Ago 4 2012
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Política

El gobierno de Obama hace fracasar el Tratado de Comercio de Armas de la ONU

Adivine qu√© est√° m√°s estrictamente regulado: ¬Ņel comercio mundial de bananas o el de los buques de guerra? En junio, un grupo de activistas se congreg√≥ en Time Square, Nueva York, para denunciar una absurda realidad: ‚ÄúLas bananas est√°n m√°s estrictamente reguladas que las armas de bajo calibre. Hay m√°s normas que regulan el comercio de bananas de un pa√≠s a otro que las que regulan el comercio de una AK-47 o un helic√≥ptero militar‚ÄĚ.

As√≠ lo expres√≥ Suzanne Nossel, de Amnist√≠a Internacional Estados Unidos, durante la manifestaci√≥n justo antes de que comenzara la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Tratado de Comercio de Armas (TCA), realizada del 2 al 27 de julio. Gracias a una declaraci√≥n de √ļltimo momento realizada por Estados Unidos de que ‚Äúnecesitaba m√°s tiempo‚ÄĚ para revisar el breve texto del tratado, de apenas 11 p√°ginas, la conferencia culmin√≥ la semana pasada en fracaso.

No hay mucho que pueda considerarse pol√©mico en el tratado. Los gobiernos signatarios acuerdan no exportar armas a pa√≠ses a los que se aplica un bloqueo de armas, ni exportar armas que facilitar√≠an ‚Äúla comisi√≥n de genocidio, cr√≠menes contra la humanidad, cr√≠menes de guerra‚ÄĚ u otras violaciones al derecho humanitario internacional. La exportaci√≥n de armas est√° prohibida si facilita la ‚Äúviolencia de g√©nero o la violencia contra los ni√Īos‚ÄĚ o si las armas son utilizadas para ‚Äúel crimen internacional organizado‚ÄĚ. ¬ŅPor qu√© Estados Unidos necesita m√°s tiempo que los m√°s de 90 pa√≠ses restantes que tuvieron suficiente tiempo para leer y aprobar el texto? La respuesta estriba en el poder del lobby de la industria armamentista y la aparente incapacidad del Presidente Barack Obama de hacer lo correcto, especialmente si no fue fr√≠amente calculado desde el punto de vista pol√≠tico.

El gobierno de Obama hizo fracasar el tratado exactamente una semana despu√©s de la masacre en Aurora, Colorado. En Colorado Obama prometi√≥ ‚Äúoraciones y reflexi√≥n‚ÄĚ. Como afirm√≥ el Alcalde de la Ciudad de Nueva York, Michael Bloomberg, al referirse a que tanto Obama como Mitt Romney estaban evitando hablar del control de armas: ‚ÄúLas palabras reconfortantes son muy lindas, pero quiz√° ya es hora de que las dos personas que aspiran a la presidencia de Estados Unidos nos digan qu√© es lo que van a hacer al respecto. Porque obviamente este es un problema que afecta a todo el pa√≠s y cada d√≠a mueren muchas personas a causa de heridas de armas de fuego. Esto debe terminar, y en lugar de que los dos candidatos (el Presidente Obama y el Gobernador Romney) nos digan en t√©rminos abstractos que quieren hacer ‘del mundo un lugar mejor’, d√≠gannos c√≥mo lo har√°n. Este es un problema real. M√°s all√° de cu√°l sea su posici√≥n respecto a la Segunda Enmienda, m√°s all√° de cu√°l sea su postura sobre las armas, tenemos derecho a que ambos nos digan concretamente, no solo en t√©rminos generales, qu√© van a hacer con respecto a las armas‚ÄĚ.

La violencia con armas es un gran problema en Estados Unidos, que solo parece penetrar en la conciencia de la población cuando ocurre una masacre. Los defensores de la tenencia de armas atacan a quienes sugieren que se necesita mayor control de armas y los acusan de politizar la masacre. Sin embargo, algunos funcionarios electos están tomando medidas al respecto. El gobernador de Illinois, Pat Quinn, está impulsando una prohibición a las armas de asalto en su estado, similar a la que está en vigor en California, Connecticut, Massachusetts, Nueva Jersey y Nueva York.

