Jun 26 2013
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Pol铆tica

El nuevo gobierno de Paraguay y la integraci贸n regional

La elecci贸n desarrollada en Paraguay el pasado 21 de abril llev贸 a Horacio Cartes a la Presidencia de la Mano del partido colorado. Estas elecciones tuvieron como antecedente la destituci贸n, en un proceso sumar铆simo, a Fernando Lugo, Presidente de la Rep煤blica del Paraguay.

Hecho pol铆tico, a su vez, apoyado en el pretexto de una supuesta emboscada de un grupo de campesinos, que no supera un n煤mero de cincuenta personas, a unos polic铆as que superaban f谩cilmente los trescientos, en Marina Kue en el distrito de Curuguaty departamento de Canindey煤.

La idea de la emboscada fue insuflada por los medios corporativos que responden a poderes econ贸micos de la oligarqu铆a paraguaya con dos objetivos; primero: la defenestraci贸n del primer mandatario paraguayo, y segundo, la idea de activar con fuerza la existencia de un enemigo interno belicoso que hay que combatir. La presencia del enemigo interno se instala con un plus que no puede pasar desapercibido, cual es, la de asumir el discurso y las reivindicaciones de los sectores populares que en Paraguay son v铆ctimas de un modelo econ贸mico excluyente. Darle este discurso a un grupo considerado 鈥渢errorista鈥 no tiene otro objetivo que criminalizar las protestas populares por la escandalosa desigualdad reinante en el pa铆s.

驴Por qu茅 la criminalizaci贸n a las organizaciones contestar铆as, y la intenci贸n del sistema de vincularlas con el Ej茅rcito del Pueblo Paraguayo (EPP)? La idea principalmente pasa por el debilitamiento de las organizaciones de base que apoyaban cr铆ticamente y sosten铆an a un gobierno ciertamente aperturista; y en segundo lugar concomitantemente separar a Fernando Lugo de su base, dispersa por cierto, pero que apoyaba su gobierno, ante una nula base organizada que pudiera en su momento apoyar sus pol铆ticas. Este alejamiento vulner贸 su soporte al frente del gobierno, pues era lo 煤nico que lo apuntalaba.

La destituci贸n de Fernando Lugo no s贸lo responde a una movida interna del pa铆s en cuesti贸n, sino a un proyecto de desarticulaci贸n de los gobiernos progresistas de la regi贸n de Latinoam茅rica. Es por ello que el Paraguay fue suspendido en el Mercosur y en la UNASUR, y el gobierno golpista no fue reconocido por la comunidad internacional; dando estos pa铆ses el mensaje, a aquellos promotores, que no se tolerar谩 un retroceso y menos un ataque a la unidad regional; e internacionalmente que no se tolerar谩 el atropello a los procesos democr谩ticos.

Esta reacci贸n fren贸 a los mentores de tan nefasta idea, pero se urdi贸 otra idea para la desarticulaci贸n del bloque sudamericano ante la repentina desaparici贸n del l铆der bolivariano Hugo Ch谩vez, con la conformaci贸n de la Alianza del Pac铆fico liderada por Colombia y regenteada por el imperialismo norteamericano como respuesta fundamentalmente al MERCOSUR, UNASUR y CELAC, es una muestra clara de ello. Para que este plan tenga resultados para el imperio, debe lograr adhesiones de gobiernos del Cono Sur aislando de esta manera a Brasil, Argentina y Venezuela.

En este escenario, el Presidente de Paraguay que asumir谩 en agosto pr贸ximo, PAR masacre-de-Curuguatyest谩 navegando, sus primeros discursos y acciones con relaci贸n a la regi贸n, apuntando inicialmente hacia la integraci贸n regional, pero esto cambi贸 dr谩sticamente despu茅s del asesinato de Luis Alberto Lindstron Picco, ocurrido el 31 de mayo pasado en Tacuat铆. El luctuoso suceso permiti贸 rebrotar la figura del EPP como grupo irregular responsable del hecho, a esto acompa帽贸 autom谩ticamente al un铆sono los poderes econ贸micos el pedido de la necesidad de combatir al grupo con respuestas del gobierno paraguayo. En este discurso subyace un acercamiento a Colombia que tiene un supuesto combate efectivo en contra de la guerrilla, pero en el fondo est谩 el cambio de direcci贸n de la pol铆tica exterior planteado inicialmente por el Presidente electo, todo esto direccionada al fortalecimiento de la Alianza del Pacifico.

Al Paraguay, a las claras le conviene estar en un bloque regional, fortalecerlo y nutrirse del econ贸micamente como as铆 tambi茅n culturalmente. Los partidos tradicionales -Partido Colorado y el Partido Liberal -obedientes al poder econ贸mico vinculado a los intereses de las corporaciones transnacionales no van a oponerse al alejamiento de los organismos regionales de integraci贸n promovido por las econom铆as emergentes. Ante la falta de lucidez u obsecuencia de los partidos tradicionales la tarea de reorientar la pol铆tica exterior va a corresponder a los sectores democr谩ticos y de izquierda, hoy con presencia parlamentaria.

Es por ello, que es imperiosa la necesidad que los sectores de izquierda y democr谩ticos en Paraguay, empiecen a evaluar esta situaci贸n, apuntando a la unidad de los sectores democr谩ticos, con reglas claras que afirme una democracia en la organizaci贸n interna y evitar el sectarismo. Otro desaf铆o es definir las estrategias ante la decadencia mundial de un modelo econ贸mico capitalista y un poder hegem贸nico agotado; cuyas repercusiones pol铆ticas en las cuestiones internas de los pa铆ses es palpable. Esta determinaci贸n permitir铆a equilibrar la correlaci贸n de fuerzas a nivel interno y eventualmente aportar en la integraci贸n regional.

*Licenciado en Matem谩tica por la Universidad Nacional de Pilar

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