Nov 26 2006
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Política

El juego del Misterio. – LAS TARJETAS, LAS PLATAS Y LA DEMOCRACIA

Aparecida en la revista Piel de Leopardo, integrada a este portal.

(La Habana). Cuando yo era joven había un juego que consistía en descubrir quién había cometido un crimen, con qué arma y en qué parte de una residencia. Para ello se jugaba sobre un tablero que mostraba el plano de la vivienda y se distribuían entre los jugadores cartas con la reproducción de las posibles armas mortales y otras con los nombres de los posibles asesinos. Claro que no podían faltar el mayordomo y los criados, personajes históricamente destinados a ser culpables o parecerlo. El juego era Clue (en español, Misterio).

Ahora les propongo una suerte de Misterio con un gran acertijo: ¿qué relación tienen la cachemira, las chaquetas de cuero, el chocolate Godiva, una sierra eléctrica y unos cuantos botes de carne de cangrejo con la reversión del socialismo en Cuba? O hay alguna razón oculta o podría resultar un escándalo de proporciones incalculables al destapar formas de desviar dinero o de brindar favores para aceitar el engranaje de control político en La Florida con la cobertura de la Asistencia a una Cuba libre.

Recientemente The Miami Herald publicó algunos aspectos de la investigación realizada por la Oficina Fiscalizadora del Congreso (GAO), sobre el uso de los fondos que la USAID (Agencia de EEUU para la Ayuda Internacional) destinó entre 1996 a 2005 a los diferentes programas y organizaciones del exilio cubano para que promovieran la “libertad” en la isla.

No es una cifra cualquiera; se trata de 65 millones de dólares que supuestamente debían llegar en efectivo o en medios a los actores en el terreno de operaciones, a fin de que éstos desempeñaran su papel en el derrocamiento del gobierno de La Habana. Pero resulta que la investigación detectó varias irregularidades en el manejo de los recursos.

Abro el juego del Misterio

Tarjeta 1: Según The Miami Herald, el señor Juan Carlos Acosta, dirigente de un grupo de los tantos que hay en el exilio miamense, destinó parte del dinero que recibe de la USAID al envió de “una docena de chaquetas de piel y suéteres de cachemira” a sectores de la disidencia dentro de Cuba. Para reafirmar la justeza de su inversión declaró a dicho periódico que los auditores de la GAO “se creen que allí no hace frío”.

Aparentemente se trata de una delicadeza extrema del señor Acosta para con los disidentes a fin de que éstos puedan ponerse chaqueta o suéter y darse un chapuzón en la playa cuando nuestro invierno, breve y benigno, nos llega. Cero frío y ahorro en los fondos destinados a medicinas. Lástima que no haya enviado sierras eléctricas, porque con ellas sus bañistas podrían cortar las crestas de las olas y disfrutar sin molestias.

“Pero en Cuba estaban pidiendo suéteres”, argumentó Acosta. Sin embargo hasta el momento ningún directivo oposicionista ha confirmado tal solicitud. Se argumentará que la oposición no aceptaría públicamente dicha demanda y que el remitente, por protección a aquéllos, no revelaría quién o quiénes sí los pidieron. Excusa tonta. Primero porque EEUU y sus máximas autoridades han hecho pública su política de apoyo financiero a grupos de oposición en Cuba. Y, segundo, debido a que, salvo excepciones, la mayoría han declarado a los medios de prensa su disposición a recibirla.

La organización que dirige el señor Acosta también tiene finezas para con los opositores, pues les mandó unas cajas de chocolate Godiva. Según declaró, en Cuba pasan mucha hambre y “no tienen chocolate”. Esta marca bien renombrada en el mercado mundial, está promoviendo la venta de 4 libras de chocolate por “solo” 75 dólares. Por otra parte, el chocolate caliente es muy gratificante durante el “crudo” invierno tropical. ¿Habrá mandado harina especial para hacer churros? ¿O les habrá agregado bombones con licor de whisky o de vodka? Es posible pues se trata de un hombre de detalles.

Para completar el envío tuvo una idea que si bien es saludable, puede tener consecuencias contrarias al propósito proclamado: ” Compró ”cinco o seis” latas de masas de cangrejo”. El peligro consiste en que, como dice una guaracha cubana, “el que come cangrejo camina pa’trás”. ¿Quién caminará “pa’trás”? ¿Las latas? ¿O los destinatarios?

Tarjeta 2: Uno de los puntos del informe del GAO dice que parte de los fondos millonarios fueron destinados “en respuesta a propuestas no solicitadas”.

Me pregunto: ¿aplicará este dictamen a los suéteres de cachemira y al chocolate? Y si es así, ¿por qué –y más importante aún– para qué responder a algo no solicitado? ¿Acaso los gastos sin solicitud sirven para cubrir “otras” demandas en tierra floridana? ¿Estaremos ante un servicio de tapadera?

Tarjeta 3: El director del Grupo de Apoyo a la Democracia, señor Frank Hernández Trujillo, declaró a The Miami Herald que envió juegos de Nintendo. Estos juegos, según Hernández, sirven para mostrar a los cubanos las bondades de la democracia.

Cuando alguien es capaz de promocionar democracia confundiéndola con el desenfreno de la sociedad de consumo, es apropiado que envíe un jueguito para que los disidentes que lo reciben aprendan bien ese concepto y no entren en devaneos ideológicos. La democracia convertida en juego de mercado permite que los destinos de la ayuda a una “Cuba libre”, incidan, y de qué manera, en la dinámica política floridana. La organización del señor Hernández ha recibido de la USAID unos sietemillones de dólares. ¿En qué jueguitos se han invertido?

