Jul 10 2018
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Pol铆tica

La legitimidad de las elecciones en Brasil depende de Lula da Silva

La judicializaci贸n de la pol铆tica ha llegado a niveles caricaturescos en Brasil: desde el juicio y posterior destituci贸n de la ex Presidenta, Dilma Rousseff, el Estado de derecho dej贸 de existir y los jueces toman partido por una u otra posici贸n: unos, como Sergio Moro, quiere mantener preso a Lula, sin ninguna prueba condenatoria, y s贸lo bas谩ndose en su opini贸n, ni siquiera con presunciones fundadas. Este personaje es tan fan谩tico como odioso.

Los jueces de los Tribunales brasileros se han convertido en m谩s prevaricadores que los mismos Tribunales chilenos en 茅poca de la dictadura. En Chile, en el periodo 聽parlamentario se repart铆an los cargos p煤blicos entre los partidos: el Poder Judicial pertenec铆a a Partido Liberal Democr谩tico, de Juan Luis Sanfuentes; los profesores del Partido Radical y Gendarmer铆a, al Partido Conservador,聽 (cualquier semejanza con lo que ocurre en la actualidad es s贸lo una coincidencia). El poeta Vicente Huidobro elabor贸 una lista de pol铆ticos sinverg眉enzas y agreg贸 que la justicia siempre se inclinaba hacia el queso, lo que le vali贸 una golpiza que lo afect贸 hasta su muerte, acaecida en Cartagena.

Hay que ser muy ingenuo para creer en los balances y contrabalancees en la divisi贸n de poderes. Montesquieu est谩 pasado de moda al respecto, pues el rey-Presidente s贸lo se diferencia de los monarcas absolutos en que es elegido cada cuatro a帽os; Louis XVI estaba m谩s controlado por los parlamentos que, por ejemplo, Sebasti脿n Pi帽era: con un tercio de los congresistas puede hacer su voluntad, y s贸lo le falta La Bastilla para enviar a los pocos fiscalizadores de oposici贸n.

El golpe de Estado Parlamentario instal贸 a Michel Temer en el poder, el m谩s corrupto de los pol铆ticos brasileros; era el vicepresidente durante el gobierno de Rousseff, y pertenece al Partido Democr谩tico Brasilero; su misi贸n consist铆a en destruir los logros en pol铆ticas sociales, implementados por los gobiernos del Partido de los Trabajadores, e instaurar聽 una contrarrevoluci贸n que pretend铆a ser m谩s profunda de la realizada por los Chicago Boys, en Chile.

Mientras exista el peligro de triunfo de Lula Da Silva, la ultraderecha se radicaliza en la candidatura del militarista Jail Borsanaro. A medida que se acortan los tiempos para las pr贸ximas elecciones del mes de octubre de 2018, se hace m谩s patente el fracaso de Temer, que ha profundizado la miseria convirtiendo el pa铆s-continente en una naci贸n de segundo orden.

El Partido Democr谩tico Brasilero est谩 dando muestras de una profunda divisi贸n: el sector m谩s l煤cido del este Partido capta perfectamente que sin la presencia de Lula en las elecciones presidenciales, estas pierden toda legitimidad, abriendo camino a un fascista, Bolsanaro, o bien, lisa y llanamente, la v铆a del golpe militar, hoy innecesario en Am茅rica Latina.

Estados Unidos est谩 gobernado por el 鈥渞ey de reyes鈥, Donald Trump, quien lo hace desde las redes sociales. Es el 煤nico Presidente del mundo a quien se le ocurre cumplir con su programa de gobierno, y s贸lo le falta el sue帽o del pibe de hacer pagar el 鈥渕uro鈥 a los mexicanos. Cualquier pa铆s o monarqu铆a que se atreva a contradecir sus deseos es intervenido directa o indirectamente: Brasil, como cabeza de Am茅rica Latina es uno de los blancos favoritos聽 a sus prop贸sitos.

El 8 de julio, se convirti贸 en el verdadero carnaval de la prevaricaci贸n judicial: en la ma帽ana, el juez de turno del 4潞 Tribunal,聽 Rog茅rio聽 Favreto, acept贸 conceder el habeas corpus, que hab铆a sido presentado por diputados del Partido de los Trabajadores, dando la orden de libertad inmediata al ex Presidente Lula. En el transcurso del d铆a, el juez Sergio Moro, desde su lugar de vacaciones, neg贸 la competencia del juez Favreto, y a 煤ltima hora, el juez Carlos Eduardo Tompson confirm贸 la prisi贸n de Lula Da Silva.

La pol铆tica brasilera va de mal en peor: nada m谩s funesto que el gobierno de los jueces sobre los otros poderes del Estado: so pretexto de combatir la corrupci贸n, terminan por colocar en el poder a los hombres m谩s corruptos, ladrones y criminales, (incluso, hasta el colmo de dar paso a guerras civiles, dictaduras y a gobiernos convertidos en lacayos de Donald Trump).

Entiendo la corrupci贸n, no s贸lo fruto del poder, sino tambi茅n, sobre todo en estos tiempos, por la destrucci贸n de todo estado de derecho, propiciado por el capitalismo salvaje, que hace m谩s ricos a los ricos y m谩s pobres a los pobres.聽 La igualdad ante la ley en una broma de mal gusto, y el 鈥渄ebido proceso鈥, un cuento para ni帽os. Hablar de estado de derecho en Brasil es una utop铆a pues hoy en Am茅rica Latina tenemos 鈥渄ictaduras blandas鈥, ahora, sin recurrir a las armas, sino a la coerci贸n judicial.

J.J. Rousseau sosten铆a en sus principios que 鈥渓os hombres nacen libres e iguales, sin embargo, est谩n llenos de cadenas鈥. Su disc铆pulo, Robespierre, cuando se opon铆a a la pena de muerte y no cre铆a en la democracia de la guillotina, se burlaba del art铆culo 1潞 del la Declaraci贸n de los Derechos del Hombre y del Ciudadano, que consignaba que 鈥渓os hombres nacen libres e iguales ante la ley鈥, cuando los revolucionarios franceses aplicaban la esclavitud en sus colonias. A lo mejor, lo que se impone es la c铆nica idea de Juan Domingo Per贸n a sus seguidores: roben todo lo quieran, pero no se dejen pillar.

*Ha sido Profesor de Historia en la Universidad Cat贸lica de Valpara铆so, Chile y en la Universidad Bolivariana (entelequia de Ch谩vez), Venezuela. Ha sido Diplom谩tico. Colabora en diferentes Medios aportando art铆culos sobre temas de actualidad. Publicado en elclar铆n.cl

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