Feb 25 2005
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Sociedad

Imperio y conspiración: el eje del mal en Suramérica

Aparecida en la revista Piel de Leopardo, integrada a este portal.

Un blanco: Brasil.

(ALTERCOM). Estados Unidos ha penetrado en los más importantes círculos estatales de Brasil y en todos los niveles del poder político, económico y cultural. Merced a la cobertura diplomática sus espias se mueven a placer y desarrollan una serie interminable de operaciones secretas con el propósito controlar al país más grande de América Latina.

Gastan millones de dólares en la industria, particularmente electrónica, en bancos y financieras, en fuerzas armadas y policiales, en partidos políticos y sindicatos de las derechas, en medios de comunicación.

Con CIA trabajan activamente otras “agencias”, como la DEA , y el FBI juega un importante papel bajo el pretexto del combate al narcotráfico y lucha contra el terrorismo internacional.

La publicación brasileña Carta capital -en su edición de 31 de marzo de 2004- en un amplio reportaje demuestra la penetración de los servicios de espionaje de Estados Unidos en todas las esferas del gobierno de ese país. Señala que los agentes de los servicios de inteligencia operan bajo la cubierta de agregados civiles, consejeros para asuntos regionales, agregados para el combate contra las drogas o simplemente agregados de la embajada de Estados Unidos en Brasilia.

Las cabezas prominentes de los servicios de inteligencia de EEUU han sido, entre otros, Jack G. Ferraro, que actúa como consejero para Asuntos Regionales; Thomas Harold Lloyds, primer secretario de la embajada, encargado de los Asuntos de Combate a las Drogas; Mark Kenyon Edmondson, director de la DEA en Brasil, agregado diplomático para el combate a las drogas; el agente de aduanas Julio Vélez, que aparece como agregado diplomático.

Carta capital entrega una larga lista de los agentes que han desarrollado actividades en Brasil. En la década de los 90, Vicente Chelotti era jefe de la Policía Federal al servicio del jefe de la CIA Bramson Brian, seguido por Craig Peters Osth. Hoge comandaba la compañía Tera Brasilis y Jack G. Ferraro actuaba como consejero para Asuntos Regionales, según la lista diplomática de la embajada de Estados Unidos en Brasil. El “segundo hombre” de la CIA era William A. Constanza que encubría sus actividades bajo la designación de primer secretario para Asuntos Regionales.

En 2003 quedó al descubierto el disfraz diplomático de los agentes de la CIA al descubrirse las actividades de Daniel Mac-Laughlin y Kenneth Joseph Wilkinson. Otros cuatro espías que actuaban -también con registro diplomático- fueron denunciados y reemplazados; en la sustitución estuvo Carlos Costa que trabajaba para el jefe del FBI. Los agentes descubiertos dejaron la embajada o comenzaron a actuar bajo otra cobertura.

Como diplomáticos desarrollan sus actividades clandestinas unos 30 “consejeros”, analistas y otros funcionarios cuya misión es espiar al gobierno, empresarios, directores de compañías extranjeras y simples funcionarios, según el informe de la revista citada.

El actual jefe del FBI en Brasil, Donald Kleg, esconde sus actividades bajo el cargo de consejero agregado civil de la embajada estadounidense. El segundo hombre del FBI es Richard Cavalieros. Julio Vélez es el jefe de los agentes de aduana, pero tiene el estatus diplomático como agregado en la lista diplomática de 2003. Como auxiliar aparece John Lee Wooley, el segundo de Vélez.

En Carta Capital se obtiene información suficiente para demostrar las actividades clandestinas de los servicios de espionaje de Estados Unidos, que se han incrementado notablemente para operar sobre el gobierno de Lula Da Silva, tratando de controlarlo y someterlo a los dictados e intereses del Imperio, sobre todo porque Lula se opone radicalmente al ALCA -que es el mayor proyecto anexionista de Washington en la administración de Bush II-, rebautizado como “Área de la Libre Colonización de las Américas”.

