Oct 22 2012
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Sociedad

F谩brica oficial y aceptada de conspiraciones terroristas en EEUU

La Oficina Federal de Investigaci贸n (Federal Bureau of Investigation, FBI) emprendi贸 un m茅todo inusual para 鈥減revenir futuros atentados terroristas鈥 al desarrollar una red de casi 15.000 esp铆as para infiltrar diversas comunidades estadounidenses a la busca de potenciales maquinaciones terroristas. | ERNESTO CARMONA.*

 

Sin embargo, los topos realmente est谩n buscando e incitando a cierto perfil de gente a cometer violaciones de la ley, e incluso delitos criminales, para despu茅s denunciarlos y cobrar recompensas en efectivo de hasta 100.000 d贸lares por caso, mientras el FBI convoca a la prensa para dar cuenta de otro complot terrorista abortado.

 

La fuente principal de esta historia sobre los infiltrados secretos del FBI en redes sociales, c贸mo seleccionan a sus v铆ctimas estadounidenses y las inducen a cometer delitos para luego encerrarlas es una investigaci贸n del Programa de Periodismo de Investigaci贸n de la Universidad de Berkeley, California, y la revista Mother Jones.

 

La trama de esta extra帽a actividad del FBI fue relatada por Trevor Aaronson en el reportaje The Informants (Los informantes). 脡sta es la traducci贸n de lo publicado en Mother Jones de septiembre-octubre 2011:

 

El FBI construy贸 una red masiva de esp铆as para prevenir otro ataque nacional.
驴Pero est谩n atacando la estructura terrorista, o la est谩n dirigiendo?
 

James Cromitie era un hombre de bravatas y fanatismo. Compuso historias salvajes sobre sus supuestas haza帽as, como haber explotado bombas de gas en recintos de polic铆a usando un lanzallamas, y despotricaba contra los jud铆os. Una vez dijo: 鈥淓l peor hermano de todo el mundo isl谩mico es mejor que 10 mil millones de yahudies鈥.

 

Mec谩nico de 45 a帽os, adopt贸 el nombre de Abdul Rahman tras convertirse al islam en una estada en prisi贸n por vender coca铆na. Cromitie ten铆a varias preocupaciones: convenci贸 a su esposa que no dorm铆a pensando en el alquiler y en encontrar un trabajo decente si cargaba con un expediente criminal. Pero so帽aba con estampar su marca. Y confiaba mucho con un pakistan铆 de mediana edad, a quien conoc铆a como Maqsood.
鈥淰oy a hacer algo realmente grande 鈥攄ec铆a Cromitie鈥. Justo lo siento, se lo estoy diciendo. Lo presiento鈥.

 

Maqsood y Cromitie se encontraron en una mezquita de Newburgh, un pueblo de mal vivir abandonado por la fuerza a茅rea, a casi una hora al norte de Nueva York. Entablaron amistad, hablando por horas sobre los problemas del mundo y c贸mo los jud铆os deb铆an pagar sus culpas.

 

Todo era charla, hasta noviembre de 2008, cuando Maqsood presion贸 a su nuevo amigo:
鈥斅縐sted no ha pensado en ser un buen reclutador o un mejor hombre de acci贸n? 鈥攍e pregunt贸.
鈥擲oy ambos 鈥攕e jact贸 Cromitie.
鈥擬i gente se complacer铆a mucho en conocer eso, hermano. Honestamente.
鈥斅縌ui茅n es su gente?
鈥擩aish-e-Mohammad 鈥攃ontest贸 Massood

 

Maqsood dijo que era un agente del grupo terrorista pakstan铆 encargado de ensamblar un equipo a sueldo de la Jihad en EEUU.
Le pregunt贸 a Cromitie
鈥斅縌u茅 atacar铆a si tuviera los medios?
鈥擴n puente 鈥攄ijo Cromitie.
鈥擯ero los puentes son demasiado duros para ser atacados 鈥攔eplic贸 Maqsood鈥 porque se hacen de acero.
鈥擯or supuesto que se hacen de acero 鈥攃ontest贸 Cromitie鈥. Pero, de la misma manera que se pueden levantar, se pueden derribar.

