Ago 11 2021
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Econom铆a

Formas alternativas de dinero

Hay una condici贸n que se帽ala que un Estado requiere para sostenerse de un sistema financiero funcional. Y eso, en t茅rminos pr谩cticos significa que tiene que controlar la moneda nacional. Esta es la base de la creciente atenci贸n que los bancos centrales han puesto en una extensa serie de empresas tecnol贸gicas, de diversa naturaleza que han ido acumulando la capacidad de crear formas alternativas de dinero, de mecanismos de pago y otras transacciones.

El meollo de la cuesti贸n es que en este nuevo 芦ambiente禄, los sistemas financieros nacionales est谩n dejando de ser estructuras formadas esquem谩ticamente por un banco central, bancos de distinto tipo y otras entidades y, claro, una moneda nacional.

Un asunto en cuesti贸n tiene que ver con los sistemas de pago que usan cada vez menos el efectivo, mientras crecen las transacciones que se saldan con tarjetas de cr茅dito, o bien con sistemas como PayPal o Apple-pay, por ejemplo.

Las llamadas grandes empresas tecnol贸gicas, dominadas por Alphabet (Google), Apple, Facebook, Amazon, Microsoft, inciden tambi茅n en la dispersi贸n de los servicios financieros. Esto ocurre, especialmente, mediante el enorme caudal de datos que usan para el comercio electr贸nico y la gesti贸n de redes sociales, con una mayor oferta de servicios digitales incluyendo los financieros. Las implicaciones de esto se debaten cada vez m谩s en diversos entornos.

Las cuestiones que destaca el Banco de Pagos Internacionales (BIS, por sus siglas en ingl茅s) asociadas con los cambios en la econom铆a digital, se relacionan con la estabilidad financiera, los riesgos que entra帽an las transacciones, la operatividad de los sistemas, la inclusi贸n y la protecci贸n de los consumidores; incluyendo la identidad.

Adem谩s, se se帽alan las repercusiones derivadas de la mayor concentraci贸n del mercado, es decir, el elevado grado de monopolio que se ha ido creando en una parte relevante de este sector de la econom铆a. Al respecto, se public贸 un interesante art铆culo en la revista brit谩nica Prospect titulado: 芦La desigualdad se ha vuelto estratosf茅rica禄 que conviene leer para apreciar la dimensi贸n, econ贸mica y social de la digitalizaci贸n. (https://www.prospectmagazine.co.uk/science-and-technology/inequality-just-went-stratospheric-can-we-bring-it-down-to-earth).

Cinco maneras de pagar alternativas al dinero en efectivoCada vez m谩s, los sistemas nacionales de dinero y financiamiento dejan de tener una posici贸n hegem贸nica y contienden con otras formas de dinero y cr茅dito y, as铆, tienden a convertirse en un conjunto de se帽ales electr贸nicas, mediante las que se transfieren las 鈥 criptomonedas鈥 de un 芦monedero禄 a otro, sean de personas o empresas.

Una criptomoneda se ha definido como un activo basado en un cifrado criptogr谩fico (literalmente una forma de escribir con clave secreta) que establece la titularidad de dicho activo; los medios para hacer transacciones de manera segura y, de manera relevante, las formas para controlar la creaci贸n de unidades adicionales que repercuten en el valor de la moneda de referencia. Estas monedas no tienen existencia f铆sica; se guardan en los antes mencionados monederos.

La revista semanal inglesa The Economist (de agosto 5, 2021) consigna que seg煤n el sitio web CoinMarketCap, existen hoy alrededor de 11 mil 145 criptomonedas con un valor de capitalizaci贸n de mercado pr谩cticamente equivalente al PIB de Canad谩; son m谩s de 100 millones de cuentas 煤nicas en monederos, las hay de inversionistas de muy distinto calado.

Entre estas monedas las hay ligadas a alg煤n activo de referencia y otras que no lo est谩n. Algunas son altamente especulativas y, en general se presentan como una forma de eludir las regulaciones gubernamentales y los cambios en el valor real de las monedas.

C贸mo se definir谩n el o los sistemas financieros a partir de una diversidad de participantes, monedas, medios de pago y Ocho formas alternativas de ahorrar dinero | BBVAproductos financieros en el nuevo ambiente tecnol贸gico, es precisamente uno de los temas medulares de atenci贸n entre los bancos centrales. Esto se aprecia en la progresiva atenci贸n del BIS en las innovaciones tecnol贸gicas, la concentraci贸n de datos, la inteligencia artificial y su impacto en la gesti贸n financiera a escala nacional y, tambi茅n, global.

Una de las cuestiones que debate el BIS se relaciona con nuevas formas de regulaci贸n del sistema monetario y financiero. El sistema actual se basa en el seguimiento de las distintas actividades que realizan las instituciones, sujetas a permisos o licencias. Un nuevo modelo podr铆a basarse en la aplicaci贸n de reglas espec铆ficas para la entrada en los mercados y en diversas jurisdicciones. Los bancos centrales est谩n considerando crear su propio sistema de moneda digital en el que cada ciudadano tendr谩 una cuenta mediante la que realizar谩 sus transacciones. Los cambios a los que esto apunta son ciertamente muy grandes.

La velocidad del desarrollo de las transacciones financieras, la determinaci贸n del valor de los activos, empezando por el propio dinero nacional, crece de manera vertiginosa. El principio enunciado al inicio de esta nota de la relaci贸n del Estado con un sistema monetario-financiero funcional est谩 en una transici贸n ya declarada.

*Analista de La Jornada de M茅xico

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