“Se trata, en resumidas cuentas, de la consumación de la Doctrina Monroe (1823) y del corolario de Roosevelt (1904), que pretende convertir a la Patria Grande de Bolívar en una maquiladora regional militarizada de Wall Street, a fin de ganarle la carrera por el plusproducto mundial a la Unión Europea”, sostiene el politólogo alemán Heinz Dietrich Steffan, en un artículo titulado: La CIA contra Venezuela, publicado el primero de noviembre de 2003 en la Revista electrónica Rebelión.

El más peligroso. Lula Da Silva se convirtió en el presidente latinoamericano más peligroso para los intereses geopolíticos del Imperio, porque representa el reinicio del proyecto nacional que convertiría al Brasil en una república realmente libre e independiente, autónoma y soberana. Un ejemplo claro para los demás países de América Latina.

La preocupación de Estados Unidos fue resumida por el secretario del Tesoro, Paul O’Neill, cuando afirmó que “Lula debe demostrar que no es un loco”, en tanto los expertos de la CIA lo describieron como un hombre decisivo en el proyecto independista de América Latina, sumamente peligroso y de extrema amenaza para los intereses estratégicos del Imperio.

El Imperio -y la CIA- se muestran muy activos contra de Lula porque saben que es un líder de masas y, sin duda, un líder regional de gran capacidad intelectual y política. Ha demostrado que tiene la suficiente entereza para tratar de unificar Latinoamérica para enfrentar con posibilidades de éxito a Estados Unidos y su poder imperial. Dejó claro que está dispuesto a hacer prevalecer la independencia de Brasil al no someterse a las órdenes del Pentágono y de la Casa Blanca, durante la VI Conferencia de Ministros de Defensa que se efectuó en Quito, en el pasado mes de noviembre.

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Este país representa el 40 por ciento del PIB de la región y concentra casi la mitad de la inversión extranjera; pero, sin embargo, padece de extremas desigualdades sociales y económicas debido al ejercicio del poder por parte de las oligarquías sumisas al dictado de Estados Unidos.

Brasil, históricamente ha sido un escenario de pruebas de la política injerencista de Estados Unidos; su ejército, controlado por el Pentágono y la CIA, gobernó a sangre y fuego, tras derrocar a João Goulart en 1964, con el apoyo y padrinazgo del Imperio que experimentó allí el primer gobierno fascista de América del Sur.

La CIA y el FBI asesoraron a policías y fuerzas armadas para organizar y ejecutar una represión monstruosa: asesinatos selectivos, las torturas más crueles, desaparición forzada de seres humanos de todas las edades, la práctica aberrante de humillaciones y degradaciones a hombres y mujeres acusados de subversivos, comunistas, izquierdistas.

La “contrarrevolución preventiva” se convirtió en el primer golpe de Estado organizado bajo los fundamentos teóricos y prácticos de la Doctrina de Seguridad Nacional de Estados Unidos, aprobada por J. F. Kennedy en 1962 y que posteriormente colmaría de gobiernos militares a la mayor parte de América Latina.

Parafraseando a Marx dice el periodista Augusto Zamora en el periódico La Insignia: “Contra Lula se alinearán en una sacrosanta cacería el emperador y el gran capital, la oligarquía y las transnacionales, los empresarios europeos y estadounidenses, la CIA y la cúpula militar. Tendrá que tejer fino Lula, un hilo como el de Ariadna, para subsistir a la magnitud de sus adversarios…”.

Contra la Argentina

Los presidentes Chávez, de Venezuela; Luiz Inacio da Silva, de Brasil; Néstor Kirchner, de Argentina, y Fidel Castro, de Cuba, son el “eje del mal” de América Latina porque son una creciente amenaza contra la “seguridad” del Imperio y sus intereses de dominación neocolonial en esta parte del mundo, según la óptica de la CIA.

En esta visión, compartida por el Pentágono y el departamento de Estado, los cuatro presidentes son una “nueva amenaza terrorista y geopolítica” que pretende congregar a su alrededor a los “comunistas y terroristas” de América Central, del Sur y del Caribe.

Constantine Menges, que fue asesor del presidente Bush II para cuestiones de seguridad nacional y destacado agente de la CIA, sintetiza el pensamiento de Wáshington respecto de Kirchner al decir que pertenece al grupo del populismo radical que socava el proceso democrático, reduciendo en lugar de incrementar, los derechos individuales. En ese mismo sentido se pronunció quien hasta hace poco fue Jefe del Comando Sur de Estados Unidos, general James T. Hill.