 

Maqsood indujo a Cromitie a adoptar un plan 鈥渕谩s realista鈥. Los ataques de Bombay estaban en todas las noticias y se帽al贸 c贸mo esos pistoleros apuntaron a hoteles, caf茅s y un centro de la comunidad jud铆a.
鈥擟on su inteligencia, s茅 que usted puede manipular a alguien 鈥攍e dijo Cromitie a su amigo鈥 Pero no a m铆, porque soy inteligente.

 

Los amigos fraguaron un bombardeo a una sinagoga del Bronx (Nueva York) y despu茅s que disparar铆an misiles Stinger a los aviones estacionados en el Aeropuerto Internacional Stewart, en el sur de Hudson Valley.

 

Maqsood proporcionar铆a todos los explosivos y armas, incluso los veh铆culos.
鈥擳enemos dos misiles, 驴Ok? 鈥攐freci贸鈥. Dos Stingers, misiles rocket.

 

Maqsood era un operativo secreto; y eso era verdad. Pero no de Jaish-e-Mohammad. Su verdadero nombre era Shahed Hussain y era un informante pagado por la Oficina Federal de Investigaci贸n.

 

Desde el 11 de septiembre de 2001, el contraterrorismo es la prioridad N掳 1 del FBI, que consume la mayor parte de su presupuesto 鈥3.300 millones de d贸lares al a帽o, 27% m谩s que los 2.600 millones destinados a luchar contra el crimen organizado鈥 y presta mucha atenci贸n a los agentes en terreno de su red masiva de informantes a escala nacional.

 

Despu茅s de a帽os de acentuar el reclutamiento de estos informantes como tarea principal de sus agentes, la oficina mantiene ahora una n贸mina de 15.000 esp铆as, muchos de ellos, como este Hussain, encargados de tareas de infiltraci贸n de comunidades musulmanes en EEUU. Adem谩s, por cada informante oficialmente enlistado en los registros del bureau, hay por lo menos tres oficiosos, conocidos en el lenguaje fbiano como 芦hip pockets禄 (bolsillos traseros), seg煤n un ex funcionario de alto nivel del FBI.

 

Los informadores pueden ser m茅dicos, vendedores, imanes. Algunos ni siquiera podr铆an considerarse informantes. Pero el FBI regularmente exalta a todos como parte de un aparato nacional de inteligencia cuyo 煤nico s铆mil hist贸rico pudo ser Cointelpro, el programa que desarroll贸 la oficina entre los a帽os 50 y 70 para desacreditar y marginar organizaciones introducidas por el Ku Klux Klan en los grupos de protesta y derechos civiles.

 

A trav茅s de la historia del FBI, el n煤mero de informantes es un secreto cuidadosamente guardado. Sin embargo, peri贸dicamente, la oficina recurre a estas figuras. Un comit茅 del Senado encontr贸 en 1975 que ten铆a 1.500 informantes. En 1980, funcionarios revelaron que eran 2.800. Seis a帽os m谩s tarde, siguiendo el empuje del FBI contra las drogas y el crimen organizado, el n煤mero de informantes se infl贸 a 6.000, public贸 Los Angeles Times en 1986. Y seg煤n el FBI, el n煤mero creci贸 perceptiblemente despu茅s del 11/9.

 

En el a帽o fiscal 2008, en su requerimiento de autorizaci贸n presupuestaria, el FBI revel贸 que trabajaba acatando una instrucci贸n presidencial de noviembre de 2004 que exig铆a crecimiento del 鈥渄esarrollo y gesti贸n humana de las fuentes鈥 y que necesitaba 12.7 millones de d贸lares para un programa de etiquetado de su red de esp铆as y crear 芦software禄 para el seguimiento y manejo de sus informantes.

