y ONUSIDA publicaron eunborrarod de las directrices sobre la provisión de orientación y pruebas de detección sistemáticas del VIH iniciadas por el proveedor, y que están basadas en un proceso de consultas en marcha.

Eliminación del VIH en la infancia.
En diciembre de 2005 se llevo a cabo en Abuja, Nigeria, el Foro Mundial de asociados para la prevención de la transmisión del VIH de madre a hijo. La reunión concluyó con una convocatoria a la acción para que los gobiernos y asociados nacionales apoyaran las medidas necesarias para eliminar el VIH entre los recién nacidos y entre los niños en la primera infancia.

El llamado de Abuja ha sido un catalizador real, y las reuniones regionales de seguimiento de la prevención de la transmisión de madre a hijo, celebradas en Kampala, Uganda, en abril de 2006 y en Nairobi, Kenya, en junio del mismo año reflejaron un nuevo impulso en el fomento de alianzas en torno a esta cuestión.

La conferencia de Kampala dio seguimiento a una resolución de los ministros de salud de la Secretaría de la Comunidad de Salud de África oriental, central y meridional sobre el fortalecimiento de los programas de prevención de la transmisión de madre a hijo en la región. Se definieron esferas programáticas fundamentales y necesidades de apoyo técnico para acelerar la ampliación de la escala.

La reunión de Nairobi trato de fomentar la capacidad de un grupo básico de expertos regionales para que ayuden a los países a adaptar y aplicar un conjunto estandarizado de capacitación sobre el cuidado de la propagación de madre a hijo.

Objetivos
El objetivo que se ha propuesto la UNICEF, para 2010, es ofrecer tratamiento antirretroviral o contrimoxazol, o ambos, al 80% de los niños necesitados. El virus avanza rápidamente en la infancia, ya que se calcula que una tercera parte de los recién nacidos han fallecido antes de cumplir un año, y la mitad al cumplir los dos.

Sólo en 2006, alrededor de 380.000 niños y niñas fallecieron por motivos relacionados con el SIDA. La gran mayoría de estas muertes se hubieran podido evitar o bien mediante el tratamiento con antibióticos de las infecciones oportunistas o bien por medio de tratamiento antirretroviral.

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La Organización Mundial de la Salud recomienda que se administre contrimoxazol a los niños y niñas infectadas por el VIH, así como a los nacidos de madres contagiadas por VIH cuando no esta disponible ningún diagnostico temprano de la contaminación. Los cálculos indican que el número de niños y niñas expuestos al VIH o infectados en 2005 alcanzó los cuatro millones. Esta cifra podría haberse reducido a la mitad si en todos los países se diagnosticara la infección y se administrara el cotrimoxazol a los infectados.

De los 2.3 millones de niñas y niños menores de 15 años, se calcula que 780.000 necesitaban en 2005 tratamiento antirretorivral.

Mark Kline, Presidente, de Iniciativa Internacional Pediátrica Baylor sobre el SIDA, señala: “Tenemos los instrumentos. Tenemos los conocimientos técnicos. Simplemente tenemos que encontrar una manera de prestar asistencia a los cientos de millones de niños que necesitan inmediatamente el tratamiento”.

Bibliografía consultada:

– UNICEF: La niñez, la juventud.
– Documentación de la Organización Mundial de la Salud.

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* Periodista.

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