Sep 24 2019
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Despacito por las piedras

Greta

A Greta Thunberg le ha llegado muy temprano la hora de su estigmatizaci贸n. A los 16 a帽os. Desde que la semana pasada en m谩s de mil ciudades del mundo una cantidad incalculable de estudiantes secundarios se pusieron sobre sus hombros la lucha para detener el cambio clim谩tico, comenz贸 en los grandes medios de Europa una campa帽a de ridiculizaci贸n que puede entenderse como el primer caso de bullying global.

Su v铆ctima es esa adolescente sueca que fue diagnosticada pasados sus diez a帽os con el s铆ndrome de Asperger, que seg煤n ella misma relat贸 en una charla TED con un enorme auditorio siempre fue muy callada, muy solitaria, una persona que s贸lo hablaba cuando era estrictamente necesario. Con voz siempre pausada y meditando palabra por palabra, dijo en esa charla mirando a las butacas: 鈥淧or eso estoy hablando hoy aqu铆. Porque es estrictamente necesario鈥. Fue a los 14 a帽os que en rigor consider贸 estrictamente necesario hablar ante multitudes, ante auditorios como el Parlamento Europeo o el Foro de Davos, porque fue entonces que hizo, digamos, su comprensi贸n hist贸rica: si su generaci贸n no actuaba ya, si ellos, que ser谩n adultos cuando este planeta ya no sea viable, no salen ya a las calles, est谩n pactando con su propia falta de futuro.

Y lo que hace dos a帽os fue apenas la actitud decidida de una ni帽a que hab铆a comprendido que era su derecho y el de sus hijos y nietos vivir en este planeta, hoy es un fen贸meno global. Los grandes medios lo acallaron, como callan todo lo que les resulta inc贸modo o amenazante. Pero fue en mil ciudades que bajo el liderazgo de Greta Thunberg miles y miles de adolescentes salieron a marchar para que sus gobiernos tomen medidas en relaci贸n a las emisiones t贸xicas, que es lo mismo que decir que debe detenerse entre otras cosas la producci贸n a gran escala en bosques, selvas, desiertos. Que el sistema no puede seguir acelerando la extinci贸n de especies porque la humana tambi茅n es una de ellas.

Resultado de imagen para gretaLos medios no s贸lo callaron. Cuando a trav茅s de las redes el movimiento Viernes por Futuro se hizo visible, comenzaron un ataque simult谩neo de ridiculizaci贸n y degradaci贸n de la figura de Greta. La mostraron comiendo una banana: en Suecia no hay bananas de modo que la foto era una denuncia de que Greta estaba comiendo una banana gracias al combustible usado en el transporte a su pa铆s de una fruta tropical.

La mostraron con sus perros: indicaban as铆 que si los perros comen carne, Greta tampoco es consecuente en eso. Quiz谩 el ataque m谩s degradante lo virti贸 Le Figaro, a trav茅s de un comentario no filtrado y dirigido directamente al s铆ndrome de Asperger de Greta: alguien opin贸 que era 鈥渦na verg眉enza ver a tantos j贸venes dejarse conducir por una zombie鈥.

La voz de Greta no logra todav铆a perforar el cerco de silencio con una l贸gica rasante, directa y 谩spera, como ella, que en el Parlamento Europeo dijo 鈥渟茅 que no les gusta que yo est茅 ac谩. A m铆 tampoco me gusta que ustedes est茅n ac谩, porque no han hecho los deberes. Nosotros s铆 hemos hecho los deberes. Hemos le铆do los informes cient铆ficos. Lo que pedimos es que le hagan caso a la ciencia, porque cuando nosotros seamos adultos ser谩 tarde鈥.

El movimiento Viernes por Futuro encarna en una generaci贸n que hace su entrada a la pol铆tica por ese costado vital y poderoso. Es con sus cuerpos que lo gritan, lo piensan, lo reclaman. Sus cuerpos tienen derecho al h谩bitat. Y advierten, con mucha m谩s claridad y precisi贸n que las otras generaciones, la gravedad l铆mite de este momento. Ellos son una pata m谩s de la resistencia global al modelo tan谩tico que nos avasalla.Resultado de imagen para greta

El poder de las finanzas, de los transg茅nicos, de las patentes, de los buitres, en fin, el ala m谩s dura de la derecha que puso su pata ro帽osa sobre tantos territorios, niega el cambio clim谩tico. Para Trump es una mentira de la izquierda. Y es en esa clave de resistencia al efecto de irrealidad del que se vale la derecha que hay que leer este in茅dito movimiento liderado por esa ni帽a de trenzas rubias que toma por literal lo literal: o se act煤a ahora o no habr谩 lugar seguro en la Tierra para que los que hoy tienen quince a帽os vivan sus vidas y tengan sus hijos, y contin煤en as铆 con la posta de la especie.

La pol铆tica de la derecha global trae la muerte en muy diversas formas, pero siempre la muerte. En guerras o en hambrunas, en cat谩strofes naturales, en tiros por la espalda como los que diariamente reciben l铆deres sociales en Per煤 y en Colombia. Esos hombres y mujeres, muchos de pueblos originarios, est谩n muertos por defender los recursos naturales.

Resultado de imagen para gretaEs la misma lucha que la de Greta Thunberg, pero desde otra regi贸n y otra l铆nea hist贸rica. El reclamo es el mismo en un fondo no demasiado profundo. Quieren vida. Vivir. Quieren lo necesario y suficiente para que la vida sea posible. Quieren el equilibrio indispensable para vivir.

Este es el marco macro bajo el cual transcurren nuestras propias y asombrosas circunstancias nacionales. No cuesta mucho comprender que hay un poder feroz encaramado en la cima tan alta que nos es indescifrable, y que hacia abajo mueve los hilos para que nada detenga la muerte. Y tambi茅n hay que advertir, con cierta esperanza, que hay sincron铆as hist贸ricas no menos asombrosas, y que la resistencia al proyecto de muerte crece y se nutre de fen贸menos impensados. Greta y sus cong茅neres ya son un nuevo actor global que aporta su enorme grano de arena a la lucha por el proyecto de la vida. Greta es un s铆ntoma de la regeneraci贸n de la vida.

Sandra Russo – P谩gina 12

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