Nov 19 2008
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Opinión

Emigrantes en la Unión Europea: No todo son buenas noticias

Thijs Papôt*

La emigración de trabajadores dentro de la Unión Europea favorece la economía. Así reza la conclusión de la Comisión Europea en un informe sobre emigración laboral entre "nuevos y antiguos miembros".
 
Según el Ejecutivo comunitario, los Estados miembro deberían abandonar sus reservas y abrir sus mercados laborales. Sin embargo, este mensaje llega en un momento inoportuno, pues cada vez son más los países europeos que sufren los efectos de una recesión. Los Estados de la Unión Europea que han abierto sus mercados laborales para trabajadores procedentes de los países de Europa del Este han resultado beneficiados, opina el eurocomisario de Asuntos Sociales, Vladimir Spidla, en un informe publicado hoy martes.
 
Según el eurocomisario checo, el efecto sobre el desempleo y la presión salarial en los "viejos" miembros de la UE ha sido insignificante, mientras que el flujo de nueva mano de obra ha contribuido considerablemente al crecimiento económico en esos Estados.
 
Una conclusión positiva que recuerda un informe publicado por Spidla a principios del año 2006, cuyo mensaje subyacente era una propuesta para que se abriese las fronteras a polacos y otros emigrantes. Pese a que muchos países lo han hecho, es poco probable que atiendan la petición de la Comisión Europea de abrir también sus mercados de trabajo a personas procedentes Rumania y Bulgaria, dos países que ingresaron en la Unión Europea en el 2007.
 
El Gobierno holandés ha comunicado que, en los próximos tres años, el país no recibirá búlgaros ni rumanos. Según el ministro de Asuntos Sociales, Piet Hein Donner, antes de proceder a ello, habrá que solucionar las prácticas de explotación y la problemática del alojamiento de un numeroso grupo de trabajadores polacos en Holanda.
 
Según estadísticas sobre emigración del año 2006, España es el país que más emigrantes de Europa del Este acogió: 803.000. En segundo lugar figura Alemania, con 558.000 trabajadores de Europa oriental, y Gran Bretaña, con 451.000. Juntos, los tres países recibieron al 60% del total de personas que abandonó su país ese año en busca de trabajo.
 
Otros factores importantes son la recesión económica en Holanda, tal como reconoció el titular holandés, y el hecho de que muchos de los países circundantes mantienen sus fronteras cerradas. Incluso Gran Bretaña, que desde el 2004 ha venido aplicando una política muy tolerante con los trabajadores procedentes de los nuevos Estados miembro, anunció el mes pasado que no recibirá de momento a ningún rumano ni búlgaro.
 
El verano pasado, el Gobierno británico admitió estar "arrepentido" de su política migratoria laboral, y se manifestó sorprendido por la afluencia de, aproximadamente, millón y medio de trabajadores, principalmente polacos. Debido al creciente desempleo en Gran Bretaña e Irlanda, disminuirá considerablemente esta reserva de mano de obra, concluye la experta polaca en Emigración, Krystyna Iglicka.
 
A su juicio, "unos 400.000 polacos podrían perder muy pronto su empleo, pero no todos ellos regresarán a Polonia, ya que, si han estado contratados durante más de un año, les interesará más hacer uso del sistema social del país donde trabajan que solicitar una prestación social en Polonia."
 
Según el informe de la Unión Europea, la mitad de los emigrantes procedentes de Europa del Este que trabaja en Gran Bretaña ya ha regresado a su país. No obstante, Iglicka no ve ninguna base estadística para esa suposición. Los polacos que, debido a la recesión económica, han abandonado Irlanda y Gran Bretaña no regresan a Polonia, pues también allí amenaza una recesión.
 
Cabe entonces preguntarse si el eurocomisario Spidla logrará que cambie su postura Alemania, el único de los países grandes de Europa que sigue manteniendo sus puertas cerradas a todos los miembros nuevos. La semana pasada, Alemania entró también oficialmente en una recesión, lo que ha puesto en peligro el plan de abrir todos sus mercados laborales a los polacos. Todo hace pensar que el Eurocomisario no ha podido elegir peor momento para divulgar sus "buenas noticias".
 

* Publicado en Radio Nederland

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