May 18 2010
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Sociedad

La Esmeralda y su navegación maldita

Surysur.

Ocurre todos los años… Cuando zarpa de Valparaíso el segundo velero más grande del mundo lo hace cargando el lastre más pesado: el ahora silencioso grito por el no olvido de quienes padecieron y murieron debajo de su arboladura. Y se demandan un exorcismo: convertirla en universidad flotante de derechos humanos. Universidad que podría llevar el nombre de Miguel Woodward.

En cada zarpe y arribo, las agrupaciones de derechos humanos y familiares de víctimas de la dictadura militar, se agolpan en el muelle para demostrar su rechazo a este símbolo de la impunidad, exigiendo justicia.  Y así seguirá, expresan los afectados, hasta que la Armada haga un reconocimiento oficial de lo ocurrido en cada uno de sus centros de detención y se castigue a los culpables directos e indirectos de esas aberraciones.

Los marinos chilenos que dijeron "No" al golpe de Estado de 1973, los constitucionalistas, se suman al repudio contra la llamada "Dama Blanca", emblema de la Armada de Chile, bajo la consigna "Ni blanca ni pura, fue un centro de tortura" , exigiendo justicia y reparación por los graves atropellos a los derechos humanos ocurridos en el buque/escuela.

Martin Almada[1], Premio Nobel de la Paz Alternativo 2002 por su descubrimientode la Operación Cóndor (Coordinación de acciones de exterminio entre los gobiernos dictatoriales de América del Sur y la CIA durante 1970 y 1980), en calidad de invitado de los marinos constitucionalistas expresó su solidaridad, dijo e esa oportunidad que llegaba para "exigir justicia y reparaciones" .

Asimismo realizó una importante propuesta  para honrar la memoria de todas las victimas de la dictadura de Pinochet y de la Operación Cóndor (que abarcó Argentina, Brasil, Bolivia, Chile, Paraguay y Uruguay): que esa nave-escuela sea transformada enuna universidad flotante de los DDHH con el nombre del sacerdote católico torturado y asesinado en el barco/escuela, Miguel Woodward.

El sacerdote chileno/inglés Miguel Woodward, por su evidente compromiso con la Teología de la Liberación fue detenido el 16 de septiembre de 1973, siendo brutalmente torturado en dependencias de La Esmeralda. Los testimonios recopilados en el proceso judicial, indican que fue visto agonizando seis días
después —en la misma cubierta del barco en donde ahora los jóvenes marinos se reúnen para despedirse de sus familiares.

Luego se perdió el rastro del religioso, engrosando la extensa lista de los detenidos desaparecidos de este país. "No puede ser que este buque siga representando a Chile a nivel internacional", acusó la hermana del sacerdote, Patricia, reafirmando su compromiso por el esclarecimiento de lo sucedido: "Por eso estamos aquí. Para repudiar a la Esmeralda, mancillada por las torturas después del golpe militar de la dictadura de Pinochet.

Cabe destacar que la Armada chilena no ha develado la información que maneja. "Y esto es más grave con la última denuncia sobre el director organizador de la Regata Internacional en la que participara el buque, quien sería un ex torturador reconocido" afirmó Patricia.

En materia de Derechos Humanos, la situación de la Armada chilena es más grave que la del resto de las instituciones militares, dado que es la única que se ha negado a hacer un reconocimiento oficial de los crímenes de lesa humanidad cometidos, argumentando responsabilidades individuales y omitiendo la estricta jerarquía de mando existente que vuelve absolutamente imposible la aplicación masiva de torturas y el asesinato de prisioneros, sin el conocimiento de los superiores.

Tras el golpe de Estado del 11 de septiembre de 1973, el Buque Escuela Esmeralda fue utilizado durante un lapso como centro de detención y tortura. Fondeado en la bahía de Valparaíso, recibió a un centenar de personas, entre ellas el sacerdote Woodward, posteriormente desaparecido. Esta situación ha sido tenida presente por organizaciones defensoras de los derechos humanos, que han realizado actos de protestas en los puertos donde ha recalado durante sus cruceros de instrucción.

El Comandante en Jefe de la Armada Rodolfo Codina Díaz ha formulado declaraciones en el sentido de querer realizar un acto de desagravio en el buque.

El 18 de abril de 2008 —34 años después de la muerte del joven religioso y a seis de abierta la investigación— la jueza Eliana Quezada ordenó la detención de seis personas por el asesinato de Miguel Woodward: cuatro vicealmirantes, un capitán de navío y un teniente primero, todos ya en situación de retiro.

[1] Martín Almada es un educador y abogado paraguayo, dirigente del magisterio de su país en la década de los setentas del siglo pasado. Fue Director del Instituto Juan Bautista Alberdi, donde llevó a la práctica la educación liberadora de Paulo Freire.

Tras graduarse en la Universidad de La Plata, Argentina, con el título de Doctor en Ciencias de la Educación, primer paraguayo con ese grado, volvió a Asunción y el 26 de noviembre de 1974 fue secuestrado y llevado ante un tribunal militar, integrado por los agregados militares de la Argentina, Brasil, Bolivia, Chile, Uruguay y militares paraguayos.

Una vez libre, años después, descubrió los denominados  Archivos del Horror, de la Operación Cóndor, de los gobiernos terroristas de la Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Paraguay y Uruguay.
Obtuvo el Premio Nobel Alternativo de la Paz e integra el Comité Ejecutivo de la Asociación Americana de Juristas.

Fuentes:
– www.martinalmada.org
– www.dazebao.org
– www.terremadri.it

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1 Comentário

Comentarios

  1. jose
    18 mayo 2010 20:43

    Todo lo que sea para esclarecer los distintos atentados y atropellos a los DDHH, sea bienvenido.
    apoyo la idea señalada, y que esto se transforme en un himenaje no solo al sacerdote desaparecido, sino que a todos quienes estuvieron en esa nave.