Hill sostuvo: “La crisis económica argentina ha provocado que muchos cuestionen la validez de las reformas neoliberales, tal como se manifestó en el consenso de Buenos Aires” en especial por parte de Kirchner y Lula -que además exigieron que se respete a los países pobres.

fotoEn Argentina, Estados Unidos impuso la dictadura que signficó la desaparición -asesinato- de más de 30.000 personas. Hoy la CIA y sus agentes copan aparatos policiales y fuerzas armadas, sindicatos y medios de comunicación, y cuidadosamente penetran en el gobierno de Kirchner a través de agentes locales.

La CIA en la Argentina, como en el resto de América Latina, tiene a sus agentes bajo la cobertura de agentes diplomáticos, miembros o funcionarios de USAID, de los Cuerpos de Paz, de Caritas y CARE, de infinidad de organizaciones oficiales y de algunas ONGs privadas, nacionales y estadounidenses.

Se descalifica a Kirchner al definirlo como el peor de los populistas que -en palabras de Hill- es una amenaza que surge cuando se radicaliza para confundir a la población.

Néstor Kirchner promueve -con Lula- la unidad de América del Sur y ha expresado con claridad que no se someterá a las políticas del Fondo Monetario Internacional, a los dictados-órdenes de la Casa Blanca y menos a prestarse para que ejerza el control político y económico en Argentina.

Al negarse al alineamiento de la política exterior estadounidense -y más bien convertirse en contradictor de la Casa Blanca- Kirchner ganó la antipatía del Imperio. La CIA intenta “desestabilizarlo” por medio de acciones que van desde la guerra sicológica y la propaganda hasta la organización de atentados, huelgas, paros, manifestaciones, que surgen de las condiciones de pobreza creadas por el sistema de explotación capitalista.

La inteligencia estadounidense intenta demostrar que Kirchner se ha alineado con el “terrorismo global” y sostiene que tiene conexiones con ETA, las FARC, el MRT, con los Centros Bolivarianos de Venezuela y lo critica severamente por su simpatía hacia las Madres de Plaza de Mayo.

La CIA afirma que Kirchner ha dado un giro al marxismo y quiere volver a la década de los años setentas. La amenaza recurrente es que si la Argentina no acepta el papel hegemónico de Estados Unidos en elmundo global demostrará que la patria de San Martín es parte del “eje del mal” porque ampara al terrorismo internacional.

Acaso el Imperio, vuelva a propiciar el retorno de las dictaduras militares, con todo lo que ello significa.

Imperio y terrorismo

El escritor y periodista Carlos G. Rivodó, en la revista Question, en la edición de marzo de 2004, afirma que EEUU está intoxicado por el pensamiento maniqueo, simplista y teológico-militarista de George W. Bush y su séquito de halcones. Y añade que se ha enganchado en una campaña sistemática de desestabilización geopolítica:

– Incremento de la violencia en Colombia;
– Militarización y posible intervención en la Triple Frontera;
– Inflar el diferendo territorial Bolivia-Chile por la salida al mar?
– Combate frontal a la oposición popular en Ecuador y Bolivia,y
– Desestabilización permanente a los gobiernos integrantes del BRP.

Para prevenir y amedrentar la posible profundización de las relaciones Brasil Argentina, la “inteligencia” estadounidense sacó de la manga a los “terroristas que operan en la Triple Frontera” -entre Brasil, Argentina y Paraguay-, utilizando al Paraguay con ese propósito. Las “pruebas” son “contundentes e irrefutables”: “En Afganistán, los servicios de inteligencia estadounidenses encontraron carteles de las cataratas del Iguazú en las paredes”.

Todo ello se encuentra en diferentes fuentes de información de la CIA y hasta en publicaciones “serias”, como la revista Foreing Affairs (Asuntos internacionales), en la que la periodista Jessica Stern sostiene que el Hezbollah y Al Qaeda tienen nexos y redes que se extienden hasta la Triple Frontera donde “representantes de los dos grupos se han encontrado en Paraguay”.

