May 27 2005
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Opinión

La descalificación, un sistema para invalidar

Aparecida en la revista Piel de Leopardo, integrada a este portal.

fotoLa descalificación es una forma de provocar directamente a una  persona, y puede tener diferentes modalidades, como el descrédito –que es una manera para subordinarla al poder de quien la anula  mediante un mecanismo agresivo, que es el desprestigio–. La difamación, otra forma de invalidación, muchas veces conforma una conducta por la que el descalificador intenta enmascarar y ocultar su propia inestabilidad. Cualquiera que sea la motivación que tiene el detractor, es evidentemente un ataque, una agresión directa y una muestra absoluta de inseguridad.

No es un fenómeno exclusivamente venezolano, es un mecanismo psicológico universal, como la alta y la baja autoestima. Son hechos que se distribuyen por igual entodas las sociedades, en todas las culturas y en todas las épocas. De manera tal que no puede ser ni endilgada exclusivamente al medio político ni asignada como una característica de este país. 

En Venezuela el debate y el discurso político son de muy baja calidad. No se da, salvo excepcionalmente, la confrontación de ideas, de propuestas y razonamientos; se personalizan  los ataques y se cae así dentro del marco de una cultura política que se basa fundamentalmente en lo personal, colocando en segundo plano los asuntos de interés colectivo.

Lamentablemente, mientras no haya una acción  sistemática y sostenida que desde los poderes públicos permita crear una nueva cultura política, basada en el respeto y  en el reconocimiento, con  derecho a la diferencia en términos de un tratamiento equivalente e igualitario de quienes son disímiles, y equidad con respeto a la disconformidad,  vamos atener que seguir siendo testigos del espectáculo de la polémica, el debateconfrontativ , el personalismo, la descalificación, la agresión: los mecanismos de la discriminación que en términos generales emplea el medio político.

No hay que confundir la crítica con la descalificación como un fenómeno genérico.Hay personas que sin  meritos suficientes llegan a posiciones de muchísima influencia, que requieren de calificaciones y créditos comprobados. Quien les reproche su falta de idoneidad incluso en forma pública es objeto de rechazo por su ubicación política.

De manera que cuando alguien dice, por ejemplo, que  fulano o zutana  llegan a una jerarquía sin los méritos objetivos necesarios,  se le invalida el juicio y, aunque tenga razopnes valederas, no se las reconocen. Buenbos es decir al respecto, en todo caso,que no sienmpre una diatriba puede ser tomada como una descalificación.

Debemos ser tolerantes, puesto que la tolerancia es una virtud cívica reconocida por toda la teoría política contemporánea que considere la solidaridad, la buena disposición de ánimo y de dialogo como cualidades ciudadanas. Ciertas formas de condescendencia son prácticas importantes para la pervivencia de la democracia, entendiendo que ésta  no es aplanamiento ni eliminación de las diferencias –sino precisamente la posibilidad de  que se pueda coexistir respetando discrepancias sobre la base de una conducta eminentemente conciliadora.

Los venezolanos nos estamos tornando  intolerantes gracias a la predica divisionista del gobierno. Tuvimos una cultura que nos enseño de alguna manera a ser pacientes y a respetar las divergencias, a construir un tejido social que ha constituido la base fundamental  denuestro capital social tradicional.  Hoy día eso esta totalmente golpeado y ha sido duramente atacado por el mensaje reiterado de división que ya deja de ser sectario para pasar  a ser fanático. Ojalá no se convierta en un fundamentalismo que nos divida definitivamente.

Se requiere de un pacto de voluntades para reconstituir los lazos de interacción, los canales decomunicación y los valores de respeto.

 
  
 

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