El vicepresidente ejecutivo de la Asociaci√≥n Nacional del Rifle (NRA, por sus siglas en ingl√©s), Wayne LaPierre, lanz√≥ una amenaza ante la conferencia de la ONU: ‚ÄúLas armas de fuego para uso de civiles no deben formar parte de ning√ļn tratado. No puede haber ning√ļn tipo de concesi√≥n al respecto. Ni las Naciones Unidas ni ninguna otra influencia externa tiene la autoridad de interferir en las libertades consagradas en nuestra Declaraci√≥n de Derechos, otorgada por nuestro creador a toda la humanidad. Por lo tanto, la NRA luchar√° con toda su fuerza para hacer fracasar cualquier tratado que incluya armas civiles dentro del √°mbito de su aplicaci√≥n‚ÄĚ. La NRA organiz√≥ una campa√Īa para enviar cartas de oposici√≥n al tratado, que fueron firmadas por 51 senadores y 130 miembros de la C√°mara de Representantes de Estados Unidos. Tras el fracaso de la conferencia, la NRA se atribuye haberle dado el tiro de gracia al tratado.

Por supuesto que no hay nada en el tratado que pudiera afectar las leyes nacionales de armas de Estados Unidos. Los derechos protegidos en la venerada Segunda Enmienda (‚ÄúSiendo necesaria una milicia bien regulada para la seguridad de un Estado libre, el derecho del Pueblo a poseer y portar armas no ser√° infringido.‚ÄĚ) permanecer√≠an intactos. El inter√©s de la NRA no solo est√° puesto en los portadores de armas individuales, sino tambi√©n en los fabricantes y exportadores de armas de Estados Unidos. Estados Unidos es el mayor fabricante, exportador e importador de armas del mundo. La regulaci√≥n de este flujo mundial de armamento es lo que probablemente alarma m√°s a la NRA, no la posibilidad de que la ONU elimine las armas que la gente posee legalmente en Estados Unidos.

Los manifestantes que protestaron frente a la sede de las Naciones Unidas durante la conferencia sobre el Tratado de comercio de armas recrearon un cementerio simb√≥lico y en cada l√°pida pusieron la siguiente leyenda ‚Äú2.000 personas mueren cada d√≠a a causa de la violencia con armas‚ÄĚ. Es decir que muere una persona por minuto. En muchos lugares del mundo masacres similares a la de Aurora suceden con demasiada frecuencia. Unos d√≠as despu√©s de lo sucedido en Aurora, al menos nueve personas murieron en un ataque con avi√≥n estadounidense no tripulado en el noroeste de Pakist√°n. Funcionarios paquistan√≠es afirmaron que se sospechaba que las v√≠ctimas eran militantes, pero el gobierno de Obama considera a todo hombre adulto que es atacado por aviones no tripulados como militante, a menos que se demuestre lo contrario, p√≥stumamente.

Luego de que la conferencia culminara sin √©xito, Suzanne Nossel, de Amnist√≠a Internacional, declar√≥: ‚ÄúSe trata de una cobard√≠a sorprendente del gobierno de Obama, que a √ļltima hora cambi√≥ radicalmente de postura y sabote√≥ el avance hacia un tratado de armas mundial, justo cuando estaba llegando a la recta final‚ÄĚ. Las palabras de Nossel fueron a√ļn m√°s severas al criticar al propio Departamento de Estado, donde trabaj√≥ tiempo atr√°s bajo el mando de Hillary Clinton.

La ONU prometi√≥ reanudar la iniciativa de aprobar un tratado de comercio de armas, a pesar de la intransigencia del pa√≠s al que Martin Luther King Jr. denomin√≥ ‚Äúel principal proveedor de violencia del mundo‚ÄĚ. Hasta entonces, las bananas estar√°n m√°s fuertemente reguladas que los buques de guerra y las bazucas.

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