Se desbroza el camino para una intervención directa del Imperio en América del Sur, puesto que “esa región se ha convertido en la nueva Libia, un lugar de terroristas de las más dispares ideologías (rebeldes marxistas colombianos, supremacistas blancos estadounidenses, Hamas, Hezbollah y otros) se encuentran para intercambiar mercancías”.

Los halcones vuelan bajo. Nada raro sería que Bush y sus halcones so pretexto del combate al terrorismo internacional, intervenga militarmente en la Triple Frontera para de paso acabar con los gobiernos de Brasil, Argentina, Uruguay y reforzar su poder en Paraguay y el resto de América Latina, tal como Rumsfeld y sus asesores pretendieron realizar en Quito, cuando la VI Conferencia de ministros de Defensa, mediante la conformación de un ejército multinacional con fines de poder intervenir en los asuntos internos de los países de América Latina.

Las acciones del Imperio contra Cuba, Venezuela, Brasil, Argentina, Colombia, Ecuador, Bolivia, Uruguay son actos terroristas que menosprecian los principios del Derecho Internacional y ponen en peligro la paz. Si la amenaza militar se hace efectiva, no cabe duda que América Latina perderá sus derechos y libertades; pero al mismo tiempo podría convertirse en los dos, tres Vietnam que proponía Ernesto Che Guevara.

Entonces el terrorismo imperial habrá llegado a su fin.

Números, dólares, personas. Juan Gelman, escritor argentino, en un artículo titulado Militarismo: Las Cifras del Escándalo, difundido por Altercom el 31 de agosto de 2004, señala que el gasto militar de Estados Unidos para el año fiscal 2004-2005 ascenderá a 500.000 millones de dólares; es decir, 1.360 millones por día, 56.6 millones por hora, más de 940.000 dólares por minuto y casi 16.000 dólares por segundo. Bush aprobó una partida de 417.000 millones que se invertirán en construcciones militares, unos 20.000 millones de los programas en ese ámbito ejecuta el departamento de Energía y alrededor de 60.000 millones que insumen la guerra y ocupación de Irak y Afganistán.

Con seguridad, esa desmesurada cifra aumentará en miles de millones de dólares si, finalmente, Bush y sus halcones deciden atacar a Irán, Corea del Norte o Cuba.

El planeta, dice Gelman, alberga -o padece, según- unos 6.000 millones de habitantes, de los cuales 2.800 millones tienen un ingreso inferior a los dos dólares diarios, conforme cifras del Banco Mundial. Esto significa que la mitad de la población mundial vive en condiciones de pobreza e indigencia.

¿Cuál es el rostro del terrorismo imperial? Natalie J. Goldring, Directora del Proyecto de Seguridad Global y Desarme de la Universidad estadounidense de Maryland informaba -en el transcurso de una Conferencia sobre esta problemática realizada en la sede universitaria en mayo de 2003, según reseña CEPR- que “Estados Unidos produce hoy alrededor de la mitad del gasto militar global, invierte en él casi lo mismo que todo el resto del mundo”. Mientras tanto, los pobres son cada vez más pobres y mal viven en la ignorancia, insalubridad, desnutrición, desesperanza y miedo.

Gelman afirma que al terminar el año 2003 había en América Latina y el Caribe 20 millones de pobres más que en 1997. Repitiendo los cálculos se observa que la pobreza creció a razón de 9.100 latinoamericanos por día, 380 por hora y más de 6 por minuto. La fotografía de Sebastião Salgado -más arriba- es todo un documento.

Más números, más gente. El 44,4 por ciento de los latinoamericanos y caribeños -227 millones- viven bajo la línea de la pobreza y un 97 por ciento de ellos -177 millones- son niños, adolescentes y jóvenes menores de 20 años. El número de indigentes llega a 100 millones: un 19,4 por ciento de los habitantes de la región. La mitad de los mayores de 60 años no percibe ingreso alguno.

