Feb 28 2006
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Cultura

LA ISLA DE ASESINOS EXISTE. LA ENCONTRÓ UN POETA

Aparecida en la revista Piel de Leopardo, integrada a este portal.

Manuel Zúñiga, autor del impresionante poemario La Isla de los Muertos, se inspiró en una realidad que hace cien años se intenta borrar de la memoria: el asesinato de doscientos chilotes contratados para cortar ciprés por la Compañía Explotadora del Baker, formada con capitales ingleses.

Los trabajadores fueron envenenados para no pagarles. Ocurrida un año antes que la matanza de la Escuela Santa María de Iquique, es el exterminio masivo de trabajadores más escamoteado de la historia de Chile.

El poeta dice: “Conmovido, me propuse hacer algo con dicha historia. Escribí crónicas al respecto, luego un cuento novelado y finalmente di con textos poéticos, que me facilitaron el trabajo que deseaba con el objetivo de hacer revivir a estos muertos en las circunstancias descritas. Regresé en tres oportunidades más a Tortel”.

Llegó hasta la remota isla luego de conocer la historia mientras realizaba un proyecto Fondart del año 1965, y recorrió la isla palmo a palmo fotografiando cada detalle. Ahora, muchas de las notables fotos ilustran el poemario. Y se convierten en los últimos vestigios del genocidio.

Lo que ha quedado es sólo esto
dos ollas de panza azul rotas carcomidas
olvidadas en las zarzas.

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Más allá un árbol cayó ardiendo
y es ahora un cuerpo estirado
creciendo sobre él los musgos.
Un herrumbroso bototo que asoma por el pasto
fue de alguien que anduvo por aquí.

Pero algo de lo de antes se percibe.
En los espinillos quedaron enredadas
esas ganas de regresarse a las islas.

Esto es lo que ha quedado en Punta de Casas
de aquí es que salieron 100+100 muertos.

La comuna Tortel se ubica entre los 73º y 76º de longitud y los 47º y 49º de latitud sur, entre los Campos de Hielo Norte y Sur; tiene una población de menos de quinientos habitantes; su capital es Caleta Tortel, muy característica porque no tiene calles sino pasarelas de ciprés de las Guaitecas.

A la Isla de los muertos se llega en lancha. Allí aún quedan tumbas de los chilotes que hace un siglo fueron contratados para cortar ciprés, pero en vez de paga recibieron la muerte.

El poeta Zúñiga visitó la isla y a sus moradores y se empapó de la atmósfera del trágico lugar:

Entonces desde la tierra blanda
me encaraman besos sin boca por las piernas

Ignora si la placa de Melchor Navarro que fotografió aún sigue puesta allí. Lo cierto es que a un siglo del suceso, el mar se ha ido tragando las tumbas y sólo quedan treinta. Hoy, el sitio está bajo el alero de Monumentos Nacionales.

El poeta dice: “Es turístico ahora el crimen”. Para comprenderlo, hay que remitirse a la verdad histórica.

Por decreto supremo del 19 de mayo de 1903, el Estado chileno le otorgó a la Compañía Explotadora del Baker, formada con capitales ingleses y socios radicados en Punta Arenas, la concesión de territorios desde el norte del Lago General Carrera hasta el fiordo Baker, que da nacimiento al Mitchel entre los 47º 50′ entre el río Baker y la frontera con Argentina. La concesión se otorgó por veinte años.

Para explotar el territorio, fueron contrataron doscientos chilotes entre hacheros, esquiladores y ganaderos enganchados en Chonchi. Éstos constituyeron el Campamento Pisagua en plena selva de cipreses.

Pero la empresa alcanzó a durar tres años solamente. El mal manejo y la ferocidad climática. La obligaron a declararse en quiebra en 1906. Sólo pagó su deuda a la Duncan Fox que proveía de harina a los chilotes.

La Explotadora del Baker al verse ante la imposibilidad de pagarles sus salarios acumulados en esos años, a la vez que para cobrar los seguros comprometidos por ellos, decidieron eliminarlos mezclando cianuro en la harina con que preparaban sus alimentos.

Los muertos fueron sepultados en un islote que divide el Baker a treinta minutos antes de su desembocadura.

