Feb 23 2012
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Sociedad

La inopia informativa

Vivimos tiempos convulsos, momentos en los que asistimos al enquistamiento de guerras de agresi贸n transformadas en conflictos de baja intensidad permanente y a la gestaci贸n de un conflicto que, desde proporciones regionales puede llegar a alcanzar, ojal谩 no, proporciones globales.| JAVIER COUSO.*

 

Parece que estoy exagerando, que soy uno de esos conspiranoicos que viven de profec铆as apocal铆pticas que nunca se cumplen 驴Qui茅n soy yo para hacer tales an谩lisis, cuando nuestros medios de comunicaci贸n muestran la absoluta normalidad de la anormalidad cotidiana de guerra y miseria permanente?

 

No s茅 si estos grandes medios permanecen en la inopia o si son sus redactores y redactoras los indigentes culturales. Me inclino por pensar que de redactor jefe hacia arriba, s铆 se maneja buena informaci贸n, pero a veces lo dudo.

 

Lo que es evidente es que el periodismo de hoy en d铆a, por lo menos en lo que se refiere a la pol铆tica internacional, se mueve dentro de una superficialidad que oculta la interconexi贸n de los hechos.

 

Es decir, es una fabrica de informaciones continuas que jam谩s se detiene para reflexionar. De esta manera jam谩s podremos tener una visi贸n global de las cosas. No ser谩 posible entender nada.

 

Sirva como ejemplo una intervenci贸n que escuch茅 recientemente en una radio. Hablaba una polit贸loga de origen iran铆 alertando del pr贸ximo inicio de una agresi贸n a Ir谩n por parte de EEUU e Israel, que puede llevar a un conflicto global, es decir, a una guerra mundial.

 

La estupefacci贸n del plantel de tod贸logos o la trivializaci贸n incr茅dula de un posible conflicto, ni siquiera regional, nos da la medida del nivel de desinformaci贸n, inherente o adquirida, que manejan.

 

La volatilidad estrat茅gica que estamos viviendo no es la primera vez que es denunciada, de hecho, l铆deres hist贸ricos como Fidel Castro llevan meses alertando sobre la posibilidad de un conflicto en el que se emplear铆an armas nucleares y que puede afectar a las grandes potencias. Denuncias y an谩lisis continuamente silenciados o contados como an茅cdotas por los grandes medios de comunicaci贸n.

 

Para un observador m铆nimamente informado el momento es extremadamente preocupante a todos los niveles. Tanto en el econ贸mico, con los ataques del poder financiero a las naciones, como en la pelea por los recursos energ茅ticos y 谩reas de influencia comercial entre un poder imperial en el principio de la decadencia y los pa铆ses que emergen como potencias regionales m谩s sus aliados.

 

No nos puede pasar inadvertido, aunque nos lo presenten como an茅cdotas inconexas:

 

鈥 el reordenamiento de Oriente Medio en una segunda fase tras la invasi贸n de Irak y el aseguramiento del estrat茅gico Afganist谩n.
鈥 El nuevo acoso a Rusia para que no emerja otra vez como potencia, cuando con el 芦escudo antimisiles禄 se le lleva a una nueva carrera armament铆stica.
鈥 La desestabilizaci贸n continua de Pakist谩n, para evitar un demoledor eje China-India-Rusia.
鈥 El debilitamiento del poder europeo no anglo, por medio de la guerra econ贸mica.
鈥 La contenci贸n, a toda costa, reci茅n reconocida por Obama en el reordenamiento de sus fuerzas armadas, de China.

 

Acontecimientos que dibujan claramente un escenario de extrema tensi贸n, que puede llevar a un conflicto a gran escala.

 

Con estos datos un profesional del periodismo bien formado deber铆a estar analizando e informando a su poblaci贸n. Por el contrario, asistimos a la banalizaci贸n permanente y al moldeamiento de la realidad seg煤n los intereses de los que pagan, verdaderos detentadores de la llamada libertad de prensa.

 

El rol de los grandes medios de comunicaci贸n es, sin ning煤n genero de dudas, la desinformaci贸n de la mayor铆a de la poblaci贸n y la creaci贸n de opini贸n al servicio de los poderosos, siempre en simbiosis con la industria de entretenimiento que forma las emociones.

 

Grandes emporios del empobrecimiento cultural hist贸rico, que en vez de explicar el mundo lo dibujan a su antojo, para que solo podamos pasar de la ignorancia al shock cuando haga falta implementar medidas de excepci贸n.

 

Dec铆a Clausewitz que la guerra es la pol铆tica por otros medios y nosotros podemos afirmar que la industria de la comunicaci贸n es la guerra por otros medios. Donde, en vez de misiles, se utiliza el bombardeo desinformativo, la inconexi贸n y el empobrecimiento cultural para que las personas no alcancen los medios con los que puedan formar un pensamiento que explique el mundo en que viven.

 

Indudablemente se puede terminar afirmando que estos grandes medios de comunicaci贸n son una parte importante del 芦complejo industrial-militar禄 del que nos alert贸 Eisenhower y que hoy trabaja para vencer sin condiciones o llevarnos a un conflicto de dimensiones desconocidas.

 

Por eso, la necesaria insistencia en conseguir medios de comunicaci贸n que puedan empezar a revertir la hegemon铆a cultural de los mensajeros de la muerte.
鈥斺
* Publicado por la revista Zocata de IU Yecla (Murcia).
En http://lapupilainsomne.wordpress.com

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