A fines de la década pasada, el 11 por ciento de la población de América Latina y el Caribe, -55 millones- sufría algún grado de desnutrición, aguda en el 9 por ciento de los menores de cinco años y crónica en el 19,4 por ciento de los niños hasta esa edad. Latinoamérica es la región de la iniquidad y de la mayor injusticia en la redistribución de la riqueza, ya que el 20 por ciento más rico se queda con el 60 por ciento de la riqueza generada.

El Informe de 30 páginas elaborado por un grupo de 16 expertos militares convocados por la ONU -presentado ante la LIX Asamblea General del organismo- titulado La relación entre desarme y desarrollo en el contexto internacional actual, sostiene: “En una época en que la erradicación de la pobreza y el desarrollo en todo el mundo son metas no alcanzadas por la falta de fondos necesarios, el aumento de los gastos militares globales constituye una tendencia inquietante…

“Al terminar la guerra fría, se esperaba que la disminución del gasto militar y una atmósfera internacional menos conflictiva liberarían recursos financieros, tecnológicos y humanos para los fines de desarrollo”. Pero la Comunidad Internacional no ha sido capaz de alcanzar un acuerdo que limite el gasto militar o fije un porcentaje de ese gasto para destinarlo al desarrollo nacional.

Tal vez así sea porque los gobie rnos belicistas con el estadounidense a la cabeza, su complejo militar-industrial, las fuerzas armadas, los conglomerados petroleros y otros intereses conducentes forman parte de la comunidad internacional, finaliza Gelman.

Conclusiones

1. El terrorismo internacional más despiadado, inhumano y cruel está en la situación de pobreza y miseria que sufre el mundo. Estados Unidos es el mayor responsable de esta realidad y, en este sentido, es el primer terrorista del planeta tierra.

2. Estados Unidos en su avanzada fase imperial y en su calidad de potencia militar y política hegemónica pretende dominar exclusivamente a América Latina para uso de sus recursos naturales.

3. Para el cumplimiento de sus objetivos geopolíticos combate a los gobiernos de Cuba, Venezuela, Brasil y Argentina. Para ello ordena la intervención de la comunidad de inteligencia que desarrolla actividades clandestinas y encubiertas por medio de agentes de la CIA, DEA, Aduanas, NAS, que se cobijan bajo el estatuto diplomático.

4. Estados Unidos actúa con total impunidad en América Latina debido a que no existe decisión política de otros bloques europeos y de otras partes del mundo que, por lo menos, pretendan impedir la consumación de sus planes de dominación neocolonial.

5. La violación de los derechos humanos y de las libertades fundamentales en los pueblos de América Latina son consecuencia de las actividades depredadoras de los agentes de la CIA, DEA, FBI y otras agencias norteamericanas.

6. El establecimiento de bases militares de Estados Unidos en América Latina, la ejecución del Plan Colombia y Patriota con el pretexto del combate al narcotráfico, en realidad esconden el verdadero objetivo militar y político del Imperio: liquidar la resistencia popular para imponer la voluntad omnímoda de la administración de Bush II en esta parte del mundo.

7. Estados Unidos se opone a la organización y desarrollo de la Unión Sudamericana o Comunidad Sudamericana de Naciones, conforme con el modelo europeo ya que una organización supranacional de esa naturaleza se convertiría en un obstáculo para los proyectos geopolíticos de las transnacionales monopólicas con predominio de capital estadounidense.
Para ese objeto no importan los valores de la democracia, de los derechos humanos y libertades que proclama y, por tanto, si hay gobiernos que se muestren libres y soberanos, bien podrían ser sustituidos por dictaduras sanguinarias, tal como ocurrió en las décadas de los sesenta, setenta y ochenta que asolaron a América Latina.

¿No será la hora de detener tanta barbarie?

Quito, febrero de 2005

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* Tribunal Dignidad, Soberanía y Paz Contra la Guerra.

Organización que agrupa a intelectuales y representantes de organizaciones sociales del Ecuador constituido en el Teatro Universitario de Quito al inicio de la última invasión estadounidense e inglesa a Iraq.

Para el Tribunal Dignidad serán muy valiosos sus comentarios y opiniones sobre este documento.
tribunalpazecuador@yahoo.com

Nota

El artículo completo y otra información anexa puede encontrarse en: ALTERCOM.

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