Feb 3 2008
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Ambiente

El mundo, el clima, el CO2: – UNA DIRECCIÓN COMPLETAMENTE EQUIVOCADA

Aparecida en la revista Piel de Leopardo, integrada a este portal.

Excelentísimo señor Ban Ki Moon
Secretario General de las Naciones Unidas

Estimado señor:

No es posible detener los cambios climáticos, un fenómeno natural que ha afectado a la Humanidad en todas las épocas. Los registros geológicos, arqueológicos e históricos, orales como escritos, todos atestiguan los dramáticos desafíos enfrentados por las sociedades del pasado ante los cambios imprevistos de la temperatura, precipitaciones y otras variables climáticas.

Por consiguiente, lo que necesitamos es equipar a las naciones para que sean resistentes ante todo el espectro de estos fenómenos naturales, promoviendo el crecimiento económico y la generación de riqueza.

El Panel Intergubernamental Sobre Cambios Climáticos (IPCC), ha divulgado conclusiones crecientemente alarmistas sobre las influencias climáticas del bióxido de carbono (CO2) producido por el hombre, un gas no contaminante que es esencial para la fotosíntesis de las plantas. Aunque entendemos las evidencias que los llevaron a considerar las emisiones del CO2 como perjudiciales, las conclusiones del IPCC son bastante inadecuadas como justificativas para la implementación de políticas que reducirían significativamente la prosperidad futura.

En particular, no es un hecho establecido que sea posible alterar significativamente el clima global por medio de recortes a las emisiones humanas de gases de efecto invernadero. Principalmente, por el hecho de que los intentos de recortar las emisiones reducirían el desarrollo, la actual perspectiva de la ONU para la reducción del CO2, probablemente aumentará el sufrimiento humano ante los cambios climáticos futuros, en lugar de reducirlo.

Los Sumarios para formuladores de políticas son los informes del IPCC más leídos entre los políticos y los no-científicos y constituyen las bases para la mayoría de las formulaciones de políticas sobre los cambios climáticos. Por ello, estos sumarios son preparados por un grupo de redactores relativamente pequeño, con los esbozos finales aprobados línea por línea por los representantes de los gobiernos.

La gran mayoría de los científicos contribuyentes y revisores del IPCC y las decenas de miles de otros científicos cualificados para comentar tales asuntos no se involucran en la preparación de esos documentos. Por consiguiente los sumarios no pueden ser propiamente considerados como una visión de consenso de los especialistas contrariamente a la impresión dejada por tales documentos del IPCC.

Recientes observaciones de fenómenos como los recursos glaciales, elevaciones de los niveles del mar y migraciones de especies sensibles al clima no constituyen evidencias de cambios climáticos anormales, toda vez que ninguno de estos cambios se encuentra fuera de los límites conocidos de la variabilidad natural.

La tasa media de calentamiento de 0.1-0.2 grados centígrados por década, registrado por satélites durante el final del siglo XX, se encuentra dentro de las tasas naturales de calentamiento y enfriamiento de los últimos 10 mil años.

Los modelos computarizados actuales no pueden hacer pronósticos climáticos. De forma consistente con este hecho, y a pesar de proyecciones computarizadas de aumentos de temperatura, no hay ningún calentamiento global desde 1998. El hecho de que la actual serie de temperaturas se sigue a un período de calentamiento a finales del siglo XX es consistente con la continuación actual de un ciclo climático multidécada o milenario.

En franco contraste con la frecuentemente repetida aserción de que la ciencia de los cambios climáticos está “consolidada”, significativas investigaciones sometidas al proceso de revisión entre pares ha lanzado aún más dudas sobre las hipótesis de un peligroso calentamiento global causado por el hombre. Pero, debido al hecho de que los grupos de trabajo del IPCC fueron generalmente instruídos para considerar solamente los trabajos publicados hasta mayo del 2006 (ver aquí), estas importantes evidencias no están incluídas en sus informes; o sea, los informes de evaluación del IPCC ya están materialmente desactualizados.

La Conferencia Climática de la ONU en Bali fue planeada para conducir al mundo por un camino de severas restricciones de CO2, ignorando las lecciones aparentes del fracaso del Protocolo de Kyoto, la naturaleza caótica del mercado europeo de carbono y la ineficacia de otras costosas iniciativas para la limitación de los gases de efecto invernadero. Un análisis equilibrado de costo/beneficio no favorece la introducción de medidas globales para limitar y reducir el consumo de energía con el propósito de restringir las emisiones de CO2. Además, es irracional aplicar el “principio de precaución”, porque muchos científicos reconocen que tanto los enfriamientos como los calentamientos globales son posibilidades reales, a mediano plazo.

El actual enfoque de la ONU del “combate a los cambios climáticos” tal como es ilustrado en el Informe del Programa de Desarrollo Humano de la ONU, divulgado el 27 de noviembre está desviando a los gobiernos de adaptarse a las amenazas de los inevitables cambios climáticos naturales, sean los que fueren y las formas que estos tomasen.

Es necesaria una planeación nacional e internacional para hacer frente a ellos, con un enfoque de ayudar a nuestros ciudadanos más vulnerables a que se adapten a las condiciones futuras. En último análisis, son vanos los intentos de evitar que los cambios climáticos ocurran, además de constituir una trágicamente mala asignación de recursos que serían mejor utilizados en los problemas reales y preeminentes de la humanidad.

Conferência climática da ONU conduz o mundo a uma direção inteiramente errada

O texto a seguir foi enviado ao secretário-geral das Nações Unidas por ocasião da conferência climática de Bali, como uma carta aberta assinada por 100 cientistas de 19 países, representando todo o espectro de disciplinas científicas envolvendo a dinâmica do clima terrestre e os seus impactos socioeconômicos e políticos.