 

La estrategia del bureau ha cambiado perceptiblemente desde los d铆as en que sus funcionarios temieron otros ataques coordinados internacionalmente y financiados por una c茅lula 鈥渆n sue帽o鈥 de Al Qaeda. Hoy, los expertos en contraterrorismo creen que grupos como Al Qaeda, maltrechos por la guerra en Afganist谩n y los esfuerzos del 谩rea global de inteligencia, se han desplazado a un modelo de franquicia, utilizando internet para animar a sus simpatizantes a realizar ataques en su nombre. La principal amenaza nacional que percibe el FBI es el lobo solitario.

 

La respuesta del bureau ha sido una estrategia conocida indistintamente como 鈥減rioridad鈥, 鈥減revenci贸n鈥 o 鈥渄isrupci贸n鈥, que consiste en identificar y neutralizar a los lobos solitarios potenciales antes que se muevan hacia la acci贸n.

 

A tal efecto, los agentes e informantes del FBI no apuntan siquiera a los jihadistas activos, sino a decenas de miles de personas respetuosas de la ley, buscando identificar las contrariedades de unos pocos que sean capaces de participar en un plan sugerido por sus propios agentes e informantes, en determinadas oportunidades y con medios. Y cuando llega despu茅s el momento, el mismo gobierno proporciona el plan, los medios y se帽ala la oportunidad precisa.

 

As铆 es c贸mo trabajan: los informantes reportan a sus controladores sobre gente que, por ejemplo, ha manifestado simpat铆as por los terroristas. Entonces se hacen referencias cruzadas con los datos de inteligencia existentes sobre esas personas, tales como datos de inmigraci贸n y antecedentes penales. Los agentes del FBI pueden as铆 asignar a un operativo secreto para acercarse al blanco etiquetado como un radical.

 

A veces, el operativo propondr谩 un plan, proporcionar谩 explosivos, incluso someter谩 al blanco a un juramento falso de Al Qaeda. Una vez recopilada bastante informaci贸n de la incriminaci贸n, viene la detenci贸n y la rueda de prensa que anuncia otro proyecto terrorista frustrado.

 

Si esto suena vagamente familiar, es porque tales operaciones policiales son frecuentes en los titulares.
驴Recuerdan el complot de bombardeo del Metro de Washington?
驴El plan contra el tren subterr谩neo de Nueva York?
驴Los individuos que planeaban explotar la Torre Sears?
驴El adolescente que intent贸 bombardear la iluminaci贸n del 谩rbol de navidad de Portland?
Cada uno de 茅sos complots, y docenas de otros por toda la naci贸n fueron conducidos por un miembro del FBI.

 

Durante el 煤ltimo a帽o, Mother Jones y el programa de periodismo de investigaci贸n de la universidad de Berkeley-California examinaron los procesamientos de 508 demandados en casos relacionados con terrorismo, seg煤n la definici贸n del ministerio de Justicia.

 

驴Qu茅 encontr贸 la investigaci贸n?

鈥 Casi la mitad de los procesos involucr贸 el uso de informantes, muchos de ellos incentivados por el dinero (los operativos pueden cobrar hasta 100.000 d贸lares por asignaci贸n) o la necesidad de levantar violaciones criminales o de inmigraci贸n.
(Para m谩s detalles sobre estos 508 casos, ver nuestras p谩ginas de navegaci贸n y los registros de la base de datos).
鈥 Las operaciones policiales dieron lugar al procesamientos contra 158 demandados. De ese total, 49 acusados participaron en planes conducidos por un agente provocador, la instigaci贸n operativa del FBI para la acci贸n terrorista.
鈥 Todos los complots nacionales destacados de terrorismo durante la d茅cada pasada, con tres excepciones, fueron realmente aguijoneados por el FBI.
(Las excepciones fueron Najibullah Zazi, que estuvo cerca de bombardear el sistema de transporte subterr谩neo de Nueva York en septiembre de 2009; Hesham Mohamed Hadayet, el egipcio que abri贸 fuego contra el controlador de boleto de El Al en el aeropuerto de Los 脕ngeles; y el fallido intento de bombardero de Faisal Shahzad en Times Square, en mayo de 2010).
鈥 En muchos casos de aguijoneo del FBI, los encuentros clave entre el informante y el blanco no fueron registrados, para dificultar a los acusados sus alegatos de colocaci贸n de trampas para probar su caso.
Los cargos relacionados con terrorismo son tan dif铆ciles de llevar adelante en la corte, sobre todo cuando las evidencias son poco abundantes, que a menudo los demandados no arriesgan un juicio.

