Nov 9 2010
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Sociedad

Honduras, el combate: “Un policía me disparó la bomba de gas lacrimógeno directo al rostro”

Mario Casasús.*

Otro estrangulaba a un vecino: cinco minutos apretándole el cuello, "echando baba de furia". Habla un joven: Mario Leonel Valle, al que le dispararon una gramnada de gas lacrimógeno directo al rostro. Desde el golpe de Estado que derrocó a Zelaya no menos de tres personas han muerto por esos disparos, de ellas dos  mujeres. Pero Honduras no se rinde. "Voy a continuar en la Resistencia hasta el final, no me atemoriza nada". Será nomás que  el pueblo unido…

Mario Leonel Valle (1992), denuncia la crueldad de la policía nacional, “Por la distancia que tenía el Chepo, asumo que el disparo iba directo a mí, porque me pegó en la cara; el Chepo no disparó para arriba, ni para los lados, me apuntó al rostro”. El testimonio de Mario Leonel Valle sobre la represión tiene un soporte audiovisual captado por un vecino de la Colonia Carlos A. Flores y todavía se ve el daño físico en el rostro del joven estudiante.

Durante las dictaduras de Lobo y Micheletti la policía asesinó —por intoxicación de gases lacrimógenos— a Wendy Ávila, Olga Uclés y Efraín López; el domingo siete de noviembre estuvo a punto de repetirse la historia. “Pienso que el gas lacrimógeno podemos compararlo con un arma de fuego, es parte del terrorismo de Estado, un arma letal que la policía no debiera utilizar”.

—Los policías enfurecidos golpearon a un compañero, el primer policía se bajó de su motocicleta para golpear a Raúl, después el policía ahorcó a un vecino durante cinco minutos, el compañero ya estaba “morado” y el policía no lo quería soltar, incluso el Chepo (uniformado) echaba “baba” de la furia que tenía, a ningún vecino le gustó ver el estrangulamiento y fuimos a defender a nuestro compañero, el policía casi lo mata, si no es por la intervención de nosotros a saber qué hubiera pasado. Yo estaba cerca hasta que recibí el impacto en el rostro.

—Por la distancia, cinco metros, y la zona de impacto, el policía disparó con alevosía, ¿alcanzaste a ver el ángulo y movimiento del lanzagranadas?

—Por la distancia que tenía el Chepo (policía) hasta donde yo me encontraba, asumo que el disparo iba directo a mí, porque me pegó en la cara; el Chepo no disparó para arriba, ni para los lados, me apuntó al rostro.

—¿Reconocerías al policía en las fotografías captadas por el vecino arrestado?

—No, porque quedé ciego por los gases lacrimógenos.

—El gas lacrimógeno no está tipificado como arma blanca, ni de fuego; pero durante las dictaduras de Lobo y Micheletti la policía asesinó a tres personas por intoxicación de gas lacrimógeno: Wendy Ávila, Olga Osiris Uclés y Efraín López, ¿qué piensas de las bombas lacrimógenas ahora que estuviste a punto de perder un ojo?

—Pienso que el gas lacrimógeno podemos compararlo con un arma de fuego, es parte del terrorismo de Estado, un arma letal que la policía no debiera utilizar. Imagínese, con la compra de todas las bombas lacrimógenas ¿cuántos litros de leche podrían comprarse para los niños de Honduras?, ¿cuántos alimentos se podrían llevar a las escuelas?, pero no, el Estado prefiere gastar esa plata para reprimir al pueblo, en vez de ayudarnos con alimentación, libros, qué sé yo.

—Después del trauma por el impacto del gas lacrimógeno en tu rostro, ¿sientes miedo o coraje para seguir en la Resistencia y continuar denunciando las violaciones a los derechos humanos?

—La lucha no hay que dejarla, seguiré adelante; la verdad no siento temor, yo voy a continuar en la Resistencia hasta el final, no me atemoriza nada.

—¿De qué forma conversarás con tus compañeros de escuela lo vivido el domingo 7 de noviembre?

—Insistiré en decirles que estamos viviendo un tiempo muy terrible en el país, por las represiones de las autoridades de facto contra el pueblo. Y sí, me gusta compartir con mis amigos de la escuela cómo está el asunto de la Resistencia y explicarles sobre la defensa de los derechos humanos. Ahora me doy cuenta de la realidad de Honduras.

—Finalmente, ¿profesas el cristianismo?, ¿el cardenal Rodríguez representa las enseñanzas de Cristo?

—Soy Cristiano, mi familia también. Pero el cardenal le hace daño al pueblo, el “cardemal” participó en el golpe de Estado del 28 de junio de 2009, el cardenal Oscar Rodríguez no merece estar al frente de la Iglesia.

* Periodista.
Entrevista realizada para www.defensoresenlinea.com —se transcribe por gentileza del autor.

Addenda
La grave intervención policial tuvo lugar en el marco de la protesta de los vecinos del barrio Flotes frente a la presencia del cardenal de Honduras, que acudió a inaugurar una parroquia; la ciudadanía —católica— identifica al prelado como uno de los cómplices y sostenedores del golpe de Estado que derrocó a Manuel Zelaya y actualmente apoya al gobierno de Lobo.

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