Ene 10 2021
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Opini贸nPol铆tica

La contribuci贸n de Carabineros de Chile a la delincuencia

 

El senador independiente Alejandro Guillier ha advertido a los chilenos sobre aquellos reiterados delitos cometidos por carabineros en relaci贸n a la extra帽a desaparici贸n de su armamento personal y hasta de una asociaci贸n il铆cita entre los uniformados para entregar o vender armas de fuego a delincuentes y narcotraficantes. Al mismo tiempo, denuncia que el gasto en la adquisici贸n de municiones es demasiado alto y no existe un arqueo de lo que efectivamente se usa para realizar su labor 鈥渄isuasiva鈥 cuando, adem谩s, se sabe que esta polic铆a decomisa m谩s de doscientas armas ilegales que terminan 鈥減erdi茅ndose鈥 en las bodegas de la instituci贸n sin registro alguno.

Al pa铆s le consta, tambi茅n, que desde el t茅rmino de la Dictadura (hace treinta a帽os) la instituci贸n Carabineros de Chile no ha sido mayormente intervenida por las autoridades, despu茅s de que sus efectivos se caracterizaran por haber practicado el terrorismo de estado en delitos que hasta ahora conmueven a la poblaci贸n y que obtuvieron, finalmente, altos grados de impunidad. Millonarios han sido, adem谩s, los desfalcos fiscales cometidos por la alta oficialidad, as铆 como los casos de corrupci贸n que han podido destaparse principalmente gracias a la acci贸n del buen periodismo.

Para colmo, son tambi茅n muchos polic铆as los involucrados en estas 煤ltimas d茅cadas en el horror de sus operativos para combatir la que llaman 鈥渋nsurrecci贸n terrorista鈥 de la Araucan铆a, reprimiendo sin criterio alguno las protestas sociales, al grado que hoy sus 鈥渟ervicios especiales鈥 se distinguen por ser uno de los grupos polic铆acos m谩s fieros del mundo, as铆 como culpables de vaciarles las cuencas de sus ojos a decenas de j贸venes. Llegando al extremo de lanzar al r铆o Mapocho a uno de los manifestantes dentro del Estallido Social de fines del 2019.

En estos d铆as ya se sabe la condena de ocho carabineros por el asesinato del comunero mapuche Mat铆as Catrillanca, una operaci贸n que los comprometi贸 como autores intelectuales, materiales y c贸mplices que incluso intentaron ocultar informaci贸n y tergiversar los hechos, obstaculizando por largos meses la acci贸n de los tribunales.

La misma complicidad de la clase pol铆tica con las Fuerzas Armadas y su extendida corrupci贸n, ha favorecido ciertamente a la polic铆a uniformada. Por lo mismo, hoy existe alto consenso en que 茅sta debiera someterse a una completa reestructuraci贸n, pero sin que hasta el momento el Gobierno y el Parlamento acometan una propuesta seria al respecto. De esta forma, el presidente Pi帽era corre ya el riesgo de ser reconocido en nuestra historia como un genocida m谩s en La Moneda en relaci贸n al encono policial descargado contra nuestras minor铆as 茅tnicas, cuanto destinada a aplacar el descontento social del pa铆s. A la zaga, por supuesto, de gobernantes como Arturo Alessandri y el propio Pinochet por sus reiteradas masacres en contra de nuestra poblaci贸n.

M谩s que con el 谩nimo de intervenir en favor de esta reestructuraci贸n, las autoridades se proponen reci茅n ahora una reforma al respecto, como manera de evitar que esta tarea sea cumplida por la futura Convenci贸n Constituyente, y Carabineros de Chile sea disuelto en favor de varias instituciones policiales como ocurre en otros pa铆ses. Junto con que el Estado proceda a renovar a sus integrantes, corregir sus procedimientos y poner a sus efectivos bajo el poder civil. A esta altura de la complejidad social, no hay raz贸n para que recaiga en un solo mando la responsabilidad de misiones tan diversas como garantizar el orden p煤blico, controlar los flujos del tr谩nsito, velar por la soberan铆a geogr谩fica y proteger a las autoridades, las empresas e instancias de todo orden en materia de educaci贸n, salud, trabajo y patrimonio cultural.

Justamente en estos d铆as, hay un hospital p煤blico que pide la instalaci贸n en sus dependencias de una comisar铆a de Carabineros a objeto que sus funcionarios sean resguardados ante la airada acci贸n de aquellos familiares de pacientes impedidos de acercarse a sus seres queridos cuando son tratados o fallecen por el Covid-19.

Es cosa de imaginar cu谩ntos polic铆as se necesitar铆an tan solo para hacer guardia en todos los centros de salud, colegios, universidades, oficinas p煤blicas y centros de producci贸n y comercio. Adem谩s de velar por el orden en las calles, avenidas, plazas, puentes, estadios, aeropuertos y carreteras, entre otros. Tan a merced en la actualidad de asaltantes y bandas armadas que han sofisticado sus armas a efecto del incontrolado contrabando y, por cierto, la acci贸n y complicidad de los propios polic铆as.

De lo que estamos seguros es que para todo esto habr铆a m谩s que duplicar o triplicar el n煤mero de carabineros y seguir desaguando el erario nacional en favor de 茅sta y de todas las ramas castrenses que se comen abusivos recursos en sueldos, pensiones y pertrechos que r谩pidamente caen en desuso o se utilizan en contra de nuestra propia poblaci贸n. Puede parecer un dato irrelevante, pero 隆vaya que nos consta la atractiva seducci贸n que los uniformados ejercen para mantener sol铆citos a los gobernantes y muy especialmente a los ministros de Defensa!

Es decir, a quienes vienen ocupando uno de los cargos m谩s apetecibles dentro de la gran repartija de cargos p煤blicos a cargo, por turno, de los partidos pol铆ticos. Gracias a las consabidas lisonjas de las c煤pulas militares y policiales, como por los recursos que pueden acaudalar por sueldos, vi谩ticos y d谩divas durante sus correspondientes desempe帽os. Los que pueden resultar muy auspiciosos para solventar su escalamiento pol铆tico.

* Periodista y profesor universitario chileno. En el 2005 recibi贸 en premio nacional de Periodismo y, antes, la Pluma de Oro de la Libertad, otorgada por la Federaci贸n Mundial de la Prensa.

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