 

鈥淓l problema con los casos de que estamos hablando es que los demandados no habr铆an hecho ninguna cosa si no hubieran sido empujados por los agentes de gobierno鈥, dijo Martin Stolar, un abogado que represent贸 a un hombre cogido en un aguijoneo de 2004 que involucr贸 la estaci贸n de metro de Herald Square en Nueva York.
鈥淓st谩n creando cr铆menes para resolver cr铆menes y poder reclamar por una victoria en la guerra antiterrorista鈥.

 

En defensa del FBI, sus partidarios sostienen que la oficina s贸lo perseguir谩 un caso cuando el blanco est茅 claramente dispuesto a participar en la acci贸n violenta. 鈥淪i usted est谩 haciendo un aguijoneo derecho, usted est谩 ofreciendo al blanco m煤ltiples ocasiones de retirarse鈥, dijo Peter Ahearn, un agente especial jubilado que dirigi贸 al Grupo de Tarea de la Junta Occidental de Anti-terrorismo de Nueva York y supervis贸 la investigaci贸n del Lackawanna Six, una c茅lula de terrorismo acusada por el FBI cerca de Buffalo, Nueva York. 鈥淟a gente real no dice 鈥榮铆, dejemos que coloquen la bomba鈥. La gente real llama a los polis鈥.

 

En la p谩gina dos de este reportaje, que en total ocupa seis largas p谩ginas del sitio web de Mother Jones, algunos veteranos del FBI criticaron el programa como improductivo e intruso. Se帽alaron que 鈥攄urante una reuni贸n de alto nivel鈥 el agente estrella Phil Mudd dijo que hab铆a empujado a la oficina 鈥渁l lado oscuro鈥.

 

Esa tensi贸n tiene sus ra铆ces en la diferencia r铆gida entre el FBI y la CIA: mientras esta 煤ltima tiene libertad para actuar internacionalmente sin consideraci贸n alguna hacia los derechos constitucionales, el FBI debe respetar tales derechos en sus investigaciones nacionales y los cr铆ticos de Mudd consideraron que era ir demasiado lejos poner en pr谩ctica la idea de apuntar a los estadounidenses bas谩ndose en su pertenencia 茅tnica y religiosa.

 

Para seguir leyendo (en ingl茅s) las cinco p谩ginas restantes de este extraordinario reportaje de Trevor Aaronson, en Mother Jones, hay que activar este enlace.

 

Fuentes
鈥 Trevor Aaronson, 鈥淭he Informants,鈥 Mother Jones, September/October 2011, aqu铆 y aqu铆.

鈥 鈥淔BI Organizes Almost All Terror Plots in the US,鈥 RT.com, August 23, 2011, aqu铆

鈥 Tambi茅n aqu铆.

 

Estudiante investigador
Taylor Falbisaner (Sonoma State University).
Evaluador acad茅mico
Peter Phillips (Sonoma State University).
鈥斺
* Periodista.

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    1 Coment谩rio

    Comentarios

    1. tania jamardo faillace
      23 octubre 2012 18:59

      Sabemos que la informalidad intern茅tica puede ser interesante para los que no asumen sus posiciones, sea por cobard铆a, sea por prudencia, sea por intenciones secretas.
      脡s evidente que, as铆 como se establecem lazos sociales positivos, de inter茅s popular y democr谩tico, tambi茅n el secreto y el anonimato es imprecindible para el espionaje y la infiltraci贸n de los servicios de informaci贸n de la Nueva Orden Mundial para confundir y plantar sus falsas informaciones. Estoy segura de que Internet deber铆a ser tratada como cualquiera otro servicio, con contractos legales y pasibles, incluso de acciones judiciales, cuando oportuno, para impedir su mal uso, o prejuicio al consumidor.
      Tania Jamardo Faillace – periodista y escritora de Brasil