Tarjeta 2 vuelve a jugar: El informe de GAO, afirma que al hacer “inspecciones limitadas” de 10 programas, encontró “gastos dudosos” y falta de control. A la vez añade que de los $65 millones destinados a esa ayuda, $62 millones fueron realizados sin el procedimiento de licitaciones, como está estipulado.

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Técnicamente la calificación de gastos dudosos equivale a falta de claridad a lo largo del proceso del uso del dinero y su justificación. En cuanto a los $62 millones en compras sin licitaciones, una sola pregunta: ¿quiénes fueron los favorecidos y por qué? Estos privilegios de la Nintendocracia forman parte del engranaje de poder y control en el sur de la Florida; es el maridaje de negocios con politiquería y establecimiento de compromisos.

Tarjeta 4: Elizardo Sánchez Santacruz, presidente del Comité Cubano pro Derechos Humanos, declaró a la AFP que “el gran problema sigue siendo que el grueso de esos fondos queda como gastos de administración por allá, tal vez la mitad o más”.

Hace tres años, en una entrevista que le hice y que fue publicada en Progreso Semanal en la sección que escribía entonces, Borrador de un corresponsal, Sánchez también declaró que la mayor parte de los fondos se quedan “allá”. Al menos en estos tres años, ¿nadie se dio cuenta?

Mi pregunta es sencilla: ¿dónde hay que crear la democracia, en Cuba o en la Florida? Porque si la mayor parte del dinero se queda allá, la respuesta es obvia y demuestra un talentoso trabajo de la USAID que sabe de esa necesidad y la encubre con Cuba para fortalecerla en Miami. Muy inteligente por parte de USAID.

Tarjeta 5: ”Yo nunca he recibido ninguna chaqueta de 30 dólares”, declaró a la agencia española EFE Marta Beatriz Roque, presidenta de la Asamblea para Promover la Sociedad Civil en Cuba. También dijo que “’La oposición cubana no recibe dinero ni está a sueldo del gobierno de Estados Unidos y ellos (EEUU) pueden hacer con su dinero lo que les de la gana’”.

Sin embargo, los costos estimados para la celebración de la asamblea constitutiva de la organización que encabeza la señora Roque, celebrada en público en mayo del pasado año en La Habana, ascendieron a unos 130 mil dólares. ¿De dónde salió el dinero?

Tarjeta 2 vuelve a jugar: El informe de la investigación encontró “debilidades en las políticas y en los procesos de administración de la agencia y en la supervisión de la oficina del programa”. También detectó “deficiencias internas de control”.

Tarjeta 6: Oscar Espinosa Chepe, disidente, ex prisionero, de profesión economista, dijo a la AFP que “La mayoría de esos fondos, aquí, a Cuba, no ha llegado: no sé dónde se queda, pero aquí no llega”.

Tarjeta 7: Los congresistas Jeff Flake (republicano por Arizona) y Bill Delahunt (demócrata por Massachussets), ante el resultado del informe que evidencia que el 95% de los fondos fueron desviados, durante una rueda de prensa celebrada la pasada semana coincidieron en que “lo mínimo que se puede decir es que las conclusiones del informe son alarmantes”.

Tarjeta 8: En La Habana Miriam Leyva, dirigente de las Damas de Blanco que reúne a un grupo de familiares de disidentes presos declaró a la agencia EFE: “Estoy en contra de que haya fondos del gobierno americano y creo que si quiere ayudar al pueblo cubano debe levantar el embargo y permitir que haya comercio, turismo, intercambios académicos, que los cubanos puedan viajar sin restricciones a EEUU o enviar el dinero a su familia que ellos deseen”.

Tarjeta 7: Flake y Delahunt abogaron en la conferencia de prensa antes citada por una política de apertura que incluya los viajes de los norteamericanos a Cuba así como flexibilidades económicas.

Tarjeta 8: Francisco Aruca, analista político, dedicó gran parte de su hora diaria en Radio Progreso Alternativa de Miami, a comentar este verdadero escándalo y lanzó una pregunta clave: ¿por qué The Miami Herald publicó la noticia del mal uso de fondos después de las pasadas elecciones del siete de noviembre?

No es ocioso este cuestionamiento ya que dicho periódico engavetó por meses la información relacionada con la falta de ética de unos 40 periodistas cubano-americanos que aceptaron trabajos pagados en Radio Martí, emisora que transmite propaganda hacia Cuba y está financiada por el gobierno de EEUU.

Los lectores tienen en sus manos todas las cartas, pero la solución del caso está lejos de ser un juego. A diferencia de Misterio no hay que encontrar el arma con que se ha cometido el delito (los fondos destinados a la “libertad” de Cuba). El lugar no es la biblioteca, el comedor o alguna otra estancia de la mansión, sino los vericuetos burocráticos de más de una agencia del gobierno y las sedes de las marrulleras organizaciones miamenses que hace mucho lucran con el negocio de exportar la democracia a Cuba. Y el asesino no es solo el mayordomo. O al menos tiene muchos cómplices.

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* Jefe de la corresponsalía de Radio Progreso Alternativa en La Habana, Cuba, y editor de la versión en español de Progreso Semanal (maprogre@gmail.com.

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