Exmo. Sr. Ban Ki-Moon
Secretário-geral das Nações Unidas

Prezado Senhor secretário-geral:

Não é possível deter as mudanças climáticas, um fenômeno natural que tem afetado a Humanidade em todas as eras. Os registros geológicos, arqueológicos e históricos, orais e escritos, todos atestam os dramáticos desafios enfrentados pelas sociedades do passado diante de mudanças imprevistas na temperatura, precipitação, ventos e outras variáveis climáticas.

Por conseguinte, o que necessitamos é equipar as nações para se tornarem resilientes diante de todo o espectro desses fenômenos naturais, promovendo o crescimento econômico e a geração de riquezas.

O Painel Intergovernamental sobre Mudanças Climáticas das Nações Unidas (IPCC) tem divulgado conclusões crescentemente alarmistas sobre as influências climáticas do dióxido de carbono (CO2) produzido pelo homem, um gás não-poluente que é essencial para a fotossíntese das plantas. Embora nós entendamos as evidências que os levaram a considerar as emissões de CO2 como prejudiciais, as conclusões do IPCC são bastante inadequadas como justificativas para a implementação de políticas que reduzirão significativamente a prosperidade futura.

Em particular, não é um fato estabelecido que seja possível alterar significativamente o clima global por meio de cortes nas emissões humanas de gases de efeito estufa. Principalmente, pelo fato de as tentativas de cortes de emissões reduzirem o desenvolvimento, a presente abordagem da ONU para a redução do CO2 irá, provavelmente, aumentar o sofrimento humano diante das futuras mudanças climáticas, em lugar de reduzi-lo.

Os Sumários para Formuladores de Políticas são os relatórios do IPCC mais lidos pelos políticos e os não-cientistas e constituem as bases para a maioria das formulações de políticas sobre as mudanças climáticas. Porém, esses sumários são preparados por um grupo de redatores relativamente pequeno, com os esboços finais aprovados linha a linha por representantes de governos.

A grande maioria dos cientistas contribuintes e revisores do IPCC e as dezenas de milhares de outros cientistas qualificados para comentar tais assuntos não se envolvem na preparação desses documentos. Por conseguinte, os sumários não podem ser propriamente considerados como uma visão de consenso dos especialistas.

Contrariamente à impressão deixada pelos sumários do IPCC:

* Observações recentes de fenômenos como os recuos glaciais, elevação dos níveis do mar e migrações de espécies sensíveis ao clima não constituem evidências de mudanças climáticas anormais, uma vez que nenhuma dessas mudanças se encontra fora dos limites conhecidos da variabilidade natural.

* A taxa média de aquecimento de 0,1-0,2 graus centígrados por década, registrada por satélites durante o final do século XX, se encontra dentro das taxas naturais de aquecimento e resfriamento dos últimos 10 mil anos.

* Importantes cientistas, inclusive alguns altos representantes do IPCC, reconhecem que os modelos computadorizados atuais não podem fazer prognósticos climáticos. De forma consistente com este fato, e a despeito das projeções computadorizadas de aumentos de temperaturas, não houve qualquer aquecimento global desde 1998. O fato de que o atual platô de temperatura se segue a um período de aquecimento no final do século XX é consistente com a atual continuação de um ciclo climático multidecadal ou milenial.

Em franco contraste com a freqüentemente repetida assertiva de que a ciência das mudanças climáticas está “consolidada”, significativas pesquisas submetidas ao processo de revisão de pares têm lançado ainda mais dúvidas sobre as hipóteses de um perigoso aquecimento global causado pelo homem. Mas, devido ao fato de que os grupos de trabalho do IPCC foram geralmente instruídos para considerar apenas os trabalhos publicados até maio de 2005 (ver aquí), essas importantes evidências não estão incluídas nos seus relatórios; ou seja, os relatórios de avaliação do IPCC já estão materialmente desatualizados.

A conferência climática da ONU em Bali foi planejada para conduzir o mundo para um caminho de severas restrições de CO2, ignorando as lições aparentes do fracasso do Protocolo de Kyoto, a natureza caótica do mercado de carbono europeu e a ineficácia de outras custosas iniciativas de limitações dos gases de efeito estufa.

Uma análise de custo/benefício equilibrada não favorece a introdução de medidas globais para limitar e reduzir o consumo de energia para o propósito de restringir as emissões de CO2. Ademais, é irracional aplicar o “princípio da precaução”, porque muitos cientistas reconhecem que tanto os resfriamentos como os aquecimentos climáticos são possibilidades realistas, a médio prazo.

O presente enfoque da ONU no “combate às mudanças climáticas”, tal como ilustrado no Relatório do Programa de Desenvolvimento Humano da ONU, divulgado em 27 de novembro, está desviando os governos da adaptação às ameaças das inevitáveis mudanças climáticas naturais, sejam quais forem as formas que elas tomarem.

É necessário um planejamento nacional e internacional para fazer frente a elas, com um enfoque em ajudar os nossos cidadãos mais vulneráveis a se adaptarem às condições futuras. Em última análise, são fúteis as tentativas de evitar que as mudanças climáticas globais ocorram, além de constituírem uma trágica má alocação de recursos que seriam melhor empregados nos problemas reais e prementes da Humanidade.

——————————–

* Movimiento de solidaridad iberoamericano / Movimiento de soliedaridade ibero-americana.
www.msia.org.br.

Las imágenes pertenecen al trabajo de Gary Barasch.

Addenda

La carta se envió al secretario general de las NNUU con copia a las cabezas de gobierno de los países signatarios; el listado de quienes la firman se encuentra aquí.

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