A la fecha de la estancia del poeta Zúñiga, sólo quedaban como treinta tumbas con sus cruces sin inscripción. Él pudo apreciar que solamente una tenía grabado el nombre de Melchor Navarro Saldivia, muerto a los treinta años de edad el día 2 de agosto de 1906, fecha que se presume fue la de la matanza:

Las palabras viajan en el viento
aunque la boca ya sea hueso
y los oídos agujeros por donde entran y salen
el aire las raíces el tiempo.
[…]

A qué entonces escarbar en la hojarasca
arrancar el musgo de las cruces
buscando indicios huellas
la palabra que salga del silencio
para qué Melchor Navarro Saldivia
saber los años que anduvieron contigo
hasta el veneno que incendió las entrañas.

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El asesinato de doscientos hombres permaneció oculto y del suceso sólo se escapaban rumores. El afán de ocultar el crimen tejió diversas historias para justificar las muertes. Es así como se habló deque murieron por escorbuto dice una o de hambre.

Para Manuel Zúñiga esto no tiene asidero, pues como conocedor del mundo y la gente chilota dice: “resulta descabellado afirmar que murieron todos y en un solo día por alguna enfermedad, cuando hasta la fecha los más sabios conocedores de la medicina natural son los chilotes, más aún si el territorio donde ocurrieron los hechos es similar en vegetación, flora y fauna, que la de la Isla de Chiloé.

“¿Y de hambre…? Conocían todas las raíces comestibles habidas. Hay que recordar, no más, que ellos descubrieron el tubérculo de la papa”.

Es muy cierto lo que Manuel Zúñiga proclama:

Aquí es donde se para mi esencia
inútil deshombrada
deshilachando esta impotencia
de no lograr con mis palabras
que ni uno de ustedes suba
se muestre crezca emerja
porque un poema no vuelve
a los muertos de su muerte.

La tardanza de diez años para que se publicaran los quinientos ejemplares del poemario La isla de los muertos, se debió fundamentalmente a falta de recursos, lo cual se suma a que el autor dice haber demorado otros tantos años en encontrar las palabras –y los silencios– que de verdad cumplieran con su objetivo: lograr que esas muertes mantenidas en el olvido, por fin salieran a la luz de la memoria.

Un poema no vuelve a los muertos de su muerte, pero avienta el olvido, refresca la memoria y empuja a la justicia.

Bio bibliografía:

Manuel Mauricio Zúñiga Reyes obtuvo por La Isla de los Muertos el tercer lugar en el Premio Binacional de Poesía Austral el año 2000; se considera un profesor frustrado.

Ingresó a la Escuela Normal de Victoria a los once años y a los doce, cursando el segundo de Humanidades, debió retirarse por la separación de sus padres adoptivos. Llegó a Santiago, donde trabajó para sobrevivir y continuar los estudios.

Una publicación de un cuento muy breve en el diario La Tercera, lo puso en contacto con el medio literario. Llegó a ser locutor y redactor de libretos, lo que le permitió recorrer gran parte del país hasta la Undécima Región donde se radicó por más de treinta años. Posteriormente se trasladó con su hijo a Castro, Chiloé, donde trabaja en el área comunicaciones del departamento de Educación Extraescolar de la Corporación Municipal de Educación.

Publicó en 1989 Pajaritas de Papel y Vientos Azules, ambos ganadores del Primer lugar de Concursos de Secreduc XI Región, en donde también obtuvo premios en cuentos.

Ha sido antologado por la Dibam, Aysén Siglo XXI y otras antologías. Ha sido beneficiado por beca del Consejo Nacional del Libro. Figura en diversidad de revistas en el país y Argentina. Publica La Isla de los Muertos mediante un proyecto financiado por FONDEC de la Municipalidad de Castro.

Inéditas tiene las obras:Territorios Marginales, Saga de Bares, Trilogía del Desamparo (compuesta por Borradores del Nazareno, con prólogo del Carlos Trujillo, La Plaza de los Lores, Medalla Municipalidad de Valdivia. y Poemas Indigentes.

Ha obtenido premios en San Felipe, Villa Alemana, Lautaro, Talcahuano y Valdivia. Es miembro de la Sociedad de Escritores de Chile, filial Chiloé.

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foto
* Periodista y escritora. Dirige el portal de difusión cultural y poesía Anaquel Austral
(www.virginia-vidal.com

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1 Comentário

Comentarios

  1. Laurens Vasquez
    19 septiembre 2016 0:46

    El Sr. Manuel Mauricio Zúñiga merece mas de un reconocimiento por su Obra e investigación con pocos recursos. Felicitaciones desde la V Región
    Deseo comprar su ultima